Ford Escape: Análisis Detallado del Consumo de Gasolina y sus Características

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El rejuvenecimiento que ha mostrado Ford en el último tiempo queda claro con sus modelos más recientes, pero el desafío más complejo para las marcas de automóviles está cuando se trata de renovar los vehículos, ya que muchos se quedan en promesas de grandes cambios. El nuevo Escape demuestra que con delicadas variaciones en estética y equipamiento, se puede lograr el objetivo de renovación. En el caso del SUV, esto se refleja desde afuera hacia adentro. Comenzando con las modificaciones en su cara, lideradas por su nueva parrilla hexagonal, llamativos focos, líneas definidas en el capó y en los bordes de su silueta, que le aportan un look más fresco.

Si bien el nuevo Ford Escape muestra variaciones tanto estéticas como de funcionamiento, mostrando un exterior más juvenil, no olvida su esencia de un vehículo dirigido a las familias. Incluso, puede que con este facelift aporte más a ese foco, sobre todo por las incorporaciones en su habitáculo que definitivamente harán que los traslados sean más prácticos y cómodos para el conductor y los pasajeros.

Conectividad y Comodidad Interior

Es inevitable que la renovación que muestra en el interior no marque una diferencia con su antecesor, no porque el precedente haya sido deficiente -convengamos que Ford siempre mantiene un estándar alto en sus vehículos- sino porque los usuarios agradecerán los pequeños cambios. Por ejemplo, ya no existe el freno de mano, que en teoría no significa una gran molestia, pero sí es más agradable lidiar con uno eléctrico. Además, en esta renovación se incluye la tercera generación del sistema SYNC, el que saca aplausos gracias a lo simple que es de usar. Tanto la conectividad del teléfono vía bluetooth como la navegación en general contribuyen a facilitarle la vida al conductor, por lo simple que son de utilizar.

La habitabilidad es otra de las cualidades del nuevo Escape, sobre todo para quienes viajen en las butacas traseras y más si son niños. Lo óptimo es trasladar a dos pequeños -para mayor comodidad-, para que cada uno cuente con mesas de apoyo que se desprenden de las butacas delanteras y que le permitirán jugar, dibujar o comer. Ahora, si en las plazas posteriores se ubican adultos, también irán cómodos, ya que los respaldos pueden ser reclinados, lo que sin duda colabora a tener un viaje más placentero.

Otro punto clave en esta renovación del SUV de Ford es el estacionamiento automático. Sí, leyó bien. Ahora el modelo de la firma del óvalo se ofrece a hacer las maniobras de aparcamiento por usted. Apretando un botón, el vehículo buscará el lugar adecuado para estacionar. Estos sistemas siempre son un poco engorrosos de utilizar, sin embargo este no fue el caso. Ahora, si no gusta de estas asistencias, también cuenta con sensores y cámara de retroceso.

Motor y Rendimiento

Con respecto al conjunto motor, la versión de prueba fue la SE 4x4 (tope de línea), que aloja el bloque EcoBoost de 2 litros que produce 245 hp y 366 Nm de par máximo asociado a una transmisión automática de seis velocidades con levas detrás del volante. Esta última funciona de manera óptima, no ágil, pero sí entregando buenas respuestas en los cambios de marcha. Además, este equipo entrega un buen andar en las diferentes situaciones que se le impongan, como trayectos suaves y otros más exigentes. Asimismo, la tracción total ayuda a mantener mayor agarre y estabilidad en ruta. Uno de los puntos a destacar es la suspensión, que no traspasa al interior la rudeza que pueda enfrentar en el camino, reflejando la firmeza y solidez que otorga.

El punto bajo se lo lleva el ahorro de combustible, ya que pese a que Ford cuenta con la tecnología EcoBoost en sus motores -que aportan mayor eficiencia-, nuestra versión era a gasolina y no fue el modelo más económico, arrojando un consumo de 9 km/l en tres días de extensos recorridos dentro de la ciudad.

