Un neumático pinchado puede comprometer la seguridad y el rendimiento de tu vehículo. Es crucial saber identificar las señales de un pinchazo para actuar de manera oportuna y evitar riesgos mayores.
Señales de un neumático pinchado
Más allá del tipo de vehículo, del tamaño de sus neumáticos e incluso del tipo de camino, el andar debe ser en todo momento suave; si es que existen algunas vibraciones en un camino de tierra estas deben ser leves y ser acompañadas por los baches presentes.
1. Sensor de presión TPMS
Si se enciende el sensor de presión de los neumáticos (si es que tu auto tiene), entonces busca un lugar seguro para bajarte y revisar qué ocurre con tus ruedas. Como este sensor se activa tan solo 5 lbs por debajo de lo indicado por el fabricante, podría no ser tan grave el problema.
Si el fabricante recomienda circular con 32 lbs y una de tus ruedas, o todas, están con 27 libras aproximadamente; entonces no hay mucho de qué preocuparse. Eso sí, haz lo posible por inflar tus ruedas hasta lo sugerido lo antes posible para evitar desgastes prematuros en las ruedas y otros componentes.
El síntoma más notorio, es que eventualmente tu vehículo va a gastar un poco más de combustible que lo habitual, puesto que con el neumático más desinflado hay más superficie de contacto con el pavimento y por ende más roce. Si la pérdida de aire es excesiva, entonces lo notarás pesado para desplazarse.
2. Vibración del auto, especialmente el volante
Si no tienes sensor, o este se averió por cualquier razón, entonces es hora que sepas detectar los síntomas de una o más ruedas con menor presión de la adecuada.
Quizás vas por un camino de tierra y tu auto va vibrando por culpa de algunos baches en el camino; si vas a una velocidad prudente y evitas los baches, no tendrás problemas. Esas vibraciones son propias del camino.
Sin embargo, si sientes que tu volante está vibrando mucho, incluso más que el propio vehículo, entonces busca dónde detenerte para revisar. Si el volante empezó a vibrar exageradamente, quiere decir que uno o más neumáticos está sin nada de aire o reventado.
Dichas vibraciones en el volante se parecen un poco a la que les ocurre a los vehículos con problemas severos de alineación y balanceo.
3. Desviación del vehículo
Cuando no falta demasiada presión no lo vas a notar mucho en el andar, salvo en una cosa. Si vas por una pista asfaltada, plana y recta; y sueltas el volante y el vehículo se va para algún costado, entonces una de tus ruedas tiene menos presión que la del otro lado.
Busca un lugar donde parar a revisar y, si es posible, infla nuevamente el neumático.
Al circular en línea recta a baja velocidad con un pinchazo, podrás percibir que el vehículo se desplaza hacia los lados y que resulta dificultoso circular. Lo primero que debes hacer es, sujetar con firmeza el volante para mantener la dirección y dejar de acelerar. Si tuvieras que frenar, hazlo con suavidad.
Si el pinchazo se produce en las ruedas delanteras, la tendencia del auto será hacer un subviraje, es decir, no girar al llegar a una curva. En cambio, si el pinchazo se ha producido en una rueda trasera se produce un sobreviraje, con lo que el auto tiende a irse de la parte trasera buscando ponerse de lado.
¿Cuándo inflar o cambiar el neumático pinchado?
Si estás en medio de una ruta, sea urbana o en la carretera y notas que tienes problema de presión en una de tus ruedas, lo más recomendable es solucionarlo inmediatamente.
Detente a evaluar la situación; a veces se enciende el sensor, o bien se va un poco para los costados el auto; o quizás está comenzando a vibrar. Si pasa algo de eso, revisa las ruedas, probablemente una está con menos aire que el resto… en el peor de los casos podría ser más de una.
¿Cuándo conviene inflar el neumático?
Si notas que una de las ruedas está con poca presión, pero no está del todo desinflada, entonces toma tu inflador, enchúfalo a la batería de tu auto e infla la rueda. Cuando llegues a la presión adecuada, quita el inflador y vuelve a la ruta.
