La depreciación es el mecanismo mediante el cual se calcula la pérdida de valor de un bien o activo con el paso del tiempo o desgaste de la vida útil del mismo. Es un bien tangible o intangible adquirido por la empresa y que no pretende convertirse en líquido en el corto plazo. Son bienes en los que se invierte para el funcionamiento y crecimiento de la empresa, por lo que no se destinan a su venta. Pueden ser inmuebles, maquinarias, vehículos, equipo informático, etcétera.
Es el plazo de tiempo en el que el activo pretende ser utilizado sin que dicho bien incurra en vencimiento, deterioro u obsolescencia. Es el mecanismo mediante el cual el bien adquirido se desgasta, deteriora o queda obsoleto, lo que representa una pérdida de valor. De manera que si un activo es usado para generar ingresos, a estos ingresos se les debe restar el valor de la depreciación ya que de lo contrario al momento de reemplazarlo no habrá un fondo para hacerlo.
Tipos de depreciación y cómo se calculan
El cálculo de la depreciación es muy importante al momento de adquirir un activo que se utilice para generar ingresos, ya que desde el momento en que se pone en servicio comienza a depreciarse por varias razones, entre las que figuran, el desgaste debido al uso, el paso del tiempo y la vejez. Este procedimiento contable permite distribuir de manera sistemática el costo de los activos fijos tangibles durante toda la vida útil del mismo, incluyendo esta depreciación en los costos. Es por esto que es necesario saber cuáles son los tipos de depreciación y cómo se calculan.
Ahora bien, existen varios métodos para calcular la depreciación, entre ellos se encuentran:
Tipos de depreciación - Método de la línea recta
El método de depreciación en línea recta es el más sencillo de calcular, y es por ello que es uno de los métodos más utilizados por las empresas para calcular la depreciación de un activo, ya que solo requiere de una simple operación aritmética, la cual consiste en dividir el valor del activo entre los años de vida útil del mismo. Esto se hace conociendo el tiempo de vida útil del activo, que por lo general es de unos 20 años para los bienes inmuebles, 10 años para los bienes muebles como maquinaria, trenes, aviones, etcétera, y de 5 años para vehículos o dispositivos electrónicos como computadoras.
En algunos casos, es necesario considerar el precio de rescate del activo, es decir, el precio que tendrá cuando haya agotado su vida útil.
Por ejemplo, Luis compra para su Pyme una nueva máquina empacadora porque necesita incrementar la producción de su línea de comida congelada. La máquina tiene una vida útil de 10 años, de acuerdo con las especificaciones del fabricante, y tuvo un costo total de $30.000, incluyendo el traslado y la instalación. Al agotarse su vida útil, Luis no venderá la máquina, pero para efectos de recuperar el valor de la máquina, calculará cuánto se depreciará en los 20 años que tiene de vida útil recomendada por el fabricante e incluirá esto en el informe financiero de la empresa. Para calcular cuánto se depreciará la máquina, el cálculo es muy sencillo (ya que no está considerando un precio de rescate) Esto quiere decir que la empacadora se depreciará un total de $1.500 por año durante sus primeros 20 años.
Tipos de depreciación - Método de depreciación de la suma de los dígitos anuales
Este método para calcular la depreciación se suman los números correspondientes a los años de vida útil del activo para obtener un común divisor aplicable a todos los años el cual dé como resultado un porcentaje aplicable al monto a depreciar. Volvamos al ejemplo del activo con costo de USD 20.000 que al cabo de 5 años costará USD 5.000. En este caso la suma de los años sería igual a 15 (1+2+3+4+5=15), y se aplicará a cada año contando desde el último y se multiplicará por el valor depreciable.
Es decir:
- Año 1: 15.000 * 5/15 = 5.000
- Año 2: 15.000 * 4/14 = 4.000
- Año 3: 15.000 * 3/15 = 3.000
- Año 4: 15.000 * 2/15 = 2.000
- Año 5: 15.000 * 1/15 = 1.000
Estas serán las cantidades que se deberán restar cada año del valor del activo, lo que al final da como resultado el 100% del valor depreciable, (5/15+4/14+3/15+2/15+1/15 = 1 ó 100%), es decir, los USD 15.000 que perderá el activo durante toda su vida útil.
Tipos de depreciación - Método de las unidades de producción
En este método para el cálculo de la depreciación se divide el valor del activo entre el número de unidades que producirá durante su vida útil. De esta manera en cada período de un año se multiplica el número de unidades que produjo por el costo de depreciación de cada unidad para saber en cuánto se depreció el activo.
