Cómo Extraer el Refrigerante del Auto Paso a Paso: Guía Completa

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El sistema de refrigeración de un auto es uno de los componentes más importantes para el correcto funcionamiento del motor, que es el corazón del auto. El sistema de refrigeración de un vehículo es un conjunto de elementos que tienen como función regular la temperatura del motor de combustión interna. Mantener regulada la temperatura de un motor es imprescindible para evitar tanto sobrecalentamientos como congelamientos que dañen gravemente sus piezas y obliguen a una reparación.

¿En Qué Consiste el Sistema de Refrigeración de un Auto?

El sistema de refrigeración está compuesto por diferentes elementos que trabajan en conjunto para garantizar el enfriamiento eficiente del motor. El sistema de refrigeración del motor está compuesto por los siguientes elementos:

  • Bomba
  • Radiador
  • Ventilador
  • Termostato
  • Depósito
  • Reloj control de temperatura
  • Líquido refrigerante (etilenglicol)

Estos elementos interactúan de la siguiente manera:

  1. Una pequeña bomba hace circular el líquido refrigerante por todo el motor.
  2. Este líquido recorre las paredes del motor y extrae la temperatura ocasionada por el funcionamiento de este.
  3. Este líquido, ahora caliente, se introduce en la parte superior del radiador, pasando por un tejido de delgados caminos por los que pasa aire fresco.
  4. Este aire puede ser forzado por ventiladores eléctricos o por la misma velocidad del vehículo al estar en movimiento.
  5. Este proceso es un circuito que se repite una y otra vez mientras el motor del vehículo esté encendido.
  6. El sistema se autorregula mediante sensores y un termostato que pueden bloquear la circulación del líquido para alcanzar una temperatura óptima de trabajo o acelerar la circulación para extraer temperatura más rápido, en caso de ser necesario.

El funcionamiento del sistema de refrigeración se basa en un ciclo cerrado que permite al refrigerante absorber el calor del motor y liberarlo fuera del vehículo. Circulación del refrigerante: la bomba de agua se encarga de hacer que circule el refrigerante por el sistema. Adicionalmente, el radiador posee tubos en paralelo que cuentan con un sistema de aletas para disipar el calor. Este sistema recibe el agua caliente que viene del motor y lo enfría con aire que circula alrededor de los tubos con las aletas.

Fallas Comunes en el Sistema de Refrigeración

Como habrás podido ver, el circuito del sistema de refrigeración no es un proceso tan complicado dentro de un vehículo. Lo complejo de este sistema radica en que una falla, por pequeña que sea, puede resultar en un sobrecalentamiento interno del motor, pudiendo estropear su funcionamiento y causar daños en cilindros, pistones, válvulas, juntas, entre otros elementos del corazón del vehículo.

A continuación te presentamos algunos casos en que este sistema puede fallar:

  • Residuos acumulados en las camisas de agua, las que disminuyen la capacidad de extraer calor.
  • Termostato defectuoso: Puede pasar que esta válvula no se abra adecuadamente y restrinja la circulación de líquido.
  • Bajo flujo de aire en el radiador, que no es suficiente para enfriar el líquido.
  • Bomba de agua defectuosa que puede mover de forma limitada o no mover el líquido.
  • Electroventilador descompuesto, que en condiciones de calor no se enfriará correctamente el líquido.
  • Pérdida de líquido por fuga en mangueras, lo que puede generar un aumento drástico de temperatura.
  • Rotura o fuga interna en el motor: la mezcla de aceite y líquido refrigerante puede causar daños a nivel general en el motor.

Recomendaciones para el Cuidado del Sistema de Refrigeración

Mantener el sistema de refrigeración limpio es crucial para su buen funcionamiento y la longevidad del motor. Utilizar el líquido correcto es uno de los principales factores de protección del sistema refrigerante del motor y es fundamental para mantener las temperaturas adecuadas y evitar el congelamiento en invierno.

  • No abuses del agua destilada, pues solamente se debe usar como relleno en caso de baja de nivel del líquido principal.
  • Tampoco abuses del agua verde, porque este líquido está pensado más bien para vehículos con alto kilometraje y que ya tienen corrosión importante.
  • No descuides el manual del fabricante: Los anticongelantes y refrigerantes son el estándar de los autos modernos y debemos seguir el manual del auto para poner el líquido correspondiente para cada motor.
  • Debes tener presente que los motores modernos tienen puntos de temperatura óptimos diferenciados por marcas y modelos, por ello, es importante verificar la concentración de etilenglicol determinada para cada motor.
  • El etilenglicol es el elemento central de los anticongelantes y refrigerantes modernos, la mayoría de las marcas lo recomiendan al 50% como máximo, pues a partir de esa concentración pierde sus capacidades.
  • El mercado ofrece muchas opciones y los productos de mayor calidad ofrecerán protección entre el 20 y 50%.

