Los Mejores Coches Deportivos Japoneses: Un Viaje a los Modelos Más Icónicos

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El mercado automotriz japonés es reconocido mundialmente por su innovación, confiabilidad y diversidad de modelos. Los automóviles construidos en Japón son un fiel reflejo del modo de pensar y de actuar de sus creadores, máquinas funcionales y confiables cuya misión es facilitarles la vida a sus propietarios.

Recordemos cuando las primeras unidades de este origen ingresaron al mercado estadounidense, a mediados de los sesentas, una camada de compactos automóviles que lucían como juguetes al lado de esos gigantes de acero fabricados en Detroit. Pero los pequeños Toyota, Honda y Datsun no se atemorizaron, y cuando se desató la crisis petrolera en los setentas, los menudos japoneses dejaron de ser despreciados y se transformaron en una solución a muchos problemas.

Así como los muscle cars vivieron su época dorada en los años 60, los deportivos japoneses tuvieron su momento de mayor esplendor en la década de los noventa. En esta época vimos nacer todo tipo de propuestas que iban desde elegantes gran turismo, hasta roadster y hot hatchs, ya sea con tracción delantera, trasera o integral, y con motores atmosféricos o turbocargados.

Santiago.- Hay automóviles que hacen historia y marcan una época. La década de los 90 no está al margen de eso y, por lo mismo, aquí te presentamos 5 autos que fueron el sueño de niños y grandes.

Lo especial de esta selección es que sólo está limitada a autos "nacidos" en Japón y que llegaron a las carreteras y pistas de todo el mundo para ruborizar incluso a deportivos de alta gama como Ferrari y Porsche.

A continuación, exploraremos algunos de los coches deportivos japoneses más emblemáticos, dividiéndolos en categorías para una mejor comprensión:

Deportivos Clásicos de los Años 90

Esta vez decidimos regresar 25 años en el tiempo para traer al espacio a bólidos hechos para hombres de verdad, maquinas que entregaban un desempeño alucinante para la época y ponían a prueba a las capacidades de los pilotos más aptos. Aquí prácticamente no existen las cajas automáticas y mucho menos, los asistentes al conductor electrónicos. Sin mayor preámbulo, los dejamos con los que son, para nosotros, los siete mejores deportivos de los años 90.

McLaren F1

La producción de este increíble producto dio inicio en 1992 para terminar en 1998, durante ese tiempo McLaren Cars obtuvo los aplausos de prácticamente todos los entusiastas del mundo motor. El primer esbozo del coche corrió a cargo de Gordon Murray, aunque posteriormente fue el diseñador Peter Stevens el que le dio vida a este increíble “Mac”.

Su punto más fuerte lo encontramos en su impresionante carrocería, ya que el F1, logró en sus tiempos un coeficiente aerodinámico mucho mejor que el del Bugatti Veyron World Record Edition y el SSC Ultimate Aero, coches que se pelearon más de una vez por ser los más rápidos del mundo. No pasaban inadvertidas sus impresionantes puertas en tipo “tijera”, pero lo que realmente sorprendía eran los 627 caballos que conseguía gracias a un 6.1 V12 de origen BMW.

Como podrán imaginarse, se produjeron muy pocas unidades en las que se incluían las versiones LM, GT y GTR; esta última tiene para nosotros la mejor configuración en un súperdeportivo. Asimismo, destacamos que el F1 fue el primer coche en incorporar polímeros reforzados con fibra de carbono (CFRP) en su estructura monocasco, además de montar también materiales como el aluminio y el magnesio para puntos cruciales en el sistema de suspensiones.

El 31 de marzo de 1998 logró convertirse en el coche de producción más rápido en el mundo, al archivar 372 km/h con limitador de revoluciones y 390 km/h con todo tipo de gobernador desactivado.

Ferrari F40

El legendario F40 fue uno de los Ferrari más admirados en el mundo, su producción inició en 1987 y terminó 1996 y, en total se fabricaron 1,311 unidades incluyendo a las variantes especificas para circuito (F40LM Competizione).

Este Ferrari llegó al mercado a suplantar al no menos impresionante 288 GTO y se nombró así gracias a que cuando salió de líneas de producción se conmemoraba el 40 aniversario de la marca de Maranello. Asimismo, este bólido fue único debido a que en esos tiempos portaba un motor turbocargado, insólito en la historia de la marca. Además, al igual que el Testarossa fue diseñado en el prestigioso Centro de Estilo Pininfarina. El exterior estaba dotado de paneles de kevlar, fibra de carbono y componentes de aluminio.

