Los autos fueron una de las grandes pasiones del animador Felipe Camiroaga. A continuación exploraremos esta faceta del carismático animador, su relación con las marcas automotrices, y algunas anécdotas que revelan su generosidad y carisma.
El Dodge Challenger Naranja: Un "Juguete" Especial
Aunque se le haya visto partir hacia Viña del Mar a bordo de un Aston Martin DB9 Volante y llegar a la gala oficial del certamen conduciendo un Dodge Viper SRT10, el último juguete que ha caído en las manos del conductor del Festival de Viña del Mar, Felipe Camiroaga, es un Dodge Challenger pintado de un furioso naranjo.
Se trata de la primera unidad importada a Chile por Comercial Chrysler, específicamente para ser exhibida en el Salón del Automóvil, y que cumplida su misión promocional se le vendió al carismático animador. En este caso, es la versión SRT8, la más radical de las tres existentes, que equipa entre otras cosas un motor V8 Hemi de 6,1 litros, que acoplado a una caja automática de cinco velocidades eroga 425 caballos de fuerza y un par motor de 569 Nm, suficiente para acelerar de 0 a 96 km/h en 4,9 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 275 km/h.
Entre su equipamiento específico se incluye diferencial trasero autobloqueante, suspensión deportiva, llantas aro 20, y frenos Brembo con calipers de cuatro pistones. El Challenger SRT8 estará disponible, en principio sólo a pedido, por un precio estimado de US$ 60 mil.
¿Qué es el Dodge Challenger?
¿Pero en esencia, qué es el Dodge Challenger, además de ser el nuevo auto de Felipe Camiroaga? Se trata de la reinvención de un concepto que hizo grande a la industria automotora de Detroit 40 años atrás. El Challenger original fue la respuesta de Chrysler a la aparición a fines de los años 60 del Ford Mustang y Chevrolet Camaro, que inventaron la fiebre por los muscle cars americanos. Si bien arribó algo tarde a esta fiesta, vendió más de 165 mil unidades hasta el cese de su producción en 1974.
Más de tres décadas después, Chrysler se vuelve a sumar a la tendencia por revivir a los musculosos de antaño, y lanza este nuevo Challenger, que mantiene su tradicional arquitectura coupé sobre una plataforma de tracción trasera, y lo dota de elementos estéticos muy propios del exitoso Challenger de 1970, como las formas gruesas. Como dice la marca, "es una interpretación moderna del ícono de los musculosos americanos".
Está construido sobre la plataforma del Dodge Charger y Chrysler 300C, por lo que es lo suficientemente amplio para llevar a cuatro personas con carga. Las puertas son amplias, por lo que no cuesta subirse atrás, y todos los asientos son de tipo butaca, muy individuales, incluyendo los de la banqueta trasera.
La versión que se venderá en Chile desde el segundo semestre será la R/T, que mecánicamente monta una planta V8 Hemi de 5.7 litros, que eroga 372 caballos y 339 Nm de torque. Podrá incorporar caja automática de cinco marchas o mecánica de seis.
Esta versión pudo ser testeada por La Tercera en la fría ciudad de Detroit, aunque dadas las condiciones climática del momento, con las calles tapadas de nieve y -12 grados de temperatura, poco se pudo saber del auto. Lo claro es que pese a su atractivo look y su más que generosa mecánica, Chrysler lo especificó para un uso más cotidiano, dejando las sensaciones plenamente deportivas para el SRT8.
Relación con Dodge y Chrysler
Fue así como nació otra de sus relaciones comerciales: su rol como embajador de Dodge. Claudio Campos, gerente de marketing del grupo Chrysler, recuerda que la relación con el animador se generó naturalmente. "Él partió como cliente nuestro. Por su afición por los animales y el campo le acomodaban mucho nuestros autos", comenta, y revela que al animador nunca se le pagó por ser embajador. "Teníamos acuerdos de palabra. A él le pasábamos nuestros nuevos modelos, él de repente nos pedía algunos que le interesaban, pero siempre dentro de una relación de amigos".
