Cómo Saber Si Un Vehículo Ha Sido Siniestrado

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Al comprar un auto usado, es fundamental asegurarse de su historial para evitar sorpresas desagradables. Tristemente esta información suele esconderse. Por ello, los interesados en comprar un auto usado necesitan cerciorarse si es que este sufrió daños producto de un accidente. Es tu derecho como comprador conocer por completo el auto que estás comprando y tomar una decisión informada al respecto. Además un auto que fue declarado como pérdida total puede presentar fallas mecánicas importantes y que pueden ser costosas de reparar. Por otro lado, algunos vendedores compran este tipo de auto y le hacen reparaciones menores en talleres no certificados y usando repuestos de mala calidad para abaratar costos y aumentar la ganancia.

¿Cuándo un auto es declarado en pérdida total?

En Chile, un vehículo se considera en estado de pérdida total cuando el costo de su reparación, tras un siniestro, presenta desperfectos que equivalen o superan las tres cuartas partes de su valor comercial. Solamente los autos que están asegurados se declaran como pérdida total.

Tipos de pérdida total

Tal como explica Cristian Cornejo, líder de producto y experiencia de Autofact, cuando se habla de pérdida total de un auto, se debe diferenciar entre pérdida total grave y pérdida no grave (o asimilada).

  1. Pérdida total de tipo grave (efectiva o real): Cuando un vehículo es declarado en pérdida total real, efectiva o grave, el vehículo ha quedado tan dañado tras el siniestro que no existe opción de reparación. Cuando esto ocurre, los vehículos son comprados para desarme, para reparación o incluso para cometer potenciales delitos, como la clonación de autos.
  2. Pérdida total asimilada (no grave): Aunque el vehículo es declarado por la compañía aseguradora como pérdida total, sí existe opción de reparación. Los autos pueden volver a circular, sin embargo, si eres el potencial comprador de un vehículo usado, debes tener muy en cuenta este antecedente, pues de no saberlo, puedes estar adquiriendo un vehículo que ha sido chocado y que, por lo tanto, tiene más posibilidades de presentar problemas mecánicos en el futuro.

Riesgos de comprar un auto siniestrado

Si te compras un auto que fue rematado por pérdida total, puedes enfrentar inconvenientes legales y mecánicos, como los siguientes:

  • Problemas mecánicos: Un auto declarado en pérdida total es un indicio de que el vehículo posiblemente sufrió un daño estructural importante en su chasis. Puede haber tenido una reparación insuficiente. Considera además que, generalmente, los rematadores de vehículos reparan el auto intentando abaratar costos para aumentar la rentabilidad al venderlo, lo que puede desembocar en problemas mecánicos a largo plazo.
  • Caso de clonación: Si en el informe de un vehículo se señala que el auto fue declarado con pérdida total irreparable (es decir, grave), es altamente probable que se trate de un auto clonado. Es decir, puede estar ocurriendo que el vehículo que estás pensando en comprar sea en verdad un auto robado al que han cambiado la identidad.
  • Problemas para asegurarlo: Finalmente, ten en cuenta que si un vehículo ha sido rematado por pérdida total, es probable que las aseguradoras pongan problemas para asignarle una póliza.
  • Depreciación del vehículo: Todas estas consecuencias pueden incurrir en que el vehículo vea depreciado su valor en el mercado.

Cómo identificar si un auto ha sido chocado

No son pocos los vendedores, ya sean particulares o empresas, que venden autos que han sido chocados (rematados por pérdida total) sin informar de este capítulo de su historial.

Estos son los indicadores que pueden mostrar señales de que un auto ha sido chocado:

  • Óxido o corrosión
  • Retoques o reparaciones en vidrios, carrocería y/o chasis
  • Abolladuras
  • Diferencias de color con el original
  • Rayones
  • Cierre de puertas defectuoso
  • Soldaduras
  • Manchas de aceite y fugas
  • Problemas en la suspensión
  • Airbags reventados
  • Ruidos extraños en el motor
  • Luces rotas o trizadas

¿Qué revisar en el vehículo?

