Durante años, los caballos fueron parte integral de la vida diaria del ser humano. Con el cambio de siglo, se observa cómo la proliferación de los nuevos tranvías y alumbrado eléctrico obliga a la instalación de centrales generadoras de electricidad y sistemas de transmisión.
Junto con estos cambios materiales, avanza un discurso que refuerza una visión contrastada y muchas veces contrapuesta entre las formas de vida urbana y las de vida rural. De la mano de la modernización y el progreso urbano adquieren cada vez más fuerza los conflictos sociales y ambientales.
En este marco, el presente artículo busca profundizar en una de las formas a través de las cuales se construyó y difundió un modo de entender y valorizar los alrededores de Santiago durante el primer tercio del siglo XX. En particular, se refiere a los paseos de ocio a las afueras de la ciudad que comenzaron a hacerse cada vez más recurrentes gracias a las posibilidades de movilidad que ofrecían los medios de transporte motorizados.
Se propone que los nuevos destinos de las prácticas del ocio en los extramuros de Santiago, posibilitados por la propagación de automóviles, tranvías y autobuses, tuvieron un rol fundamental en la construcción y difusión de un paisaje de los "alrededores" de la capital. Como antesala para algunos de los valores que impulsaría el proceso de suburbanización, este paisaje se construyó bajo la lógica de la contraposición ciudad/campo, donde el primer polo representaba la rutina, el trabajo, la agitación, el nerviosismo y, en último término, la corrupción; mientras el segundo, la posibilidad de escape, respiro o descanso de los males del primero.
Antiguas y Modernas Formas de Ocio
En el estudio de Barros y Vergara (2007) sobre el modo de ser de la alta sociedad chilena hacia 1900, se abordan con especial interés las nociones de ocio y trabajo en este grupo como un factor determinante de la vida urbana. Luego de una revisión de fuentes literarias de época, los autores sostienen que la oligarquía atribuía un carácter negativo a cualquier forma de trabajo remunerado, siendo la vida ociosa la principal actividad cotidiana.
El paseo y los destinos que emprendían diariamente quienes concentraban los poderes económico y político en los años del cambio de siglo seguían las tendencias que habían sido delineadas por las elites en las principales metrópolis del mundo. El parque, el teatro, la ópera, el paseo por el centro y la misa de 12 (en aquellos lugares donde aún primaba el catolicismo) constituían algunas de las principales actividades en torno a las cuales se estructuraba el día de los integrantes de la alta sociedad.
El objetivo fundamental de este paseo no estaba necesariamente en el destino o actividad específica al cual se acudía, sino más bien en el hecho de reconocer y ser reconocido por sus iguales. El Teatro Municipal en noches de ópera presentaba un aspecto deslumbrador; dejaban la sala iluminada durante la función de manera que el público pudiera observarse a su antojo.
El posicionamiento de este espacio como un destino de moda relega el goce estético o intelectual del eventual espectáculo a un terreno secundario. En correspondencia con esta finalidad, era esperable que el consumo que prescribía la moda se efectuara en forma colectiva, de manera de ser presenciado por otros (Barros & Vergara, 2007).
Otro destino que era intensamente frecuentado por la elite santiaguina, también descrito por Edwards Bello (1931), fue el parque Cousiño. No era la finalidad del paseo al parque el disfrute de la naturaleza, del paisaje o de la vida al aire libre, y si estos motivos existían, eran ciertamente secundarios.
Con una coincidencia casi cronometrada en las horas de arribo y retirada, la ida al parque era un desfile de coches en donde sus ocupantes exhibían la prestancia de sus cuerpos, la elegancia y valor de sus trajes y accesorios. Era el momento en que se declaraba, mediante el estricto cumplimiento de las normas de distinción, la pertenencia y jerarquía dentro de un exclusivo grupo social.
Los primeros automóviles no alteraron la costumbre del paseo, integrándose al desfile como versión alternativa al carruaje. Su número fue marginal durante toda la primera década del siglo XX. Un recuento de los vehículos en circulación hacia 1910 arrojaba un total de 21 automóviles inscritos, en contraste con los 1.951 coches particulares de dos y cuatro ruedas.
Tipos de Coches de Caballos
La historia de los coches de caballos cerrados es rica y variada, con diferentes tipos diseñados para propósitos específicos y que reflejan la elegancia de épocas pasadas. A continuación, se describen algunos tipos notables:
- Berlina de Gala Estilo Luis XV: Carrocería elaborada por Lelorieux en París, destacada por su madera policromada, detalles en metal, cuero y cristales biselados. Este tipo de berlina, originaria de Francia en el siglo XVIII, representa el lujo y la sofisticación de la época.
- Gran Carroza de Gala a la Daumont: Fabricada con madera, cuero y vidrio, esta carroza fue encargada por el presidente J.M. Balmaceda (1886-1891) a la casa Million Guiet en París. Fue inaugurada en su último mensaje al Parlamento en el siglo XIX. Su diseño y magnitud reflejan la importancia y el poder del mandatario.
- Coche Mortuorio o Funerario: Fabricado por Carrocería F. Ledermann y Olave en Santiago-Viña del Mar, este coche mortuorio, hecho de madera y metal, es de procedencia chilena y data del siglo XIX. Su diseño sobrio y solemne era adecuado para los servicios funerarios.
- Char-a-Bancs o Caravan: Este carruaje, hecho de madera, metal y tela, era utilizado para viajes cortos, paseos por el campo y actividades de caza. Originario de Francia en el siglo XIX, ofrecía comodidad y funcionalidad para diversas actividades al aire libre.
Coches de Caballo en Eventos Sociales
Coche de Caballo es una empresa que ofrece el servicio de alquiler de coches de caballos para matrimonios y eventos sociales, añadiendo un toque de distinción y originalidad a la celebración. Los coches son tirados por caballos frisones, conocidos por su elegancia y temperamento dócil.
Este servicio está disponible para cualquier persona que desee celebrar su matrimonio, con traslados a regiones de Chile. Se recomienda contactar con 60 días de anticipación para coordinar la logística y los detalles del traslado de la novia y las sesiones de fotos.
El precio del alquiler de un coche de caballos para matrimonio oscila entre $650.000 y $1.600.000. Las parejas que han disfrutado de sus servicios recomiendan Coche de Caballo en un 100%, destacando la calidad del servicio, la flexibilidad, la relación calidad/precio, la profesionalidad y el tiempo de respuesta.
Competiciones Modernas con Carruajes
La competencia moderna con carruajes tomó vida cuando en 1968 HRM Príncipe Felipe de Gran Bretaña inició la formulación de reglas que organizarían la disciplina como nuevo deporte. En esta prueba los competidores deben conducir en 2 secciones a través de una pista maratón de cross-country.
La última sección consiste hasta máximo 8 obstáculos que deben ser negociados en velocidad contra reloj; esto invita a bombear adrenalina y manchas de barro y agua por todos lados. Los obstáculos son construidos alrededor de eventos naturales como agua, lomas, bancos de tierra, etc. Contienen una serie de puertas con letras que deben ser negociadas en un correcto orden.
La competencia de conos es parecida a la competencia de salto ecuestre. En ella se testea la habilidad y competencia del cochero junto con la flexibilidad y obediencia del caballo. El objetivo es conducir en un tiempo determinado una cancha con varios pares de conos espaciados solo con centímetros de diferencia a cada lado de las ruedas del carruaje.
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