Bajo su impresionante “tapa de motor”, se escondía un impuslor 3.0 V8 biturbo de 478 HP que lo catapultaba hasta los 324 km/h.

Lamborghini Diablo

Primero Miura, después Countach y finalmente el monstruoso Diablo, mismo que tiene el honor de ser el primer “toro” en superar los 320 km/h. Estuvo en circulación desde 1990 hasta 2001 y en ese tiempo siempre se vendió con motor V12 en variantes 5.7 y 6.0 litros. En el bloque 5.7 se ofrecían potencias entre 499 y 540 caballos, mientas que en los propulsores 6,000 centímetros cúbicos, la potencia rozaba los 600 equinos.

El Diablo se ofertó en muchas versiones, y según sabemos, se comercializaron alrededor de 2,900 unidades. Las variantes eran Coupé, Roadster y SuperVeloce.

Jaguar XJ220

El XJ220 se caracterizaba por montar un diseño brutal, aerodinámico y futurista, esto más su gran potencia, fue lo que sedujo al mercado de los superdeportivos en ese tiempo.

Inicialmente, el proyecto contemplaba la posibilidad de incorporar un motor central V12 de más de 500 caballos, capaz de pelear con los reinantes de la época como el Ferrari F40, el Lamborghini Diablo o el Porsche 959. Sin embargo, cuando Ford compra Jaguar en 1988 los planes del propulsor de 12 pistones se viene abajo. De igual forma, se logró producir con un 3.5 V6 biturbo de 550 HP.

En su tiempo en el mercado fue el más capaz entre sus competidores, de hecho tenía el record de velocidad punta con 343 km/h, aunque tiempo después llegó McLaren a arrebatar ese título.

Lotus Espirit V8

La quinta generación del Espirit se lanzó en 1993 y logró seguir vendiéndose hasta 2004, durante ese lapso de tiempo se ofreció con tres impuslores: un 2.0 litros de cuatro cilindros, un L4 2.2 litros y un muy capaz 3.5 V8 turbocargado con arriba de 500 caballos. Este motriz montaba dos turbos T25 firmados por Garrett, pero dado que la potencia daba problemas a la caja de cambios proveniente de Renault, Lotus decidió bajar la potencia de 500 a 355 HP.

Pese a que no poseía la potencia de coches como los que están arriba, el Espirit V8 atesoraba una gran relación peso/potencia.

Nissan Skyline GT-R R33

El principio de la década de los 90 es considerada como la época dorada para los deportivos japoneses. Además del ya citado Mazda RX-7, existió otro “cohete” nipón denominado Skyline GT-R R33, el cual estaba dotado de un motor 2.6 seis cilindros en línea, intercooler de gran tamaño, dos turbos cerámicos y 284 caballos.

En su chasis despuntó la dirección en las cuatro ruedas, el sistema de tracción integral, que repartía el torque equitativamente cuando se le pedía, pero podía mandar el mayor porcentaje de la potencia al eje posterior. Como ya lo mencionamos en el Mazda, los preparadores particulares comenzaron a exprimir la configuración del coche para lograr potencia inimaginables para esos tiempos.

Después de un tiempo, Nissan logró mejorar al R33 y simultáneamente consiguió un gran record en el Infierno Verde, de hecho se convirtió en el coche japonés más rápido en cruzar los más de 20 kilómetros de pista.

Modelos Icónicos Japoneses de los Años 90

Mitsubishi Lancer Evolution

Se conoció popularmente como Evolution o simplemente Evo. Fue producido entre 1992 y 2016. Para muchos este automóvil forjó su leyenda con increíbles presentaciones y resultados en el Mundial de Rallyes, lo que le permitió extender su linaje durante 10 generaciones, cada una de ellas perfeccionando aún más una propuesta que era sinónimo de éxito.

Cada una de estas generaciones se identificaba con un número romano (Evo I, Evo II, Evo III, etc.). El primer Evo se desarrolló en 1992 sobre la quinta generación del Mitsubishi Lancer ya que la idea era buscar al reemplazante del Galant VR-4 que por esos años era calificado como un auto grande y pesado para estar en el WRC. Se tomó como punto de partida la variante GSR, de corte deportivo, y se le instaló un motor del Galant, un bloque que entregaba 250 CV. De esta forma se logró conjugar la potencia de uno y la ligereza del otro.

El resultado fue un verdadero monstruo de competición. Se construyeron 2.500 unidades, las que eran estrictamente necesarias para la homologación del mundial.

