Historia del Auto "Huevito" Fiat: Un Ícono del Automovilismo

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La evolución del diseño automotriz, en sus características técnicas, prestaciones y apariencia, ha cobrado gran importancia durante todo el S. XX y lo que va del corriente, marcando momentos con hincapié en distintos aspectos. En un comienzo el diseño del automóvil, por las características de la industria, es una suma de partes que quedan a la vista una por una en el producto terminado, destacándose partes principales y accesorios. La evolución del diseño automotriz, ha buscado reducir los costos de su producción y optimizar el rendimiento del coche en todos sus aspectos; en tal búsqueda se han desarrollado materiales cada vez más apropiados para las solicitaciones y se han adoptado sistemas de producción cada vez más eficientes.

Orígenes y Evolución del Automóvil

Los carros livianos de mesopotámicos y egipcios se desplazan por explanadas rústicas que no admiten condiciones confortables de viaje. Alrededor de 2.000 A. C. se desarrolla la combinación de radios y llanta, que al alivianar la rueda permiten el apogeo de los carros hacia el 1.300 A. C. La estructura es un eje con dos ruedas, unido a la vara que engancha la caballería; la escueta carrocería es una plataforma que permite llevar a tres personas de pié, un escudo frontal que les protege hasta la cintura, y manillares para sujeción de los ocupantes y colgado de accesorios. Es destacable su evolución respecto de la ubicación del eje y la distribución adecuada del peso entre este y las caballerías; los carros egipcios, livianos, presentan el eje atrás de la carlinga, los hititas lo desplazan al centro de esta en sus carros más pesados, equilibrando mejor la carga y aliviando el trabajo de los caballos.

Los elementos básicos del automóvil están presentes a fines del S. XVIII; Una fuente motriz y el uso prestigiado del carruaje. Pero el primer ensayo de Cugnot es un pesado prototipo para transporte de cañones, no un coche de pasajeros y el automóvil, no obstante muchos intentos de hacerlo funcionar en base a una caldera, cede el impulso motriz del vapor a trenes y barcos, esperando al motor Otto (1876), de combustión interna, para nacer. Lo hace en 1886 con un prototipo desarrollado por Karl Benz.

El Diseño Automotriz a Principios del Siglo XX

Durante los primeros años el debate entre los distintos fabricantes, a la sazón pequeños talleres artesanales dirigidos por algún ingeniero mecánico o un artesano carrocero, consiste en hacer funcionar en las mejores condiciones su producto, en base a patentes propias o adquiridas. Los talleres en tal circunstancia, apostaban por su producto, que en la mayoría de los casos era una parte especializada que compraba el resto de los componentes o hacía entrega parcial de ellos; vale decir que, un fabricante de los componentes mecánicos de un vehículo no necesariamente lo ofrecía terminado, aunque si, en perfecto funcionamiento. Los carruajes tirados por caballos son precedente de tal modus operandi, que se remite a modelos de coches para usos y ocasiones diversas: coches de paseo, urbanos, de caza, para viajes, familiares, personales, para ser guiados por un cochero o por el propio usuario, en una gran multiplicidad de combinaciones.

A poco andar, sin embargo, el tamaño de carrocerías y componentes mecánicos comienza a crecer y el cuerpo motriz se sitúa en reemplazo del cuerpo equino, delante del habitáculo. Este volumen, antecedente al resto del cuerpo del vehículo, será la característica física más persistente en todo su desarrollo posterior, incluso cuando en algún modelo, se halle situada la unidad motriz en la parte posterior. La pervivencia de diseño del bloque antepuesto, le ha valido asociaciones sobre una proyección de virilidad reconocida en la potencia motora; esto constituye una estrategia publicitaria indirecta, que sumada al prestigio histórico del carro como vehículo de la victoria y el triunfo, pone al automóvil como el objeto más preciado por el hombre del S.