Carrocería y chasis

Revisa bien que la pintura esté homogénea y que todas las partes tengan el mismo tono. Una pequeña diferencia de color podría significar que se ha cambiado o reparado una parte de la carrocería, probablemente fruto de un choque. El exterior del vehículo no debe presentar oxidación. Las uniones o juntas entre puertas, capó y maletero deben estar derechas y parejas; además de todo abrir y cerrar sin esfuerzos ni presentar partes descuadradas. El chasis puede mostrar signos claros si un auto ha sido chocado, podrías ver partes soldadas, quizás mal soldadas, o alguna parte del chasis trizado o derechamente roto, o a punto de partirse… grave.

Ruedas y neumáticos

Los neumáticos deben presentar desgaste parejo, y las llantas deben ser todas del mismo tamaño. Si notas que los neumáticos tienen más desgastada la cara interior de la banda de rodaje, o, por el contrario, más desgaste en la cara exterior, podría haber problemas en la suspensión, el auto se cargó mucho o está mal alineado. Fíjate que por detrás de las ruedas no existan manchas de aceite, podría ser fuga del líquido de frenos, problema que podría haberse generado por un golpe o accidente, entre otras razones.

Interior del auto

Todos los elementos de la cabina deben ser chequeados. Desde los asientos a los cinturones de seguridad, pasando por elementos estéticos al tablero, volante y pedales. Una primera prueba al respecto puede ser comprobar el tapiz y el tablero.

Motor

Haz una pequeña revisión debajo del auto en busca de fugas. No es normal encontrar fugas a excepción de las del aire acondicionado. El líquido verde normalmente es anticongelante, el rojizo suele ser de la transmisión o de la dirección, el café oscuro o negro es aceite o líquido de freno. Cualquiera de estas fugas es una alarma de que algún componente no está bien y una de las causas de esto puede ser un choque pasado. Al encenderlo, debes cerciorarte de que no hay ruidos extraños como chillidos o sonidos metálicos. También es interesante mirar la tapa del motor en búsqueda de colores distintos de pintura, lo que podría evidenciar la reparación tras un accidente.

Prueba de manejo

No basta con encender el auto que te interesa comprar y conducirlo un par de cuadras, ya que debes cerciorarte del estado de cada uno de sus sistemas. Si puedes probar el auto, revisa que el vehículo esté bien alineado y que pueda seguir el trayecto en línea recta. Aprovecha de fijarte en que los cambios pasan suavemente. Por último, si te es posible, puedes comprobar si la suspensión responde bien a las irregularidades del camino o se oyen ruidos extraños. Si es así, puede que no todas las piezas estén correctamente colocadas o se han movido tras una reparación.

Informe Autofact

En el Informe Autofact puedes conocer todos los detalles relacionados con los remates por pérdida total de un auto. En este completo reporte, podrás saber el tipo de pérdida total (si fue grave o no grave); además podrás conocer la fecha del remate, el nombre de la compañia aseguradora a cargo y el estado actual del vehículo.

Otros consejos importantes

  • Coteja el número de motor y chasis con los datos oficiales presentes en el Certificado de Anotaciones Vigentes que se obtiene en el Registro Civil, ya sea online o de manera presencial.
  • Revisar ruedas y neumáticos.
  • Otra forma es llevarlo a un mecánico profesional que pueda revisar si el airbag ha sido cambiado y si el indicador funciona. Por ello, revisar el estado de los airbags es tan importante.
  • Por más que tengas ciertos conocimientos sobre vehículos, los expertos son quienes podrán realizar una revisión exhaustiva. Un vendedor honesto le dará acceso al mecánico para que revise el vehículo.
  • Sube y baja todos los vidrios, mueve los espejos, revisa si es que la zona de carga de combustible abre y cierra bien, etc.
  • Desde daños en los focos y micas, hasta fallas en el sistema eléctrico que permiten prenderlas y apagarlas.

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