Quédate siempre atento, para ver si sientes los síntomas del pinchazo nuevamente. Si no los sientes más, de todas formas revisa tu vehículo al llegar a destino; podría pasar dos cosas:
- O bien, la perforación en el neumático es tan pequeña que demorará hasta más de un día en evidenciar la falta de aire.
- O quizás el neumático está viejo y está perdiendo presión de aire.
¿Cuándo hay que cambiar el neumático?
Si todos los síntomas que te hemos explicado son severos, entonces lo más probable es que tengas que cambiar la rueda.
Detente a comprobar la real gravedad de la situación, si es que ves tu neumático sin nada de aire, con la llanta tocando el piso, o peor aún, reventado, no hay nada que hacer. En determinadas condiciones, el costado de la llanta puede quedar dañado en mayor o menor medida.
Daños en el costado de la llanta
Hay 6 categorías principales de daños en el costado:
- Costado de la llanta con raspones y chipotes
- Costado de la llanta con cortes
- Si el corte es profundo, puede haber dañado la lona de la carcasa que se encuentra bajo el hule y ayuda a contener la presión. Si la lona de la carcasa está dañada, existe el riesgo de una pérdida de presión repentina. En este caso, la llanta no es reparable y debe ser sustituida.
- Si el corte no es profundo, puede no suponer un peligro inmediato pero a la larga podría agravarse y poner en riesgo tu seguridad.
- Costado de la llanta con protuberancias y grietas
- La aparición de una grieta en el costado de la llanta significa que la capa de la carcasa situada detrás del hule se ha perforado. Esto te expone a una rápida pérdida de presión si la hernia estalla. Si esto ocurre mientras manejas a gran velocidad, por ejemplo en la autopista, la pérdida repentina de aire de tu llanta puede provocar la pérdida de control del vehículo y provocar un accidente.
- Cuando hay un abultamiento en una llanta, suelen producirse vibraciones anormales. Es una señal que no debe tomarse a la ligera: las llantas deben ser revisadas urgentemente por un profesional.
- Grietas en el costado de la llanta
- La aparición de grietas en el costado de la llanta es una señal de advertencia de que la llanta se acerca al final de su vida útil, y debes prepararte para cambiarla. Puedes consultar a un profesional para que te asesore.
- Ligera deformación del costado de la llanta
- Es bastante normal observar ligeras deformaciones en las llantas radiales (la mayoría de las llantas), pero esto no afecta a sus prestaciones. El costado de tus llantas está formado por muchos componentes, con una serie de capas (textiles o metálicas). A menudo notarás una ligera deformación donde se superponen las capas.
- Ponchadura en el costado de la llanta
- Si el costado sufre una ponchadura o corte, es imposible reparar la llanta y recuperar sus cualidades de deformación necesarias para un rendimiento óptimo. Por lo tanto, en este caso hay que sustituir la llanta.
- Evita limpiar el costado de tus llantas con productos de limpieza, especialmente los que contienen silicona.
¿Cuándo cambiar los neumáticos?
Obtenga una inspección de reparación de neumáticos. La desalineación menor, la dirección o la suspensión dañadas pueden ser difíciles de detectar, por lo que es útil que alguien evalúe y pruebe el nivel de daño de los neumáticos. Estas pruebas pueden brindarte tranquilidad y ayudarte a evitar costosas reparaciones.
- Todos los neumáticos son bastante inseguros cuando su banda de rodadura presenta un relieve menor de 1,66 mm, el cual es además su límite legal.
- Cualquier indicio de algún tipo de corte, perforación o deformación es un indicador de cambio de neumáticos de inmediato, para preservar la seguridad del conductor y ocupantes del auto.
- Para no afectar a la estabilidad de tu vehículo, así como a una correcta conducción, es necesario que todos los neumáticos sean idénticos en cuanto a desgaste, fabricación y tamaño.
- Generalmente el causante de la presencia del desgaste inusual de los neumáticos es una alineación no adecuada o algún otro tipo de problema de origen mecánico.