Innovaciones y Estilos en el Diseño Automotriz

Estas variantes, sumadas a la competencia por conseguir las preferencias del mercado han ido modelando los automóviles. El factor de tendencias de moda de cada época, ha permeado en gran medida los diseños, sin embargo, su respuesta es cosmética en la mayoría de los casos; la industria automotriz ha competido económicamente, en base a conquistas de mercado y costos de producción, ofreciendo alternativas de calidad y prestaciones que convergen a la semejanza, por equivalencia de modelos de las diferentes marcas. El primero de carrocería cerrada fue un Benz de 1894 y luego un Renault de 1899. Los coches descubiertos requerían una indumentaria especial para enfrentar la intemperie, principalmente guantes, gorra, gafas e impermeable; y la conducción requería de un procedimiento complicado que comenzaba por darle marcha al motor con impulso inicial manual activado por una manivela; esto debido a que no contaban los primeros automóviles con un motor de arranque, ni aún suministro eléctrico.

La primera integración estilística de la carrocería con los componentes estructurales y mecánicos del automóvil es denominada torpedo (1908), un conjunto unitario que desde el radiador frontal presentaba una sola pieza integradora de conjunto motriz y habitáculo, todavía descubierto. Fuera del bloque quedan todavía el conjunto de las ruedas con sus tapabarros y pisaderas, además de accesorios menores, faros, bocinas, palancas de frenos, neumáticos de repuesto, parrillas y baúles, etc. Ford en 1908, produce el modelo T, «automóvil universal» comúnmente llamado Teen Lizzie, el primer modelo producido en una línea, o «en serie», acabado con su propia carrocería; hasta entonces la industria del automóvil producía chasís para carrozar externamente o modelos únicos por unidades no seriadas.

En la producción en serie tiene gran importancia el desarrollo del estampado en metal, que sigue siendo básico para la producción de automóviles. En la carrera del estampado de metal en serie, obliga a matrices costosas y poco versátiles a corto plazo, condicionando el diseño de los vehículos a la necesidad de la industria, antes que a factores estéticos o de moda. Se puede decir que la industria comienza a imprimir un nuevo sello en el aspecto de sus productos, en este caso automóviles.

La importancia socio económica, las connotaciones sicológicas e incluso los cambios antropológicos que el artefacto va suscitando, hace que todo el diseño de objetos vaya tomando su influjo, aparte de plegarse también a las producciones seriadas. Es el caso de mediados de los años 30, ocasión de ponderar la velocidad de los tiempos, inspirando líneas aerodinámicas no solo en los vehículos, sino en todo el diseño de mobiliario y aún arquitectónico integrándose la tendencia a la inspiración matriz del art decó. La soberbia elegancia de las carrocerías torpedo hechas a pedido de los años 20, vira a la agresiva modernidad de la técnica y la ilusión de una velocidad marcada en las líneas aerodinámicas; salvo excepciones los viejos chasis motorizados se visten con los nuevos estampados de chapa multiforme.

Al concierto de la aerodinámica acudieron coches de variada procedencia, en Suecia hubo una versión del Volvo aparte del Saab, especialista nacional en el tema; Toyota también tuvo su versión sreamline, y en Checoslovaquia el Tatra DE 1938 ostentaba un potente motor trasero, cuyo uso se prohibió a los oficiales alemanes, por numerosos accidentes de velocidad. Los bastidores integrados a la carrocería son un desarrollo que tuvo varias apariciones previas antes de ser lo normal de vehículos livianos, salvo camionetas y todo terrenos que aún conservan largueros bajo su cabina.

La Influencia de la Guerra y la Postguerra

La producción de automóviles interrumpida en la segunda guerra mundial, canaliza los esfuerzos industriales a la producción de material bélico. Se necesita un auto especifico por el cual se llama a concurso; La prestigiada Willys, con importante segmento de ventas en los 20s y 30s, gana al ofrecer el Jeep, origen de un nuevo tipo de vehículo cuya profusión y variantes, son antecedente de nuestros actuales 4×4. Sus réplicas europeas cuentan la versión alemana montada sobre una plataforma VW y un modelo Fiat en Italia, los franceses no alcanzan a reaccionar por la pronta ocupación, los ingleses se surten de material de guerra estadounidense, y Rusia no promueve la industria de rodado liviano.