Estos son algunos ejemplos:

  • Anticongelante al 33%
  • Anticongelante al 50%

Además de poner el líquido adecuado, debemos procurar remplazarlo en el plazo correspondiente, porque al pasar el tiempo, los químicos pierden sus propiedades y puede terminar siendo perjudicial para el motor.

Entendiendo el Refrigerante: Tipos y Funciones

Antes de sumergirnos en el proceso, es fundamental comprender qué es el refrigerante y los diferentes tipos disponibles. El refrigerante no es simplemente agua; es una mezcla de agua destilada y etilenglicol o propilenglicol, junto con aditivos que protegen el sistema de refrigeración.

Funciones Clave del Refrigerante:

  • Transferencia de Calor: Absorbe el calor del motor y lo disipa a través del radiador.
  • Protección Contra la Congelación: Evita que el agua en el sistema se congele a bajas temperaturas, lo cual podría dañar el motor.
  • Protección Contra la Ebullición: Aumenta el punto de ebullición del agua, previniendo el sobrecalentamiento en climas cálidos o durante la conducción exigente.
  • Protección Contra la Corrosión: Los aditivos inhibidores de corrosión protegen los metales del sistema de refrigeración contra el óxido y la corrosión.
  • Lubricación: Algunos refrigerantes contienen lubricantes que ayudan a mantener la bomba de agua en buen estado.

Tipos de Refrigerante:

Existen varios tipos de refrigerantes en el mercado, cada uno con una formulación específica para diferentes tipos de vehículos y sistemas de refrigeración. Es crucial utilizar el tipo correcto para tu automóvil.

  • Refrigerante Verde (IAT - Inorganic Acid Technology): Este es el refrigerante tradicional, generalmente de color verde brillante. Ofrece una protección básica contra la corrosión, pero tiene una vida útil más corta (aproximadamente 2 años o 40,000 km). Es adecuado para vehículos más antiguos.
  • Refrigerante Naranja o Amarillo (OAT - Organic Acid Technology): Este tipo de refrigerante utiliza ácidos orgánicos para proteger contra la corrosión. Tiene una vida útil más larga (aproximadamente 5 años o 240,000 km) y es común en vehículos más nuevos de General Motors y otros fabricantes.
  • Refrigerante Rosa, Azul o Púrpura (HOAT - Hybrid Organic Acid Technology): Este refrigerante combina ácidos orgánicos con silicatos o fosfatos para una protección mejorada. Es común en vehículos europeos y asiáticos. También tiene una vida útil prolongada.
  • Refrigerante Universal: Algunos refrigerantes están formulados para ser compatibles con una amplia gama de vehículos y tipos de refrigerante. Sin embargo, siempre es recomendable verificar la compatibilidad con el manual del propietario antes de usarlo. Muchos refrigerantes universales modernos emplean tecnología de ácido orgánico híbrido.

Importante: Nunca mezcles diferentes tipos de refrigerante, ya que esto puede reducir su eficacia y dañar el sistema de refrigeración. Si no estás seguro de qué tipo de refrigerante usar, consulta el manual del propietario de tu vehículo o pregunta a un mecánico cualificado.

Preparación y Seguridad

Antes de comenzar cualquier trabajo en el sistema de refrigeración, es crucial tomar precauciones de seguridad. El refrigerante puede ser tóxico, y trabajar con un motor caliente puede causar quemaduras graves.

Pasos de Preparación y Seguridad:

  1. Espera a que el motor se enfríe completamente: Nunca trabajes en el sistema de refrigeración con el motor caliente. Espera al menos unas horas después de que el motor se haya apagado para que se enfríe por completo. Esto evitará quemaduras por el refrigerante caliente o las superficies del motor.
  2. Reúne los materiales necesarios: Necesitarás el tipo correcto de refrigerante, agua destilada (si necesitas diluir el refrigerante concentrado), un embudo, un recipiente para recoger el refrigerante viejo, guantes de goma y gafas de seguridad.
  3. Trabaja en un área bien ventilada: El refrigerante puede emitir vapores tóxicos, por lo que es importante trabajar en un área bien ventilada o al aire libre.
  4. Usa guantes y gafas de seguridad: El refrigerante puede irritar la piel y los ojos. Usa guantes de goma y gafas de seguridad para protegerte.
  5. Ten cuidado al manipular el refrigerante usado: El refrigerante usado es tóxico y debe desecharse correctamente. No lo viertas por el desagüe ni lo tires a la basura. Llévalo a un centro de reciclaje o a un taller mecánico que lo recoja.

