El Audi A3 es uno de los modelos más importantes de la firma alemana, con más de seis millones de unidades vendidas desde su debut en 1996. A nuestro país llegan los nuevos A3 en variantes Sportback y Sedán, cada uno con su respectiva versión Sport también, con precios lista desde los $35.490.000 para el primero y $36.990.000 para la configuración más larga. Los nuevos A3 ya son una realidad en nuestro país y más adelante se sumará el RS3, la variante más radical de la marca de los cuatro anillos en el segmento hatchback, mientras que la versión allstreet aún está pendiente de confirmación.
Diseño Exterior
En su exterior, el A3 presenta una renovación completa, lo que le entrega un aspecto visual más deportivo y dinámico. Si quiere destacarse en las calles, que todo el mundo lo observe o que los celulares lo fotografíen, le recomiendo que mejor se compre la versión descapotable…en color rojo o amarillo. Lo mejor es no adornar la verdad y decir que en materia de diseño exterior el A3 no agita la respiración. Es un diseño exterior simétrico, cuadriforme y elegante, un Audi con todas sus letras, aunque en lo personal no me agrada la forma en que esa enorme mascarilla se apodera de la proa restándole aerodinamismo. La arquitectura general no presenta problemas en el tamaño de los pasos de ruedas, de las ventanillas o de las puertas.
Más dinámico, más progresivo, más emocional: Así se presentan el A3 Sportback y el A3 Sedán tras la actualización 2025 del modelo. Donde, a primera vista destaca por su Singleframe hexagonal presenta una nueva estructura notablemente más plana y ancha, sin marco, junto con el nuevo logo de los cuatro anillos integrado y angulado en 2D. Este frontal dominante, se complementa junto con las grandes tomas de aire laterales angulosas, las que simbolizan claramente el carácter deportivo de ambos compactos. Lo mismo puede decirse de la parte trasera, más deportiva que nunca con un nuevo parachoques y un distintivo difusor.
Desde el lateral, la línea de los hombros fluye desde los faros delanteros hacia los traseros, haciendo que el A3 parezca más largo que su antecesor. Los pilares C están fuertemente inclinados hacia la parte trasera, lo que le entregan, tanto a la versión Sportback como a la Sedán, una silueta más deportiva. Un largo alerón en el borde del techo da sombra al maletero, haciéndolo parecer especialmente plano; este efecto hace que la parte trasera, con su diseño tridimensional, parezca extremadamente ancha.
Dimensiones
En cuanto a las dimensiones, el Sportback cuenta con 4.352 mm de largo, 1.984 de ancho, 1.455 de alto y una distancia entre ejes de 2.630 mm. Para combinarse con las modificaciones y deportividad del exterior, el interior también presenta algunos cambios para entregarle una mayor dinámica a la sensación de confort.
Diseño Interior y Confort
La experiencia de este fabricante queda de manifiesto al observar la cabina. En ella no detecté errores, de esos imperdonables claro está, y rodeado de polímeros acolchados, tapices de alta costura, incrustaciones de aluminio e ingenios electrónicos su elevado precio ya no me parece fuera de lugar; si queremos calidad no debemos reparar en gastos.
Definitivamente el interior del A3 incorpora cambios significativos. En el centro del habitáculo, la atención se la lleva una pantalla MMI Radio Plus Touch de 10,1” con conectividad Apple CarPlay y Android Auto más un display desarrollado para el control del clima. La consola central también se ha rediseñado con un nuevo acabado y, de serie, adiciona reposabrazos integrado, que puede desplazarse hacia adelante, atrás e inclinarse. También son nuevas en el A3 dos incrustaciones decorativas textiles, las cuales utilizan un tejido de estructura técnica fabricado con poliéster 100% reciclado y el material de microfibra Dinámica.
Hay buen espacio disponible para piloto y acompañante, los que viajarán cómodamente gracias a esas bien esculpidas butacas; pero no puedo pasar por alto que en estos asientos las regulaciones son manuales. En la banca trasera el problema no está en la volumetría, sino que en lo complicado que resulta ingresar a dicha zona; los invitados deberán realizar varias contorsiones para tomar ubicación…más aún si son de estatura elevada. El puesto de manejo es ergonómico, con un deportivo volante achatado y una empuñadura un tanto resbaladiza; el mismo material de los asientos podría haberse utilizado para forrar el aro. El pomo de la selectora de cambios me gustó, por su diseño anatómico y porque las incrustaciones de aluminio lo hacen lucir muy bien.
Rendimiento y Motorización
En el vano frontal está instalado un motor TFSI de 2 litros, el que a las 6.000 vueltas eroga 190 CV; desde las 1.500 rpm se declara la cifra máxima de torque: 320 Nm. Acelera tan bien como recupera, mostrando al mismo tiempo una alta eficiencia en el delicado asunto del gasto de combustible. En modo Efficiency obtuvimos un rendimiento instantáneo (en carretera) de 21 km/l, nada mal para un hatchback capaz de correr a 240 km/h.