Al comienzo de la segunda guerra mundial, la variedad europea del automóvil era muy profusa, prácticamente todos los países producían al menos una marca, los británicos poseían gran variedad de compañías, seguidos por usinas francesas, la industria de Alemania e Italia y los talleres artesanales similares a las bottegas renacentistas de estos dos últimos. Japón, en proceso occidentalización económica desde la segunda mitad del S XIX, comienza a producir vehículos desde principios del S XX, con licencias de Peugeot, entre otras; desde 1925 fabrica el Ford T, en 1927 produce un modelo Chevrolet. Toyota lanza su primer vehículo en 1934.

El "Huevito": BMW Isetta y su Legado

Llevamos un rato especulando con que el Isetta, el mítico “huevito” de BMW, volverá en formato moderno, tal como alguna vez lo hizo el MINI, el Mustang o el Fiat 500. Esta versión moderna del “Huevito” fue concebido por la familia Ouboter, dueños de la empresa suiza Micro Mobility Systems, que diseñó el Microlino a modo conceptual, siendo presentado en el Salón de Ginebra de 2016. Mide 2,4 metros de largo, pesa 425 kilos, cuenta con espacio para dos ocupantes y ofrece 300 litros de capacidad de maleta.

Mucho antes que el Smart, en Europa estaba el BMW Isetta como micro auto. Y a Chile también llegó. Por su forma - y por las nuestras -, fue rebautizado como "Huevito". Y es un ícono, venerado en Chile. También tiene su séquito de seguidores (www.isetta.cl). El Huevito ha sido hecho por, hasta donde yo puedo contar, tres fabricantes en formato 1:64 o compatible. Y digo compatible, porque el reducido tamaño del auto real puede incomodar cuando en una repisa se tiene un Cadillac y al lado cae un Isetta. En 1:64 o 3", más bien el "tamaño Matchbox", hay bastante poca precisión con la escala.

Conocidos por su llamativo diseño de “huevito”, prestaciones sencillas y un bajo valor comercial, los modelos Isetta marcaron una época en la industria automotriz posicionándose como el vehículo favorito de varios amantes de las tuercas que hasta el día de hoy siguen emocionándose con estos llamados microautos. La historia de este pequeño vehículo se remonta a los tiempos de la postguerra en Europa, cuando los países que se vieron involucrados en el conflicto bélico comenzaban a levantarse después del enfrentamiento y necesitaban un sistema de transporte que fuera barato. Fue en ese escenario en que la marca italiana Iso Motor apostó por construir un proyecto de coche de dimensiones pequeñas a cargo del diseñador aeronáutico Ermenegildo Preti.

Según sostiene el grupo Isetta Chile, el periodo de fabricación en manos de Iso fue entre los años 1952 - 1953 y en ese entonces el auto era propulsado por un motor de 198 cc con dos cilindros y dos tiempos, el cual posteriormente fue aumentado a 236 cc.El Isetta fue presentado oficialmente en sociedad en el año 1953 en la Exposición Internacional de Automóviles de Turín. Ese mismo año Italia y Bélgica fueron los primeros países en producirlos, aunque a poca escala.

El Salto a la Fama Europea

Aunque su diseño llamó rápidamente la atención, no sería hasta 1955 que el Isetta lograría una fama real luego que el gigante BMW llegara a un acuerdo con la empresa Iso para obtener la licencia del microauto. A diferencia de la versión de Iso, BMW dotó al coche de un motor de cuatro tiempos monocilíndrico de 245 cc y 12 CV en primera instancia, para luego dar el salto a los 300 cc con 13 caballos de potencia. El vehículo logró ser todo un éxito con una velocidad máxima de 85 km/h, más que suficiente para movilizarse por las grandes ciudades. Otra de sus virtudes era su diseño que, si bien era pequeño, alcanzaba perfectamente para dos adultos. Además, su única puerta delantera le permitía incluso estacionarse verticalmente en dirección a la acera.

