El sistema de refrigeración de un auto es uno de los componentes más importantes para el correcto funcionamiento del motor, que es el corazón del auto. El sistema de refrigeración de un vehículo es un conjunto de elementos que tienen como función regular la temperatura del motor de combustión interna. Cada vez que pones en marcha tu automóvil se activa un complejo juego de componentes que opera en perfecta sincronía.
¿En qué consiste el sistema de refrigeración de un auto?
El sistema de refrigeración está compuesto por diferentes elementos que trabajan en conjunto para garantizar el enfriamiento eficiente del motor. El funcionamiento del sistema de refrigeración se basa en un ciclo cerrado que permite al refrigerante absorber el calor del motor y liberarlo fuera del vehículo.
El sistema de refrigeración del motor está compuesto por los siguientes elementos:
- Bomba
- Radiador
- Ventilador
- Termostato
- Depósito
- Reloj control de temperatura
- Líquido refrigerante (etilenglicol)
Funcionamiento del Sistema de Refrigeración
Estos elementos interactúan de la siguiente manera:
- Una pequeña bomba hace circular el líquido refrigerante por todo el motor. Circulación del refrigerante: la bomba de agua se encarga de hacer que circule el refrigerante por el sistema.
- Este líquido recorre las paredes del motor y extrae la temperatura ocasionada por el funcionamiento de este.
- Este líquido, ahora caliente, se introduce en la parte superior del radiador, pasando por un tejido de delgados caminos por los que pasa aire fresco. Este aire puede ser forzado por ventiladores eléctricos o por la misma velocidad del vehículo al estar en movimiento.
- Este proceso es un circuito que se repite una y otra vez mientras el motor del vehículo esté encendido.
El sistema se autorregula mediante sensores y un termostato que pueden bloquear la circulación del líquido para alcanzar una temperatura óptima de trabajo o acelerar la circulación para extraer temperatura más rápido, en caso de ser necesario.
Fallas en el sistema de refrigeración de un motor
Como habrás podido ver, el circuito del sistema de refrigeración no es un proceso tan complicado dentro de un vehículo. Lo complejo de este sistema radica en que una falla, por pequeña que sea, puede resultar en un sobrecalentamiento interno del motor, pudiendo estropear su funcionamiento y causar daños en cilindros, pistones, válvulas, juntas, entre otros elementos del corazón del vehículo.
A continuación te presentamos algunos casos en que este sistema puede fallar:
- Residuos acumulados en las camisas de agua, las que disminuyen la capacidad de extraer calor.
- Termostato defectuoso: Puede pasar que esta válvula no se abra adecuadamente y restrinja la circulación de líquido.
- Bajo flujo de aire en el radiador, que no es suficiente para enfriar el líquido.
- Bomba de agua defectuosa que puede mover de forma limitada o no mover el líquido.
- Electroventilador descompuesto, que en condiciones de calor no se enfriará correctamente el líquido.
- Pérdida de líquido por fuga en mangueras, lo que puede generar un aumento drástico de temperatura.
- Rotura o fuga interna en el motor: la mezcla de aceite y líquido refrigerante puede causar daños a nivel general en el motor.
Recomendaciones para el cuidado del sistema de refrigeración
Utilizar el líquido correcto es uno de los principales factores de protección del sistema refrigerante del motor y es fundamental para mantener las temperaturas adecuadas y evitar el congelamiento en invierno. No abuses del agua destilada, pues solamente se debe usar como relleno en caso de baja de nivel del líquido principal. Tampoco abuses del agua verde, porque este líquido está pensado más bien para vehículos con alto kilometraje y que ya tienen corrosión importante.
No descuides el manual del fabricante: Los anticongelantes y refrigerantes son el estándar de los autos modernos y debemos seguir el manual del auto para poner el líquido correspondiente para cada motor. Debes tener presente que los motores modernos tienen puntos de temperatura óptimos diferenciados por marcas y modelos, por ello, es importante verificar la concentración de etilenglicol determinada para cada motor.
El etilenglicol es el elemento central de los anticongelantes y refrigerantes modernos, la mayoría de las marcas lo recomiendan al 50% como máximo, pues a partir de esa concentración pierde sus capacidades. El mercado ofrece muchas opciones y los productos de mayor calidad ofrecerán protección entre el 20 y 50%.
Estos son algunos ejemplos:
- Anticongelante al 33%
- Anticongelante al 50%
Además de poner el líquido adecuado, debemos procurar remplazarlo en el plazo correspondiente, porque al pasar el tiempo, los químicos pierden sus propiedades y puede terminar siendo perjudicial para el motor. Mantener el sistema de refrigeración limpio es crucial para su buen funcionamiento y la longevidad del motor. Drenar el refrigerante viejo: el primer paso es vaciar el refrigerante viejo.
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