Si necesitas cambiar la clase de gas que utiliza tu cocina, es un trabajo que puedes solicitar al servicio técnico del fabricante de tu equipo o algún técnico certificado. Este proceso consiste en cambiar los inyectores de los quemadores y los hornos, porque el gas natural circula a mayor presión que el gas licuado.
Consideraciones Previas al Cambio de Inyectores
Antes de iniciar el proceso, es crucial entender el tipo de combustible disponible y el que requiere tu cocina.
Tipos de Combustible
En cuanto al combustible con el que funcionan, puedes encontrar tres opciones de cocinas tradicionales: gas natural, gas licuado y eléctricas. De las tres, las de gas natural son las que tienen el costo energético más bajo y son las que emiten menos contaminantes.
El gas natural es mayoritariamente metano, por lo que se consume como se obtiene. Su único procesamiento es añadirle un olor artificial para que pueda ser detectado en caso de filtraciones. Registra menos emisión de contaminantes y es más económico que el gas licuado.
En comparación con el gas natural, el gas licuado suele tener un costo ligeramente más alto y también produce más contaminantes por mayor contenido de azufre.
El gas licuado es un compuesto de butano, polipropileno y propano que se distribuye en forma líquida en contenedores cilíndricos y produce una llama más intensa que el gas natural, por lo que tiene capacidad para calentar más intensamente. Sin embargo, estas cualidades hacen que tienda a concentrarse más en caso de fuga, por lo tanto, es necesario ubicar los cilindros en lugares bien ventilados.
Es importante que sepa, que los fabricantes de cocinas y hornos las homologan para gas licuado, es decir, vienen listas para usar con gas licuado y en el catálogo se especifica que la cocina necesita conversión para otros tipos de gas como el natural.
En la regulación de las cocinas a gas licuado y su conversión, El orificio de los inyectores por donde pasa el gas, es más pequeño, y por consiguiente, la regulación de aire para la mezcla de la combustión es un factor determinante. Por este motivo, se aconseja que no intente hacer cambios o reparaciones que puedan dañar el artefacto o la salud de su familia.
Es un gas mal liviano que el aire, y en la conversión necesita un orificio mayor y una regulación especial para que el artefacto funcione correctamente.
Si lo que desea, es una conversión de gas licuado a gas natural o viceversa, nuestros técnicos lo ejecutarán bajos todas las normas de seguridad.
Paso a Paso para Cambiar los Inyectores
Este proceso consiste en cambiar los inyectores de los quemadores y los hornos, porque el gas natural circula a mayor presión que el gas licuado.
Herramientas Necesarias
- Llaves ajustables
- Destornilladores
- Inyectores de repuesto adecuados para el tipo de gas
Precauciones
- Asegúrate de cerrar el suministro de gas antes de comenzar cualquier trabajo.
- Trabaja en un área bien ventilada para evitar la acumulación de gas.
- Si no te sientes cómodo realizando este trabajo, contacta a un técnico certificado.
Instrucciones Detalladas
- Cerrar el suministro de gas: Antes de comenzar, asegúrate de que el suministro de gas esté completamente cerrado.
- Identificar los inyectores: Localiza los inyectores en los quemadores y el horno.
- Retirar los inyectores viejos: Utiliza las llaves ajustables para desenroscar y retirar los inyectores viejos.
- Instalar los nuevos inyectores: Enrosca los nuevos inyectores, asegurándote de que estén bien ajustados pero no demasiado apretados.
- Verificar la instalación: Abre el suministro de gas y verifica que no haya fugas.
- Prueba de funcionamiento: Enciende los quemadores y el horno para asegurarte de que funcionan correctamente.
Tipos de Cocinas
Cocinas a Gas
Desde el punto de vista del costo, el uso del gas para cocinar representa de 9% a 50% de ahorro en comparación con la electricidad. Al comparar los combustibles gaseosos, el gas licuado en Chile es hasta 18% más económico que el gas natural para usos residenciales, de acuerdo a mediciones de años recientes.
Ventajas: Es más económico que la electricidad. Calienta más rápidamente que las cocinas eléctricas. Las preparaciones sobre llama directa conservan mejor los nutrientes y sabores de los alimentos.
Desventajas: Los quemadores se ensucian más rápido por el hollín y el derrame de alimentos. Necesitan de una limpieza periódica. El uso del gas implica una instalación certificada.
Cocinas Eléctricas
La ventaja de estos dispositivos es que no necesitas un gas o líquido combustible para operar con ellas, lo que representa un significativo incremento en la seguridad del hogar.
Tipos de Cocinas Eléctricas
- De placas de hierro fundido: poseen resistencias eléctricas que traspasan el calor a platos de hierro fundido.
- Ventajas: Permiten usar una gran diversidad de utensilios. No requieren productos especiales para su limpieza.
- Desventajas: Son las más lentas del mercado para calentarse. Tienen un consumo eléctrico muy elevado.
- Inducción: Generan un campo magnético que calienta el recipiente, pero no la superficie de cristal.
- Ventajas: Solo calientan el recipiente, lo que evita el riesgo de quemaduras por contacto o que se peguen los alimentos si llegan a desbordarse. Son fáciles de limpiar. Tardan menos en calentarse lo que permite ahorrar energía.
- Desventajas: Tienen un alto costo de adquisición. Solo se pueden usar ollas o sartenes especiales para cocinas de inducción. No traspasan calor a utensilios de aluminio, barro, vidrio o cerámica. Es más difícil reproducir el sabor de los platos tradicionales.
- Vitrocerámica: Es una opción intermedia entre las cocinas a gas y de inducción.
- Ventajas: Tienen un costo de adquisición menor a las de inducción. Genera calor residual, por lo que después de apagar el quemador continuará cocinando por cierto tiempo.
- Desventajas: Demoran más en calentarse y enfriarse. Mayor consumo eléctrico.
Consideraciones Adicionales
Comprueba con la administración de tu comunidad el tipo de combustible disponible en tu hogar.
Si no puedes renunciar a las papas fritas y huevos fritos con bordes crujientes, quizás la mejor opción sea una cocina a gas. Esto se debe a que el gas mantiene constante la temperatura de las cocciones, lo que es óptimo para platos tradicionales y guisos. En las cocinas de vitrocerámica o inducción se requiere de mucha técnica y paciencia para reproducir la textura crujiente y la riqueza del sabor de las cocciones lentas.
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