La exitosa dinastía del Evo se despidió con una edición limitada de 1.600 unidades llamada “Mitsubishi Lancer Evolution Final Edition” que se presentó con muchos detalles exclusivos en cuanto a diseño además de tener un motor que disparó su potencia hasta los 300 CV.

Toyota Supra

El Toyota Supra es para muchos otro de los autos que dan cuenta del espíritu deportivo de los japoneses en la década de los 90. Presentado oficialmente en 1992 ofrecía bajo su capó un motor 2JZ-GTE de doble turboalimentación, un propulsor de tres litros limitado por ley a 280 CV pero capaz de mucho más en las manos de un preparador.

Actualmente es calificado como un “clásico moderno” y prueba de eso es su alta cotización en el mercado. Su leyenda se grabó a fuego en las nuevas generaciones tras protagonizar la franquicia conocida en Chile como “Rápidos y Furiosos”.

Tan solo esta semana Toyota lanzó una nueva generación del Supra luego de 17 años de silencio. Se trata de la quinta generación de este icónico modelo, la más rápida alguna vez construida. Su valor ronda los 33 millones de pesos y ha sido calificado como un deportivo entretenido de manejar. Puede ir de 0 a 100 km/h. en 4,1 segundos para alcanzar un registro máximo de 250 km/h.

Mazda RX-7

Este impresionante deportivo proveniente de Japón es considerado como uno de los automóviles con mejor equilibrio dinámico de la historia. Además de tener un diseño que enamora gracias a sus potentes curvas, este auto - ícono del juego de consola Gran Turismo, también lanzado en la década de los 90- ofrecía un motor rotativo de 1,3 litros , dos rotores y doble turbo que erogaba increíbles 280 CV que generaban, además, un sonido único y característico.

Si bien sus primeras unidades se fabricaron a partir de 1978 hasta 2002, lo cierto es que su máximo esplendor lo alcanzo en la década de los 90 marcando la infancia o adolescencia de muchos fanáticos tuerca. La segunda generación, conocida como “FC3S” (FC) se fabricó desde 1986 a 1991. En 1991 el RX-7 ganó las icónicas 24 Horas de Le Mans convirtiéndose en el primer y único auto japonés en conseguir ese título.

Este auto destaca por usar un motor rotativo Wankel twin turbo (Hitachi) de tan solo 1.3 litros que en las primeras versiones erogaba 255 Hp, para en su última evolución llegar hasta los 280 caballos de fuerza. Con un peso de 1.260 Hp es considerado uno de los deportivos mejor balanceados de su época. De hecho, es uno de los protagonistas de manga/anime Initial D y de The Fast and the Furious: Tokyo, e incluso fue el primer auto de Dominic Toretto en Rápido y Furioso. Sin duda, uno de los autos más legendarios y exóticos de Japón.

Nissan Skyline

Pese a que este deportivo nace allá por 1955, es calificado como uno de automóviles que mejor refleja el espíritu de los años 90, periodo en el que estuvo disponible con tres generaciones conocidas como los R32, R33 y R34. Si bien este nombre data de mediados de los 50, su popularidad se disparó en occidente luego de ser uno de los autos elegidos para correr el juego de Play Satatión Gran Turismo.

Sus versiones GT-R se convirtieron en objetos de deseo gracias a que montaba un motor RB26DETT con doble turboalimentación de seis cilindros que erogaba 280 CV de serie, pero que podía ser modificado para incrementar mucho más su potencia.

El modelo producido desde 1989 hasta 1995 se denominó Skyline GT-R R32, creándose posteriormente diferentes versiones mejoradas (V-SPEC y V-SPEC II). Fue tal la entrada del R32 en aquel tiempo que incluso se creó el JGTC (Japanese Gran Turismo Championship) donde corrían junto a deportivos como el Honda NSX, el Mitsubishi Lancer o el Toyota Supra.

En 1996 se introdujo en el mercado el modelo GT-R R33, mucho más largo que su predecesor y además equipado con un LSD activo. El R33 fue reemplazado en Japón durante 1999 por el GT-R R34 el que en 2002 cerró la producción de este icónico coche.

Honda NSX

Este modelo ha sido calificado como "el rey de los autos japoneses de la década de los 90", la que precisamente fue inaugurada con la producción de este deportivo que asombró a todo el mundo motor. Se le conocía como el "Ferrari japonés" y en su historia incluso aparece Ayrton Senna quien colaboró en su puesta a punto.

Destacaba por su rendimiento y su increíble relación peso-potencia que le permitía superar autos de la talla del Ferrari 348 y el Porsche 911.