Pasos para Comprobar y Rellenar el Refrigerante

Comprobar y rellenar el refrigerante es una tarea de mantenimiento sencilla que puedes realizar en casa. Aquí tienes una guía paso a paso:

  1. Localiza el Depósito del Refrigerante: El depósito del refrigerante suele ser un recipiente de plástico translúcido con un tapón marcado con símbolos de advertencia (generalmente una gota dentro de un radiador). Normalmente, se encuentra en un lado del compartimiento del motor, cerca del radiador. En algunos vehículos, puede estar ubicado debajo de una cubierta o en un lugar menos visible. Consulta el manual del propietario de tu vehículo si tienes dificultades para encontrarlo.
  2. Verifica el Nivel del Refrigerante: El depósito del refrigerante tiene marcas que indican los niveles mínimo ("MIN" o "LOW") y máximo ("MAX" o "FULL"). El nivel del refrigerante debe estar entre estas dos marcas cuando el motor está frío. Si el nivel está por debajo de la marca "MIN", es necesario rellenar el refrigerante.
  3. Abre el Tapón del Depósito (Con Precaución): Si necesitas abrir el tapón del depósito para verificar el estado del refrigerante o rellenarlo, hazlo con mucho cuidado. Cubre el tapón con un trapo y gíralo lentamente para liberar la presión residual. Si escuchas un silbido fuerte, espera a que se disipe la presión antes de quitar el tapón por completo. Esto es especialmente importante si el motor está caliente, ya que la presión puede hacer que el refrigerante hirviendo salga a borbotones.
  4. Inspecciona el Refrigerante: Observa el color y la apariencia del refrigerante. El refrigerante limpio debe ser translúcido y tener un color brillante (verde, naranja, rosa, etc., dependiendo del tipo). Si el refrigerante está sucio, turbio, o tiene un color marrón o rojizo (óxido), es probable que el sistema de refrigeración esté contaminado y necesite una limpieza o un lavado del sistema y una sustitución completa del refrigerante.
  5. Rellena el Refrigerante (Si es Necesario): Si el nivel del refrigerante está bajo, rellena el depósito hasta la marca "MAX". Utiliza el tipo correcto de refrigerante recomendado por el fabricante de tu vehículo. Si estás utilizando refrigerante concentrado, dilúyelo con agua destilada siguiendo las instrucciones del envase (generalmente una proporción de 50/50). Utiliza un embudo para evitar derrames. No sobrepases la marca "MAX", ya que el refrigerante se expande al calentarse.
  6. Cierra el Tapón del Depósito: Una vez que hayas rellenado el refrigerante, cierra el tapón del depósito firmemente. Asegúrate de que esté bien apretado para evitar fugas. Limpia cualquier derrame de refrigerante con un trapo limpio y agua.

Pasos para Drenar y Reemplazar el Refrigerante (Recomendado Cada Cierto Tiempo)

Con el tiempo, el refrigerante pierde sus propiedades protectoras y puede contaminarse. Por lo tanto, es importante drenar y reemplazar el refrigerante cada cierto tiempo, según las recomendaciones del fabricante de tu vehículo (generalmente cada 2 a 5 años o cada 40,000 a 240,000 km). Este proceso es un poco más complejo que simplemente rellenar el refrigerante, pero aún puedes hacerlo en casa con las herramientas y precauciones adecuadas.

