Cómo cambiar las pastillas de freno de tu Chevrolet S10: Guía completa

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El sistema de frenos es un componente vital para la seguridad de cualquier vehículo. Mantenerlo en buen estado es crucial, y una parte importante de ese mantenimiento es el reemplazo periódico de las pastillas de freno. Aquí te ofrecemos una guía detallada sobre cómo cambiar las pastillas de freno de tu Chevrolet S10 y cuándo es necesario rectificar los discos.

¿Cuándo es necesario rectificar los discos de freno?

El rectificado de discos de freno no es una obligación al hacer frenos, sin embargo, es un trabajo que se puede desarrollar sin problema alguno. La rectificación puede ser necesaria en casos en que el disco ha sufrido desgaste irregular o deformación de manera que la diferencia de espesor medida con micrómetro o el alabeo medido con palpador micrométrico superen los valores máximos especificados por el fabricante. Defectos de este tipo producen vibraciones o pulsaciones al frenar.

Hay situaciones específicas en las que se recomienda rectificar los discos:

  1. Si la rebaba es demasiada. En casos cuando el disco no está torcido, simplemente se desbasta el borde de la pastilla nueva en 45º interior y exterior.
  2. Si el disco presenta alabeo. Rectificas y evitas zapateo en el pedal; si es mucho, mejor cambiar el disco.
  3. Si el disco presenta desgaste con surcos muy profundos. Si o si se rectifica, el que un disco presente un desgaste de este tipo y le montes pastillas nuevas encima, te implicará desgaste mayor de la pastilla, mayor posibilidad de cristalizado por excesivo roce y con ello mayor calentamiento de las partes, mermando así eficacia de frenado.
  4. Si el disco está en extremo rayado, mejor cambiarlo.

¿Qué tener en cuenta al rectificar los discos?

Los discos pueden rectificarse solo mientras, después del rectificado, la medida supere el límite establecido por el fabricante en su manual o estampado en el disco mismo. Naturalmente, un disco rectificado posee algo menos material y eso se traduce en una levemente menor rigidez y capacidad térmica que uno nuevo, pero será aceptable mientras cumpla los parámetros indicados por el fabricante, en cuyo caso su capacidad de frenado será prácticamente indistinguible a la de un disco nuevo. La diferencia podría radicar en que siendo más delgado podría ser más susceptible a experimentar deformaciones o vibraciones en condiciones extremas.

Es crucial verificar el valor límite indicado en el manual o en el disco (cuando viene marcado) antes de rectificar. Se habla de un tema a rasgos generales, es complicado estipular en una respuesta un valor certero que abarque todas las marcas y modelos a lo largo de los últimos 20 años, muy difícil para ser preciso en el dato, pero los especialistas en "torno de frenos" saben cuánto rectificar y entre los aparatajes que utilizan le sacan mucho provecho al comparador de carátula y pie de metro, dependerá del taller en el que dejes el auto si confías o no...

Al menos mis freneros de confianza que trabajan con la rectificadora llevan más de 20 años en el rubro y saben las tolerancias, de hecho, hubo un par de veces que me devolvieron los discos cuando los llevé por mano, porque dijeron que estaban "levemente pasados" para mi ojo en aquel tiempo, se veían aún con algo de material, pero ellos ya con el trajín, pueden determinar con más seguridad si es o no conveniente rebajar (y se hace a nivel de décimas de milímetro o milímetros de lleno, depende del daño del disco).

Si hay que "rectificar", es porque están malos, si son frenos, yo prefiero cambiarlos... No vivas tanto dando explicaciones. Correcto, a lo menos para una debe dar, a no ser que sean discos demasiados chantas o los hayan jodido mas de la cuenta frenando fierro con fierro antes del rectificado.

Consideraciones adicionales

Depende del disco; puede ser que un disco en un principio sea más blando, se gasta más rápido pero frena mejor; y a medida que va llegando a su fin de vida útil el material es más duro, por lo tanto frena menos; la rectificada "saca" material acortando su vida útil. En los autos comunes y silvestres que tenemos...

Recuerda que, al decidir sobre algo crítico como el grosor de los frenos, es razonable ser cauto y, al menos yo, no confiaría simplemente en que "el mecánico sabe cuánto rebajar".

No sé cuántas veces fueron rectificados antes, yo los rectifiqué solo una vez y me dijeron que ya estaban flacos y no me convenía seguir rectificando para la próxima.

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