Audífonos de Conducción Ósea para Sordos: Beneficios y Funcionamiento

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La solución para volver a oír bien pasa por el uso de algún tipo de ayuda auditiva en forma de aparatos auditivos. La tecnología en aparatos auditivos ha avanzado rápidamente y hoy son capaces de hacer mucho más de lo que hacían unos años atrás. Diferentes dispositivos de ayuda auditiva nos permiten diseñar una solución adecuada a tu forma de vida, a la sensibilidad de tu oído, a tus exigencias ergonómicas, estéticas, funcionales o de mantenimiento y, por supuesto, a tus recursos.

No te puedes imaginar todas las opciones que nos da la tecnología, para que los aparatos auditivos se adapten a tus gustos, tus necesidades y tu día a día. Los aparatos auditivos intrauriculares ofrecen discreción; los retroauriculares permiten plena versatilidad; y los de adaptación abierta combinan elegancia y sutileza. Consigue la máxima discreción posible a partir del equilibrio entre la sensibilidad de tu oído y tu propia fisonomía. Además, pueden ser recargables o conectarse a través de Bluetooth. Sin embargo, el oído como cualquier otra parte del cuerpo, requiere de estimulación y ejercicio.

Hipoacusia Unilateral (HUL): Un Desafío Común

La hipoacusia unilateral (HUL) puede ser definida tan ampliamente como la pérdida auditiva de cualquier tipo en un oído, incluyendo los casos en que exista audición no funcional, denominada sordera o cofosis unilateral. La hipoacusia unilateral (HUL) definida como la pérdida auditiva de cualquier grado en un solo oído tiene prevalencias en edad escolar de 3% a 6%. Esta definición incluye un universo de entidades que no son comparables ni uniformes entre ellas.

Por un lado, tenemos un grupo de personas, por lo general ya adultas, con HUL poslingual, en donde las conexiones neurales fueron establecidas en su tiempo y por lo tanto existe un equilibrio en la configuración central de la audición, y donde el problema prevalente pareciera ser la falla en la localización sonora y la percepción del habla en ruido. Por otra parte, están las hipoacusias unilaterales leves, entre 20 y 30 dB o las que comprometen solo las frecuencias altas sobre los 4000 Hz manteniendo un promedio tonal puro (PTP) normal, que son un desafío no solo en su diagnóstico oportuno, sino que, también en el manejo adecuado a edades tempranas, desconociéndose el real impacto que tienen en las personas.

Otro grupo está compuesto por las hipoacusias de conducción unilateral que tienen cóclea funcionante en las que, si se logra un estímulo adecuado en el tiempo adecuado, se pudiera conseguir una audición binaural cercana a la normal, aunque aún es controversial la aparición de ambliaudia en este grupo y después de cuanto tiempo. Aquí también se incluyen las malformaciones del oído externo que son fácil y precozmente identificables, o todo tipo de otitis media persistente o recurrente y en las cuales los esfuerzos terapéuticos no suponen tanta duda, pero es imperante que sean realizados a tiempo. Las malformaciones unilaterales de oído externo merecen un capítulo aparte de análisis en relación a la indicación y también aceptación del tratamiento por parte del paciente o sus padres o cuidadores.

Finalmente tenemos el grupo de hipoacusias sensorioneurales unilaterales que no se detectaron al nacer, aparecieron en el transcurso del tiempo o que fueron desestimadas por existir “otro oído” que supliera ambas funciones. Si observamos las publicaciones más precoces al respecto que decían que “la preocupación de los audiólogos y otorrinolaringólogos sobre la HUL no es otra que identificar su etiología y asegurarles a los padres que no habrá discapacidad”, entenderemos que no se comprendía el real impacto de poseer un oído único, idea que se mantuvo, lamentablemente, hasta hace pocos años, considerándose la HUL una alteración mínima sin impacto en la vida.

Prevalencia y Detección Temprana

Tanto que ninguna política pública en salud de nuestro país considera su detección precoz o tratamiento a la fecha. Previo a la utilización de algún tipo de tamizaje auditivo (1986), solo el 23% de las HUL se identificaban antes de los 5 años. Con el screening neonatal bajó la edad promedio de diagnóstico entre 2,6 y 0,3 años de edad.

Es difícil dar cifras de prevalencia dado lo heterogéneo de las publicaciones que no se ciñen a una única norma de reporte, tanto por la definición de HUL y la obtención de umbrales auditivos, como por los grupos donde se estima. La prevalencia ajustada estimada en edad escolar es de 3% al 6%, mientras que se estima una incidencia aproximada de 0,6 a 0,7/1.000 en recién nacidos vivos según lo reportado por “Center for Disease Control and Prevention” en Estados Unidos.