Con el paso de los años los Isetta fueron cambiando su imagen con carrocerías más modernas aunque siempre manteniendo la esencia de un microauto.

Los Isetta Aún Brillan en Chile

Aunque se desconoce el número exacto de Isettas que llegaron a Chile, se estima que fueron alrededor de mil las unidades que circularon por el país en la década del 60 especialmente en la Región Metropolitana. Incluso una vez que los vehículos dejaron de fabricarse en Alemania, siguieron llegando modelos reacondicionados de segunda mano desde Bélgica.

Pese a su auge en décadas pasadas, en la actualidad se tiene conocimiento de no más de unas 50 Isettas 300 y un par de Isettas 600 en Chile, según confirma el Club. Sergio Villaseca es dueño de uno de los pocos microautos que aún quedan y lo luce orgulloso después de restaurarlo durante cinco años. “Lo busqué, lo encontré, lo compré y restauré”, cuenta sobre su coche del año 60. El hombre afirmó que lo encontró en la comuna de Cerrillos y que aún lo mantiene en su familia porque “uno se encariña con sus latas”.

El "Huevito" en las Carreras Chilenas

El Circuito Los Dominicos era a fines de la década del cincuenta el escenario más importante de las carreras de autos en Santiago. Eran muchos miles de espectadores los que acudían a esta urbanización en pleno campo de Apoquindo donde se aprovechaban las calles pavimentadas en un lugar que aún no tenía viviendas ni construcciones, y que con los años llegaría a ser un sector residencial del barrio alto capitalino. Para la historia quedaron las imágenes de los autos de carrera a gran velocidad por esas arterias hoy conocidas como Camino El Alba, Camino Otoñal, Camino del Algarrobo y Camino Las Flores. En esta última calle, con su gran recta en bajada, se situaba la meta y el parque cerrado.

Los organizadores habían logrado que los buses de la locomoción colectiva, tanto particulares como del Estado, pusieran servicios especiales al circuito, desde la esquina de Providencia con Tobalaba y el Canal San Carlos. Los precios fijados para el espectáculo serían de 2 Escudos por automóvil, con un máximo de seis personas. Con todos estos preparativos la respuesta del público fue increíble, registrándose una afluencia nunca vista de espectadores en una jornada de automovilismo deportivo en nuestra capital. Los cerros y laderas de la nueva urbanización del barrio Los Dominicos albergaban a varias decenas de miles de ávidos aficionados que querían ver el gran espectáculo y gritar alentando a sus pilotos favoritos.

Resultados de las Carreras en Los Dominicos

Algunos resultados de las carreras en el circuito Los Dominicos incluyen:

  • Tres vueltas, hasta 400cc.:
    1. 1° Leoncio Provoste, Messerschmitt, 10 minutos 43 segundos
    2. 2° Alicia de Délano, Isetta, 10m. 53s.
    3. 3° Michel Descatta, Isetta, 10m. 54s.
  • De 401a 750cc., cuatro vueltas:
    1. 1° Juan Candia, Messerschmitt, 11m. 22s. 1q.
    2. 2° Jaime Vergara, NSU, 11m. 26s.
    3. 3° Ricardo Herzco, NSU, 11m. 27s.

La prueba de fondo y más importante de la jornada era final la de la Fórmula Chilena Limitada (coches de Turismo Carretera con reglamento mecánico especial). La primera fila de la grilla la ocupaban los dos mejores tiempos de las series preliminares, el piloto de Audax Italiano Nemesio Ravera y el de Santiago Morning Bartolomé Ortiz, ambos en Ford. El vibrante triunfo de Velasco fue muy estrecho ya que sólo consiguió una ventaja de dos quintos sobre Nemesio Ravera, en la emotiva lucha final. El abrazo en que se fundieron ambos pilotos al término de la carrera dejó en evidencia su amistad y espíritu deportivo, lo que fue premiado con una gran ovación por los espectadores. Fue un desenlace que causó justificada expectación y sin duda una bajada de telón espectacular para una gran fiesta mecánica.

