¿Cómo se fabrican los neumáticos de autos?

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Los neumáticos son algo esencial para todos quienes conducimos un auto, ya sea particular o de forma profesional.

En primer lugar se encuentra el hule natural, que es el componente principal de las capas de la banda de rodamiento. El segundo lugar es hule sintético, que compone la parte de las bandas de los neumáticos. Luego de los componentes principales se encuentra el sílice, usado como agente de refuerzo para mejorar la duración. También encontramos aceite, que cumple el rol de suavizar el caucho.

Antes de este proceso recién mencionado, se debe agregar la banda de rodadura, que es la parte de la llanta que está en contacto directamente con el suelo y que por medio de ella se transmite la tracción. Igualmente, se necesita la carcasa de acero y/o pliegos de nylon, esta es la parte interior de la estructura cuyas cuerdas se extienden de un talón al otro. Posteriormente está el talón, que es parte del neumático que entran en contacto con el aro, y garantiza la fijación del mismo. Antes de finalizar está la pared lateral, costado de la llanta, empieza en donde termina el hombro, y aunque en la mayoría de los casos es el área más delgada de la llanta soporta las flexiones del neumático.

Todas estas piezas se unen en la vulcanización, para así obtener el neumático. Y, dependiendo del modelo de la rueda, es el molde que se utiliza para marcar las especificaciones de cada uno.

El proceso de fabricación de neumáticos

Para la fabricación de nuestras llantas, partimos de más de 200 materias primas, buscando utilizar materiales cada vez más sostenibles. A partir de estas materias primas, el primer paso es fabricar materiales con propiedades mecánicas y químicas muy específicas. Estas propiedades son las que nos permiten obtener un buen rendimiento.

En concreto: agarre, fuerza y sostenibilidad. A partir de estos materiales, diseñamos el producto compuesto con dos objetivos: Minimizar la cantidad de material utilizado, porque cuanto menos material utilicemos, más limitaremos el impacto de la llanta durante todo su ciclo de vida, y obtener el máximo rendimiento.

El diseño de nuestras llantas consiste en ensamblar estos materiales de la manera más razonable para que funcionen con su mejor rendimiento intrínseco.

Al mismo tiempo que busca el rendimiento, nuestro sistema de producción industrial está organizado a fin de: Optimizar el impacto medioambiental. Nuestra ambición es lograr la neutralidad de carbono en toda la base de producción para 2050. Hemos hecho progresos significativos desde 2010. Nuestro objetivo para 2030 fue aprobado por el SBTi (Science-based targets) como ambicioso y coherente con los objetivos del Acuerdo de París, y desde entonces se ha hecho aún más ambicioso.

Nuestro proceso industrial nos permite reproducir productos idénticos a escala internacional. Así, una llanta MICHELIN tiene exactamente el mismo nivel de prestaciones tanto si se fabrica en Estados Unidos como en México, China o Europa.

Las etapas del proceso de fabricación de llantas

  1. Comprender a través de la investigación: Estudiamos el uso de las llantas y los hábitos de conducción de las personas para asegurarnos de que nuestras llantas satisfacen las necesidades de todos.
  2. Desarrollar y mezclar materiales: Más de 200 ingredientes componen una llanta. Desempeñan un papel fundamental en la seguridad, la eficiencia del combustible, el rendimiento y el respeto al medioambiente. Su porcentaje varía según el tipo de llanta que se fabrica.

    Estos componentes se dividen en cinco grupos:

    • Hule natural: el componente principal de las capas de la banda de rodamiento.
    • Hule sintético: parte de las bandas de rodamiento de las llantas de carros, VAN o camioneta de carga y todo terreno. Se está investigando para desarrollar hule sintético (esencial para conseguir el rendimiento deseado) que se fabrique con materiales más sostenibles que el petróleo o el gas.
    • Negro de humo y sílice: su uso como agente de refuerzo mejora la durabilidad. Estos componentes pueden reciclarse. Pueden procesarse y reutilizarse al final de la vida útil de una llanta para fabricar otras nuevas.
    • Cables de refuerzo metálicos y textiles: el "esqueleto" de la llanta, constituyendo la forma geométrica y aportando rigidez. El metal también puede reciclarse, y se está investigando la reutilización de algunos textiles procedentes de bienes de consumo distintos de las llantas para fabricar nuevas llantas.
    • Numerosos agentes químicos: para obtener propiedades únicas como una baja resistencia al rodamiento o un agarre confiable.
  3. Diseño: Utilizamos simulaciones para probar y seleccionar los mejores conceptos de llantas que desarrollar. La dificultad radica en minimizar la cantidad de material para cumplir los criterios de rendimiento. Estas simulaciones permiten predecir el rendimiento, que luego se confirmará mediante pruebas.
  4. Fabricación: Fabricamos y reproducimos cada llanta con los diseños más optimizados posibles y con un nivel de rendimiento óptimo tanto de producto como en términos económicos.
  5. Control de calidad: El control de calidad no es un paso final. Aquí es donde la llanta de hule se agarra al rin de metal. La potencia del motor y el esfuerzo de frenado se transmiten desde el rin de la llanta hasta la zona de contacto con la superficie de la carretera.
  6. Componentes clave y su función

