Aún quedan románticos que gustan de pocas asistencias, direcciones duras y suavidad cuestionable. ¿Te gustaría tener un vehículo más antiguo? Nada se compara con la emoción de ver una joya antigua renacer. Restaurar un auto clásico es mucho más que un pasatiempo; es un homenaje a la historia y un tributo al ingenio de los diseños de antaño.
El Encanto de los Autos Clásicos
Cuando se habla de autos antiguos no pesa mucho el año, sino más bien el estado en el que se encuentre, si está con mejoras o restaurado. No olvides ponerte al tanto de todos los procedimientos y trámites que debes hacer antes de comprar un bólido así, además de hacer todas las revisiones mecánicas pertinentes.
Modelos Populares para Restaurar
En Chile, puedes encontrar estos y otros modelos en una gran diversidad de estados de conservación, documentación y precios. De ahí que se explica la diferencia de precios que te mostraremos.
Nissan V16
Seguramente es uno de los autos más comunes del listado, quizás por su fuerte tradición que lo llevó a ser taxi en todas las ciudades de Chile. Pese a todo eso, quien entiende un poco de mecánica sabe que el motor 1.6 litros del Nissan V16 tenía bastante que entregar. Sus primeras generaciones tenían 8 válvulas y luego fueron 16; este último con 110 caballos; mientras que el otro con 95 HP. Su éxito fue tal, principalmente destinado a ser taxi, que su diseño, motorización y prestaciones se mantuvieron bastante estables por cerca de 20 años y solo las normas de emisiones y seguridad lo sacarían del mercado chileno en 2010.
Un Nissan V16 del año 95 puede costar entre $1.000.000 y $2.415.000.
Toyota Tercel
Otro sedán que era muy común ver por las calles en Chile y que todavía existe, es el Toyota Tercel. Aunque su producción comenzó a fines de los años 70, fue el modelo de los 90, el que se mantiene con bastante popularidad hasta el día de hoy. Tiene el respaldo y calidad de un Toyota, que se destinó bastante para el uso diario, también llegando a ser taxi, pero en menor medida que el Nissan V16. Solo el Toyota Yaris lo sacaría del mercado llegado el siglo XXI. En Chile se presentó desde la cuarta generación del modelo, a fines del 90, el cual tenía un motor 1.3 litros, carburado, con poco menos de 80 caballos y caja mecánica con cuatro marchas. Recién en 1992, la llegada del Tercel con motor 1.5 litros, inyectado, caja con quinta y más de 100 caballos, lo catapultó al prestigio actual.
Un Toyota Tercel del año 1997, puede costar entre $1.447.000 y $2.965.000.
Nissan D21
La Nissan D21 fue una camioneta insigne de los años 90. La versión 4x2 le competía a la Chevrolet LUV, mientras que la 4x4, le intentó hacer pelea a la Toyota Hilux y a la Mitsubishi L200. La Nissan D21 nació en 1987 y en algunos países se llamó Navara desde un principio. En el mercado chileno, evolucionó a Terrano II Pick Up, Frontier, hasta llegar a la actual Nissan Navara. En la época que consideramos clásica a este modelo de Nissan, es en los 90, pues su producción terminó hacia fines de la década. Se lució con dos motores de 2.4 litros, siendo la más potente, la D21 con motor KA24E, que tenía 134 HP. En algunos países, hubo una D21 con motor V6 de 3.0 litros y 153 caballos, pero no llegaron nuevas cero kilómetro. Eventualmente, podrías encontrar alguna en zona franca, debe ser un maquinón.
La Nissan D21 de 1994, cuesta entre $2.600.000 y $5.500.000.
Chevrolet LUV
Lo decíamos, una de las competencias de la Nissan D21 era ella: la Chevrolet LUV, quizás una de las camionetas más ampliamente usadas en Chile durante los 80 y 90 y en menor medida, entrado el siglo XXI. Se pudo ver a la Chevrolet LUV haciendo de todo, desde fletes a ambulancias rurales; para fines de semana o para cargar frutas y verduras.
