Turki bin Abdullah, heredero de la familia real, es dueño de una colección de lujo que exhibe sin pudor por el mundo y las redes sociales. Sus increíbles vehículos donde presume de sus autos de lujo enchapados en oro. De sus caprichos de niño rico se distingue la devoción por coleccionar vehículos premium y personalizarlos con un extravagante baño en oro. Las imágenes son evidentes.
Su condición de príncipe de la realeza saudí y las generosidades económicas de los petrodólares le permiten desplegar toda la obscenidad de su opulencia por un puñado de likes y por los países que visita. Asombro causaron en las calles de Londres una flota de espectaculares vehículos de lujo estacionados en las calles de la ciudad.
Se adelantó a la "época de supercars", un evento bianual en el que la capital británica recibe a jóvenes ostentosos con deseos de exhibir su riqueza vertida en autos. Turki, perteneciente a la familia real de la casa de Saud -considerada la más rica del mundo-, estacionó su flota exótica frente al hotel Jumeirah Carlton, donde se hospedó. A pesar de contar con estacionamiento privado, eligió montar un espectáculo para los londinenses que quieran eclipsarse con el brillo de sus autos.
Los 576 dólares de multa que recibió periódicamente por mal estacionamiento resultan insignificantes en comparación al valor total de sus coches, cotizados en miles de millones de dólares. Considerado por la prensa inglesa un auténtico "playboy", el devoto del lujo también desembolsa una inconmensurable cantidad de dinero para transportar sus vehículos.
La alianza entre la realeza saudí y las grandes compañías aéreas le conceden la alternativa al joven millonario de volar por Qatar Airways a través de un Boeing 787 diseñado, específicamente, para este propósito. Sus automóviles cobran la significación de una colección única en el mundo.
El trabajo de enchapado en oro de sus vehículos lo realiza la división en los Emiratos de West Coast Customs, un prestigioso taller de customización.
Durante sus últimas vacaciones el joven hizo noticia por dejar estacionados dos de sus vehículos por días en Knightsbridge, un exclusivo barrio residencial y comercial del centro de Londres, sin importarle la cuenta del parquímetro y las multas. Según Newsweek, recibió multas de infracción por 576 dólares (386 mil pesos). "Es muy raro que alguien pueda dejar su vehículo en un parquímetro y dejarlo por más de un día al mismo tiempo de que se arriesga a que sea retirado por una grúa. Nadie ha hecho esto antes.
En su cuenta de Instagram se puede observar los lujos de los que Abdullah presume. Desde los Emiratos Árabes al continente europeo, Turki bin Abdullah, se fue de vacaciones y se llevó con él cuatro de sus lujosos autos bañados en oro.
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