Por ejemplo, una máquina cuyo costo es de $350.000 y que tiene una vida útil de 5 años producirá un total de 50.000 unidades por año, es decir que producirá un estimado de 250.000 unidades durante su vida útil. Quiere decir que cada vez que la máquina produzca una unidad se depreciará en en $1,4, un total de depreciación por año de $70.000.
Tipos de depreciación - Método de reducción de saldos
Por último, el método de reducción de saldo para calcular el valor de la depreciación de un activo permite calcular una depreciación acelerada. Donde “n” es la vida útil del activo. Una vez determinada la tasa de depreciación, se debe multiplicar dicha tasa por el valor del activo sin depreciar para calcular la depreciación del primer año: 20.000 * 0,24214 = 4.842,8 Esta será la cantidad que se depreciará el activo en el primer año.
Para el segundo año el valor sin depreciar será el valor del activo menos lo que ya se depreció, es decir, 20.000 - 4.842,8 = 15.157,2, por lo que la depreciación del segundo año será: 15.157,2 * 0,24214 = 3.670,1 Y así sucesivamente hasta completar los años de vida útil del activo. En este caso debes sumar la depreciación del primer año más la del segundo para calcular el tercero.
Importancia de calcular la depreciación
Calcular la depreciación de un activo es fundamental para cualquier empresa que desee mantener una gestión financiera eficiente. A medida que los activos pierden valor con el tiempo, es crucial conocer cómo este proceso afecta a las inversiones, la contabilidad y las decisiones futuras de compra.
A continuación, exploramos los puntos clave que destacan la importancia de este cálculo en la vida útil de los bienes:
- Reducción del valor de los activos: La depreciación mide la pérdida de valor de los activos tangibles con el tiempo, como el desgaste de equipos de fábrica debido al uso continuado.
- Distribución equitativa de la inversión: Al calcular la depreciación, puedes distribuir tu inversión de manera justa, evitando perder dinero por el desgaste progresivo de los bienes.
- Planificación de reemplazo: Este cálculo te permite prever cuándo necesitarás adquirir un nuevo equipo o maquinaria para reemplazar al actual, garantizando la continuidad de la producción sin interrupciones.
- Uso prolongado del activo: No es necesario deshacerse del equipo al alcanzar su vida útil. Aún puedes usarlo para mantener la producción mientras planificas la adquisición de un modelo más moderno, e incluso permitir que el equipo genere ingresos para cubrir el coste del siguiente.
- Deducciones fiscales: La depreciación no solo refleja la pérdida de valor, sino que también facilita las deducciones fiscales en las empresas, haciéndolo un proceso clave para la optimización de los recursos financieros.
- Evitar errores contables: Determinar correctamente los tipos de depreciación y saber cómo calcularlos es esencial para evitar errores contables. Esto asegura que se aparten los recursos necesarios para reemplazar un activo cuando haya agotado su vida útil.
- Previsión de gastos futuros: El cálculo de la depreciación permite a las empresas prever y planificar los gastos futuros asociados con la sustitución de activos, ayudando a mantener la estabilidad financiera.
En resumen, la depreciación de un activo refleja la pérdida de su valor con el tiempo, lo que es esencial contabilizar correctamente para planificar su reemplazo. Conocer los tipos de depreciación y cómo calcularlos ayuda a prever los recursos necesarios para sustituir activos cuando agoten su vida útil.
Aclarado lo anterior, hay otro concepto que también resulta relevante y sobre el cual hay pronunciamiento del SII (oficio N° 1294, del 08.04.1993): las tablas de depreciación han sido fijadas considerando una utilización normal de 8 horas y por lo tanto se puede aplicar un uso más intensivo que modificaría el cargo por depreciación normal.
Depreciación de activos fijos en Chile
La depreciación de activos fijos en Chile es mucho más que un mecanismo contable para reflejar la pérdida de valor de los activos a lo largo de su vida útil. Se trata de un concepto regulado por el Servicio de Impuestos Internos (SII) y aceptado tributariamente como gasto. Por lo tanto, impacta tanto en los estados financieros como en la base imponible sobre la cual pagamos el impuesto a la renta.
Profundizando el artículo 31 de la Ley sobre Impuesto a la Renta (LIR), podemos decir que la depreciación es la pérdida de valor a causa de su uso o desgaste en la actividad económica. Como tal, representa un gasto no monetario que registramos en el estado de resultados, lo cual reduce las utilidades o aumenta las pérdidas al final del ejercicio. Además, lo reflejamos en el balance general, disminuyendo el monto final de los activos y, por ende, el patrimonio.
Depreciación de activos, impacto tributario y cumplimiento normativo ante el SII
Hasta aquí no hay mayor diferencia con lo que es depreciación en contabilidad: un procedimiento para registrar la pérdida de valor de activos, que afecta los estados financieros y, por lo tanto, nos proporciona una visión más precisa de la situación financiera de la empresa.