Básicamente era un superdeportivo con un chasis de aluminio que pesaba tan solo 208 kilos. Tenía un motor 3.0 V6 atmosférico en posición central con un sistema de distribución variable VTEC que lograba compensar, en parte, la ausencia de un turbocompresor. Este bloque desarrollaba 280 CV que le permitía ir de 0 a 100 km/h. en tan solo 5 segundos.

Uno de los aspectos más destacados de este “superdeportivo” es que era un auto para ser usado tanto en el día a día como en un circuito de competición sin perder la comodidad y fiabilidad que lo caracterizaba. este auto no dejó de evolucionar hasta el 2005, año en que se decidió terminar con su producción.

Conocido como el Ferrari japonés, el deportivo de Honda contó con la colaboración del mítico piloto brasilero Ayrton Senna para su puesta a punto final. Fue lanzado en 1990 y contaba con un innovador y ligero chasis monocasco de aluminio (su peso era de 1.350 kg). El motor central V6 de 3.0 litros VTEC entregaba 274 Hp. Al combinarse con una caja manual de cinco relaciones, le permitían acelerar de 0 a 100 km/h en 6,0 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 270 kilómetros por hora. En su desarrollo, el objetivo de los ingenieros de Honda fue conseguir una relación peso/potencia que superara a los Ferrari 348 y Porsche 911. Comenzamos este recuento con el pie derecho, ya que, para muchos, el NSX es el rey de los deportivos japoneses de la época.

Otros Deportivos Japoneses Destacados

Mitsubishi 3000GT

Su nombre original era GTO, y tal vez, Mitsubishi lo denominó así para hacer enojar a alguien de Ferrari. En el resto del mundo se le denominó 3000GT. Lanzado en 1990, simple y sencillamente se trata de un automóvil adelantado a su tiempo. Se caracterizaba por sus altas prestaciones provenientes de combinar un motor 3.0 V6 con doble turbo, con un sistema de tracción total con ruedas direccionales, suspensión electrónica y aerodinámica activa, tecnologías más propias de un Porsche actual que de un auto de hace 25 años. El rango de potencia entre la versión base y entre la variante más poderosa era de entre 160 a 320 caballos de fuerza. Como curiosidad, tuvo un gemelo estadounidense conocido como Dodge Stealth, cuyo lema publicitario iba a ser: “Stealth R/T para quienes pensaban que nadie podría ganarle al Ferrari Testarossa”.

Nissan 300ZX

Miembro del afamado linaje de la familia Z de Nissan, este ejemplar nació en 1989, pero por obviedad, vivió sus mejores años en los noventa. Destacaba por la enorme dosis tecnológica con la que contaba. Las versiones base eran impulsadas por un V6 de 3.0 litros capaz de entregar 222 Hp, pero la versión tope tiraba toda la casa por la ventana, ya que gracias al acoplamiento de un twin turbo el motor elevaba su potencia hasta los 300 caballos de fuerza, potencia que era enviada a las ruedas traseras. Para mayor maniobrabilidad se incluía un sistema de dirección opcional a las cuatro ruedas.

Aunque el Supra es un auto que data desde 1978, es el Mk4 lanzado en 1993 el modelo más emblemático, siendo la estrella de la primera entrega de Fast and the Furious. Más allá de su atractiva carrocería tipo targa, este auto encontraba en el robusto seis cilindros en línea twin turbo 2JZ-GTE de 3.0 litros capaz de entregar 320 Hp su principal atractivo. Aceleraba de 0 a 100 km/h en 4.6 segundos y alcanzaba una velocidad máxima de 250 km/h (limitada). Para las versiones base estaba disponible este mismo propulsor, pero sin la inclusión de un turbo solo era capaz de entregar 220 caballos.

Deportivos Accesibles y "Terrenales"

Honda S2000

Este spider con capota de tela se fabricó entre 1999 y 2006. El S2000 y estaba equipado para algunos mercados con un motor de cuatro cilindros en línea DOHC-VTEC con denominación interna F20C de 2.0 L (1997 cc) que producía 241 CV (177 kilovatios) a 8.300 rpm y un par motor de 208 Nm a 7.500 rpm en las unidades. Los modelos destinados a Japón ostentaban 250 CV a 8.600 rpm debido a pequeñas diferencias en la relación de compresión del motor.

Este modelo fue desarrollado como celebración para los 50 años de la compañía y la idea era seguir la saga de roadsters ligeros comenzada por el S500, S600 y S800. Producido en cuatro versiones especiales, seguramente uno de los más icónicos es el RJ lanzado en Japón.