  1. Preparación: Sigue los mismos pasos de preparación y seguridad descritos anteriormente. Asegúrate de que el motor esté completamente frío, reúne los materiales necesarios (incluyendo el nuevo refrigerante y agua destilada si es necesario diluirlo), trabaja en un área bien ventilada y usa guantes y gafas de seguridad.
  2. Localiza el Tapón de Vaciado del Radiador: El tapón de vaciado del radiador suele ser una pequeña válvula de plástico ubicada en la parte inferior del radiador. Puede estar en un lado o en la parte trasera del radiador. Consulta el manual del propietario de tu vehículo si tienes dificultades para encontrarlo.
  3. Coloca un Recipiente Debajo del Tapón de Vaciado: Coloca un recipiente grande debajo del tapón de vaciado para recoger el refrigerante viejo. Asegúrate de que el recipiente tenga suficiente capacidad para contener todo el refrigerante del sistema (generalmente entre 5 y 10 litros).
  4. Abre el Tapón de Vaciado: Abre el tapón de vaciado girándolo en sentido contrario a las agujas del reloj. Algunos tapones se abren con la mano, mientras que otros pueden requerir una llave o un destornillador. A medida que abres el tapón, el refrigerante viejo comenzará a salir del radiador.
  5. Retira el Tapón del Radiador (Con Precaución): Para facilitar el drenaje, retira con cuidado el tapón del radiador (el tapón que abriste anteriormente para verificar el nivel del refrigerante). Esto permitirá que el aire entre en el sistema y acelere el proceso de drenaje. Recuerda cubrir el tapón con un trapo y girarlo lentamente para liberar la presión residual antes de quitarlo por completo.
  6. Espera a que se Drene Todo el Refrigerante: Espera a que se drene todo el refrigerante del radiador. Esto puede tardar varios minutos. Puedes inclinar el vehículo ligeramente hacia el lado del tapón de vaciado para ayudar a drenar todo el refrigerante.
  7. Cierra el Tapón de Vaciado: Una vez que se haya drenado todo el refrigerante, cierra el tapón de vaciado firmemente. Asegúrate de que esté bien apretado para evitar fugas.
  8. Enjuaga el Sistema de Refrigeración (Opcional): Si el refrigerante viejo estaba muy sucio o contaminado, puedes enjuagar el sistema de refrigeración con agua destilada antes de rellenarlo con refrigerante nuevo. Para hacer esto, cierra el tapón de vaciado, llena el sistema con agua destilada, enciende el motor y déjalo funcionar durante unos minutos. Luego, apaga el motor, espera a que se enfríe y drena el agua destilada. Repite este proceso hasta que el agua salga limpia.
  9. Rellena el Sistema con Refrigerante Nuevo: Rellena el sistema de refrigeración con el tipo correcto de refrigerante recomendado por el fabricante de tu vehículo. Si estás utilizando refrigerante concentrado, dilúyelo con agua destilada siguiendo las instrucciones del envase. Vierte el refrigerante lentamente a través del tapón del radiador o del depósito del refrigerante (dependiendo del diseño de tu vehículo). Llena el sistema hasta el nivel adecuado (generalmente hasta la base del tapón del radiador o hasta la marca "MAX" en el depósito del refrigerante).
  10. Purga el Aire del Sistema: Es importante purgar el aire del sistema de refrigeración después de rellenarlo con refrigerante nuevo. El aire atrapado en el sistema puede causar sobrecalentamiento y otros problemas. Algunos vehículos tienen una válvula de purga de aire en la parte superior del motor o en una manguera del refrigerante. Abre esta válvula mientras rellenas el sistema para permitir que el aire escape. Si tu vehículo no tiene una válvula de purga, puedes purgar el aire encendiendo el motor y dejándolo funcionar durante unos minutos con el tapón del radiador o del depósito del refrigerante abierto. Observa si salen burbujas de aire. A medida que el aire se purga, el nivel del refrigerante puede bajar, así que añade más refrigerante según sea necesario.
  11. Verifica el Nivel del Refrigerante y Cierra el Tapón: Una vez que hayas purgado el aire del sistema, verifica el nivel del refrigerante y rellena si es necesario. Cierra el tapón del radiador o del depósito del refrigerante firmemente. Asegúrate de que esté bien apretado para evitar fugas.
  12. Prueba el Sistema: Enciende el motor y déjalo funcionar durante unos minutos. Observa la temperatura del motor en el indicador del tablero. Asegúrate de que no se sobrecaliente. También, verifica si hay fugas de refrigerante alrededor del radiador, las mangueras y el tapón de vaciado.