Sin embargo, debemos tener presente que es un mecanismo regulado en la LIR, donde se expresa claramente que la depreciación está directamente relacionada con el “uso o desgaste asociado a la actividad económica”. Es decir, si los bienes no son utilizados para generar ingresos no podemos registrar su depreciación como gasto, por lo menos en términos tributarios (podríamos hacerlo para la gestión contable interna). Ahora bien, si los activos fijos son usados para generar ingresos, su depreciación constituye un gasto aceptado tributariamente. O sea, que lo podemos deducir de la base imponible del Impuesto de Primera Categoría que pagamos cada año. Pero no podemos depreciar como mejor nos parezca. Para esto, la LIR establece cuatro métodos:
- Depreciación normal: se calcula utilizando la tabla del SII para los distintos bienes, del activo fijo inmovilizado.
- Depreciación acelerada: permite reducir a su tercera parte la vida útil fijada por el SII en la tabla.
- Depreciación instantánea: registra el 100% de la pérdida de valor en el mismo año comercial en que compramos los activos (en los registros contables quedarán valuados en 1 peso).
En Chile, la depreciación de los bienes del activo de una empresa se refiere a la disminución de su valor debido al uso o desgaste. Este concepto está regulado por los números 5 y 5 bis del Artículo 31 de la Ley sobre el Impuesto a la Renta. La ley permite reconocer una cuota anual de depreciación de los bienes del activo inmovilizado como un gasto necesario para generar ingresos, calculada según la vida útil establecida por el Servicio de Impuestos Internos para cada bien.
Diferencia entre amortización y depreciación
La amortización es un activo fijo intangible como son las marcas, software y patentes, donde su método de cálculo es lineal que se basan en la revalorización o producción, y no afecta de manera directa en el balance general. Mientras que la depreciación es un activo tangible como son los inmuebles, maquinaria o equipos, siendo una depreciación de instalaciones, su cálculo es lineal decreciente o por sumas de los dígitos de los años, y reduce el valor en los libros del activo.
Son los que declaran la renta efectiva sobre la base del balance general con la contabilidad completa que se protege al régimen general de tributación.Pero, se excluyen a los que están acogidos al régimen pro pyme transparente, ya que reconocen el activo como un gasto tributario en el tiempo que obtienen el bien.
Además del paso del tiempo, hay otros factores que influyen en la depreciación de un vehículo. El vehículo también se devalúa cuanto mayor sea la cantidad de kilómetros recorridos. Al tener más kilometraje, claramente hay un mayor desgaste de las piezas y más posibilidad de que el auto haya sido expuesto a mayores exigencias.
¿Qué puedo hacer para minimizar la depreciación?
La depreciación de tu vehículo es un hecho inevitable. En otras palabras, siempre que compres un automóvil, sufrirás una baja paulatina en su valor. De todas maneras, si adoptas los cuidados necesarios, puedes conseguir que tu auto conserve un buen valor de mercado. Para ello, necesitas reparar enseguida todo tipo de rotura de cristales, espejos, parabrisas, así como debes reemplazar las llantas gastadas, la tapicería sucia o rota y cualquier otro elemento desgastado o en mal estado.
Por otra parte, si has sufrido algún choque o tienes una abolladura, procura arreglarlo en cuanto puedas. ¡Piensa que un vehículo bien conservado será tu mejor aliado a la hora de venderlo!
Depreciación: ¿Qué debo pensar a la hora de comprar un auto?
Ya sea que elijas comprar un auto nuevo o uno usado, es importante que tengas siempre presente su proceso de depreciación. Esto significa que el retorno económico que tengas por él, tarde o temprano, será menor al que realizaste al momento de comprarlo. En este sentido, es bueno que antes de la compra, evalúes los siguientes factores del mercado:
- La demanda del modelo: Para contrarrestar este hecho, puedes optar por aquel modelo que tenga mayor demanda que otro, esto genera que su oferta sea más baja y, en consecuencia, su valor de reventa aumente.
- La procedencia del vehículo: Algunas marcas tienden a depreciarse más que otras, dependiendo de su procedencia. Generalmente, las marcas tradicionales, con buena reputación, como Toyota, Suzuki, Volkswagen, tienen mejor precio de reventa que autos de marcas nuevas y desconocidas de origen chino. Por ello, será conveniente que investigues un poco más sobre este punto antes de invertir tu dinero en tu próximo auto.
- La antigüedad y respaldo mecánico de la marca y modelo: Las marcas, cuyos modelos, llevan más tiempo en el parque automotor, tienden a tener una red más amplia de concesionarios, talleres y repuestos.
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