En el año 2004, General Motors Chile presentó la nueva generación de modelos Chevrolet de origen coreano, procedentes de GM DAT (GM-Daewoo Auto Technologys). En esa ocasión, se presentaron los sedanes Optra y Epica, y como modelo de acceso, el Chevrolet Aveo en versiones sedán y hatchback.
Los primeros antecedentes del Sonic se remontan a enero de 2010, cuando Chevrolet presentó el Aveo RS Concept en el Salón de Detroit. Se destacaba que "Nuestra intención con el prototipo de exhibición Aveo RS es poner de manifiesto la visión de Chevrolet y el potencial de diseño para un vehículo pequeño que creemos que encantará a los clientes".
El Sonic, que se ubica un peldaño arriba del Aveo, ofrece las líneas de un clásico sedán, pero con una aerodinámica ultra cuidada. De hecho, mirado de costado, la carrocería es un verdadero deleite. El frontal es lo más distintivo del modelo y lo diferencia absolutamente de su hermano menor.
Un detalle novedoso y acertadamente retro es el estilo adoptado por los faros delanteros, independientes y en profundidad, lo que confirma que cosas simples y ya probadas pueden ser muy atractivas.
Dimensiones y Diseño Interior
Las dimensiones del Sonic son más amplias comparadas con su hermano Aveo. En el interior, lo primero que llama la atención es el panel de instrumentos, que recuerda al del nuevo Spark GT, confirmando que más que un elemento diferenciador será parte de un nuevo estilo. La gran diferencia está en que en este caso la pantalla central indica la velocidad, y el tacómetro se ubica al costado izquierdo.
En su interior pueden viajar cuatro adultos cómodamente. El interior recuerda claramente al del Cruze, aunque más por diseño que por materiales, ya que algunos de éstos son de menor calidad. El acceso al habitáculo es muy cómodo porque tanto las puertas delanteras como las traseras tienen un gran ángulo de apertura. El maletero tiene un acceso que favorece su aprovechamiento; además, es posible abatir los respaldos de las plazas traseras para aumentar el espacio de carga.
Seguridad y Conducción
Respecto a la seguridad, el modelo ofrece doble Airbag y Frenos ABS. Una vez en marcha, la conducción del Sonic Sedán es cómoda, y tal como se adelantaba, con una amplia superficie acristalada que permite una buena visibilidad. El motor está acoplado a una transmisión automática de seis cambios con la posibilidad de manejarlo manualmente. Aquí, la aceleración buscada o necesitada, sale a relucir.
El habitáculo tiene un buen aislamiento acústico, aunque mejorable. El ruido de rodado es perceptible en el interior. Una cualidad destacable es que gira en poco espacio, dadas sus medidas exteriores. Tiene una suspensión que filtra bien las irregularidades del camino.
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