Consideraciones Adicionales

  • Mantenimiento Regular: Verifica el nivel del refrigerante regularmente (al menos una vez al mes) y rellena si es necesario. Inspecciona las mangueras del refrigerante en busca de grietas, hinchazón o fugas. Reemplaza las mangueras dañadas de inmediato.
  • Tapa del Radiador: La tapa del radiador es una parte importante del sistema de refrigeración. Mantiene la presión adecuada dentro del sistema, lo que ayuda a prevenir la ebullición del refrigerante. Si la tapa del radiador está dañada o desgastada, puede causar problemas de sobrecalentamiento. Reemplaza la tapa del radiador según las recomendaciones del fabricante de tu vehículo.
  • Termostato: El termostato es una válvula que regula el flujo de refrigerante al motor. Si el termostato falla, puede causar sobrecalentamiento o enfriamiento excesivo. Reemplaza el termostato según las recomendaciones del fabricante de tu vehículo o si sospechas que está fallando.
  • Bomba de Agua: La bomba de agua es la que impulsa el refrigerante a través del sistema. Si la bomba de agua falla, puede causar sobrecalentamiento. Reemplaza la bomba de agua según las recomendaciones del fabricante de tu vehículo o si sospechas que está fallando (por ejemplo, si escuchas ruidos extraños provenientes de la bomba).
  • Limpieza del Radiador: Con el tiempo, el radiador puede acumular suciedad, insectos y otros residuos que pueden obstruir el flujo de aire y reducir su eficiencia. Limpia el radiador regularmente con un cepillo suave y agua a presión.

Problemas Comunes y Soluciones

  • Sobrecalentamiento: Si tu motor se sobrecalienta, detente inmediatamente y deja que se enfríe. Verifica el nivel del refrigerante y rellena si es necesario. Si el sobrecalentamiento persiste, puede haber un problema más grave, como una fuga en el sistema, un termostato defectuoso o una bomba de agua defectuosa. Lleva tu vehículo a un mecánico para que lo revise.
  • Fugas de Refrigerante: Las fugas de refrigerante pueden ser causadas por mangueras dañadas, conexiones sueltas o un radiador corroído. Localiza la fuga y repárala o reemplaza la pieza dañada.
  • Refrigerante Sucio o Contaminado: Si el refrigerante está sucio, turbio o tiene un color inusual, es probable que el sistema de refrigeración esté contaminado. Drena y reemplaza el refrigerante, y enjuaga el sistema si es necesario.
  • Nivel Bajo de Refrigerante: Si el nivel del refrigerante está bajo, rellena el depósito hasta la marca "MAX". Si necesitas rellenar el refrigerante con frecuencia, puede haber una fuga en el sistema.

¿Importa el Color del Líquido Refrigerante?

El color del refrigerante, aunque visualmente es útil para identificar fugas, no influye en su desempeño, ya que es principalmente un recurso comercial y práctico.

¿Cómo Funciona el Líquido Anticongelante en el Auto?

El líquido refrigerante circula por el motor gracias a una bomba de agua, absorbiendo el calor generado por la combustión.

¿Cuándo se Debe Cambiar el Líquido Refrigerante?

Para que el radiador realice un trabajo óptimo, el líquido refrigerante debe cambiarse cada cierto tiempo y lo más común es que sea cada dos años, que es el ciclo en que el componente activo comienza a degradarse. El cambio de este líquido generalmente está pensado para que sea sencillo y una persona lo pueda realizar sin mayores herramientas en su casa.

Sin embargo, en Autofact te recomendamos que procures acudir a un experto cuando debas hacer intervenciones en tu vehículo, ya que muchas veces es en estas mantenciones básicas cuando se detectan anomalías que no están a simple vista y que deben ser tratadas de inmediato.

Paso a Paso para Cambiar el Líquido Refrigerante:

Antes de empezar, te contamos que existen 3 tipos de drenaje del líquido refrigerante:

  • Abriendo el tapón.
  • Mediante purgadores determinados.
  • A través de sistema de limpieza automático.

Aquí te contaremos el proceso del más común, que es el drenaje por tapón:

  1. Ubica tu auto en una zona plana y ten a la mano el líquido refrigerante y un recipiente en el que vas a vaciar la mezcla antigua.
  2. Asegúrate de que el auto esté frío y abre el capó.
  3. Sitúa el recipiente para recibir el líquido antiguo.
  4. Luego, identifica la tapa, tornillo o llave del depósito donde está contenido el líquido y ábrela gradualmente hasta que el circuito se haya vaciado por completo.
  5. Luego, limpia el interior del circuito con agua a presión.
  6. Cuando te hayas asegurado de que todo quedó limpio y bien drenado, sella nuevamente el tapón, revisando que el circuito queda bien cerrado.
  7. Finalmente, rellena el circuito con el nuevo líquido refrigerante.

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