En cuanto a las motorizaciones, el nuevo A3 contará para ambas versiones con la variante 35 TFSI que integra un motor turbo de 1.4 litros, que entrega 150 hp de potencia y 250 Nm de torque asociado a una caja automática de 8 velocidades, capaz de generar una velocidad máxima de 224 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,7 segundos.
Por el sólo hecho de incluir el paquete electrónico Drive Select, que permite conducir bajo las modalidades Efficiency, Comfort, Auto, Dynamic e Individual, este Audi se ganó mi respeto. No se trata de un simple artilugio que influencia más el subconsciente del piloto que el comportamiento del coche, sino que de un bien desarrollado programa que sí funciona, que modifica el tacto de la plataforma y las reacciones del motor y la transmisión. Debo reconocer que no me creí el discurso del catálogo, hasta que probé el Drive Select en el rigor de la ruta.
Con esta mecánica, el A3 acelera de 0 a 100 km/h en 8,4 segundos y alcanza los 225 km/h. A este motor lo conocemos de hace rato, ya que es el mismo que equipa el Volkswagen Tiguan y el CUPRA Formentor, por nombrar a dos. En general ofrece aceleraciones ágiles, enérgicas e instantáneas, pese a que en el inicio de la marcha hay un pequeño retardo producto del turbolag. No es un auto deportivo pero es tan ágil que se percibe como si tratara de serlo.
Consumo de Combustible
En modo Efficiency obtuvimos un rendimiento instantáneo (en carretera) de 21 km/l, nada mal para un hatchback capaz de correr a 240 km/h. El consumo no es de los mejores, pero siempre dependerá del tipo de conducción que se ejerza. Yo anoté un día algo menos de 10 km/litro, y otro día, manejando mucho más prudencial en el trato del acelerador, alcancé los 12 km/l.
Seguridad y Asistencia
El A3, cuenta con variados sistemas de seguridad y asistencia que permiten una conducción segura y que en todas sus versiones incluye 6 Airbags (frontales, laterales delanteros y cortinas), junto con el sistema Audi Pre Sense Basic, que categoriza las situaciones de conducción y comprende diversos sistemas de protección preventiva de pasajeros que se activan en momentos críticos como, por ejemplo, activando los intermitentes de emergencia.
De serie, los nuevos A3 Sportback y A3 Sedán ofrecen un alto nivel de equipamiento en seguridad, posicionándose dentro del segmento, como el modelo con el paquete más completo en este ítem. Como estándar, el nuevo A3 integra el sistema Audi pre sense front, Asistente de mantenimiento de carril, Asistente de frenado avanzado con frenado autónomo de vehículos y peatones, Attention Assist (o detector de fatiga), Detector de Punto Ciego, Exit Warning System (asistente de apertura de puertas) y Rear Cross Traffic Alert.
Adicional a ello, el modelo integra Control Crucero Adaptativo que asiste en el control longitudinal y lateral y se ha complementado con una función de cambio de carril asistido, aumentando así el confort de conducción.
Experiencia de Conducción
Me agradó mucho la conducción de este A3, su respuesta, tacto y lo entretenido que es en los caminos revirados. Sería bueno tener un portaobjetos más profundo en la consola central, en lugar de esos posavasos, porque cada vez que frenaba mi teléfono y libreta de apuntes salían volando.
La plataforma cuenta con suspensión delantera tipo McPherson, formato común pero muy eficiente, y el tren trasero está formado por cuatro brazos independientes. Noté que en las curvas, tomadas con cierta vehemencia, la tracción delantera interrumpe la diversión cuando se produce esa clásica “idea de trompa”. Es un fenómeno leve, tanto así que ni siquiera da para que se active el control de estabilidad; pero existe, por lo que una mano avezada lo notará.
La dirección es perfecta, así de simple. Es inútil hurgar para hallarle una debilidad, y por más que agité el volante en las curvas no conseguí afectar el buen desempeño del sistema…que dicho sea de paso cuenta con asistencia electromecánica. Los frenos son firmes y resistentes a la alta temperatura, pero el tacto del pedal es gomoso, defecto que no va más allá de ser una molestia que se olvida a medida que uno se acostumbra a esta particularidad.
En cuanto al chasis, el Audi A3 es de lo mejor que hay en este segmento. El confort de marcha es extraordinario, pero también lo es su dinamismo. El tacto de dirección es preciso, directo, muy sensitivo. La suspensión combina firmeza, estabilidad y aplomo, características que son propias de Audi, con la clásica suavidad y aislación del habitáculo.
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