La industria automotriz tuvo su inicio en 1953, con motivo de diversas legislaciones con franquicias tributarias y aduaneras que el Gobierno de la época implementó con el fin de incentivar el desarrollo industrial de Arica. En 1962, mediante la dictación del Decreto Nº 825 se buscó el intercambio de partes y piezas con países de Latinoamérica que también tenían una floreciente industria automotriz.
El propósito que se tuvo presente en esa ocasión era aprovechar economías de escala y transferir tecnología desde países vecinos que tuviesen mayor grado de desarrollo. Se lograron acuerdos de intercambio con Argentina, Brasil, Colombia y México. Ya en esta época se vio la necesidad de reestructurar a fondo esta actividad, para lo cual se estableció el Estanco Automotriz, que permitió la mejor comercialización de los vehículos.
En 1975, se aprobó el D.L. 1239 que fijó el Estatuto Automotriz, el que reguló el procedimiento de protección arancelaria y redujo la integración de partes y piezas. Las autoridades de Gobierno de la época, en 1979 dictaron el D.L. 2629 que dispuso medidas económicas, como ser la reducción a un 10% del arancel aduanero para internar al país vehículos de hasta 850 cc y la fijación del tipo de cambio, todo lo cual trajo como consecuencia que en 1981 se importaran al país 130.000 vehículos.
En 1982, se produjo en el país una recesión que afectó a la industria automotriz, y en 1985 sólo quedaban dos firmas armadoras con una producción de 8.100 vehículos anuales y un empleo de mano de obra directo de 500 trabajadores. Lo anterior fue antecedente para que en el país se produjese un debate acerca de la conveniencia de mantener o derogar la protección a la industria automotriz, en razón del costo que significaba para el país.
En estos momentos, la industria automotriz nacional se encuentra formada por dos firmas terminales de origen extranjero, a saber: 1) Automotora Franco Chilena, nacida de una sociedad formada por Peugeot y Renault y 2) General Motors Chile. A estas se agrega Industrias de Conjuntos Mecánicos Aconcagua S.A. (Cormecánica), creada en 1969 por la Corporación de Fomento de la Producción y vendida posteriormente, en 1980 a la firma Renault y que se dedica a la fabricación y exportación de cajas de cambio y conjuntos diferenciales para vehículos Renault y Peugeot.
En 1989 se armaron 9.050 camionetas y 7.443 automóviles que absorbieron respectivamente, el 40% del mercado nacional de vehículos utilitarios y el 8% del mercado de automóviles. La General Motors, instalada en la ciudad de Arica, desde hace 20 años, se dedica en forma exclusiva al ensamblaje de la camioneta Luv, en sus cuatro versiones, llegando a alcanzar una integración de componentes nacionales de 30% aproximado.
Cabe hacer presente que esta firma, en 1985 tenía una integración de partes y piezas que llegaba a un 3% del valor total del vehículo, limitada principalmente a neumáticos y baterías. Con relación a la empresa Automotores Franco Chilena S.A. Por su parte Renault ha podido incorporarse en mejores condiciones debido a las exportaciones que realiza Cormecánica a sus filiales en Argentina, Colombia, Venezuela y recientemente a la casa matriz en Francia, todo lo cual le permite beneficios por convenios bilaterales de intercambio compensado.
Para esta empresa la armaduría constituye una actividad complementaria que le posibilita, asimismo acceder a los beneficios del Estatuto Automotriz. Desde la promulgación de la Ley Nº 18.483, las tres industrias terminales sobrevivientes, así como la veintena de empresas auxiliares que las proveen de componentes, han hecho un esfuerzo considerable para racionalizar sus operaciones e incrementar sus niveles de integración y exportación, de modo de aprovechar las franquicias fiscales.
No obstante los logros, los plazos contemplados en el Estatuto han resultado insuficientes, viéndose el desarrollo futuro del sector seriamente amenazado por la inminente reducción de los créditos. Desde una perspectiva temporal más amplia, se corre el peligro de desaprovechar oportunidades que el sector ofrece a la economía nacional, en vista de las inversiones y el aprendizaje acumulado en este sector.
Tales oportunidades, fundamentalmente, dicen relación con la exportación de componentes especializados y, eventualmente, con el intercambio de vehículos armados con los países vecinos.
