El mantenimiento preventivo de un automóvil es fundamental para garantizar su longevidad, seguridad y rendimiento. Un vehículo bien mantenido no solo reduce el riesgo de averías inesperadas, sino que también optimiza el consumo de combustible y minimiza el impacto ambiental. El motor es, sin duda, el componente más crítico de cualquier vehículo.
El filtro de aceite: Un componente vital para el motor
El filtro de aceite elimina las impurezas del aceite, evitando que dañen las partes internas del motor. Se recomienda cambiar el filtro de aceite en cada cambio de aceite. Un filtro obstruido puede reducir el flujo de aceite, comprometiendo la lubricación y refrigeración del motor.
Descubre en qué consiste un correcto chequeo (automóvil) y todos los aspectos que debes considerar para mantener tu vehículo siempre al día. Tener tu vehículo funcionando al 100% te brinda confianza y seguridad al transitar por la ciudad o en la carretera. Sea nuevo o usado, realizar un chequeo automóvil de forma regular reducirá las probabilidades de que se produzcan fallos.
Cuando hablamos de mantenimiento preventivo de un auto, nos referimos a un conjunto de actividades y servicios, como revisiones y reparaciones, que debes hacer periódicamente con el propósito de prevenir fallos y averías, reduciendo la posibilidad de desgastes prematuros en el vehículo y sus componentes. La idea de hacer el mantenimiento de tu auto de forma preventiva es adelantarse a los eventuales inconvenientes que pueda tener la unidad y tomar parte activa para evitar accidentes y otros problemas que aparecen en un vehículo con el correr del tiempo y el uso que se le da.
Mantenimiento preventivo del auto: ¿Qué revisar y cada cuánto tiempo hacerlo?
Lo primero que debes saber para realizar el mantenimiento preventivo de tu automóvil es cuándo corresponde realizarlo, según las necesidades y particularidades de cada tipo de vehículo y cada una de sus partes, así como las indicaciones de cada marca. Existen diferentes fuentes de información que te ayudarán a saber cuándo es el momento indicado para llevar tu auto al taller mecánico por su mantenimiento, y la principal es el manual del fabricante de la unidad, donde encontrarás las instrucciones de uso y las indicaciones de mantención de tu vehículo en particular.
En dicho manual aparece el calendario de inspecciones programadas de acuerdo con cada fabricante del automóvil. Así, una vez que llegue el momento indicado, tendrás que acudir a un taller oficial de la marca (un requisito indispensable para mantener la garantía del auto) o a otro taller mecánico de tu preferencia. Generalmente, en la primera visita al taller que tiene un automóvil se hace el cambio de aceite de motor, junto con los filtros de aceite y de aire.
En revisiones posteriores, el chequeo se hace más completo, ya que debe incluir el recambio de bujías, el filtro de combustible, el filtro de habitáculo o aire acondicionado, comprobar los niveles de gas refrigerante, líquido de freno y limpiaparabrisas. Por último, se inspecciona acabadamente para descubrir posibles fugas.
Cambio de aceite y filtro
Históricamente, el grueso del parque automotriz debe hacer el cambio de aceite - y filtro cuando corresponde - cada 5.000 kilómetros recorridos, pero, gracias a distintos desarrollos en la industria, se comenzaron a producir mejores lubricantes, que aguantan hasta 10.000 kilómetros o más. Lo anterior es muy importante para mantener el buen funcionamiento de tu auto y alargar su vida útil, puesto que, de esta forma, mejoras su rendimiento y garantizas la lubricación adecuada del motor y previenes un desgaste prematuro de sus partes.
Igualmente, recuerda chequear el nivel de aceite antes de cada viaje largo o bien cada cierto tiempo. Un motor con poco aceite está en serio riesgo de sufrir un sobrecalentamiento.
Cambio de filtros (aire y aceite)
Si bien estos elementos no son críticos de cambiar, sí mejoran el rendimiento y disminuyen el desgaste por efectos colaterales y posibles averías. Por eso, es muy importante respetar el calendario de mantenimiento del fabricante para estos componentes:
- Filtro de aceite: Garantiza que las impurezas presentes en el aceite, ocasionadas por la propia combustión, no terminen dañando los componentes internos del motor. Estos deben reemplazarse con cada cambio de aceite, y no se recomienda reutilizarlos.
- Filtro de combustible: Evita que las impurezas y agentes externos en el combustible causen averías en los inyectores o en la bomba de combustible. Se sugiere cambiarlo cada dos cambios de aceite.
- Filtro de aire: Otro filtro sencillo de papel, muchas veces ignorado por los conductores, es el filtro de aire, que evita que se cuelen elementos externos a la cámara de combustión del vehículo. Su recambio depende de cada fabricante (entre 30.000 y 60.000 km recorridos), pero se sugiere una vez al año.
Otras revisiones específicas en tu mantenimiento preventivo
Los anteriores fueron los principales elementos que se revisan en un mantenimiento preventivo, pero hay más. A continuación, revisa otros puntos fundamentales en la inspección de tu vehículo, que deberían formar parte de las mantenciones posteriores a la primera visita al taller de la marca:
- Sistema de dirección y suspensión: Revisar los componentes del sistema de dirección y suspensión, como las rótulas, los amortiguadores y los resortes, para detectar posibles problemas de desgaste o fugas.
- Sistema de escape: Inspeccionar el sistema de escape en busca de fugas, corrosión o daños que puedan comprometer la seguridad y la eficiencia del motor.
- Batería y sistema de carga: Comprobar el estado de la batería, los cables y las conexiones, así como la carga del alternador, para asegurarse de que el sistema eléctrico funcione correctamente.
- Luces: Verificar que todas las luces del vehículo, incluyendo los faros, las luces traseras, los intermitentes y las luces de freno, estén en buen estado de funcionamiento.
- Sistema de refrigeración: Inspeccionar el sistema de refrigeración, incluyendo el radiador, las mangueras y el termostato, para evitar problemas de sobrecalentamiento.
- Líquidos: Controlar y cambiar los fluidos del vehículo, como el líquido de transmisión, el líquido de dirección asistida, el líquido de frenos y el refrigerante, según las recomendaciones del fabricante.
- Correa de distribución: Verificar el estado de la correa de distribución y reemplazarla si es necesario, ya que su rotura puede causar graves daños al motor.
¿Cada cuánto hacer el mantenimiento preventivo? Calendario por tipo de vehículo
A continuación, te dejamos una tabla explicativa con los intervalos de tiempo para el mantenimiento preventivo de las distintas partes y sistemas ya mencionados, dependiendo del tipo de vehículo que tengas o las condiciones de uso de la unidad:
| Automóviles, Camionetas y SUV | Intervalo de revisión |
|---|---|
| Cambio de aceite y filtro | Cada 5.000 a 7.500 kilómetros o cada 6 meses |
| Frenos | Cada 10.000 a 20.000 kilómetros o anualmente. |
| Rotación neumáticos | Cada 10.000 a 15.000 kilómetros. |
| Presión de aire neumáticos | Una vez al mes |
| Batería | Cada 6 meses |
| Líquidos | Verificar cada 1 mes y recambio según indicaciones de fabricante |
| Correa de distribución | Cada 80.000 a 160.000 kilómetros |
Ten en cuenta que deberás realizar un mantenimiento más frecuente si el vehículo se usa para remolcar cargas pesadas o en condiciones off-road.
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