- Pueden ser muchas las causas de que notemos una vibración en el volante mientras estamos manejando pero uno de ellas podría estar siendo causada por un desgaste irregular de los neumáticos de nuestro auto.
Ahora que sabes cuándo cambiar neumáticos, recuerda que es conveniente que los revises con frecuencia y reemplázalos como mínimo una vez cada cinco años y medio.
Cuando se trata de la seguridad y el rendimiento de tu vehículo, los neumáticos juegan un rol fundamental. Son el único punto de contacto entre tu auto y el pavimento, y su buen estado puede marcar la diferencia entre un trayecto seguro y una situación de riesgo.
Si tienes una llanta ponchada, puede ser por varias razones. A menudo, la pérdida de presión de inflado es consecuencia de una ponchadura o daño en el costado de la llanta pero también puede ser una fuga en la válvula, en el tapón de la válvula o incluso en el rin.
Señales de una llanta ponchada
Una llanta desinflada puede haber sufrido una ponchadura. La ponchadura puede haber sido provocada por un clavo, un objeto extraño afilado sobre el que has manejado, un impacto en el costado o una válvula con fugas.
- Dirección lenta o pesada.
- Arrastre aparente en el auto al rodar lentamente.
- Un jalón constante en la dirección.
- Aumento del ruido de una llanta en las curvas.
- Aviso del sistema de control de la presión de las llantas.
- El auto no está nivelado al asentarse en el suelo.
- Una llanta de aspecto más deformado al asentarse en el suelo.
En este caso, se recomienda cambiar la llanta (o acudir a alguien para que la cambie) y mostrar la llanta ponchada a un profesional.
¿Es seguro manejar con una llanta ponchada?
No. Cualquier ponchadura de llanta, independientemente de su tamaño, debe ser revisada por un profesional. No es seguro volver a inflar una llanta dañada porque se corre el riesgo de que se rompa y se produzca un desinflado rápido que puede provocar daños alrededor.
Conducir con una llanta dañada puede suponer un riesgo para ti, para tus pasajeros y para otros usuarios de la carretera, ya que el auto puede no maniobrar con normalidad y la llanta puede romperse.
Reparación de llantas
Los daños menores en la banda de rodamiento, lejos de los hombros y el costado de la llanta, suelen ser reparables. Pero cuando una ponchadura o desgarro se produce en cualquier lugar cercano o en el costado, no admite reparaciones menores.
Las reparaciones de las llantas del auto solo deben ser realizadas por profesionales. El reparador puede negarse a reparar las llantas por varias razones, como por ejemplo si sospecha que el auto ha circulado con la llanta poco inflada.
Hay una serie de razones adicionales por las que una llanta puede no ser reparable. Si detectas alguno de estos síntomas, la llanta no es apta para ser reparada y debe ser sustituida:
- Menos de 1.6 mm de profundidad en los ¾ centrales de la anchura de la banda de rodamiento.
- Debilidad o daño estructural del talón o ceja, incluida la corrosión interna causada por la entrada de humedad a través de los cortes.
- Hule dañado.
- Múltiples ponchaduras previas.
Llanta desinflada sin ponchadura
En este caso, puede haber una válvula o una llanta con fuga o puede ser que las llantas necesiten un mantenimiento más regular. Es natural que las llantas pierdan un poco de presión de inflado con el tiempo. Como parte del control regular, la presión de inflado puede completarse periódicamente, siempre que la presión no haya caído lo suficiente como para causar daños a la llanta.
Se recomienda comprobar la presión de inflado de las llantas al menos una vez al mes y antes de cualquier viaje largo. Este control también permite identificar si hay un cambio en el ritmo de pérdida de presión de inflado que pueda requerir una investigación.
Sin embargo, si no se gestiona, la pérdida de presión puede acabar provocando un importante subinflado, que presenta varios riesgos:
- El subinflado acorta la vida útil de la banda de rodamiento al aumentar la tasa de desgaste en general, pero en particular en los bordes exteriores (u hombros) de la llanta.
- El subinflado también puede provocar una flexión excesiva y un sobrecalentamiento, lo que aumenta las tasas de desgaste del hule pero también debilita la estructura de la llanta.
