El Corvette es sin duda alguna el deportivo americano por excelencia. Su historia comenzó en 1953, cuando el Jefe del Departamento de Diseño de GM, Harley Earl, presentó durante el autoshow Motorama de General Motors en Nueva York un concepto de auto deportivo de dos plazas que fusionaba lo mejor del diseño europeo con la frescura del estilo americano.
Habiendo nacido en 1953, se ha mantenido fiel a su modelo de gran motor delantero, tracción trasera y carrocería en fibra de vidrio hasta nuestros días. Surgió como respuesta a los elegantes deportivos biplaza europeos de postguerra, especialmente de los ingleses.
Su diseño fue un concepto del conocido Harley Earl, quien con la ayuda de Edward Cole llevó a la práctica este innovador -para los EEUU de los 50- automóvil. Los posteriores aportes mecánicos del inmigrante belga-soviético Zora Arkus-Duntov serían cruciales en el éxito del Corvette, y para poder competir con el Thunderbird de la Ford que aparecería en 1955.
En los años cincuenta pasaron varias cosas en Estados Unidos, comenzando por el ambiente triunfalista que se vivió al término de la Segunda Guerra Mundial, el despertar económico de esa nación y las nuevas ideas tecnológicas que se encubaron mientras esos jóvenes soldados sirvieron en Europa; principalmente en Inglaterra. Al regresar a casa no solo traían muchas ganas de vivir, sino que también dinero en los bolsillos.
Muchos de esos excombatientes formaron familias, compraron casas y automóviles por supuesto, decididos a realizar un valioso aporte a la sociedad. Y tomando como referencia esa casta de deportivos foráneos… además de las exigencias de los nuevos compradores, Chevrolet comenzó a trabajar en un biplaza, veloz y liviano, que emulara el desempeño de esos automóviles venidos de Europa, aunque en una primera etapa solo se pensó en un prototipo y sin planes de llevarlo a la producción masiva a corto plazo.
Tras algunos meses de trabajo el talentoso diseñador Harley Earl presentó su creación a la plana mayor de General Motors, un atractivo ejemplar construido con carrocería de fibra de vidrio y cuyo nombre fue tomado de las embarcaciones tipo Corbeta, esos barcos pequeños, ágiles y fáciles de maniobrar; se adaptó la palabra y surgió el término Corvette.
Gracias al ambiente triunfalista de los estadounidenses después de la guerra, el nombre Corvette fue inmediatamente aceptado, pero ¿de dónde viene este título? ¡Precisamente de algo relacionado con la guerra! Las “Corbetas” son pequeños barcos que van en avanzada de los grandes destructores, son barcos con una movilidad mucho más flexible que la de los inmensos destructores, tenían armamento suficiente para defenderse, pero su GRAN virtud era la velocidad y la movilidad. Este nombre les pareció buena idea a los ejecutivos de GM para imponerlo en el nuevo deportivo de dos plazas, por lo que lo nombraron Corvette.
Primera Generación (C1): 1953-1962
Fue así como entre 1953 y 1962 se ofreció la generación C1 del Chevrolet Corvette, estrenándose una primera partida de 300 unidades, todas ellas pintadas con un inmaculado blanco, anunciándose además la posibilidad de elegir plantas motrices que erogaban desde 150 hasta 360 cv; al final de su periodo del C1 se produjeron alrededor de 70 mil unidades.
Lo interesante y novedoso en esa época es que el innovador Corvette no está fabricado en acero, la carrocería es de un material compuesto y poco conocido en aquella época: la fibra de vidrio, y estaba hecha en una sola pieza.
El Corvette de 1962 es el último modelo “tradicional” de la saga, cerrando la denominada primera generación y basado en el molde original. Por primera vez incluía la calefacción como estándar, y sólo pequeñas diferencias estéticas con los autos construidos desde 1958. Este auto cuenta con un motor V8 de 5.360 cc -novedad para el año 1962- que desarrolla 250 hp. Su transmisión es mecánica, de 4 velocidades.