Entre un 22% a 36% de las hipoacusias diagnosticadas cada año son HUL, y otro dato importante a considerar, es que 11%-40% de las HUL al nacer progresarán en el mismo oído. Se reportan prevalencias tan altas como un 14% en el grupo de 12 a 19 años, y un 7,5% a 20% desarrollarán hipoacusia bilateral en el tiempo.

Causas de la Hipoacusia Unilateral

Dentro de las causas de HUL, y al igual que lo que ocurre con las bilaterales, existe un grupo cuya etiología es desconocida, sin embargo, a través del tiempo este grupo disminuye por la aparición de nuevas herramientas diagnósticas. Se observan causas traumáticas, posteriores a infecciones virales congénitas como parotiditis, sarampión, rubéola o citomegalovirus (CMV), meningitis, tumores, ototoxicidad, además de todas las causas de hipoacusias conductivas que no se tratan adecuadamente y persisten en el tiempo.

Las causas genéticas predominan en las hipoacusias bilaterales, pero también son responsables de algunos casos unilaterales, sobre todo cuando existe malformación a nivel del hueso temporal. Dentro de las anomalías de hueso temporal se describen: acueducto vestibular dilatado (EVA) en un 14%-23% de las HUL (que frecuentemente se presenta en forma bilateral y podría explicar el compromiso del oído contralateral en el tiempo), aplasia o hipoplasia del nervio coclear en aproximadamente un 50% de las HUL profundas versus un 5% de las hipoacusias bilaterales, existiendo reportes que aseguran prevalencias más altas, malformaciones cocleovestibulares diversas, siendo la más frecuentemente encontrada la malformación de Mondini, describiendo que a más profunda la hipoacusia más severa es la anormalidad.

Igualmente, es importante considerar que la HUL coexiste en un 67% con lesiones oftamológicas concomitantes que incluyen displasias o aplasias de nervio óptico.

Impacto en la Calidad de Vida

Considerando que las ventajas de la binauralidad incluyen la localización sonora, reconocimiento de la palabra/habla, sumación binaural, audición en ruido; de esta forma, las personas portadoras de una HUL tendrán marcados problemas en estos aspectos. Se ha evidenciado varias consecuencias como alteración del lenguaje en preescolares, bajo desarrollo socioemocional y autoestima, alteración en los logros académicos donde se describe que entre un cuarto y la mitad de los niños con HUL tienen dificultades como alteración en la retención, necesidad de clases adicionales de reforzamiento y reportes de profesores que denuncian en estos niños mayor tendencia a la distracción, desatención, aislamiento e incluso agresividad.

Además, existen retrasos en las competencias del habla y lenguaje en un 25% a 40% que se supera en el tiempo, y alteraciones en ciertas funciones cognitivas como menor coeficiente intelectual (CI) verbal o disminución en el llamado “multitask” o la habilidad de ejecutar varias tareas al mismo tiempo. Desde hace muchos años atrás se estudian sus consecuencias a nivel educacional, reportándose que existe 10 veces más repitencia que los pares normoyentes, con 35% a 20% de los escolares con HUL repitiendo al menos un curso versus 3,5% a 2% de los normoyentes.

Asimismo, los niños con HUL tienen 4,4 veces más necesidad de reforzamiento o apoyo educacional individualizado que sus pares normales para evitar dicha repitencia, lo que se mantiene en el tiempo y se estima que un 59% de niños con HUL tienen algún problema académico o de conducta.

Consideraciones Según el Oído Afectado

Ante la pregunta de si existen diferencias según el oído afectado, se ha observado compromiso más notorio en aspectos como desarrollo académico, repitencia de curso, retraso del habla y del lenguaje, pero por sobre todo reorganización cerebral cuando existe compromiso del oído derecho (OD). Sin embargo, lo más importante es evitar la ambliaudia y sus consecuencias, la cual es provocada por la deprivación auditiva unilateral que puede distorsionar los mapas tonotópicos, alterar la integración binaural, reorganizar las redes neuronales, y cambiar la transmisión sináptica en la corteza auditiva primaria o región subcortical.