Con esa maravillosa e inolvidable jornada se consolidó el famoso Circuito Los Dominicos, como un verdadero lugar de culto de los aficionados tuercas al iniciarse la década del sesenta. Tanto es así que, años después, era frecuente que los jóvenes acudieran a sus desiertas calles a probar cuánto daban sus autos y a desafiar a correr a los amigos en las noches de fin de semana.

El Club Isetta en Chile

Y todo comenzó cuando nos llegó una invitación de Tuerca.cl para un evento en Olmué el 28 de noviembre, y varios preguntamos ¿Olmué?… nos miramos y aceptamos el desafío, ni siquiera se nos ocurrió preguntar el kilometraje, porque ese dato es irrelevante para nosotros sino que ¿cuanto nos demoraremos?. Llegaron a la Shell: Walter, José Miguel, Alejandro, Carlos Lillo y su hijo, Gastón, Carlos Amaya y Matías que esta en proceso de incubación, hacía su debut en estas salidas. Durante la ruta la primera detención fue la de José Miguel debido a que su Isetta estaba muy frenada, al momento el Dr. Amaya soluciono el problema. Con un pedazo de cartón se hicieron las empaquetaduras y la marcha siguió sin contratiempos a una velocidad prudente.

Amaneció el domingo y a las 8:00 horas nos despertó Carlos Amaya para levantarnos e ir a preparar nuestras joyas. Después de un desayuno «semi continental» nos dirigimos al Aeródromo para limpiar y estar en la mejor ubicación de evento. Llegaron las distintas agrupaciones de motos, autos camionetas, ultra livianos, planeadores, aviones de acrobacia, parapentes y Robert Barsby, amigo Viñamarino, en su Isetta que ubicamos junto a las nuestras y con quién compartimos nuestro almuerzo. En este mismo grupo llegó, haciendo su debut y estreno en sociedad, Pedro Delpiano con su Isetta y Jorge Nario con su recién pintado NSU Prinz y se armo la fiesta con 9 Isettas y el Prinz.

El día domingo 22 de agosto temprano nos juntamos una buena cantidad de socios con sus hijos y amigos en la Bomba Shell para salir con destino a Colina, donde se encuentra el Regimiento Reforzado nº 22 «Lautaro», en ese lugar nos esperaba una comitiva de camaradería encabezada por el Mayor Guido Reyes Ríos, Oficial de Material de Guerra de esa unidad, quien nos acompaño en el recorrido por las instalaciones mostrándonos los talleres y bodegas del Regimiento, la nota alta del recorrido fue cuando llegamos al taller de los Tanques Leopard, donde pudimos subirnos y conocer mas sobre estos temibles fierros bélicos, grata fue la sorpresa cuando llegaron otros uniformados con una bandeja con bebidas y varias empanaditas que estaban «la muerte», mientras tanto nos comentaban las bondades y destrezas de los tanques, fuera del taller donde estacionamos nuestras Isettas, con sorpresa pudimos apreciar a un grupo de soldados admirando nuestros autos y moviendo la cabeza como diciendo ¿y en esto se suben?, terminada la charla técnica y comida la empanada, nos invitaron a andar en el tanque Recuperador ….

Tuvimos un buen promedio de velocidad sin panas. Salvo la palanca de cambios de Lillo que en un momento la sintió extremadamente suave al pasarla, rápidamente Amaya se bajó y se la colocó, sonriente; Lillo se subió y seguimos. También en esta salida se vieron algunas gotitas de aceite bajo los huevos (ninguno reconoció su autoría) y olor a bencina.

