Agua Refrigerante para Auto: Tipos y Usos

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Los vehículos necesitan utilizar determinados fluidos para que sus sistemas y mecanismos funcionen correctamente, uno de ellos es el líquido refrigerante. Se trata de un componente fundamental que tiene por función proteger una de las partes del vehículo más importantes para su funcionamiento: el motor. En este artículo, te contamos lo que tienes que saber sobre el líquido refrigerante, su utilidad, tipos disponibles, funcionamiento y frecuencia de mantenimiento. ¡Conócelo todo!

¿Qué es y para qué sirve el líquido refrigerante de un auto?

El motor del auto debe contar, entre otras cosas, con una temperatura constantemente adecuada para poder garantizar el correcto funcionamiento de todo el vehículo. En este sentido, además de algunas piezas como los ventiladores y el termostato, el motor requiere de otro componente imprescindible: el líquido refrigerante. Gracias a que posee un rango térmico amplio (entre -30 °C y 140 °C), garantiza que el bloque de motor trabaje a una temperatura óptima (90 °C). Se trata de un compuesto químico que está producido a base de etilenglicol, por lo que tiene la capacidad de mantener la temperatura del motor en el nivel apropiado.

Básicamente, la función del líquido refrigerante es absorber el calor que emite la combustión del motor, para evitar que su bloque se sobrecaliente. Además de absorber el calor, el líquido refrigerante también evita el congelamiento en situaciones de temperaturas extremadamente bajas. Otra de sus funciones es que, al contar con anticorrosivos lubricantes, protege las piezas del motor y las mantiene en buenas condiciones.

Cabe señalar que el líquido refrigerante, al igual que los demás fluidos que usan los vehículos, deben tener un mantenimiento y ser reemplazados con una regularidad.

Tipos de líquido refrigerante

Existen distintos tipos de líquido refrigerante para autos, a continuación te los presentamos con sus principales características:

  • Líquido refrigerante anticorrosivo: este fluido posee aditivos especiales que impiden la corrosión que puede afectar las piezas del motor.
  • Líquido refrigerante anticongelante: se utiliza en zonas de climas extremadamente fríos, dado que evita el congelamiento en temperaturas de 0 °C o menores.
  • Agua desmineralizada o destilada: se trata de un líquido sin minerales, que permite rellenar el sistema cuando el nivel de líquido refrigerante es inferior al apropiado.
  • Líquido refrigerante verde: se utiliza habitualmente en motores de largo uso que han presentado o presentan corrosión.

Cabe señalar que no todos los autos utilizan el mismo fluido, por lo que es importante consultar en el manual del fabricante o en un taller especializado el mejor líquido refrigerante para tu vehículo.

Hay una gran variedad de líquidos refrigerantes que utilizan los vehículos, que normalmente se dividen en orgánicos e inorgánicos. Si el fluido es de baja calidad o se mantiene en el vehículo durante mucho tiempo, se pueden producir impurezas y óxido en el sistema, además de sobrecalentamiento que puede provocar averías y daños.

¿Cómo funciona el líquido refrigerante?

El líquido refrigerante tiene un recorrido que se puede describir en tres pasos: absorción del calor, enfriamiento en el radiador y retorno con ciclo continuo. El líquido refrigerante o anticongelante, es un combinado de productos químicos que fluye por el sistema de refrigeración del vehículo con el objetivo de disipar el calor producido por del motor para mantenerlo a una temperatura ideal de funcionamiento que es alrededor de los 90⁰C.

Cuando el sistema de refrigeración funciona correctamente y con el nivel y calidad de líquido recomendado, este no alcanzará el punto de ebullición cuando las temperaturas sean altas. Por otro lado, su propiedad anticongelante evita que el líquido se solidifique a bajas temperaturas. Además, este compuesto también es el responsable de proteger los elementos del vehículo de la corrosión, evitar la aparición de formaciones calcáreas y evitar la temida cavitación.

El agua fue el primer líquido utilizado en motores refrigerados; era necesario encontrar una solución para evitar su congelación. El primer aditivo anticongelante añadido al agua con ese fin fue el alcohol metílico.

A pesar de que la mezcla tenía una temperatura de congelación menor que el agua, se dejó de utilizar ya que producía una corrosión excesiva y se evaporaba con gran facilidad debido a que se utilizaban sistemas automotrices abiertos. En 1959, el químico Adolphe Würtz desarrolló el etileno de glicol. Al principio, no gozó de una gran popularidad, pero en la Primera Guerra Mundial sirvió como base para el desarrollo del anticongelante que se utilizaría en tanques y aviones de guerra.

Formulación del refrigerante

Aunque la formulación del líquido refrigerante puede variar en función del país y de las condiciones climáticas, la composición básica de la mezcla es la siguiente:

  • 45-75% de agua desionizada o desmineralizada.
  • 25-50% de etilenglicol.
  • 3-8% de aditivos como antiespumantes, conservantes, colorantes, antioxidantes, inhibidores de corrosión, etc.

¿Cuál es el mejor líquido refrigerante?

Actualmente, el líquido refrigerante más utilizado es el compuesto por un 50% de agua desmineralizada. Esta formulación permite soportar temperaturas extremas que varían desde -37⁰C hasta los 108⁰C. En función de las sustancias utilizadas para su elaboración, el combinado puede ser del tipo orgánico, inorgánico o híbrido conocido como OAT (Organic Acid Technology)

El anticongelante de automóvil: mitos y verdades

¿Por qué los fabricantes desarrollan líquidos refrigerantes de colores llamativos?