Segunda Generación (C2): 1963-1967
La segunda generación del Corvette fue una de las más cortas ya que sólo duró cuatro años, el diseño es obra de Larry Shinoda. En esta generación hace su aparición uno de los nombres más emblemáticos que se pueden asociar al Corvette, nos referimos al Stingray, un vehículo que ofrecía mucha más potencia y poder para los clientes que se disponían a pagar un verdadero deportivo.
El Corvette C2 se fabricó entre 1963 y 1967, una camada hermosa hasta la saciedad y muy potente, porque las manos del ingeniero Zora Arkus-Duntov se encargaron de dotarlo de una unidad motriz V8 de casi 500 caballos.
El C2 fue el primer Corvette que ofreció dos opciones de carrocería -un Coupé y un Convertible- y en 1963 el diseño trasero con vidrio dividido causó mucha polémica y en 1964 el diseño fue modificado por un cristal de una sola pieza. En esta serie también se sumó el apellido Stingray, se agregaron los faros escamoteables y solo el primer año se ofreció la luneta dividida (Split Window), la que en 1964 fue reemplazada por un cristal de una pieza; ahora los coleccionistas se pelean por uno del 63.
Tercera Generación (C3): 1968-1982
La tercera generación nace gracias a un vehículo conceptual llamado Mako Shark II, que fue proyectado por Larry Shinoda y Bill Mitchell. En 1968 se estrena el tercer capítulo de esta historia, un atrevido Corvette que lucía un diseño parecido al de un tiburón, algo que no era de extrañar considerando que sus líneas provienen del prototipo Mako Shark II, creado por los diseñadores Larry Shinoda y Bill Mitchell.
Un detalle "chusco" es que en un esfuerzo de mercadotecnia, en 1968 GM le ofreció al fabricante de juguetes Mattel la primicia de lanzar el C3 al mismo tiempo el modelo a escala y el auto real, pero por algunos atrasos, General Motors pospuso la develación y en un error de comunicación Mattel lanzo el Corvette C3 de juguete antes y así el público supo anticipadamente las formas del nuevo “Vette”.
Para la tercera generación C3, Corvette ya se había convertido en el deportivo favorito con un diseño establecido de dos plazas, motor V8, tracción trasera y diseño vanguardista. El C3 ha sido el Corvette más longevo ya que fue lanzado en 1964 y la producción duró hasta 1982.
El vehículo sufrió algunas modificaciones que lo hacían parecer otro modelo, hacia el final de la vida útil de la generación, el caso más recordado es el del vidrio trasero en forma de burbuja, emulando un poco al Porsche 924.
Cuarta Generación (C4): 1984-1996
El Corvette de los años ochenta empezó su camino con el pie izquierdo, ya que debía ser develado en 1983, pero hubo tantos problemas con el desarrollo que no fue hasta 1984. Entre 1983 y 1996 estuvo presente la cuarta generación, quizás la menos afortunada de todas, puesto que sus conocidos problemas de confiabilidad lo transformaron en una especie de sujeto no grato dentro de la comunidad amante de este modelo; la incorporación de electrónica en muchos de sus sistemas le ocasionó una serie de problemas.
Los ejecutivos de GM fueron aplazando la presentación hasta que se los comió el tiempo, hubo 44 prototipos modelo 1983, pero nunca recibieron la autorización de venderse al público -de hecho dichos prototipos permanecen en el museo de la planta en donde se fabrica el Corvette en Kentucky, se dejó de fabricar en 1996.
El diseño es muy futurista y limpio, pero las prestaciones y la confiabilidad fueron pésimas. En el camino se fueron solucionando algunos de sus problemas. Al menos los de performance, se solucionaron con la llegada del poderoso ZR1, apodado "el rey de la colina" gracias a su potencia.
Quinta Generación (C5): 1997-2004
Desde 1997 hasta 2004 fue el turno de la quinta generación… pero no sin pena ni gloria, porque al Corvette C5 le encomendaron la tarea de brillar en las 24 Horas de Le Mans. La quinta generación del “Vette” se produjo durante ocho años, fue la última en portar los faros ocultos y retractiles, que habían sido una característica desde la segunda generación (C2).