Chevrolet Trooper
Saliendo de los años 80, los SUV de gran tamaño y potencia, como el Toyota Land Cruiser, la Chevrolet Blazer o el Jeep Cherokee, dieron paso a la proliferación de algunos SUV que se situaban entre los primeros Suzuki Samurai y Vitara y los pesos pesados como la Toyota 4Runner, el propio Cherokee o la Blazer del motor Vortec V6. Uno de estos SUV, fue el Chevrolet Trooper, primo del Isuzu, amigo y hermano de la Chevrolet LUV. Pese a tener versiones con hasta siete plazas, no fue hasta mediados de los 90 que recién se puso V6. Antes de eso, encontrábamos motorizaciones diésel y el mismo motor de la LUV de 2.3 litros y 110 caballos. Hay que remarcar, que por mucho que sea Chevrolet; tanto el Trooper como la LUV, tienen en su mayoría motores diseñados por los japoneses de Isuzu, el Chevrolet japonés. La versión longbody, esa que tenía espacio hasta para siete personas, llegó a ostentar un motor de 2.6 litros. Luego, al igual que la LUV, el Trooper llegó a la motorización V6 hasta desaparecer entre los años 2002 y 2003.
Un Chevrolet Trooper de 1992, lo puedes encontrar entre $2.778.000 y $5.899.000.
Chevrolet Corsa
El Chevrolet Corsa alcanzó su boom cuando se instaló el hatchback como el primer auto de jóvenes universitarios, trabajadores y familias que inician sus andanzas en un vehículo de uso diario. Nos referimos a mediados de la década de los 90 y comienzos del 2000. Si bien había versiones sedán, que fue taxi y auto familiar de uso diario también, el pequeño hatchback conquistó varios corazones. Hubo Corsa con motor de 1.0 litros y 50 caballos y el más colosal de 1.6 litros con casi 100 HP; una fiera, pues era chico, poderoso y empeñoso. El motor 1.0 litros era eficiente, económico y tranquilo. Demoraba casi 20 segundos en alcanzar los 100 km/h, pero bordeaba los 20 km/l de consumo, mucho para inicio de los 90. Luego vino un motor 1.3 litros, otro 1.4 y el ya mencionado 1.6 litros; el cual comenzó con cerca de 80 caballos para rozar los 100 más adelante.
Suzuki Maruti
El pequeño japonés. Si algo sabe hacer bien Suzuki, son vehículos compactos de buen rendimiento y funcionales. El Suzuki Maruti es un ejemplo, pero también lo son el Samurai, el Vitara, el Alto, el Celerio y el Swift. El pequeño Suzuki Maruti tenía un motor de 800cc y se fabricó por más de treinta años. Se mantuvo durante toda su vida con esa cilindrada, la que comenzó con cerca de 40 caballos y terminó con casi 50 HP en su versión de cuatro válvulas por cilindro. El rendimiento del pequeño citycar oriental llegó a consumir más de 20 km/l y se presentó con caja de cambios de cuatro y cinco velocidades. A algunos mercados llegaron con transmisión automática de tres marchas y se las arreglaba para rozar los 150 km/h. Aún se ven varios por las calles, puesto que se fabricó entre 1983 y 2014; teniendo evoluciones menores a nivel mecánico y siendo reemplazado por el apogeo del Suzuki Alto y en cierta medida por el Celerio y el Swift.
Un Suzuki Maruti de 1995, está entre $611.100 y $905.300.
Suzuki Baleno
Otra muestra de tradición, funcionalidad y calidad es el Suzuki Baleno, modelo surgido en los 90 y que tuvo que llevar el peso de ser EL sedán de Suzuki. De hecho, aún se fabrica, aunque no tiene nada que ver, salvo el nombre, con el clásico de los 90. Su desempeño es tal que su motor es utilizado en el rubro de los 4x4 para mejorar la performance del Suzuki Samurai y, a la vez, tiene el mismo motor del Suzuki Vitara. Se pudo ver por las calles versiones sedán y también stationwagon, hoy los crossover. Tenía un motor de 1.6 litros con cerca de 95 caballos. Su consumo de bencina promedio es cercano a los 14 km/l.