- El subinflado puede afectar a la maniobrabilidad y al rendimiento, por ejemplo, en caso de frenada brusca, sobre todo en tiempo húmedo.
- El subinflado aumenta el consumo de combustible al incrementar la resistencia al rodamiento de las llantas, lo que implica paradas más frecuentes en las estaciones de servicio y un mayor costo de combustible.
Para evitar estos problemas, es importante comprobar regularmente la presión de las llantas, independientemente del tipo de vehículo que conduzcas.
Llantas que evitan las ponchaduras
Las llantas Michelin con tecnología Selfseal® evitan la pérdida de presión por ponchaduras y sellan inmediatamente las penetraciones en la banda de rodamiento de menos de 6 mm de diámetro. Esto protege la llanta durante un periodo limitado hasta que se pueda reparar la ponchadura.
Las llantas MICHELIN ZP se identifican por el logotipo ZP en el costado. Tienen un costado reforzado para soportar la carga durante un periodo limitado en caso de pérdida de presión de inflado.
Con una llanta MICHELIN ZP puedes seguir manejando, pero a una velocidad máxima de 80 km/h durante una distancia máxima de 80 kilómetros, hasta encontrar un distribuidor que repare o sustituya la llanta. Con más de una llanta ponchada, no debes seguir manejando.
¿Cómo reparar un neumático pinchado?
Reparar un neumático pinchado puede ser toda una odisea. En la mayoría de los casos, el percance termina con una costosa visita al taller, una pérdida de tiempo y dinero que puede ser todavía mayor si en lugar de optar por una reparación, te decides a cambiar la rueda averiada… y su par, claro.
Lo más importante es detectar localizar el pinchazo y saber por qué se ha producido. Lo más habitual es encontrar algún clavo o tornillo incrustado en la banda de rodadura.
Reparación desde el exterior con mecha
En el kit que te recomendamos a continuación, tienes la herramienta necesaria para retirar el objeto que ha producido el pinchazo e introducir el tapón o «churro» -denominación popular de este elemento- con el que vamos a repararlo.
En la mayoría de los casos, sobre todo si el pinchazo se ha producido en una rueda delantera, lo normal es que no tengas que quitarla del coche. En la trasera, todo dependerá de si logras tener buen acceso o no a la misma. Si tienes margen de maniobra, ahorrarás mucho tiempo sin tener que quitarla, pero la opción más segura siempre es sacar la rueda para trabajar mejor.
- Localice el hoyo hecho por el cuerpo extraño y utilice el punzón lija para preparar y limpiar el hoyo.
- Hunda la mecha con el punzón aguja hasta alcanzar su centro. Se deben untar las mechas con pegamento, salvo si éstas lo están ya.
- Inserte la mecha en el hoyo con la ayuda del punzón aguja y déjela soprepasar solamente unos centímetros.
- Retire delicadamente el punzón aguja girando la mecha en el interior del neumático.
- Se debe ahora cortar con un cutter el exceso que sobrepasa.
- ¡ Su neumático está reparado ! Infle nuevamente sus neumáticos y verifique que no pierda más de 0,1 bar por mes como un neumático en perfecto estado.
Reparación desde el interior
La introducción de una pieza de reparación de neumático llamada « seta » es el método más fiable, aunque es también el más costoso y necesita de un equipo profesional.
Consideraciones adicionales
Existen situaciones en las que la reparación del neumático no es la mejor opción. Si notas una protuberancia o una ampolla en el costado de un neumático, es recomendable que un profesional calificado inspeccione el neumático y haga la reparación correspondiente de tapón y parche, si ésta es permitida según los estándares de la industria.
Cuando has pinchado una rueda y, por tanto, necesitas sustituir el neumático, es importante que tengas en consideración que lo recomendable será realizar una sustitución de los dos neumáticos del mismo eje donde se encuentra la rueda pinchada.
Si solamente cambias uno de los neumáticos estarás combinando un neumático con desgaste con un neumático nuevo, por lo que la estabilidad del vehículo puede verse comprometida.
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