Aunque un vehículo no sea un ser vivo, hay que darle muchos cuidados y atenciones necesarias para conservar su vida útil y buen estado a lo largo del tiempo. Si no se cuida un auto como corresponde, tarde o temprano, presentará fallas que más de un dolor de cabeza y gasto de dinero te van a traer.
Además de realizar todas las mantenciones, hay que siempre estar mirando al vehículo y saber notar cuando algo no anda bien. Por esta razón, queremos ayudarte a que tu auto esté siempre al 100%. Un auto bien mantenido, puede estar en excelentes condiciones.
Consejos para Mantener tu Auto
A continuación, te dejamos algunos consejos que contribuirán a conservar el auto, sus mantenciones, cómo usarlo y manejarlo es fundamental. Cuida tu vehículo con conciencia, que se enferme puede salir caro, muy caro.
- Conoce las capacidades, virtudes y defectos de tu auto.
- Calienta siempre el motor.
- Realiza mantenciones preventivas a tiempo.
- No escatimes en reparaciones.
- Maneja a la defensiva.
- Conduce en la marcha adecuada.
- No exijas de sobremanera el auto.
- Mira tu auto, interpreta sus síntomas.
- Cambia la batería a tiempo.
- Ojo con el uso del embrague.
- Lava el auto.
- Nunca andes con poco combustible.
Conoce las Capacidades, Virtudes y Defectos de tu Auto
Es muy importante que sepas de qué es capaz tu auto, lo uses acorde a sus capacidades y no te pongas muy creativo respecto de su uso. Por ejemplo, no vas a remolcar una Dodge Ram con un Kia Morning, o no irás a jeepear al barro en un Suzuki Swift.
A su vez, no vas a usar un SUV para llevar una moto en el maletero. Como dice el dicho, pastelero a tus pasteles. Si te gusta andar por caminos de tierra, pasear en la montaña o hacer viajes largos, busca un vehículo que se adapte a la perfección a este tipo de actividades. Normalmente un SUV o una camioneta se ajusta a este tipo de cosas.
Si la cuestión es solo viajes largos, busca vehículos de cilindrada por sobre los 1.6 litros. Ahora bien, en la industria actualmente hay vehículos, muchos SUV, con cilindradas entre 1.0 y 1.5 litros, pero que tienen turbo o alguna mejora en la inyección, que les hace tener tantos caballos de fuerza como un motor grande. En esa línea, esos motores bien pueden adaptarse a viajes largos.
Calienta Siempre el Motor
“Eso de calentar motores es para autos antiguos”. Esa frase, muy común por lo demás, es la mentira, o al menos la imprecisión, más grande que existe respecto de un auto. Todos los motores, los del año 1930 y los del 2024, deben calentarse antes de utilizarse, sobre todo si es la primera vez que lo usas en ese día.
Si hacemos una comparación con los seres humanos, la cuestión es simple. Todos quienes salen a correr, necesitan hacer un calentamiento previo. Para el caso de los vehículos es lo mismo; tengas el mejor auto de la industria, o uno antiguo, básico y promedio, debes calentar el motor si no las averías podrían ser fatales.
Un motor frío que es exigido con un pique o una acelerada fuerte, en un caso extremo, podría quebrar algún metal fundiendo inmediatamente el motor. Un metal frío puede ser frágil y uno muy caliente, dúctil. El aceite lubricante de motor necesita ganar algo de temperatura para que sus propiedades de viscosidad actúen como prometen.
El lubricante frío es un aceite casi ausente. Al mismo tiempo, y con la moda de los motores turbo mediante, es primordial calentar el motor, dado que el turbo funciona sí o sí con el aceite a más de 50°C. De lo contrario, podrías averiar el sistema. Recuerda que no solo está el aceite de motor, también están los lubricantes de transmisión, alojados en la caja de cambios y diferenciales, donde una buena temperatura hará más suave la interacción entre piñones y engranajes de estos componentes del vehículo.
Realiza Mantenciones Preventivas a Tiempo
Nada mejor que ser preventivo, precavido y proactivo. Nunca esperes a reaccionar frente a una falla y adelántate a los hechos. Para eso es que existen las mantenciones preventivas del vehículo.
Intenta ser lo más metódico posible y realiza a tiempo cada una de las mantenciones preventivas del auto. Haciendo estos mantenimientos puedes conservar en buen estado el auto, a la vez que te evitas fallas imprevistas.