El Suzuki Baleno del año 1996, está disponible en Chile entre $1.005.000 y $2.049.000.
Suzuki Samurai
Para quienes les gusta el 4x4 y la aventura, el Samurai es uno de los vehículos ideales. Nacido a comienzos de los 80 y hasta inicios de la década del 2000 se fabricó este pequeño, funcional y atrevido SUV compacto; quizás uno de los precursores del segmento. Comenzó como el SJ408, que tenía un motor 800cc y una caja de doble tracción tan reducida, que algunos la siguieron utilizando en las siguientes versiones del Samurai. Ya hacia fines de los 80, se consolidaba el SJ410 y también estaba el SJ413; con motor de 1.0 litros y 1.3, respectivamente. El SJ413 pasó a ser Samurai a mediados de los 90, para transformarse en el Samurai II culminando el siglo XX. Solo este último tenía inyección electrónica, el resto eran carburados. Su versión más atrevida rozó los 70 HP y siempre destacó por ser casi imparable en el offroad, pese a ser tan pequeño de motor y estructura. No es rápido en el asfalto, pero en las dunas y el barro se hace respetar. Quienes gustan del 4x4 y encuentran uno “jamás jeepeado”, con evidente trato citadino, respecto del chasis, suspensión, amortiguación y carrocería, están frente a un lobo vestido de oveja y de oro. Los más entendidos sostienen que poniendo neumáticos de 30 o 31 pulgadas y una mejor amortiguación es suficiente para que ande por donde sea. A comienzos del 2000 surgió el Suzuki Jimny, que sigue imitando al Samurai, pero con mucho más prestancia, elegancia y tecnología que el viejo Samurai. De hecho, la última versión parece un mini Jeep Rubicon.
El Suzuki Samurai de 1994, el último Samurai I, cuesta entre $3.025.000 y $4.087.000.
Suzuki Vitara
Siempre hubo amantes de la aventura, que les era difícil dejar la comodidad del vehículo de calle. Por tal razón, apareció el Vitara. El cual en dimensiones es similar al Samurai, solo que pocos centímetros más amplio y largo, además de tener un sistema de suspensión y dirección más amigable. El Suzuki Vitara comenzó su producción a fines de los 80 y si bien hubo algunas versiones 1.3 litros, el motor 1.6, igual al del Baleno, fue el que le dio el éxito que tiene hasta hoy. A diferencia del Samurai, el Vitara se sigue vendiendo, con características notoriamente menos juveniles que el SUV cuadradito de antaño. A fines de los años 90 el Vitara comenzó a crecer, pues unos motores 1.8 y 2.0 comenzaron a rugir en estructuras de carrocería y chasis idénticas a las versiones anteriores, dándole aún más deportividad en todo sentido. Ese fue el famoso Vitara Rugby. Después se pasó al Grand Vitara y el Nómade que llegó a tener motor de seis cilindros y un espacio mayor, precisamente cuando crecía la familia de aquellos jóvenes que lo quisieron en los 90.
Un Vitara de 1998, está disponible entre $3.500.000 y $5.425.000.
Fiat Uno
Una de las insignias de Fiat es el Fiat Uno, el hatchback más exitoso de la marca italiana. En los años 70 y 80, era el Fiat 147, uno de los hatchbacks más cotizados en el mercado chileno; un juvenil de la época. Fue sobre la estructura del mítico Fiat Panda que se montó el Fiat Uno, que corrió por años en paralelo al Fiat Punto y al Fiat Palio. Sus motores más influyentes, fueron un eficiente 1.0 litros con más de 50 caballos, pero también hubo 1.3, 1.4, 1.5 y 1.6 litros. En 1997, el Fiat Uno presentó un motor 1.4 litros con inyección electrónica y en 2004 adoptó el reputado motor Fire de Fiat, el cual tiene cerca de 70 caballos. Tan clásico fue el Fiat Uno, que su segunda generación llegó recién en 2010, poco antes de desaparecer. Se fabricó en Brasil, en su versión más parecido a lo clásico hasta el año 2014, hasta donde la legislación aguantó. Volvió en 2018, completamente renovado de estética y performance.
