Cómo Superar el Miedo a la Velocidad al Conducir

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:blog

Pensamientos como “Sólo de pensar que tengo que conducir me pongo nervioso”, “Desde el accidente que tuve, me siento incapaz de manejar mi vehículo”, “Noto como estoy perdiendo facultades y me resulta incómodo conducir”, “¿Por qué me bloqueo al estar al volante?, me da miedo que me choquen, no quiero atropellar a alguien” se refieren a un problema mucho más habitual de lo que nos podría parecer.

Aprender a conducir es una habilidad esencial que abre un mundo de posibilidades, desde la independencia en el transporte hasta el acceso a oportunidades laborales y de ocio. Sin embargo, el proceso de aprendizaje puede parecer abrumador al principio.

Esta guía completa ofrece consejos prácticos y estrategias efectivas para ayudarte a convertirte en un conductor seguro y confiado, abordando desde los conceptos básicos hasta las técnicas más avanzadas.

¿Qué es la Amaxofobia?

Como fobia, significa un miedo injustificado ante situaciones u objetos que no son peligrosos en sí mismos y que no producen miedo en las demás personas. Dentro de las distintas fobias, la podemos englobar en el grupo de los miedos asociados a los medios de transporte (fobia a volar, a tomar el metro...).

Siempre que hablamos de amaxofobia o miedo patológico a la conducción se hace pensando en el usuario final, en el conductor que por una u otra causa siente miedo irracional a ponerse a los mandos de un auto y emprender un trayecto, ya sea de forma general o bajo ciertos condicionantes específicos como la noche, la lluvia o la circulación por autopistas, por citar algunos ejemplos.

Además, el acto de conducir supone manejar un alto número de estímulos al mismo tiempo: el manejo de una máquina compleja como es un auto en el que hay que coordinar pies y manos para los diferentes mandos, tener mucha atención en los espejos y señales acústicas para saber que hacen los vehículos que circulan con nosotros, estar pendientes de las diferentes señales que existen en la vía, controlar la velocidad que llevamos, aumentar la atención ante situaciones climatológicas desfavorables, ... a lo que habría que sumarle la responsabilidad que nos puede suponer llevar a otros pasajeros o pensar que nuestra vida se pone en peligro.

Uno de los grandes problemas al que se puede enfrentar el futuro conductor es el miedo a no saber cómo reaccionar ante determinadas situaciones que le hacen sentirse tremendamente inseguro. Los sentimientos de “ser manejado” por el coche más que tenerlo bajo nuestro control pueden ser frecuentes.

Pero no son los conductores faltos de experiencia los únicos que pueden sufrir amaxofobia. Para muchos conductores, el manejar un vehículo no supone mayor problema que las tensiones asociadas a los factores externos y el considerar que los demás pueden ser incapaces de manejar, o hacerlo con miedo, está fuera de su percepción. También hay que destacar las vías desconocidas para la persona, ya que le generan mucha incertidumbre.

Causas y Tipos de Amaxofobia

No hay cifras específicas sobre cuántas personas tienen amaxofobia. En el primer grupo están los conductores como María, ya experimentados, que sufren un ataque de ansiedad o de pánico mientras conducen -y que no necesariamente está vinculado al manejo del vehículo sino a una situación de estrés. El segundo lo integran los conductores que han tenido un cierto miedo a conducir desde el principio que nunca llegaron a superar y que con el tiempo empeoró.

"Muchas veces el miedo se basa en una fantasía, en un miedo sobre lo que creen que va a ocurrir.

Estrategias para Superar el Miedo a Conducir

El objetivo es conseguir "que mejoren su control emocional y su habilidad de conducción". "Si puedo volver a conducir en autovía y autopista ya me conformo.

Como en otros trastornos fóbicos la respuesta de huida-evitación produce en el sujeto una sensación de alivio de la ansiedad, que se mantiene por refuerzo negativo. Esta respuesta llega a ser tan poderosa que se vive cómo la única posible para hacer frente al problema.

Tratamiento Profesional

En un primer momento, se analizan las ideas y expectativas que la persona tiene sobre el tránsito y sobre su capacidad para afrontar las dificultades que éste presenta. En la primera, se utiliza un vehículo adaptado, que permite en una situación controlada iniciar la exposición del sujeto al tránsito y mejorar sus habilidades cómo conductor, cuando así sea necesario.

En la segunda el paciente ya ha adquirido estrategias para soportar y reducir su ansiedad. En la tercera, el cliente comienza a circular en solitario mientras el psicólogo, en otro automóvil, consigue que le siga. El objetivo final es que el sujeto, tras una exposición gradual, sea capaz de desarrollar una autoexposición de manera controlada y autónoma. Para ello se le diseña un programa centrado en sus desplazamientos cotidianos, adaptado a sus necesidades.

Debido a que la casuística del pánico a conducir es tan amplia y variada, es complicado establecer un tiempo medio. Además, para muchos casos, sería necesaria la combinación de tratamientos multidisciplinarios, lo que a veces no están al alcance de todas las personas.

Apoyo del Entorno

Si existe en el entorno del conductor con miedo alguna persona con sensibilidad hacia su problema y que le pueda brindar apoyo y motivación, podría ser de buena ayuda.

Reconocer y Asumir el Temor

Por supuesto que es necesario reconocer el miedo ya que la ansiedad funciona de forma paradójica, de forma que cuanto más tratamos de evitarla, más se manifiesta la sintomatología y viceversa.

Consejos Adicionales para un Aprendizaje Exitoso

  • Sé paciente contigo mismo: Aprender a conducir lleva tiempo y esfuerzo.
  • Elige un Instructor de Conducción Cualificado: Contar con un instructor de conducción cualificado es crucial para un aprendizaje efectivo y seguro.
  • Comienza en un Entorno Seguro y Controlado: Las primeras prácticas deben realizarse en un entorno seguro y controlado, como un aparcamiento vacío o una zona de baja densidad de tráfico.

Superando Obstáculos y Manteniendo la Seguridad

Miedo y Ansiedad al Volante

Es normal sentir miedo o ansiedad al volante, especialmente al principio. Identifica las causas de tu miedo y busca estrategias para superarlo. Puedes practicar técnicas de relajación, hablar con un instructor o un terapeuta, o simplemente exponerte gradualmente a situaciones que te generan ansiedad. Recuerda que la confianza se construye con la práctica y la experiencia.

Distracciones al Volante

Las distracciones al volante son una de las principales causas de accidentes de tráfico. Evita el uso del teléfono móvil (incluso con manos libres), comer, beber, manipular el GPS o cualquier otra actividad que pueda desviar tu atención de la carretera. Si necesitas hacer algo que requiera tu atención, detén el coche en un lugar seguro.

Fatiga y Sueño al Volante

La fatiga y el sueño al volante disminuyen la capacidad de reacción y aumentan el riesgo de accidentes. Si te sientes cansado, detén el coche en un lugar seguro y descansa. No conduzcas durante largos periodos de tiempo sin tomar descansos regulares.

La Importancia de la Tecnología en la Conducción Moderna

Los vehículos modernos incorporan cada vez más tecnologías que asisten al conductor, como sistemas de frenado automático de emergencia, control de crucero adaptativo, asistente de mantenimiento de carril y sensores de punto ciego. Familiarizarte con estas tecnologías y comprender cómo funcionan puede mejorar significativamente la seguridad y la comodidad en la conducción. Sin embargo, es crucial recordar que estas tecnologías son solo asistentes y no reemplazan la atención y la responsabilidad del conductor.

tags: #Auto

Deja una respuesta