Automotores Franco Chilena S.A. y su Contribución al Mercado Automotriz
A fines de los 60, Peugeot en sociedad con Renault decidió construir en Los Andes una moderna planta industrial bajo el nombre de Automotores Franco Chilena, en un terreno de 160 mil metros cuadrados. La fábrica produjo el emblemático 404 y modelos como el 504 y la 505 station. En sus primeros años, la planta automotriz de Franco Chilena, que ocupaba un superficie de 25 mil metros cuadrados, abasteció una parte importante del mercado nacional como modelos tan populares como el 404, el 504 station wagon, el 505 y el 205.
Posteriormente, su producción se vendía en el exterior debido a que las modificaciones introducidas al Estatuto Automotriz eliminaron las franquicias para la importación de piezas y partes de automóviles, gravándolas con 11% de arancel. Ello significó que un vehículo importado desde Francia era 20% más barato que otro igual armado en la planta Franco Chilena de Los Andes.
Con ello comenzó la crisis de la armaduría y después se inició la masiva importación de automóviles y vehículos de toda índole que comenzaron a llegar a Chile, como hasta ahora. La paulatina desaparición de los subsidios fiscales hizo que la planta sólo alcanzara su cuota máxima de producción -8.500 vehículos por año- en 1981, en circunstancias que sus instalaciones tenían capacidad para armas 50.000 unidades.
En 1991, y dada la apertura económica, Automotores Franco Chilena termina con la fabricación local de vehículos Renault, los que pasan a ser importados directamente desde Francia y Argentina. Al año siguiente, Peugeot compra su parte de la planta de Los Andes a la firma del rombo. La que se mantendría en funcionamiento abasteciendo mercados externos hasta el año 2004, cuando se detuvo la producción de automóviles en territorio nacional.
En 1992, Peugeot le compró su parte de la planta a Renault (48%) y en 1996 arma su auto número 100 mil. Cuando cerró en 2004, ya no armaba para vender en Chile y sus principales mercados eran México y Colombia, a los cuales llegaba con altos costos de flete y sin grandes ventajas comerciales.
Impacto y Legado
Si miramos el listado de piezas que se integran a algunos vehículos armados en Chile, nos sorprenderemos de la pobreza del aporte de piezas nacionales. Si uno observa la realidad, se da cuenta que en la práctica no existe ningún aporte nacional para la integración de estos vehículos. En el caso de las camionetas Luv que se arman en Arica el aporte es mayor.
Pero si lo analizamos con cuidado, vemos que lo adicional corresponde a piezas de carpintería metálica, cuya tecnología es muy elemental, no se obtuvo a través de la industria automotriz y, por lo demás, está al alcance de casi todos los chilenos.
Actualmente el mercado automotor nacional cuenta con más de 60 marcas presentes en el país, sin embargo, ninguna de ellas produce sus vehículos a nivel nacional. Hecho que podría cambiar de concretarse la oferta del grupo chino Baic de instalar una fábrica de autos eléctricos en Chile.
Sin embargo, esta no sería la primera vez que se fabriquen automóviles en el país, ya que en el pasado marcas como Citroën, Ford, Fiat, Peugeot, Renault, Mini y General Motors contaron con plantas ensambladoras en el territorio nacional.
Es claro que este año empieza a disminuir el porcentaje de créditos que se otorgan a las empresas. Pero, sin esperar un plazo para observar el comportamiento real del sector, ya se está pidiendo, desde hace algún tiempo, la postergación de esta disminución de subsidios. No encontramos una respuesta simple, pero sí, después de escuchar a muchas personas en las comisiones respectivas, nos queda la impresión de que el sector no está en condiciones de sobrevivir sin protecciones. Si es así, ¿para qué postergar el desenlace de un sector sin futuro?
Tabla: Modelos Emblemáticos de Automotores Franco Chilena
| Modelo | Descripción |
|---|---|
| Peugeot 404 | Uno de los modelos más emblemáticos producidos por Automotores Franco Chilena. |
| Peugeot 504 | Otro modelo clásico, conocido por su durabilidad y diseño. |
| Peugeot 505 | Un sedán de alta gama que también se produjo en la planta de Los Andes. |
| Renault R4L | Un vehículo popular y versátil que también fue ensamblado en Chile. |
| Renault R12 | Otro modelo de Renault que contribuyó al mercado automotriz chileno. |
| Renault R18 | Un sedán de la marca francesa que también se fabricó en la planta de Automotores Franco Chilena. |