Volkswagen Escarabajo
La paradoja de Hitler. Sin afanes de discutir de política, no es un secreto para nadie que Hitler genera más odio que satisfacción en la gran mayoría de las personas, pero hay que reconocerle una cosa: la creación del Volkswagen Escarabajo. Comenzaban los años 40 y el general alemán quería un bólido que fuera capaz de transportar a las familias de clase media y trabajadora; un vehículo que fuera fiel, duradero, de fácil mantención y barato. Así es como nació, primero, la Volkswagen, que es un concepto alemán que se traduce así como “Elautodelagente”. Luego surge el Escarabajo... Ferdinand Porsche, por orden de Hitler, desarrolló un auto que pudiese transportar a las familias por ciudades y carreteras a 100 km/h. El auto se fabricó en Alemania hasta los 70, mientras que en paralelo algunos años antes, Brasil y México también habían comenzado a fabricar Fuscas y Vochos. En Brasil y México, la producción cesó en 2003 dando paso al oportunista Beetle, que se colgó del prestigio del modelo para consolidarse, de un cierto modo, en el mercado mundial. Hubo VW Escarabajos con motores 1.1, 1.2, 1.3, 1.5 y 1.6 litros. Todos ellos de grandes prestaciones, siendo el 1.6, el más apetecido por meras cuestiones de potencia.
Volkswagen Kombi
Kombi, Combi, Kleinbus o Westfalia, versiones hay varias del icónico furgón de la marca alemana, que sigue siendo muy, pero muy apetecido, más aún en la actualidad con la sed de quemar kilómetros por diferentes rutas a nivel mundial. De la mano del propio Hitler, este modelo, y también el Escarabajo, generan sonrisas en quien ve pasar uno de estos vehículos, donde casi nadie sabe que fue Hitler su creador. Separando las distintas versiones de la Kombi, históricamente nos encontramos con con cuatro etapas de la icónica van. Está la Kombi T1 Kleinbus, esa que tiene dos ventanas en el parabrisas, que en muchos casos se abren hacia el frente. Luego viene la más masiva de todas que es la Kombi T2, que en sus versiones Panel y Pasajeros, se acostumbra ver convertida en verdaderas casas sobre ruedas. Cuando Volkswagen notó el éxito de este modelo, creó más tarde la T3 Transporter Westfalia, la que respiraba y sudaba aventura. Las pocas que se ven en Chile debieron ser importadas. Existen versiones con motores bencineros y diésel, incluso algunas 4x4, escasas… un sueño.
La Kombi del año 1995, está disponible entre $1.315.000 y $3.108.000.
Volkswagen Gol
Un golazo de Volkswagen fue el modelo brasilero Gol. Creado a fines de los años 70, el futbolero vehículo de la marca alemana aún transita por calles y carreteras en todo Latinoamérica. Hoy por hoy de los autos más vendidos en Brasil y en Chile también. Eso sí, tiene un pasado algo más deportivo. Llegó a tener un motor 1.8 litros y doble carburador.
Toyota Land Cruiser
Una bestia, ese es el Toyota Land Cruiser en cualquiera de sus versiones. De todos los que existen, los que más miradas acapararon son las versiones de fines de los 70, 80 y 90. Primero con el FJ40, como el de la foto y más tarde con el Land Cruiser Prado, el cual cambió de apariencia, pero nunca dejó de ser un despilfarro de potencia. Del FJ40 en adelante, siempre fue protagonista el motor V6 con más de 4.0 litros; aunque también hubo algunas versiones diésel con cuatro cilindros.
