A lo largo del tiempo, los talleres automotrices han evolucionado, adaptándose a las nuevas tecnologías y necesidades de los clientes. En este artículo, exploraremos la historia y los servicios de diferentes talleres, desde aquellos con larga trayectoria hasta los más modernos, destacando la importancia de la calidad, la innovación y la atención al cliente.
Talleres con Historia y Tradición
Un ejemplo de taller con historia es el de Luis Riquelme, un taller mecánico familiar en Puerto Varas con 25 años de trayectoria. Luis llegó a Puerto Varas cuando tenía alrededor de 13 años, en 1965. Comenzó aprendiendo de automóviles cuando trabajaba en servicentros de la ciudad de las rosas. Con esfuerzo aprendió del rubro de atención de automóviles. Inició su camino a la independencia vendiendo neumáticos para recauchaje y tambores a empresas que los necesitaban.
El mecánico recordó que “pensé en proyectarme con un tallercito. Gracias a dios se pudo lograr con el tiempo, porque toda dedicación y esfuerzo de uno de repente dios lo bendice”. Luis Riquelme lleva 25 años trabajando como independiente, aunque no inició su camino con un taller propio, sino que buscando neumáticos usados que vendía para recauchaje. Encontró también otro nicho, de empresas que necesitaban tambores. Él los buscaba y se los vendía.
Actualmente tiene orgulloso un taller familiar donde atiende vehículos de tamaño menor. “Cuando recién empezamos arreglábamos neumáticos de tractores y camión, pero ya a uno los años lo han pillado. Ya no está el cuero para estar trabajando con neumáticos tan pesados. Pero ahora gracias a dios ya estamos bien establecidos.
En Serviaustral ofrecen servicios de cambio de aceite y lubricación, venta de neumáticos, baterías y accesorios como plumillas, refrigerante o líquido de frenos. También reparan neumáticos de vehículos y camionetas. “Me ayudan mis hijos. Ahora está un nieto mío aquí. Hay un joven que está conmigo igual, Roberto. A ese lo quiero como un hijo porque desde que empezamos con el tallercito ha estado conmigo. Como se dice ha estado en las buenas y en las malas, pero más en las buenas que en las malas.
Luis Riquelme nació en Llay Llay y vivió en Placilla y San Fernando. La empresa donde trabajaban sus padres se trasladó a Carelmapu y para allá se movió la familia para hacer el camino que conectaba a la localidad. “Prácticamente yo vi crecer a Puerto Varas. Cuando llegué, por ejemplo, no existía la costanera. No existía ese paso nivel. Esas poblaciones, era todo pampa. Puerto Varas es chiquitito. Ahí nos conocíamos todos.
El mecánico reflexionó que “toda dedicación y esfuerzo de uno de repente dios lo bendice. El emprendedor es dueño de Serviaustral, un taller mecánico de Puerto Varas ubicado en calle Colón esquina Unión. Luis Riquelme llegó a Puerto Varas cuando tenía alrededor de 13 años, en 1965. Trabajó años en servicentros, en atención a público y con neumáticos.
El mecánico invitó a aprender, a adquirir conocimiento para poder aplicarlo en la vida.
Servicios Modernos y Especializados
Servitek nace como la materialización de un anhelo de sus propietarios, quienes a lo largo de su vida acumularon conocimientos y experiencia entregando sus servicios en destacadas compañías del rubro automotriz. Ser una empresa especializada en servicios automotrices, realizando un trabajo de excelencia en manutenciones, recepcionando de manera óptima cada una de las solicitudes de nuestros clientes, proporcionando un precio justo con productos de calidad y mano de obra calificada y capacitada.
Autocool tiene su casa matriz en Las Condes y otras tres sucursales en Santiago, donde ofrece mecánica multimarca, electrónica automotriz, accesorios, compraventa de vehículos, además de desabolladura y pintura (DyP), en un taller equipado con la cabina horno más moderna del rubro. Entre sus clientes, priman los vehículos desde 2012 en adelante, de marcas de gama alta y media.
Los servicios más comunes en Autocool son los mante-nimientos por kilometraje, los cambios de kits de embrague, las reparaciones de culatas, “aunque también solucionamos muchos problemas con alternadores, motores de partida, baterías y sobreconsumos. Los Aftermarket que más se utilizan en los talleres son los lubricantes, bujías y filtros de todo tipo, “pero además hacemos numerosos trabajos en dirección y suspensión, por lo que productos como bandejas, bujes y bieletas tienen alta rotación.