    Durante la fase inicial de diseño, se tiene en cuenta el impacto global de la llanta para minimizarlo, incluyendo las materias primas, la fabricación, el transporte, el uso y el final de la vida útil. Cada paso se analiza cuidadosamente para mejorar el impacto global. Como explicaremos aquí, el impacto medioambiental se tiene en cuenta en la fabricación de nuestras llantas, y ello bajo diferentes aspectos, no solo el del reciclaje de las llantas.

    Optimización de las materias primas utilizadas

    Una llanta es capaz de soportar enormes tensiones. De hecho, los 35 kg de llantas instaladas en un vehículo pueden soportar 2.5 toneladas a lo largo de varias decenas de miles de kilómetros en condiciones climáticas a veces extremas que van desde los -20 °C hasta los más de 40 °C. Para conseguir este rendimiento y, al mismo tiempo, proteger el medioambiente, utilizamos una cantidad mínima de material para fabricar nuestras llantas.

    ¿Cómo es positivo para el medioambiente el hecho de optimizar el material?

    • Cuanto más ligero es una llanta, menor es la disipación de energía necesaria durante el rodamiento. Esto significa un menor consumo de combustible del vehículo y menos emisiones de CO2.
    • Cuanto menos material hay, menos recursos tenemos que extraer del planeta, preservando los recursos naturales.
    • Utilizar menos materiales significa también reducir la cantidad de materiales que se transportan a la planta de fabricación, por lo que se necesita menos energía y menos emisiones de CO2 a causa del transporte.

    Un desempeño hecho para durar

    Las llantas MICHELIN están diseñadas para rendir hasta el último kilómetro, es decir, hasta alcanzar los indicadores de desgaste legales. Nuestros conocimientos técnicos nos permiten garantizar un excelente nivel de rendimiento hasta que se alcance este límite, evitando así la sustitución prematura de las llantas.

    Si utilizamos nuestras llantas hasta este límite en lugar de sustituirlas antes de tiempo, reducimos el impacto medioambiental a la vez que ahorramos dinero y mantenemos el buen rendimiento de nuestras llantas.

    Nuestras llantas muestran la posición de los indicadores de desgaste con pequeñas marcas del hombre Michelin, lo que facilita la comprobación del nivel de desgaste de las llantas. Pero nuestra idea de limitar el impacto medioambiental va más allá de la simple limitación de las materias primas y la duración de las llantas. También nos lleva a explorar nuevas formas de reciclaje.

    Reciclaje de neumáticos

    Esta es una de las opciones de reciclaje que estamos explorando. Pero no se trata solo de reciclar componentes de otras llantas al final de su vida útil para fabricar otras nuevas. También estamos pensando en reciclar componentes de productos tan alejados de las llantas como las botellas de plástico, por ejemplo.

    Esta otra opción de reciclaje se refiere a la fabricación de productos para usos distintos de las carreteras, como las canchas de tenis. El objetivo es que los materiales de las llantas usadas puedan encontrar una segunda vida en una forma distinta a la de la llanta en el marco de una reutilización pertinente y compatible.

    La forma más fácil es llevarlas a un Distribuidor Autorizado local. Las empresas asociadas a MICHELIN se encargan de recoger las llantas usadas para su reciclaje. Mediante este proceso, podemos recuperar trozos de llantas para convertirlos en materiales valiosos que pueden utilizarse para fabricar nuevas llantas.

    El papel de la sostenibilidad en la fabricación de neumáticos

    La sostenibilidad es un reto para todos los fabricantes de neumáticos y en Bridgestone, por ejemplo, con el nuevo Turanza 6, hemos utilizado las nuevas tecnologías patentadas Techsyn y Enliten, presenta por primera vez en un neumático de reposición de la marca. Techsyn está más enfocada a lo que son los componentes del neumático, el polímero y el relleno, y cómo se optimiza la interacción entre ellos.

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