Una purga de refrigerante es parte del mantenimiento preventivo habitual de un vehículo. El sistema de refrigeración de un auto es uno de los componentes más importantes para el correcto funcionamiento del motor, que es el corazón del auto.
El sistema de refrigeración de un vehículo es un conjunto de elementos que tienen como función regular la temperatura del motor de combustión interna. El sistema de refrigeración está compuesto por diferentes elementos que trabajan en conjunto para garantizar el enfriamiento eficiente del motor.
El funcionamiento del sistema de refrigeración se basa en un ciclo cerrado que permite al refrigerante absorber el calor del motor y liberarlo fuera del vehículo. La bomba de agua se encarga de hacer que circule el refrigerante por el sistema.
Mantener regulada la temperatura de un motor es imprescindible para evitar tanto sobrecalentamientos como congelamientos que dañen gravemente sus piezas y obliguen a una reparación. Mantener el sistema de refrigeración limpio es crucial para su buen funcionamiento y la longevidad del motor.
Es importante saber que el líquido refrigerante va perdiendo sus cualidades con el paso del tiempo y con el uso que se le va dando. Recuerda que cuanto mayor sea la calidad de este líquido, mayores garantías ofrecerá a tu auto, al igual que sucede con tu seguro.
El radiador de un auto elimina el calor que se produce durante el funcionamiento normal del motor. Debe reemplazarse al menos una vez cada 2 años o cada 30.000 km. Le aconsejamos que verifique las recomendaciones del fabricante que figuran en el manual del usuario. Los períodos entre los cambios de refrigerante se basan en las especificaciones de los motores y en el tipo de refrigerante que usan.
Los compuestos que conforman el líquido refrigerante tienen la capacidad de regular la temperatura del motor para que pueda funcionar bajo una temperatura idónea. Pero además, la importancia de este líquido va mucho más allá: actúa frente a la corrosión y oxidación de las piezas que provoca el agua, lubricando y protegiendo, así como limpiando todos los componentes internos.
El líquido refrigerante circula por el motor gracias a una bomba de agua, absorbiendo el calor generado por la combustión. Además, contienen aditivos anticorrosivos para proteger los componentes del sistema de enfriamiento, prolongando su vida útil.
Generalmente, debes remplazarlo cada 40.000 kilómetros o cada dos años. Para que el radiador realice un trabajo óptimo, el líquido refrigerante debe cambiarse cada cierto tiempo y lo más común es que sea cada dos años, que es el ciclo en que el componente activo comienza a degradarse.
Además, también hay que tener en cuenta que existen distintos tipos de refrigerante y que según sus propiedades, será preciso sustituir el líquido antes o después. A mayor calidad del líquido refrigerante, mayor garantía de buen funcionamiento y protección del motor. Por lo demás, nunca mezcles el líquido refrigerante con agua u otros elementos. Eso puede alterar sus propiedades y restarle eficacia.
En todo caso, es importante que te dejes asesorar en la elección por un mecánico de confianza. Refrigerante anticongelante: perfecto para zonas con climas muy fríos.
Adicionalmente, el radiador posee tubos en paralelo que cuentan con un sistema de aletas para disipar el calor. Este sistema recibe el agua caliente que viene del motor y lo enfría con aire que circula alrededor de los tubos con las aletas. Para que este proceso funcione correctamente, es necesario que la refrigeración tenga el nivel de agua para radiador adecuado.
No revisar el nivel de agua del auto puede generar daños innecesarios al radiador, al motor e incluso hacer que el auto se recaliente y se apague en plena vía.
En el mundo de los vehículos, dominar el lenguaje automotor es clave para el buen funcionamiento y la seguridad. El líquido refrigerante, también conocido como anticongelante, es un aliado vital en el sistema de enfriamiento de tu motor. Este fluido asegura que tu motor opere a una temperatura adecuada, evitando tanto el sobrecalentamiento como el congelamiento.
¿Cómo realizar una purga del radiador?
Le aconsejamos que use guantes ya que el refrigerante del radiador es tóxico.
El cambio de este líquido generalmente está pensado para que sea sencillo y una persona lo pueda realizar sin mayores herramientas en su casa. Sin embargo, en Autofact te recomendamos que procures acudir a un experto cuando debas hacer intervenciones en tu vehículo, ya que muchas veces es en estas mantenciones básicas cuando se detectan anomalías que no están a simple vista y que deben ser tratadas de inmediato.