Consiste en ajustar las llantas de un auto para que estén paralelas entre si y miren hacia el frente; si las llantas no están alineadas el volante no regresará a la posición original después de girarlo y tenderá a irse hacia un lado. En cuanto a los amortiguadores, su desgaste puede aumentar la distancia de frenado hasta dos metros, y un mal estado de cualquiera de ellos, traseros o delanteros, también puede afectar al contacto de los neumáticos con la carretera.
La Importancia de los Repuestos y el Equipamiento
Para Nicolás, hay un antes y un después. Hoy es Ingeniero Mecánico de Inacap, pero comenzó desde abajo, lavando autos, ayudando a su abuelo y a sus tíos, manejando, cotizando y comprando más tarde repuestos en 10 de julio y Av. Ya casi no restauran autos, pero sí realizan mantenciones y reparaciones y donde reconoce que la mayor incidencia es el repuesto. Reconoce que post pandemia quedo muy marcado el tema de la disposición de stock y la salida de bodega, “donde hay atrasos que perjudican la rapidez de la atención.
Los repuestos que más rotación tienen y que en Argomedo Performance utilizan “son los filtros, fluidos generales del vehículo, pastillas y discos de frenos. Según sus palabras, “no basta con contar con personal calificado si no está equipado con las herramientas modernas, los escáneres de última generación o los equipos hidráulicos y mecánicos que acá tenemos”.
Experiencias de Clientes y Desafíos en la Reparación
Algunos talleres no quisieron abrir las puertas para este reportaje. Sin embargo, nos sorprendimos con la generosidad de los dueños de un oasis vintage de lujo en Recoleta: Argomedo Performance.
En cuanto a la experiencia de los clientes, se presenta un caso problemático con el taller Aventura Motors y la aseguradora BCI Seguros. Tras un proceso de reparación de desabolladura y pintura (DyP) que duró 48 días, el cliente no aceptó el trabajo debido a la mala calidad, diferencia en el color de la pintura, daños a piezas interiores y suciedad general. El liquidador de BCI Seguros no autorizó el cambio de piezas dañadas, a pesar de haber recibido el presupuesto correspondiente, lo que generó un conflicto y la insatisfacción del cliente.
El cliente expresó su frustración con el servicio de BCI Seguros, mencionando la falta de comunicación por parte del liquidador y la sensación de que la compañía no valora al cliente. Además, canceló otra póliza de seguro que tenía con ellos. A pesar de esta mala experiencia, otros clientes han tenido experiencias positivas con BCI Seguros, destacando la rapidez y eficiencia del liquidador y el taller.
Es importante destacar que los liquidadores tienen la facultad de rechazar o aceptar parcialmente los presupuestos de reparación que les envían los talleres, con el fin de evitar costos excesivos o trabajos innecesarios. Sin embargo, el cliente tiene derecho a estar informado y de acuerdo con las reparaciones que se van a realizar en su vehículo.
Un Clásico Restaurado: Toyota Previa
La veíamos a menudo estacionada en una céntrica calle de nuestra capital. Cómo no era fácil detectar a su dueño, decidimos dejarle un mensaje en el vidrio, manifestándole nuestro interés por reportear este interesante y exótico monovolumen de Toyota. Indagar en su historia no nos resultó para nada fácil, puesto que la información relativa al modelo es escasa, llegando incluso a tener que investigar en le hemeroteca de la Biblioteca Nacional.
Toyota apostó por un diseño futurista con el empleo de un motor central. Sus líneas fueron obra de Tokuo Fokuichi, que ahora es jefe global de diseño de Lexus. Su nombre alude al término italiano «Previdenza», que significa providencia o previsión. En su mercado de origen se conoce como Estima, mientras que para los de exportación se llamó Previa. Cabe consignar que por aquellos años, los diseños de las minivan eran predominantemente rectos, inaugurando una transición hacia líneas más ovaladas, que luego encontraríamos en modelos como Ford Aerostar y Mazda MPV, pero con cierta semejanza en la propuesta del Oldsmobile Silhouette.
Su orgulloso dueño, Sr. Daniel Valenzuela, nos comenta que la adquirió en 1998 en la Automotora Víctor Manuel Palacios. Su anterior propietario fue un funcionario internacional de la embajada norteamericana. «La ví, la probé y quedé encantado», señaló Valenzuela. Nos cuenta que le ha servido mucho para viajar con su familia, llegando hasta Argentina y Uruguay en ella. «Su andar es espectacular, con asientos muy cómodos.
Consultado don Daniel respecto del mantenimiento de su Toyota Previa nos dice con total seguridad: «Es un auto que no da problema alguno. Incluso cuando lo llevo a la revisión técnica, se quedan admirados los mecánicos, y no pueden creer que sea catalizada, tomando en cuenta su año de fabricación.» Nos cuenta que tiene su mecánico de confianza que le realiza un chequeo en ruta.