Presta atención y haz periódicamente las siguientes mantenciones:
| Mantención preventiva | Kilómetros |
|---|---|
| Frenos | Cada 30.000 a 50.000 |
| Embrague | Cada 40.000 |
| Aceite Motor | Entre 5.000 y 20.000 |
| Aceite transmisión | Cada 50.000 |
| Neumáticos | Cada 60.000 |
| Líquido Refrigerante | Cada 30.000 a 40.000 |
| Suspensión y dirección | Cada 50.000 |
| Batería | Cada 80.000 |
| Correas y mangueras | Cada 60.000 |
| Filtro aire y combustible | Cada 40.000 |
Para conservar bien los neumáticos, anda siempre con la presión de aire adecuada. Si tienen poco aire, los vas a desgastar prematuramente y vas a forzar más el motor del auto, gastando más combustible. Si andas con mucha presión de aire, puedes resentir todo el sistema de suspensión, además de correr el riesgo de reventar un neumático.
No Escatimes en Reparaciones
Como te comentábamos, hay algunas partes del auto que no acusan mantención preventiva, pero que a su vez podrían fallar por varios motivos. El radiador, alternador, bomba de agua y de aceite, son algunos elementos que podrían averiarse, a veces, sin mucho aviso previo.
Lo importante en estas situaciones es buscar la mejor solución y no necesariamente la más barata; recuerda que en la vida, lo barato sale caro. Si alguno de estos componentes, o cualquiera sea, presenta alguna falla o se echa a perder, es estrictamente necesario reemplazar la pieza, idealmente por un repuesto original, o en el peor de los casos, un buen repuesto alternativo que sea bien evaluado por los usuarios en general.
Maneja a la Defensiva
Manejar a la defensiva va mucho más allá de prevenir accidentes; también incluye una componente de cuidado general del auto. Si conduces a la defensiva vas a terminar conservando todo el vehículo en buenas condiciones y ahora te decimos por qué. Primero, al conducir a la defensiva y tranquilo, tus aceleradas serán graduales y no harás que el tacómetro tienda a números rojos todo el tiempo.
Aceleradas suaves y graduales cuidan también del gasto de gasolina y del trabajo de todo el sistema de inyección. Las grandes aceleradas hay que dejarlas para las películas de acción y las carreras de pilotos profesionales. Una conducción a la defensiva hará que frenes de forma más suave y no darás frenadas bruscas que podrían sobrecalentar los discos de frenos, o resentir algún otro componente del sistema.
Si manejas a la defensiva, mete cada marcha suave y no te saltes de tercera a quinta, como lo hacen algunos para ahorrar bencina. Por algo las cajas están sincronizadas para ir de a un cambio a la vez. Un manejo a la defensiva va a cuidar la suspensión y dirección frente a baches u otros estímulos y obstáculos del camino.
Conduce en la Marcha Adecuada
¿Sabías que si andas en cuarta o quinta a muy baja velocidad podrías obstruir el catalizador o algún elemento del sistema de escape? Las marchas están para usarlas como corresponde. Se inicia el recorrido en primera, casi al instante se pasa segunda y ya en 3.000 rpm toca poner tercera. Recién ahí se calma un poco la cosa.
Obviamente, si quieres hacer un adelantamiento, donde se requiere bajar de marcha y revolucionar el auto, lo puedes hacer, pero hazlo con respeto. Si vas en carretera a 100 km/h y quieres adelantar, bajando a cuarta es suficiente; no necesitas meter tercera y claro, menos segunda.
No Exijas de Sobremanera el Auto
A la par del manejo a la defensiva y pasar las marchas adecuadas, no debes exigir demás el auto. Al mismo tiempo no lo sobrecargues y respeta sus capacidades. Incluso si es una camioneta o un SUV grande no lo sobrecargues. Si lo haces, vas a ayudar a estropear de a poco la suspensión.
También corres el riesgo de forzar demás del motor y el embrague; a la par, vas a gastar más combustible. Cuanto más pequeño el motor, más va a sufrir con la sobrecarga. Cuida el vehículo que tienes.
Mira tu Auto, Interpreta sus Síntomas
Es muy importante que todo el tiempo mires el auto, observa si está presentando fugas, si los neumáticos se ven muy desgastados o con marcas extrañas de uso. Revisa por abajo, además de fugas, podrías encontrar rastros de óxido, exceso de suciedad que ayude acumular humedad, o bien algún golpe en algún componente del motor y/o transmisión.
Interpreta sus síntomas. Si ya has manejado tu auto varias veces, ya lo deberías conocer. Siendo así, tienes una referencia para que detectes cuándo está enfermo.
Cambia la Batería a Tiempo
Como te mostramos más arriba, las baterías duran entre 3 y 5 años dependiendo de la cantidad de uso que se les dé. En esa línea hay que saber reemplazarla a tiempo antes que falle y te deje tirado en medio del camino.
Aunque esté nueva la batería y tu auto esté bien cuidado, las inclemencias del tiempo, principalmente el calor y la humedad, podrían ayudar a acumular sulfato en los electrodos de la batería. Ese sulfato es como una materia blanca similar a la pasta de dientes.