Autos Clásicos en Chile

Los autos clásicos despiertan la fascinación y el deseo de miles de fanáticos tuerca que sueñan con, alguna vez, tener uno de ellos en su estacionamiento. Y es que un automóvil antiguo hace que la gran mayoría de las personas suspendan lo que están haciendo, por algunos minutos, para contemplar y disfrutar de una máquina extraña que parece haber sido sacada de un museo.En Chile, de vez en cuando, y con un poco de suerte, se pueden ver algunos de estos coches circulando por calles o avenidas. Los hay costosos y exclusivo y otros más populares y conocidos, pero sea cual sea siempre se roban las miradas y dan pie para una entretenida conversación. Como ejemplo te mostramos 10 unidades, muchas de las cuales dan vida al Club de Automóviles Antiguos de Chile.

  1. Ford A Coupé de 1930: Retroceder en el tiempo.
  2. Ford F100 de 1966: Armada en Chile y con solo dos dueños.
  3. Isetta: El “huevito” más famoso de la postguerra.
  4. Peugeot 404 de 1968: Un clásico francés en el corazón de los chilenos.
  5. Chevrolet Fleetline DeLuxe 1949: Un auto con todo el lujo estadounidense.
  6. Cadillac Series 62 Convertible Coupe de 1947: Un “trasatlántico” estadounidense.
  7. Mercedes Benz 170V de 1938: La exclusiva precisión alemana.
  8. Jaguar E-Type Serie 3: Un bólido de los 70.
  9. Jaguar XK120 FHC de 1953: Un icono del automovilismo deportivo en Chile.
  10. Borgward Isabella coupé: Un diseño alemán refinado y deportivo de fines de los 50.

Aventuras en Isetta

El domingo 26 de mayo, nos levantamos temprano para reunirnos en la Bomba Shell antes de las 8:00 am horas, debido a que debíamos salir con destino a la ciudad de Los Andes, ubicada a 80 kilómetros al nororiente de Santiago por un camino cordillerano. Comenzó el ascenso con llovizna y mucho frio, los limpiaparabrisas lentamente se batían de un lado a otro, tratando de sacar las gotas de lluvia que se iban acumulando en el parabrizas, al poco andar, Javier empezó a tener problemas con su carburador y a andar más lento, después de unos arreglos, golpes y unos garabatos, la Isetta empezó a responder mejor y continuo su marcha, Bernardita en su Isetta estaba feliz, tenía la calefacción instalada.

A las 14 horas en punto, comenzamos el regreso a Santiago, pero teníamos la invitación de Rodrigo Clarcke a que viéramos su Isetta que lo tenía guardado en un campo en Calle Larga, hicimos un arito y ¡¡¡oh!!!! Sorpresa, no solo estaba la Isetta de Rodrigo, sino que había varios autos antiguos, desde un FORD A 1917 hasta un Ford Bronco 1966, todos restaurados o muy avanzados, fue un espectáculo ver esa muestra del tiempo.

¡Feliz! Estos cuatro intrépidos no solo tienen en común ser felices dueños de un BMW Isetta, sino que también la pasión y locura por tener nuevas aventuras. Recordó sus sueños de niño a bordo de una Isetta, estacionada, en la cual moviendo el volante soñaba viajando por Chile. Muchos son los adjetivos que reciben nuestras Isettas, pero nunca nadie lo había llamado un “auto mágico”. Fue un privilegio escuchar su relato lleno de emoción al volver a su infancia.

Tabla de Modelos Isetta

Modelo Motor Potencia Velocidad Máxima
Iso Isetta 198 cc (2 cilindros, 2 tiempos) N/A N/A
Iso Isetta 236 cc (2 cilindros, 2 tiempos) N/A N/A
BMW Isetta 245 cc (1 cilindro, 4 tiempos) 12 CV 85 km/h
BMW Isetta 300 cc (1 cilindro, 4 tiempos) 13 CV 85 km/h

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