Haciendo un análisis de sus líneas, tenemos un frontal donde resalta la generosa superficie vidriada de su parabrisas delantero sutilmente ahumado, con la presencia de dos limpiaparabrisas de barrido invertido (desde dentro hacia fuera del parabrisas). Los ópticos principales son alargados horizontalmente y se presentan seccionados en dos piezas: principal que acoge las luces bajas y altas, y un secundario lateral que alberga las de posición e intermitentes.
Para darle mayor destaque a su carrocería, Toyota optó por usar un bitono, negro en el caso del ejemplar que nos convoca, presente en su paragolpes, además de los revestimientos laterales inferiores, que hace las veces de protectores de las zonas del zócalo y laterales del auto. Viendo la Toyota Previa de costado, observamos la presencia de dos puertas delanteras con un delgado marco negro, sumado a la presencia de una aleta fija delantera. Una banda de color negro, marca el límite entre la superficie vidriada y la de acero.
Los vidrios laterales traseros son amplios y presentan terminación «Privacy Glass», algo que también tenían sus competidoras de la época como eran Chevrolet Astro, Ford Aerostar y la citada Oldsmobile. Se accedía a su habitáculo accionando dos manillas de color negro, dispuestas de manera horizontal. Su zaga está presidida por la presencia de un spoiler superior. Los ópticos traseros están dispuestos como una franja que recorre todo el ancho del vehículo, en combinación rojo/naranja, dejando el espacio algo justo para la placa patente al centro.
No podemos dejar en el tintero, la presencia en esta versión de un generoso techo eléctrico, que al abrirlo se superpone por sobre el techo de la carrocería, algo que recién ahora vemos en vehículos actuales. Si la carrocería de la Toyota Previa le pareció novedosa, espere a conocer lo que nos depara su habitáculo que puede acoger hasta siete ocupantes mediante la siguiente distribución: 2+3+2. Los asientos van revestidos en ese grueso téxtil presente en los Toyota de alta gama, en color gris claro.
Los asientos delanteros son butacas tipo capitán, envolventes y cómodas, a las que uno rápidamente se adapta. El revestimiento interno de las puertas delanteras es en parte textil. Al alcance de la mano del conductor están los mandos del los alzavidrios eléctricos delanteros. La zona del tablero y consola de la Toyota Previa también se muestra adelantada a su tiempo, con tres curvaturas, las que agrupan los controles en una consola, partiendo por la visera que alberga el cuadro de instrumentos que presenta, de izquierda a derecha: indicadores analógicos de temperatura del refrigerante del motor, testigos luminosos de cambio de aceite, nivel de aceite bajo, batería, check engine, velocidad crucero, cinturones desabrochados, puertas abiertas y nivel crítico de aceite.
Luego viene el velocímetro con unidades de medida en millas por hora con gráfica blanca y en amarillo, la concerniente a kilómetros por hora. Alrededor del volante encontramos una serie de palancas, siendo la más atípica aquella que controla la transmisión de cuatro marchas. La consola agrupa las salidas de aire, dispuestas verticalmente hacia cada uno de los ocupantes de los asientos delanteros. Inmediatamente debajo encontramos el sistema de audio marca Toyota con sistema reductor de ruidos Dolby y seis memorias de operación digital.
Dentro de la Toyota Previa, los asientos de los pasajeros resultan cómodos, permitiendo los desplazamientos con cierto grado de comodidad. La gracia de la tercera fila, es que ésta se flexiona y se aplana sobre los costados para efectos de acomodar la carga o equipaje. Sin embargo, lo más llamativo es su propulsor dispuesto de manera central. Se trata de un motor 2TZ-FE, bencinero con un desplazamiento de 2.438 c.c., cuatro cilindros, 16 válvulas DOHC, él que tiene la gracia de que va montado sobre su costado en un ángulo de 75º, debajo del piso. Lo anterior redunda en una serie de ventajas, entre las que se cuenta una excelente distribución de peso (tomando en cuenta que en la balanza anota 1.621 kilos netos), sumado a un centro de gravedad bajo.
Pudimos hacer un pequeño test drive de la Toyota Previa, comprobando la eficiencia de su suspensión independiente, Mc Pherson delantera y cuatro articulaciones con una varilla Panhard posterior, otorgando una calidad de marcha que ponía a la Previa a la cabeza de sus competidores de esos años. Esta versión tenía tracción a las ruedas traseras, pero en EE.UU.