El C5 fue de los primeros modelos deportivos estadounidenses en “ponerse a punto” en pistas europeas, eso con una clara visión a conquistar ese mercado, particularmente el alemán, ávido de vehículos rápidos y capaces. Las motorizaciones siempre fueron poderosos V8 y las potencias según el año y la versión oscilaban entre los 350 a los 406 en la versión Z06.
Sexta Generación (C6): 2005-2013
El Chevrolet Corvette C6 se ha vendido desde el 2005. Sus principales características técnicas han sido mejoradas en los circuitos de Europa de la categoría GT, que compite en las míticas 24 Horas de Le Mans, de hecho en el 2008 un Corvette C6 ganó en su categoría, venciendo a Porsche, Lamborghini y Ferrari.
El ZR1 esta hecho tomando como base un C6, el chasis y bastidor son de aleaciones de aluminio y magnesio, el uso de fibra de carbón en la carrocería también es común en el Corvette más poderoso que se ha producido, en esos años, ofreciendo 635 hp. Un vehículo imponente, utilizando la estructura de la sexta generación, pero con muchas horas invertidas en aerodinámica y manejo de flujos en pro de un mejor agarre mecánico.
En Chile conocimos de manera oficial el C6, que General Motors Chile importó en tres versiones: Coupé 6.2, Grand Sport Coupé (GS) 6.2 y Z06 con motor de 7 litros, con precios que a junio de 2014, mes en que se dejó de vender, iban desde los $38 millones hasta los $52 millones.
Séptima Generación (C7): 2014-2019
El desarrollo del Stingray se sustentó mucho en el Corvette C6 que compitió en el serial ALMS (American Le Mans series), y una herencia del coche de carreras al Stingray es el sistema de frenos y muchas mejoras aerodinámicas.
La séptima generación, conocida como C7, revivió el nombre "Stingray" y trajo consigo un diseño agresivo y moderno. Se caracteriza por sus líneas afiladas, faros delanteros y traseros distintivos, y un interior de alta calidad. El motor LT1 V8 de 6.2 litros, equipado con inyección directa y gestión activa del combustible, ofrecía una combinación impresionante de potencia y eficiencia. El C7 también incorporó tecnologías avanzadas como el selector de modo de conducción y la suspensión magnética.
El C7 Stingray se ofreció con potencias descomunales desde las versiones de entrada la potencia rondará los 450 hp. «Como el Sting Ray ‘63, los mejores Corvette representaban liderazgo en desempeño, ostentando tecnologías de vanguardia, diseño impresionante y experiencias de conducción asombrosas», comentó Mark Reuss, Presidente de GM USA.
El Corvette Stingray utiliza sólo dos componentes de la generación anterior. Incorpora una estructura y chasis totalmente nuevos, un nuevo tren motriz y tecnologías auxiliares, así como diseños exteriores e interiores completamente reformulados. Su exterior esculpido que incorpora luces de LED y de descarga de alta intensidad y aerodinámica probada para carreras que equilibran la baja resistencia al viento para lograr eficiencia y elementos para el desempeño que brindan una mayor capacidad de estabilidad y comportamiento en pista.
«Stingray es uno de los nombres más venerados en la historia del automóvil», señaló Ed Welburn, Vicepresidente de Diseño Global de General Motors. «Sabíamos que no podíamos usar el nombre de Stingray a menos que el nuevo vehículo verdaderamente estuviera a la altura de este legado.
Esta generación dio también la bienvenida al auto más veloz construido hasta ese momento por General Motors, Corvette ZR1 que no conocimos por estos lares. Como características especiales de esta edición especial estaban su color exterior Arctic White con franjas en color azul plateado que recorrían el capó, techo y maletero (en el caso del convertible la capota era azul marino).
Los interiores eran azules con detalles de microfibra y logotipo de 60 aniversario bordado en los apoyacabezas de los asientos. Como un detalle especial cuenta con un alerón trasero de ZR1, calipers y bisel de las luces en color gris. Un homenaje al primer Corvette de producción de 1953. Se trata del modelo estándar más potente que haya existido, con un estimado de 450 hp a 6.500 rpm y 450 lb-pie de torque.
