El mundo automotriz está en constante innovación, y aunque a veces no lo notemos, los avances tecnológicos están transformando la forma en que interactuamos con nuestros vehículos. La tradicional llave está siendo desplazada lentamente por el sistema keyless y el botón de encendido.
La evolución de los sistemas de acceso a vehículos
En el futuro mediano, la modalidad para abrir un auto y darle arranque será a través del smartphone, con el cual podremos incluso autorizar a otros a que usen nuestro vehículo. Esta evolución tecnológica busca mejorar la comodidad, el rendimiento y la seguridad de los vehículos.
¿Qué es el sistema Keyless?
El sistema keyless, que se traduce como “sin llave”, facilita la vida al conductor al permitir abrir, cerrar y arrancar el auto sin necesidad de sacar la llave. En algunos vehículos forma parte del equipamiento de serie, pero en otros es un extra.
Partes del sistema Keyless
- Transmisores y receptores de corto alcance: Se encuentran tanto en la llave como en el auto (en las manillas de las puertas y en el habitáculo).
- Bloqueo de la dirección: Se desactiva al presionar el botón de arranque y se activa cuando se apaga el motor.
- Unidad de control (centralita): Se encarga de coordinar el funcionamiento de todos estos elementos.
Cuando la centralita detecta el transmisor de corto alcance de la llave, ordena que el vehículo se abra en el momento en el que el conductor tire o toque la puerta. Una vez en el habitáculo, el receptor instalado en este espacio detecta la llave y la unidad de control da luz verde al arranque del auto, después de que se haya pulsado el correspondiente botón de encendido.
Vulnerabilidades y robos a distancia
Sin embargo, esta tecnología también ha abierto la puerta a nuevas formas de robo mediante avanzados sistemas que permiten ejecutar estos delitos a distancia, sin necesidad de forzar mecanismos o aplicar violencia. Una de las formas más innovadoras para cometer estos "ciberrobos" de vehículos es el que afecta al sistema "keyless".
El Relay Attack
El método de ataque de retransmisión (”relay attack”, en inglés) es una práctica cada vez más común entre los ladrones y que es posible, precisamente, en los autos que cuentan con sistemas de entrada y arranque sin llave, o con las también llamadas llaves inteligentes.
Los delincuentes utilizan dispositivos tecnológicos capaces de copiar a distancia y transmitir la frecuencia de la llave electrónica del auto, lo que les permite no solo abrir sus puertas, sino también encender el motor. Esta acción maliciosa se ejecuta en cuestión de minutos, sin despertar sospechas en las víctimas.
Inhibidores de señal
A esta modalidad se suman otras formas de vulnerar la seguridad de los vehículos a distancia más conocidas, como el uso de inhibidores de señal. En líneas generales, este sistema interfiere con la señal de la llave del vehículo cuando el conductor aprieta el botón de cierre centralizado, dejando las puertas sin seguro y facilitando así el accionar de los ladrones.
En el caso del sistema que bloquea la señal, las bandas criminales suelen utilizarlo en estacionamientos grandes o en espacios abiertos y concurridos, acercándose a su víctima cuando se baja del vehículo. Quedas con la sensación de haber cerrado bien el auto, pero en realidad no lo hiciste, y por eso siempre es bueno verificar dos veces que las puertas estén bien cerradas.
Medidas de seguridad y prevención
Ante esta situación, es crucial tomar medidas de seguridad adicionales para proteger tu vehículo.
Recomendaciones
- Verificar siempre el cierre del auto: Asegúrate de que las puertas estén bien cerradas, incluso si utilizas el cierre centralizado.
- Sistemas antirrobo adicionales: Considera la instalación de sistemas antirrobo adicionales, como el IGLA, que se enlaza con el vehículo a través de su computador y requiere una clave de acceso configurada con los comandos del volante.
- Fundas Faraday: Utiliza fundas Faraday para bloquear las señales inalámbricas de la llave.
En cuanto a la recomendación de envolver las llaves en papel de aluminio para evitar su clonación a distancia, creando un efecto de Jaula de Faraday, el experto añadió que, si bien puede ser una medida a considerar, "su efectividad no está comprobada para todos los modelos y versiones disponibles en Chile en la actualidad".
La respuesta de los fabricantes
Los delincuentes van cambiando sus dispositivos a medida que los fabricantes automotrices modifican la encriptación de sus llaves o mejoran los mecanismos de seguridad en los vehículos. Junto a las marcas en Chile, se trabaja en una respuesta para impedir que los ataques continúen sucediendo.
Con el tiempo las marcas han tomado resguardos para evitar estas vulneraciones, incluyendo códigos de seguridad o sistemas más complejos dependiendo del modelo. “En el fondo, las empresas ya empiezan a pedir equipos de diagnóstico más avanzados o información que se solicita directamente a fábrica, y ahí se va complejizando un poco el tema para los delincuentes”.
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