La cercanía fue tal, que el animador instó al grupo automotor a crear un equipo de polo en el que él mismo competía.
Anécdotas y Recuerdos
Durante este miércoles en el Mucho Gusto, Gonzalo Ramírez entregó varias anécdotas de su amigo Felipe Camiroaga. En ese contexto, y mientras promocionaba la fundación en honor al difunto animador, el rostro de Mega desclasificó los millonarios obsequios que realizaba el 'Halcón de Chicureo’ en las reuniones con sus compañeros de TVN.
“En esas fiestas rifó unos autos y motos, así que se ‘rajó’ el hombre, con todo el equipo, fue bien bonito”, aseguró. “Yo creo que el gran regalo que le dio a esa gente eran los momentos que estuvo con las personas, incluso para las personas que recibieron esos premios”, complementó.
Además, comentó que “me acuerdo de que se le ocurrió para ese concurso, que el ganador era quien estiraba la mano con un guante especial y se le posara su halcón”. “Le ponía color e inventaba cuestiones, era bien entretenido, era siempre una aventura”, declaró.
Tal como la que relató el periodista Luis Sandoval en el programa “Me Late”, cuando contó el elegante regalo que le dio el animador a la salida de TVN, sorprendiéndolo de gran manera. Según contó el panelista de espectáculos y farándula, fue en la época que reporteaba en las afueras del canal nacional, cuando apareció el Halcón de Chicureo, en su auto deportivo.
“Bajaba el vidrio en sus autos espectaculares, salía todos los días en un auto diferente (…) Era un galán, era como un maniquí vestido en un auto. Lo estaba entrevistando, termina la entrevista, ‘ya, muchas gracias’, y le digo ‘oye, qué bonita la corbata’, porque andaba con una corbata muy bonita. Era un caballero, pero muy elegante”, relató.
Al día siguiente, la sorpresa fue mayúscula para el notero. “Voy al otro día a TVN, le saco la cuña pertinente, un par de preguntas entre todos los colegas, y me dice ‘tú’, y se baja del auto. Camina hacia el maletero, lo abre, saca una caja y eran cinco corbatas de diversas tonalidades y me dijo ‘esto es para ti’”, recordó el periodista, aún emocionado con tan noble, elegante y lujoso regalo.
El Emprendimiento de su Hermano y la Pasión por los Autos Clásicos
La vida para Daniel Bontempi Fernández no ha sido fácil, español de nacimiento, impulsado por su hermano Felipe, decidió venirse a Chile, donde se desempeña como piloto comercial. Después del fallecimiento del animador de TVN en 2011 Daniel tomó un rol preponderante en el proceso más doloroso para la familia, en el proceso posterior a la tragedia. Luego se quedó en el país a pesar de la pérdida y hoy, se aventura con un emprendimiento.
Sobre su iniciativa que es una empresa de grúas para autos, Daniel cuenta que «Antes de iniciar mi carrera de piloto comercial, estudié dos años de ingeniería mecánica y finalmente terminé un grado técnico de mecánica automotriz en Estados Unidos. A lo largo de mi vida he estado relacionado con los autos, sobretodo con los modelo clásicos de antaño de 30-40 años atrás, para mí es un hobbie recuperarlos y dejarlos como nuevos», explica detallando que «Muchas veces me ha tocado trasladar autos para llevarlos al taller y surge la necesidad de contar con un buen servicio de grúas, que traten a tu auto como si fuera propio y con precios adecuados».
«Al Feli lo echamos mucho de menos, pasar los fines de semana con él, los asaditos y también los hobbies que compartíamos, entre ellos, los autos. Feli era un gran hermano, amante de sus animales, su casa era un punto de unión para amistades y familia», dice agregando que «Al Feli lo recuerdo también como el mejor animador de la televisión chilena, capaz de opinar y poner los puntos sobre la mesa a quien fuera si es que le parecía que lo que se estaba haciendo no era justo. Fue un valiente y no tuvo temor alguno en seguir sus convicciones. Comunicadores como él, hacen falta hoy en Chile».
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