El sistema de dirección de un vehículo es el encargado de mantener su tren delantero recto o ayudar a que vire hacia la derecha o izquierda según los giros del volante que hace el conductor. Independiente del tipo de dirección que tenga un vehículo, las partes que la componen son:
- Volante: Es el elemento, casi siempre circular, que usa el conductor para mantener recto o virar hacia uno de los costados un vehículo.
- Barra de dirección: Es la unión entre el volante y la caja de dirección. Con el paso del tiempo se ha ido modificando, pasando de ser una mera barra metálica a un conjunto de piezas que ayudan a armonizar los movimientos del volante.
- Caja de dirección: Esta parte es la encargada de recibir el movimiento de la barra generado por la acción en el volante. El movimiento recibido lo transmite a las ruedas por medio de un circuito de engranajes, normalmente compuesto de cremalleras, el más común.
- Terminales de dirección: Se les conoce también como rótulas y son las encargadas de transmitir el movimiento ordenado por la caja de dirección.
Tipos de Dirección de un Vehículo
Dirección Mecánica
Desde los orígenes de la industria, los vehículos tenían este tipo de dirección, la que todos identificamos como esa “dirección muy dura del auto antiguo”. Como su nombre lo dice, se compone solo de piezas mecánicas para funcionar, tales como volante, barra de dirección, caja de dirección, rótulas, cremallera y rótulas. Aquí no hay asistencia ni ayuda de ninguna otra fuerza que la que ejerce el propio conductor al girar el volante.
Dirección Hidráulica
Por años muchas personas se jactaban, de cierta manera, en decir: “mi auto tiene dirección hidráulica”; y claro, durante los años 90, convivían en el parque automotriz vehículos con dirección mecánica y otros con hidráulica. Hoy esa convivencia, si bien se mantiene, las direcciones mecánicas están en franca desaparición. La diferencia con la dirección mecánica es que un sistema hidráulico, compuesto por una bomba y aceite, ayuda a que se ejecute el movimiento rotativo de las ruedas. Esta bomba es accionada por una correa que va conectada al motor; de ahí la explicación que con el motor apagado la dirección es dura y con el motor encendido se volvía blanda.
Dirección Electrohidráulica
Este tipo de dirección es una mejora de la dirección hidráulica, la que no acciona la bomba hidráulica desde el motor del auto, sino desde un motor eléctrico encargado de ello. Es la que también se conoce como dirección asistida; la que usa, por ejemplo, el Chevrolet Onix, el vehículo de pasajeros más vendido de 2022.
Aspectos a Considerar al Comprar un Auto Usado
Cuando vayas a comprar un auto usado hay varios indicios que te pueden decir si hay problemas en la dirección o tren delantero de un vehículo a la hora de elegir un vehículo.
Prueba de Manejo
Cuando manejes un auto usado que quieres comprar, busca un espacio poco transitado para poder maniobrar con el volante sin que corras riesgo tú ni los demás. Haz zigzag, no es necesario que lo hagas a alta velocidad; luego haz curvas cerradas a la izquierda y luego a la derecha; por último, intenta virar en U, idealmente para ambos lados. Todos los movimientos deben ser fluidos, sin necesidad de forzar el volante; ni siquiera en las direcciones mecánicas, pues si bien son duras, el movimiento igual debe ser fluido.
Si en cualquiera de estas maniobras sentiste algún crujido, vibración, o bien notaste que el volante no giraba fluidamente; o peor aún no volvía a su posición por inercia, entonces puede haber los siguientes problemas:
- Alguna pieza del sistema de dirección averiado o roto
- Rótulas de dirección en mal estado
- Problemas de alineación y balanceo
- Problemas de presión de la bomba hidráulica o fuga de lubricante
- Problemas del motor eléctrico (en el caso de la dirección asistida)
Si sientes la dirección dura, pero funciona, podría haber muy poca presión de aire en los neumáticos, que la están volviendo más pesada de lo normal. Si es eso, inflando los neumáticos, los síntomas deberían desaparecer.
Nunca dejes de atender un problema de dirección de tu vehículo. Si aparece algún síntoma extraño, haz la mantención correctiva y/o reparación inmediatamente, puesto que un colapso del sistema de dirección podría provocar un accidente, que bien podría ser fatal.
El Informe Autofact y el Estado de la Dirección
En el Informe Autofact puedes encontrar mucha información que te puede ayudar a saber cómo ha sido la vida de ese sistema de dirección; entre otras cosas, claro. Tales antecedentes pueden ser:
- Saber si el vehículo fue utilizado como taxi o de alguna empresa de transportes. En estos casos, el sistema de dirección podría tener varios kilómetros recorridos, lo que podría haber producido que sus piezas estén desgastadas y quizás no del todo bien mantenidas o reparadas.
- El historial de revisión técnica también te puede ayudar. Ahí puedes saber si ha sido históricamente rechazada la revisión de un vehículo y por qué ha ocurrido. Fíjate en la nomenclatura que sale abajo del historial, donde la inspección visual, alineación y ángulo de giro te pueden dar información valiosa respecto de la dirección.
- Saber si el vehículo sufrió algún accidente o fue parte de un remate por pérdida total, donde podría haber sufrido averías de distinta índole en su tren delantero.
- Podrás saber si ha tenido servicios informados en alguna concesionaria respecto de fallas mecánicas y también conocerás si fue parte de un recalls o llamado a revisión por parte de las marcas.
El Sistema de Suspensión y los Amortiguadores
El sistema de suspensión del vehículo se encarga de controlar el comportamiento de las ruedas en contacto con el suelo. Dentro de este sistema, el elemento más importante son los amortiguadores. Éstos proporcionan seguridad, estabilidad y confort durante la conducción.
Básicamente, el amortiguador controla las oscilaciones de la suspensión para que ésta no rebote en exceso y el neumático pierda contacto con la superficie. Es importante buscar un equilibrio entre rigidez y flexibilidad en la amortiguación, para asegurar un buen agarre del neumático, al mismo tiempo que una suavidad en el manejo. Por ello, es fundamental sustituir el amortiguador cuando haya perdido sus propiedades con el paso de los kilómetros.
Si durante la conducción la rueda rebota sobre la superficie de contacto, es necesario cambiar los amortiguadores. También se puede comprobar presionando sobre la carrocería.
La duración de los amortiguadores es muy variable, pues depende del tipo de vehículo y la superficie habitual en que es utilizado (carretera, caminos de tierra, campo, ciudad, etc.) y también según la función que se le dé (pasajero, carga, etc.). En caso de no reemplazarlos cuando es necesario, el vehículo comenzará a empeorar su comportamiento, haciéndose más incómodo, alargando las distancias de frenado y el agarre en curvas o la hora de esquivar obstáculos.
Finalmente, resulta muy importante cambiar los amortiguadores de un mismo eje a la vez, garantizando así la estabilidad de dicho eje al presentar ambos lados el mismo comportamiento.
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