Octava Generación (C8): 2020-Presente
En 2020 sale a la luz el Corvette C8, el primero de su tipo con la unidad motriz ubicada en formato central trasero, algo que a los puristas no le hizo gracia… para eso están los Ferrari decían. La historia nos cuenta que los Ingenieros y desarrolladores del Corvette a lo largo de la histora han acariciado la posibilidad de crear un Corvette con motor central, incluso desde antes que se hiciera una constante en los grandes deportivos europeos. Aqui está, lanzado anoche en una gran fiesta. El sueño de Zora Arkus-Duntov, hecho realidad.
El Corvette C8 representa un cambio radical en la historia del modelo, adoptando por primera vez una configuración de motor central. Este diseño mejora significativamente el equilibrio y el manejo del coche, llevándolo a un nuevo nivel de rendimiento. El C8 conserva el motor V8 de bloque pequeño, pero ahora ubicado detrás del conductor, ofreciendo una expe...
El Corvette literalmente cumplió el “sueño americano”, al menos el de los jóvenes, ya que este automóvil no era excesivamente costoso y sus prestaciones eran impresionantes para la época. Y desde ese instante la historia del Corvette siguió sumando capítulos, casi sin detenerse, continuando con la generación C2 (1963-1967), C3 (1964-1982), C4 (1983-1996), C5 (1997-2004), C6 (2004-2013), C7 (2014-2019) y C8 (2020-presente)… esta última equipada con motor central, formato que nos le causó gracia a los puristas amantes de este histórico modelo. Pese a todo el Corvette sigue vigente y su club de fanáticos sumando nuevos adeptos cada día.
El Chevrolet Corvette, un nombre sinónimo de deportividad americana, ha cautivado a entusiastas del automóvil durante más de siete décadas. Más que un simple coche, el Corvette representa una declaración de intenciones, un símbolo de libertad y rendimiento.
Al inicio de los años cincuenta en Estados Unidos el dinero no escaseaba y, mejor aún, porque los veteranos de la Segunda Guerra Mundial tenían dólares y juventud para disfrutar la vida al máximo. Los años de la guerra quedaron atrás y los jóvenes ex soldados ya podían olvidarse del Día D y de esos duros momentos vividos en las islas del Pacífico.
Los jóvenes que asistieron a Motorama querían un deportivo estadounidense y tenían dinero para comprarlo, así que rápidamente las manos de Chevrolet se pusieron a la obra para que el EX122 pasara a la producción en serie, aunque, claro está, necesitaba otro nombre.
“Este auto es estilo puro. Escucha cómo suena”, dice Martín Durruty cuando pisa el acelerador y sube las revoluciones del Corvette de 1959, que acaba de importar desde Estados Unidos. Son las 17 horas de un viernes en Manquehue Norte, la mayoría camina apurado de vuelta a casa, pero no pocos se detienen al oír los bramidos de este sesentón que es la génesis del único deportivo americano que sigue en pie.
Como sucede con los grandes autos de la industria, el origen del Corvette obedece a un contexto histórico. Surge como idea a inicios de los 50 en el seno de General Motors, en tiempos cuando las tropas estadounidenses volvían victoriosas de Europa y el país se había convertido en el financista del Viejo Mundo. En la sociedad se respiraba triunfalismo. Nació el Rock and Roll y todo giraba en torno a la cultura de la diversión.
“La gente se dio cuenta de que en Europa existían deportivos”, explica Durruty. La industria motor tomó el guante y GM designó al diseñador Bill Mitchell, cuya pluma quedó plasmada en más de 70 millones de vehículos andando en las calles. “El de clase media compraba un Pontiac o un Buick, el que tenía lucas se iba por un Oldsmobile, y el que tenía lucas en serio, un Cadillac. Chevy era de los obreros. Mitchell dice: ‘¿Saben? Vamos a hacer un deportivo, porque quiero atraer a la juventud’”, comenta este importador.»