Generalmente, los usuarios solicitan un anticongelante de un color determinado, asociando dicho color a una calidad del compuesto. Esta idea tan extendida es errónea. El líquido refrigerante, en su tono natural, es transparente como el agua y la realidad es que los fabricantes añaden colorantes a sus compuestos con el fin de identificarlos con su marca, como técnica comercial o para diferenciarlos entre sus mismos productos. El color llamativo de este líquido aporta una ayuda fundamental para facilitar la identificación de fugas en los circuitos.

Consejos de mantenimiento

Las recomendaciones de los fabricantes con respecto a la supervisión y la sustitución varían según las características de cada vehículo, aunque se suele aconsejar sustituirlo en cada revisión rutinaria (generalmente cada 40.000 ó 60.000 kilómetros, o cada dos años). Conviene revisarlo constantemente. Asimismo, hay que tener en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Hay que elegir el tipo de líquido refrigerante adecuado según la ficha técnica y la recomendación del fabricante, ya que, en caso contrario, se puede producir fallas importantes.
  • Se debe tener en cuenta que el líquido refrigerante pierde propiedades y eficacia con el simple paso del tiempo. Si el compuesto pierde sus capacidades, exponemos al motor a un posible sobrecalentamiento que podrá ocasionar daños graves.
  • Un nivel de líquido refrigerante bajo también es muy perjudicial para el vehículo. Por ello, en caso de que fuga, es preciso acudir al taller para detectar el motivo de la fuga y rellenar el depósito.
  • La principal causa de fugas es el desgaste prematuro de retenes, sellos y mangueras, que se resecan y se agrietan. Otro posible origen de esta avería puede ser un problema de estanqueidad en el mecanismo limitador de presión de la tapa, rotura del radiador de motor o de la calefacción.
  • Un componente fundamental para la correcta refrigeración del motor es la bomba del agua. En ella puede residir un foco de avería de motor en relación a pérdidas de líquido refrigerante, oxidaciones o fallo en el termostato.
  • En ocasiones, la renovación de la correa de distribución también puede ocasionar una avería en la bomba de agua, ya que un tensado excesivo de la correa provocará un esfuerzo radial extra que evidenciará una más que probable fuga de líquido o, incluso, un daño en los álabes de la hélice.
  • Cuando sea necesario rellenar líquido refrigerante, no es conveniente mezclar líquidos de distintos colores ya que, si se hace, este se volverá de color marrón y no se podrá apreciar si el líquido está sucio o es una mezcla de color. Tampoco es correcto rellenarlo con agua de la llave.
  • Por ningún motivo utilice “agua verde”.

El agua es sumamente perjudicial ya que oxida y corroe toda la maquinaria. No debes usarla. Es un compuesto químico a base de etilenglicol el cual tiene la capacidad de regular la temperatura. Proporciona un rango térmico bastante amplio, que oscila entre - 30ºC y 140ºC, aproximadamente. Con el paso del tiempo este líquido pierde su capacidad para transmitir y regular la temperatura. Es decir, deja de ser eficaz y ya no protege a la maquinaria de temperaturas extremas.

Generalmente, debes remplazarlo cada 40.000 kilómetros o cada dos años. Mantener el líquido refrigerante en perfecto estado es imprescindible. Refrigerante anticongelante: perfecto para zonas con climas muy fríos. En todo caso, es importante que te dejes asesorar en la elección por un mecánico de confianza. A mayor calidad del líquido refrigerante, mayor garantía de buen funcionamiento y protección del motor.

Por lo demás, nunca mezcles el líquido refrigerante con agua u otros elementos. Eso puede alterar sus propiedades y restarle eficacia. Además, procura revisar periódicamente el sistema de refrigeración con el objetivo de detectar fallas o fugas.

¿Cuándo se debe cambiar el líquido refrigerante?

Para que el radiador realice un trabajo óptimo, el líquido refrigerante debe cambiarse cada cierto tiempo y lo más común es que sea cada dos años, que es el ciclo en que el componente activo comienza a degradarse.

El cambio de este líquido generalmente está pensado para que sea sencillo y una persona lo pueda realizar sin mayores herramientas en su casa. Sin embargo, en Autofact te recomendamos que procures acudir a un experto cuando debas hacer intervenciones en tu vehículo, ya que muchas veces es en estas mantenciones básicas cuando se detectan anomalías que no están a simple vista y que deben ser tratadas de inmediato.

Paso a paso para cambiar el líquido refrigerante:

Antes de empezar, te contamos que existen 3 tipos de drenaje del líquido refrigerante:

  • Abriendo el tapón.
  • Mediante purgadores determinados.
  • A través de sistema de limpieza automático.

Aquí te contaremos el proceso del más común, que es el drenaje por tapón:

  1. Ubica tu auto en una zona plana y ten a la mano el líquido refrigerante y un recipiente en el que vas a vaciar la mezcla antigua.
  2. Asegúrate de que el auto esté frío y abre el capó.
  3. Sitúa el recipiente para recibir el líquido antiguo.
  4. Luego, identifica la tapa, tornillo o llave del depósito donde está contenido el líquido y ábrela gradualmente hasta que el circuito se haya vaciado por completo.
  5. Luego, limpia el interior del circuito con agua a presión.
  6. Cuando te hayas asegurado de que todo quedó limpio y bien drenado, sella nuevamente el tapón, revisando que el circuito queda bien cerrado.
  7. Finalmente, rellena el circuito con el nuevo líquido refrigerante.

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