Estrategias de Apoyo y Tratamiento

Es importante sugerir la modificación de la distribución de las clásicas salas de clases que ordenan los puestos de trabajo en filas y columnas, lo que no solo puede ser un obstáculo a la propagación de la onda sonora para las ubicaciones más posteriores, sino que se suma la dificultad de visualizar al profesor o al recurso audiovisual expuesto. Las ubicaciones cercanas a las paredes se someten a más reverberancia, lo que es mayor si sumamos superficies, cielos y pisos lisos sin amortiguación acústica, determinando ambientes auditivamente complejos.

El apoyo, seguimiento, terapia fonoaudiológica, y en muchos casos, el complemento multidisciplinario con educación diferenciada especialista, terapia ocupacional y psicopedagógica, es parte de la base del tratamiento y es el pilar fundamental que regula todos los aspectos que se exponen en esta revisión. Todos los dispositivos mencionados anteriormente y el apoyo fonoaudiológico aún no están contemplados ni financiados por el programa GES de nuestro país para la HUL. Para el grupo de escolares entre los 5 y 18 años, siempre y cuando el establecimiento educacional haya inscrito al alumno, existe la posibilidad de algunas ayudas auditivas por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB), solo si el otorrino de dicha institución lo considera pertinente.

Opciones de Ayudas Auditivas

En relación con el uso de audífonos convencionales, la evidencia indica que se deben implementar en el oído hipoacúsico cada vez que exista audición residual utilizable y lo más precozmente posible. Se describe que en niños bastaría con la sola detección del sonido para determinar el ambiente sonoro que los rodea. En caso de que dicha implementación no sea precoz, y por ende se pierdan las conexiones centrales y la discriminación, no hay estudios que muestren beneficios del audífono en HUL que superen la molestia que ocasiona a los padres el tratar que los niños no se los saquen.

Sin embargo, se debe considerar que existe mejor desempeño social y académico, además de facilidad auditiva y mejor localización sonora al implementar el oído hipoacúsico. De todas maneras, se debe considerar el porcentaje de hipoacusia profunda reportado en HUL por malformaciones severas que dificultaría la implementación y hace necesario buscar otras opciones. Lamentablemente en este ámbito falta información para mejorar la correcta prescripción.

Está pendiente determinar una fórmula de adaptación del audífono, dado que pareciera que la convencional para pérdidas bilaterales no sería la correcta. Se deben considerar los factores de riesgo para un mal desempeño académico en una persona portadora de HUL que se reporta en un 41%, en los cuales se debe recalcar aún más la implementación de ayudas auditivas y necesidad de apoyo escolar o reforzamiento. Para los casos de hipoacusia permanente moderada o severa con buena discriminación y detectada precozmente, no hay duda en la indicación de un audífono como primera línea de tratamiento, pero los casos mínimos o leves son un desafío que debe solucionarse en forma multidisciplinaria y en conjunto con los padres, en donde la adaptación de un posible audífono debe ser analizada caso a caso.

Sistemas de Micrófono o Amplificación Remotos (Equipos FM)

Otras ayudas auditivas para HUL incluyen los sistemas de micrófono o amplificación remotos, generalmente conocidos como equipos FM. Este concepto tan amplio involucra desde un micrófono en la fuente sonora y un parlante (o receptor) que puede ubicarse en un audífono, en un auricular sin amplificación en el oído sano (por lo tanto, no un audífono propiamente tal, el cual, para evitar el efecto de oclusión, debe tener formato abierto), o en headphones o auriculares supraurales convencionales, hasta sistemas de parlantes individuales en el escritorio del estudiante o sistemas más inclusivos e ideales como serían parlantes alrededor de la sala de clases.

Esta última modalidad además estaría indicada en niños con déficit atencional, y en nuestro país ha sido poco explorada y poco utilizada. Con este sistema se disminuirían los efectos negativos del ruido ambiental, la distancia y la reverberación de las salas de clases, sin embargo, existen pocos estudios que demuestren beneficios y con baja casuística y no enfocados en HUL. Este sistema requiere capacitación activa del profesorado en su uso, de lo que puede encargase el fonoaudiólogo o educador especialista responsable de la rehabilitación auditiva del niño. Con la evidencia publicada hasta ahora puede considerarse el mejor sistema para mejorar la relación señal/ruido.

Su diseño es especial para el aula con clases expositivas. En el caso de los lactantes o prescolares, se debe analizar caso a caso, pero podrían recomendarse en ciertas instancias de la vida diaria como traslados en auto, en entretenimiento o trabajo frente a pantallas o al ingresar a la educación prescolar siempre y cuando exista colaboración y capacitación del educador.

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