Subaru Impreza

El Subaru Impreza, especialmente en sus versiones deportivas como el WRX y el STI, ha dejado una marca indeleble en el panorama automotriz. Con su característica tracción integral y un diseño audaz, el Impreza destacó por un equilibrio entre rendimiento y practicidad. Su éxito en el rally contribuyó a su reputación como un automóvil versátil, capaz de ofrecer emociones intensas tanto en carreteras pavimentadas como en terrenos más desafiantes.

Fue producido entre 1992 y 2019, tanto en versiones de cuatro como de cinco puertas, según la generación, y con características muy diferentes. Entre sus versiones más buscadas se encuentra el Impreza STi 22B, producido desde 1998 para celebrar los títulos mundiales ganados en el WRC, con faros alargados, dos puertas y un alerón trasero vistoso. En la actualidad su precio puede superar fácilmente los 100.000 dólares.

Mitsubishi Lancer EVO

El Mitsubishi Lancer Evolution, comúnmente conocido como Evo, ha sido un referente en el mundo del rally y la conducción deportiva. Este sedán compacto destaca por su tracción integral, potente motor turboalimentado y suspensión ajustable.

Es un ejemplo inevitable cuando se habla de un sedán japonés muy rápido, con tracción total y un gran alerón trasero. Con 10 generaciones estrenadas, las versiones V, VI y VII son calificadas como las más reconocidas y demandadas gracias, en gran medida, a las victorias obtenidas en el Campeonato Mundial de Rally, y también por su presencia en algunos de los videojuegos más míticos de la época.

Mazda RX-7

Este modelo es un clásico de los deportivos japoneses, conocido por su distintivo motor rotativo (Wankel). El auto combina un diseño elegante con un rendimiento emocionante. Su chasis ligero y equilibrado junto con la disposición del motor le confiere una agilidad única. Gracias a eso El RX-7 se ganó el corazón de los entusiastas con su experiencia de conducción única y su estatus como un ícono de la ingeniería japonesa.

Este ejemplar se fabricó entre 1978 y 2002 con tres generaciones en total y en la actualidad resulta casi imposible encontrar en venta una unidad. Este modelo se despidió con una edición limitada llamada Spirit R, cuyo motor rotativo de 1,3 litros alcanzaba los 279 CV, y que equipaba asientos Recaro o un equipo de frenos mejorado, entre otros detalles.

Nissan Skyline GT-R (R34)

Considerado como una verdadera leyenda de la industria automotriz japonesa, este deportivo destacó en su estreno por un diseño innovador y tecnología de vanguardia, ganando su fama tanto en las pistas como en las calles gracias a su fenomenal motor delantero longitudinal de 2,6 litros de seis cilindros en línea (RB26DETT), de entre 280 y 340 CV, según la versión.

Su bloque twin-turbo y sistema de tracción integral le otorgan un rendimiento excepcional, mientras que su aerodinámica y estilo agresivo lo convierten en un símbolo de la ingeniería japonesa en el ámbito automotriz. El Nissan GT-R R34 se fabricó entre 1999 y 2002, siendo en la actualidad considerado una verdadera joya motriz.

Factores Clave del Éxito de los Autos Japoneses

  • Confiabilidad y Durabilidad: Los vehículos japoneses suelen requerir menos reparaciones y tener una vida útil más larga que sus competidores.
  • Eficiencia de Combustible: Los vehículos japoneses suelen ofrecer un excelente rendimiento de combustible.
  • Innovación Tecnológica: Las marcas japonesas han sido pioneras en la innovación tecnológica.
  • Calidad y Atención al Detalle: Desde la selección de materiales hasta el ensamblaje final, se presta especial atención a cada detalle.
  • Adaptabilidad al Mercado Global: Las marcas japonesas han demostrado una gran capacidad para adaptarse a las necesidades y preferencias de los diferentes mercados globales.

Marcas Japonesas Más Destacadas en la Actualidad

A continuación, se presenta una tabla con algunas de las marcas japonesas más destacadas en la actualidad, junto con sus modelos más emblemáticos:

Marca Modelos Emblemáticos
Toyota Corolla, Camry, Prius, RAV4
Honda Civic, Accord, CR-V, HR-V
Nissan Sentra, Altima, Rogue, Leaf
Mazda Mazda3, Mazda6, CX-5, MX-5 Miata
Subaru Impreza, Legacy, Forester, Outback
Lexus ES, RX, LX, IS, LC

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