Dónde Encontrar Repuestos en Estados Unidos
Estados Unidos es un paraíso para quienes buscan piezas de autos antiguos. Con su amplia gama de tiendas especializadas y un mercado de segunda mano impresionante, las opciones son casi infinitas. Ya sea que busques un carburador específico, piezas de carrocería, o hasta detalles minuciosos como emblemas originales, aquí puedes encontrarlos a precios bastante convenientes.
Comprar repuestos para autos antiguos en Estados Unidos ofrece múltiples ventajas, especialmente para los entusiastas de la restauración. Con una enorme variedad de piezas, desde componentes de motor hasta detalles de carrocería, el mercado estadounidense cuenta con una red extensa de proveedores especializados que ofrecen repuestos originales y réplicas a precios accesibles. Además, muchos de estos proveedores tienen plataformas de comercio electrónico bien establecidas, lo cual facilita la búsqueda y compra de piezas específicas que, en otros países, pueden ser difíciles de encontrar o tener un costo elevado.
Algunas tiendas destacadas incluyen:
- Ofrece una de las mayores selecciones de piezas de restauración en la industria, con productos para marcas como Chevy, Ford, GMC, y Mopar.
- Esta tienda tiene una gran variedad de piezas para autos clásicos y vintage, cubriendo marcas americanas e internacionales.
- OPGI se enfoca en repuestos de restauración para modelos de GM como el Chevelle, Monte Carlo y El Camino.
- Kanter Auto tiene más de 50 años de experiencia ofreciendo repuestos para autos clásicos, especialmente para modelos americanos de las décadas de 1930 a 1980.
- Aunque es conocido como un mercado para comprar y vender autos clásicos, Hemmings también tiene una sección dedicada a la venta de repuestos y accesorios para autos antiguos.
El Proceso de Restauración
Restaurar un auto antiguo requiere paciencia y visión. Al inicio, puede parecer una misión imposible, especialmente si te enfrentas a un auto oxidado y desgastado por los años. Pero ahí reside la magia. Paso a paso, desde la limpieza de la carrocería hasta el ensamblado de cada pieza, comienzas a visualizar el potencial escondido bajo esa apariencia desgastada.
Revivir un motor antiguo es como devolverle el alma a un guerrero. Cada cilindro, válvula y bujía cuenta una historia, y, con las piezas adecuadas, puedes devolverle su rugido original. Para muchos, escuchar el primer arranque después de una restauración es un momento tan emotivo como encender el motor por primera vez.
La tapicería, el color de la pintura, y los detalles finales son los toques que convierten un auto restaurado en una obra de arte. Es aquí donde se puede personalizar la restauración, devolviéndole al auto su esplendor original o dándole un toque personalizado. Al mirar el auto terminado, con cada detalle en su lugar, uno siente una conexión con el pasado.
Al final, restaurar un auto clásico es más que devolverle la funcionalidad; es dar vida a un legado. Cada kilómetro recorrido en un auto restaurado lleva consigo un pedazo de historia, un testamento de la perseverancia y el amor por el detalle.
Tabla de Precios Estimados de Algunos Modelos
| Modelo | Año | Precio Estimado (USD) |
|---|---|---|
| Nissan V16 | 1995 | $1.000.000 - $2.415.000 |
| Toyota Tercel | 1997 | $1.447.000 - $2.965.000 |
| Nissan D21 | 1994 | $2.600.000 - $5.500.000 |
| Chevrolet Trooper | 1992 | $2.778.000 - $5.899.000 |
| Suzuki Maruti | 1995 | $611.100 - $905.300 |
| Suzuki Baleno | 1996 | $1.005.000 - $2.049.000 |
| Suzuki Samurai | 1994 | $3.025.000 - $4.087.000 |
| Suzuki Vitara | 1998 | $3.500.000 - $5.425.000 |
| Volkswagen Kombi | 1995 | $1.315.000 - $3.108.000 |
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