El “ruso” vs. Mitchell
El Corvette no fue un éxito instantáneo. Se presentó en junio de 1953 en la feria Motorama de Nueva York, y si bien causó atracción, ello no se plasmó en las ventas. “El auto era ondero, pero el único motor que tenía Chevrolet era un seis cilindros, al que Mitchell le asoció una caja automática para hacerlo high tech, pero al final eso solo terminó restándole deportividad”.
Pero las cosas cambiarían. A Motorama llegó como espectador Zora Arkus-Duntov, quien más tarde sería conocido como el “Padre del Corvette”, y quien quedó maravillado por la impronta del auto. Este belga de padres judío-rusos -y quien había sido piloto de autos en Europa y aviador del Ejército del Aire francés- le escribió a Ed Cole, jefe de Chevrolet, porque quería trabajar en el proyecto Corvette.
Impensadamente fue aceptado y desde un comienzo marcó su estilo. “Él quería hacer un deportivo como los que conocía, y para eso quería mejorarles la potencia, los frenos y el handling. Era impensado para Arkus que el Corvette tuviera frenos de tambor y suspensión de ejes rígidos atrás”, agrega Durruty.
En paralelo, en 1955 Ford lanzó con éxito el biplaza Thunderbird, enfocado en el lujo, por lo que en Chevrolet primó la lógica de ir por la deportividad. A mediados de los 50 debutó el Corvette V8 potenciado con dos carburadores de cuatro bocas, eje de levas especial, doble salidas de escapes y caja manual de tres marchas. Un año más tarde sumó transmisión de cuatro cambios y motor inyectado. Otro bombazo.
La loca carrera del Corvette por llevar cada vez más aditivos corría al mismo ritmo que el auto ganaba reputación. Eso sí, se mantenían cosas que ponían furioso a Arkus-Duntov, quien seguía pujando por dotar al Corvette de más tecnología.
Mitchell, por su parte, creía que no había éxito comercial sin un diseño atractivo. “‘-¿Cómo vas a ponerle esos cromados? Este es un auto de carreras’. ‘-¡Sin cromados el auto no se vende!’”, se explaya el empresario. Eran las lógicas de ingeniería versus marketing. Zora era de la función sobre la forma y Bill, todo lo opuesto”, explica este ingeniero comercial que se apasiona con cómo la lucha de visiones dio este resultado. “Mira. Revisa esta salida de aire”, dice apuntando detrás de la rueda delantera. “Es falsa. Es lo que te digo. Para Mitchell lo importante no era tanto ser, sino parecer. El auto tenía que verse cool. Eso le gusta al gringo y el gallo murió con esa”.
Durruty habla y repasa. A veces es interrumpido por personas que lo felicitan creyéndolo el dueño. Hace una pausa y pregunta: “¿Sabes por qué me gusta tanto este auto? Porque esas disputas hicieron que Chevrolet lanzara el 63 el Corvette con suspensión independiente y frenos de disco. Ese Corvette desenmascaró al Thunderbird y se equiparó con lo mejor de Europa. Piensa que un C2 es muy similar a un Ferrari 250 GTO en términos de performance. Fue extraordinario”.
Finalmente, el único autorizado para conducir este Corvette del 59, dice que Chevrolet hoy hizo lo mismo que en el 60: pelear con un producto a la altura. El Chevy Corvette 2020 por primera vez lleva el motor V8 aspirado en el centro del chasis, permitiéndole una silueta racing y un peso natural equilibrado entre ejes.
Chevrolet Corvette C8. Llega algo tarde, es cierto, pero de todos modos el llamado ‘Padre del Corvette’ puede estar orgulloso, porque el auto que le dio su apodo vuelve a jugar en la división de honor de los deportivos.
| Modelo | Motor | Potencia |
|---|---|---|
| 1953-1955 | 3.9 L "Blue Flame" I6 | 150 hp - 195 hp |
| 1955-1957 | 4.3 L Small-Block V8 | 195 hp - 283 hp |
| 1957-1961 | 4.6 L Small-Block V8 | 220 hp - 290 hp |
| 1961-1962 | 5.4 L Small-Block V8 | 305 hp - 360 hp |
Tabla 1: Motorizaciones del Corvette C1
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