Ojo con el Uso del Embrague
El principal cuidado que debes darle al embrague es con su mal uso. Uno de los errores más comunes es que algunas personas tienden a manejar con el pie apoyado en el embrague, lo que puede producir que sin querer se presione un poco el pedal. Si lo presionas un poco podrías estar desacoplando, aunque sea levemente, el motor de la caja, produciendo un desgaste completamente defectuoso en la prensa de embrague, en el rodamiento de empuje o en el engranaje principal del motor.
Lava el Auto
Fuera de la estética, lavar el auto ayuda a cuidar algunos aspectos técnicos. Primero, si lo lavas recurrentemente, evitas que se acumule suciedad con humedad en partes críticas que tienden a oxidarse con el paso del tiempo.
En el caso de la carrocería, esto ocurre en la junta de las puertas, tapabarros y en el marco del parabrisas. Este último es el que más fácil acumula humedad, llegando a perforar la zona, haciendo que además entre agua al habitáculo. También es importante que laves el auto por debajo, puesto que la acumulación de tierra y barro va a ayudar a juntar humedad que podría oxidar parte del chasis, del escape, los discos de freno u otros componentes claves del auto.
Nunca Andes con Poco Combustible
Ley fundamental: nunca andar con el concho de bencina en el auto, nunca. Lo primero que te puede ocurrir es que obstruyas parte del sistema de inyección del auto, sea inyectores o carburador.
Esto ocurre porque al fondo del estanque de combustible se acumulan sedimentos, cascarria e impurezas propias del combustible que usas. Ojo, que además de obstruir conductos que transportan combustible, podrías averiar la bomba de gasolina o diésel.
Almacenamiento Correcto de Neumáticos
Parte se exporta a otros países, otros se suministran a fabricantes de automóviles o directamente a distribuidores, pero lo que está claro es que todos ellos necesitan ser almacenados en algún momento de su ciclo de vida. Y en este punto surge la cuestión: ¿cómo almacenar neumáticos correctamente?
En esta situación, controlar el inventario disponible con gran precisión y registrar la trazabilidad de cada referencia es indispensable. Por las características de los materiales en que están fabricados, los neumáticos necesitan almacenarse con unas condiciones ambientales específicas para su correcta conservación.
Medidas de Seguridad en el Almacenamiento
En el caso de almacenar neumáticos, es necesario dotar a la nave de las medidas de seguridad adecuadas. Ya se almacenen neumáticos, láminas de caucho o gomas, los sistemas de almacenaje deben adaptarse a las características de estos productos.
Las estanterías para neumáticos disponen de largueros ajustables en función de la anchura de los neumáticos. Otra opción es que soporten «jaulas» o contenedores metálicos que agrupen las ruedas en cada hueco de almacenaje. De esta forma, las racks selectivos o compactos se configuran atendiendo a las medidas de estas estructuras metálicas.
Las bodegas de neumáticos suelen ser instalaciones de alto riesgo. Cada país cuenta con una normativa específica de seguridad contra incendios y es algo que considerar a la hora de diseñar el layout de la bodega.
Automatización de Procesos
La automatización de procesos facilita la gestión de las complejas bodegas de neumáticos. El uso de un sistema de gestión de bodegas como Easy WMS: este tipo de software asiste en todas las operaciones de la bodega.
Vida Útil y Presión de Aire de los Neumáticos
La invención de la rueda está entre las más importantes de la historia de la humanidad, permitiendo desplazarse distancias largas sin tener que caminar y, los automóviles modernos también utilizan ruedas, las cuales requieren ciertos cuidados.
Te contamos todo lo que necesitas saber sobre los también conocidos como neumáticos, así aumentas su duración dándoles el cuidado que necesitan.
Vida Útil del Neumático
La vida útil de una rueda depende de muchas cosas como por ejemplo su tipo, las especificaciones que indica el fabricante, cantidad de kilómetros recorridos y el tipo de terreno por donde circularon.
A menos que sufra daños antes, una buena rueda tiene una duración de aproximadamente 10 años, eso no significa que solo debas cambiarlas transcurrida una década, sino que siempre es necesario revisarlas periódicamente en busca de desgaste o daños. Medido en kilómetros, una rueda de alta calidad puede durar hasta 10 mil, mientras que otra de calidad media mostrará desgaste a los 5 mil kilómetros. Por ello es tan importante inspeccionarlos en busca desgaste, daños, grietas y anormalidades, algo que deberías hacer todos los años.
Presión de Aire de los Neumáticos
Es importante preocuparse de que los neumáticos estén bien inflados, ya que es normal que con el uso vayan perdiendo un poco de aire y, una rueda mal inflada no solo se daña más rápido, sino que puede provocar desperfectos en el resto del vehículo e incluso exponerte a accidentes.