Comparativa con la Competencia

En un segmento que va en alza y donde hay cada vez más participantes, la diferenciación necesariamente debe ser notada por los clientes, si se quiere conseguir ventajas significativas frente a los competidores. Quizás donde más débil se la ve, al menos en Chile, es en el mercado de las SUV medianas, donde su Escape no consigue mellar a las todopoderosas SUV asiáticas. La nueva Escape no es precisamente nueva, sino una actualización de la tercera generación del modelo. Si se le compara con sus rivales, es levemente más corta que la RAV 4 y la nueva CX-5, pero casi 20 cm más larga que la Qashqai.

Si nos vamos al maletero, que es un punto relevante a la hora de elegir, gana por lejos el SUV de Toyota con más de 500 litros de capacidad. La nueva Escape muestra un rediseño frontal, donde asume la nueva línea institucional de la marca. Más llamativo es el nuevo interior, que también busca unificar líneas con otros modelos más nuevos como Edge. Como suele ocurrir con los Ford, nada luce elegante en sus interiores. Un punto más cuestionable es la ergonomía que se consigue con este nuevo diseño, que no es de las mejores. Nos sigue gustando lo fácil que es emparejar el teléfono y lo agradable que resulta dar ordenes por voz y que el sistema funcione bien. Y si bien cuenta con botones dispuestos por debajo de la pantalla, tampoco nos gustó que no tenga un mando central, por mucho que la función de voz funcione perfecto. A veces se tiene la tendencia a utilizar la mano y hay que estirarse mucho para alcanzar la pantalla.

Las plazas delanteras son cómodas, altas y con buena visibilidad exterior, aunque hacia atrás nos gustaría que fuera mejor. Si lo vemos por el ancho, caben tres personas en la banqueta posterior, aunque la plaza centra penaliza por el espacio para los pies y por la mayor altura del cojín. El maletero también es grande, y ahora cuenta con un portalón de apertura eléctrica, aunque sólo en las versiones tope de gama. Este motor 2.0 Ecoboost que ya hemos manejado en otros autos nos sigue pareciendo impresionante por la forma en que se gestiona. Acelera muy consistentemente cuando se pisa, escala rápido en el tacómetro y es capaz de entregar sensaciones poco común en un SUV de este segmento. Ahora, la parte "Eco" no la vemos por ninguna parte, porque 6,8 kilómetros por litro en nuestra prueba no nos habla de un motor medianamente económico.

Ya en la dinámica conductiva, la Escape tiene lo mejor de ambos mundos. Tiene una puesta a punto del chasis coherente con los 245 Hp del motor. Ahora, es un SUV y no un deportivo, eso está claro, con un centro de gravedad elevado, lo que se nota.

Opiniones de Usuarios

Estimados: Soy nuevo en el foro y este es mi primer mensaje. Estoy a punto de comprar una ford escape SE 4x4, la del motor 2.0 turbo ecoboost, y quisiera saber opiniones sobre este vehiculo, ideal si alguien que la tiene comente rendimiento en ciudad, confiabilidad, etc. La probe el sabado pasado y la verdad es que es espectacular. Tambien probe el cx5, pero me decepciono comparado con el andar de la escape. Me preocupa un poco el rendimiento. Conozco uno que tiene algo más de un año y medio, consumo ciudad como 9, y carretera 13, no más. Me parece muy bueno en todo caso. Fallas del escape de mi conocido? Ninguna hasta hoy.

  • Un usuario menciona que el consumo en ciudad puede ser de alrededor de 9 km/l y en carretera de 13 km/l.
  • Otro usuario indica que algunos propietarios se quejan de un rendimiento de 5,5 km/l en ciudad, lo cual considera muy bajo.
  • Se destaca que un motor 2.0 Turbo es para disfrutarlo, y si el consumo es importante, no se esperarían 8 km/l en ciudad.

Algunos usuarios han observado que el consumo real puede ser diferente a las cifras oficiales, especialmente en condiciones de manejo exigentes o en ciudad con mucho tráfico. Es importante considerar que el rendimiento puede variar dependiendo del estilo de conducción y las condiciones del entorno.

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