- Paso 1: Asegúrese de que el motor esté frío (mejor si no ha estado encendido durante 2 horas).
- Paso 3: Ubique el radiador: generalmente se encuentra frente a usted cuando está parado al frente del auto. Limpie todos los insectos muertos que se encuentren pegados al radiador cepillándolo en dirección de la rejilla (no en contra, ya que se puede dañar la rejilla).
- Paso 4: Coloque la bandeja debajo de la válvula de drenaje del radiador. Observe la tapa. Verifique las 2 mangueras que salen desde el radiador (una es la que saca el refrigerante calentado y la otra es la que hace entrar el refrigerante frío).
- Paso 6: Una vez que todo el refrigerante viejo se haya drenado, enjuague el radiador colocando una manguera de jardín en el pico de llenado y haciendo correr agua dentro del radiador hasta que se llene.
- Paso 8: Deje que el radiador rebalse al encender el vehículo sin tapar el radiador. Haga que funcione 15 minutos y deje que el aire salga del radiador. Agregue tanto refrigerante como sea necesario.
Paso a paso para cambiar el líquido refrigerante:
Antes de empezar, te contamos que existen 3 tipos de drenaje del líquido refrigerante:
- Abriendo el tapón.
- Mediante purgadores determinados.
- A través de sistema de limpieza automático.
Aquí te contaremos el proceso del más común, que es el drenaje por tapón:
- Ubica tu auto en una zona plana y ten a la mano el líquido refrigerante y un recipiente en el que vas a vaciar la mezcla antigua.
- Asegúrate de que el auto esté frío y abre el capó.
- Sitúa el recipiente para recibir el líquido antiguo.
- Luego, identifica la tapa, tornillo o llave del depósito donde está contenido el líquido y ábrela gradualmente hasta que el circuito se haya vaciado por completo.
- Luego, limpia el interior del circuito con agua a presión.
- Cuando te hayas asegurado de que todo quedó limpio y bien drenado, sella nuevamente el tapón, revisando que el circuito queda bien cerrado.
- Finalmente, rellena el circuito con el nuevo líquido refrigerante.
Tips para el mantenimiento del sistema de refrigeración del vehículo
Es importante que, si nos movilizamos a diario, aprendamos a cuidar el sistema de enfriamiento de nuestro vehículo. De esta manera, podrás maximizar la eficiencia y prolongarás la vida útil de tu motor y de todo tu vehículo.
- Revisa regularmente el nivel de refrigerante y añade más si es necesario. El refrigerante es esencial para mantener la temperatura del motor en un rango adecuado, por lo que es importante verificar su nivel con regularidad. El nivel de refrigerante debe estar entre las marcas mínima y máxima en el depósito de expansión.
- Inspecciona el radiador y su ventilador con cierta frecuencia para comprobar que estén limpios y en buen estado. El radiador y su ventilador ayudan a disipar el calor del motor, por lo que es importante que estén en buenas condiciones. Inspecciona el radiador para comprobar que no tenga fugas ni obstrucciones, y asegúrate de que el ventilador esté funcionando correctamente.
- Asegúrate de que el termostato del motor esté funcionando correctamente para evitar el sobrecalentamiento del motor. El termostato regula la temperatura del motor al abrir y cerrar la circulación del refrigerante. Si el termostato está fallando, el motor puede sobrecalentarse y sufrir daños.
- Verifica que las mangueras del sistema de refrigeración no estén agrietadas o dañadas, ya que pueden causar fugas de refrigerante. Las mangueras transportan el refrigerante desde el radiador hasta el motor y viceversa. Si están agrietadas o dañadas, pueden causar fugas de refrigerante y provocar el sobrecalentamiento del motor.
- Cambia el refrigerante según las recomendaciones del fabricante del vehículo para mantener la eficiencia del sistema de refrigeración. El refrigerante se degrada con el tiempo y pierde su capacidad de disipar el calor del motor. Para mantener la eficiencia del sistema de refrigeración, es importante cambiar el refrigerante según las recomendaciones del fabricante. Generalmente, se recomienda cambiarlo cada 2 o 3 años o cada 40,000 kilómetros.
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