Antes de inflar las ruedas de tu auto, necesitas saber cuál es la presión de aire que recomienda el fabricante, la cual varía según tipo de vehículo. Puedes encontrar los datos sobre la presión en el manual que venía con el vehículo, la que también aparece en zonas del interior del automóvil como por ejemplo la guantera, marco de la puerta del conductor o debajo del tablero.
Para saber qué presión tienen los neumáticos en el momento, existen pequeños instrumentos que la miden y que puedes encontrar en casi cualquier estación de servicio que ofrezca inflado de neumáticos. Nunca está de más tener uno entre las herramientas que llevas en tu auto, ya que no son costosos. Conociendo la presión de aire que requieren tus ruedas, debes inflarlas hasta alcanzarlo, repitiendo el proceso en todos los neumáticos del vehículo, alargando así su vida útil.
Mantenimiento y Cuidados Adicionales
Sin importar si es un auto nuevo o uno con varios años de uso, implementar un plan de cuidado adecuado puede hacer una gran diferencia en su desempeño, eficiencia y apariencia.
Infórmate del Vehículo
A la hora de adquirirlo, es muy relevante leer el manual de tu auto para informarse correctamente sobre su funcionamiento y también para conocer el plan de mantenimiento, además de otros aspectos. En este libro se pueden conocer detalles específicos, como la ubicación y función de cada botón, y también cómo cambiar componentes y las precauciones necesarias al hacerlo.
Mantenciones en la Marca
Un factor a considerar para extender la vida de tu auto es llevarlo a revisión en el concesionario oficial. En estas revisiones, recomendadas cada 10.000 o 15.000 kilómetros aproximadamente, se emplean instrumentos de alto nivel para detectar y reparar posibles fallas.
Cuidado de Neumáticos
Lo sabemos: tener las ruedas en buen estado es fundamental para el rendimiento del vehículo en todas las condiciones. Por eso, es importante realizar balanceo y alineación al menos cada uno o dos años para prevenir problemas en la dirección o desgaste irregular. Considera que los neumáticos tienen una vida útil máxima de ocho años antes de perder propiedades internas.
Estar Pendiente al Estado de las Luces
Las luces del vehículo, internas como externas, deben tener una revisión constante para evitar una mala visión en la noche y posibles multas. Actualmente, hay dos tipos de luces: las halógenas duran aproximadamente 2.000 horas, mientras que las LED pueden alcanzar las 10.000 horas. Es importante reemplazarlas con modelos de potencia lumínica y consumo eléctrico equivalentes para prevenir problemas con los circuitos.
Revisar Baterías y Sistema Eléctrico
Con el tiempo, debes revisar los componentes eléctricos del vehículo, ya que factores como la suciedad o extremos climáticos pueden provocar su desgaste. La batería tiene una duración máxima de cuatro años y requiere chequeos periódicos y, si es necesario, su reemplazo.
Evitar Sobrecargarlo
El peso que traslada tu vehículo es importante para la duración de amortiguadores, frenos y llantas, entre otros. Por eso debes consultar la cantidad máxima de kilogramos que puede transportar tu auto, pues no es lo mismo cargar un city car con motor 1.0 que una Pick-up con un motor 2.0.
No Arrancar en Frío
Al comenzar un viaje, no partas al segundo después de haber prendido el motor. Es recomendable darle un tiempo de aclimatación al vehículo antes de iniciar un viaje, para así asegurar que el rendimiento de las correas o lubricantes que trabajan en el motor sea óptimo. Esto se consigue tras unos minutos de encendido.
Reparar a la Brevedad los Fallos
Cuando tenemos una falla en un componente del auto, es muy importante repararlo a la brevedad, ya que una demora en la reparación puede provocar problemas en el vehículo en partes que hagan fricción con la pieza en mal estado.
Usar el Combustible Correcto
Para los autos a gasolina, es necesario que se utilice el octanaje especificado en el manual. De no usarlo te puedes arriesgar a un mal proceso de combustión, ya que cada uno de los tipos tiene diferencias de rendimiento al momento de acelerar.
Límpialo Periódicamente
Es necesario mantener una presión de inflado adecuada para lograr un desempeño óptimo del neumático, preservar la seguridad y ahorrar combustible. Para mantener una presión de inflado adecuada, revisa los neumáticos con frecuencia (una vez al mes como mínimo, cuando estén fríos) con un medidor preciso de presión de los neumáticos.
Consideraciones Adicionales
- Para evitar lesiones, nunca intentes volver a inflar un neumático que ha sido rodado mientras estaba severamente desinflado.
- Evita que tus neumáticos giren excesivamente cuando tu vehículo esté atascado en el lodo o la arena.
- Siempre retira de servicio los neumáticos cuando la banda de rodamiento tenga una profundidad de 1.6 mm.
- La inspección frecuente (una vez al mes, como mínimo) de tus neumáticos para verificar signos de deterioro y su condición general.
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