Los autos sedán se han transformado en uno de los ejemplares más demandados por las personas desde la aparición de los primeros automóviles.
¿Cuál es el origen del sedán?
El primer momento en el que se comienza a hablar de la palabra sedán es en 1912, con los autos Studebaker Four y Studebaker Six en Estados Unidos, aunque no necesariamente se trataran de vehículos parecidos a lo que hoy en día se entiende como un ejemplar de este tipo. En este artículo sabrás cómo han llegado a ser el auto que conoces.
Un sedán sobresale por su carácter familiar, pudiendo trasladar hasta 5 pasajeros cómodamente sentados. Además, otras características propias de esta clase de vehículos consisten en su carrocería de 4 puertas, techo que se extiende desde la parte delantera a la parte trasera del automóvil, maletero separado, estilo convencional, eficiencia en el uso de combustible y precio accesible en el mercado automotriz.
Hitos importantes en la historia del sedán
A continuación, conocerás destacados eventos que han marcado la historia del vehículo sedán hasta la actualidad:
1. El período de la posguerra: hacia los autos para la familia
Finalizada la Segunda Guerra Mundial, las marcas fabricantes de autos, tuvieron el desafío de retornar a la normalidad en sus operaciones. Por lo que comenzaron a elaborar destacados modelos en función de las necesidades que iban surgiendo entre las personas y sus familias.
Específicamente, al hablar de modelos sedán, hubo destacados ejemplares que hasta el día de hoy permanecen en el recuerdo. Este es el caso del Renault 16, innovador auto desarrollado en la década de los 60, que contaba con dos volúmenes y tracción delantera, cuando hasta ese entonces solo se conocían sedanes con tres volúmenes y tracción trasera.
Adicionalmente, el R16 destacó por su amplio espacio interior que permitía acomodar a 5 personas, respaldo plegable en los asientos traseros, cabina totalmente acristalada, superficies limpias en los perfiles y portón del maletero inclinado, características que marcaron tendencia durante los años 60 y 70. Incluso hoy, algunas de ellas se mantienen vigentes.
2. Década de los 90: vehículos más accesibles
Ya en la década de los 90, con la masificación de los vehículos entre la población, surgieron destacados modelos sedán que incluían valiosos avances e innovaciones respecto a ejemplares anteriores, con la finalidad de ofrecer mayor rendimiento, seguridad y comodidad.
Por ejemplo, el Suzuki Baleno, que fue elegido auto del año en 1997, facilitó el uso de teclas mucho más sencillas de presionar, incorporó un motor con volumen de 1,3 litros (uno de los más potentes en aquella época), suspensión independiente para lograr mayor estabilidad y presencia de vigas para amortiguar impactos laterales.
3. Actualidad: tecnología de punta en este clásico
Ya en esta era, en la que los fabricantes están pudiendo sacar el máximo provecho de los avances tecnológicos del siglo XXI, se están fabricando autos sedán nuevos que cuentan con un completo equipamiento en todos los sentidos: mecánico, seguridad, confort y entretención.
Una muestra de ello es el All-New Mazda 3, destacado ejemplar del 2023. Creado con el objetivo de brindar una óptima experiencia, integra componentes como computador a bordo, cierre centralizado, sensor de lluvia, control crucero, anclaje ISOFIX para niños, sensor de retroceso, 6 velocidades y conexión con plataformas Carplay, Android Auto o Mirror Link.
Como puedes ver, estos vehículos han experimentado una mejora continua con el paso del tiempo, representando una gran alternativa para las familias que desean trasladarse diariamente de forma ágil, segura, eficiente y cómoda.
El automóvil: un invento transformador
La historia del automóvil involucra la serie de eventos, innovaciones y conocimientos científico-tecnológicos que dieron nacimiento al automóvil. La invención del automóvil se atribuye comúnmente a Karl Benz, un ingeniero alemán, que diseñó y construyó el Benz Patent-Motorwagen en 1885, el que patentó un año más tarde.
El vehículo creado por Benz se considera el primer automóvil propulsado por un motor de combustión interna. El Benz Patent-Motorwagen era un vehículo de tres ruedas con una apariencia que al día de hoy parecería bastante extraña, sin techo ni puertas, con tres ruedas en lugar de cuatro, un cilindro con eje en sí mismo de manubrio y su motor en la parte posterior a la vista.
Estaba equipado con un motor de un solo cilindro, que generaba alrededor de 0.75 caballos de fuerza y alcanzaba una velocidad máxima de 16 km/h. La fecha de su creación se consolida comúnmente como el 29 de enero de 1886. Desde el comienzo del Benz Patent-Motorwagen, el automóvil ha experimentado una evolución impresionante.
En la década de 1950, la industria vio el surgimiento de los automóviles deportivos de lujo, como el Chevrolet Corvette y el Mercedes-Benz 300SL, que marcaron una era de diseño elegante y potencia. Empresas como Tesla han liderado los lanzamientos en la fabricación de vehículos eléctricos de alto rendimiento, y la tecnología de conducción autónoma está avanzando rápidamente hacia un futuro en el que los automóviles puedan conducirse por sí mismos.
Además de la evolución tecnológica que ha tenido este aparato, los automóviles también han generado un impacto muy relevante en las distintas sociedades y culturas.
Volkswagen: Un coche para el pueblo
La fábrica de automóviles Volkswagen está vinculada en su origen con el ingeniero austríaco Ferdinand Porsche, quien en 1930 fundó en Stuttgart un negocio con el objeto de fabricar un coche pequeño y barato para Alemania. Porsche era un hombre de origen humilde que quería construir un automóvil que fuera económico, accesible al pueblo, en un momento de crisis en que los fabricantes, en el continente, producían solo para la clase alta.
No existía aún en Europa lo que ya era una realidad en Norteamérica: "un coche para el pueblo", en las palabras dichas por Henry Ford en 1906, al concebir el Modelo T. En 1932, Porsche diseñó un auto diminuto y compacto, con un motor refrigerado por aire, parecido al que equiparía años después al Volkswagen. Su nombre era Tipus 32. En él ya es posible vislumbrar al VW Sedán.
Meses después, pese a las reticencias, la Asociación Alemana de Fabricantes de Automóviles contrató a Porsche para desarrollar un nuevo vehículo financiado por el Estado alemán, un modelo familiar para cuatro personas, con un motor refrigerado por aire, de 7 litros por cada 100 kilómetros. Así nació, al final de la década de los 30, el Tipus 60, a partir del cual la Daimler-Benz construyó el modelo VW3, que ya tiene los rasgos del Sedán (Beetle en inglés -es decir, Escarabajo).
Para impulsar la construcción en masa de ese modelo, se desarrolla la fábrica VW, en el condado de Wolfsburgo. La segunda guerra paró la producción de automóviles Sedán, que sería retomada por los británicos ahí mismo, en Wolfsburgo. En septiembre de 1948, la Volkswagenwerk Gmbh pasó de nuevo a manos de Alemania, bajo la dirección de Heinrich Nordhoff, quien durante 20 años habría de dirigir la empresa con un objetivo claro: "fabricar un solo modelo de automóvil, hacer los menos cambios posibles en su diseño (solo para mejorar la calidad) para no perder su espíritu"
En 1950, año en que murió Ferdinand Porsche, Nordhoff llegó a 100 mil vehículos producidos en Wolfsburgo. Empezó también a fabricar otros modelos (como el que llamamos Kombi). En 1953 inauguró la planta de Sao Paulo, en Brasil; en 1955 llegó a un millón de autos producidos con base en el modelo VW Sedán.
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