La correa del alternador, también conocida como correa de accesorios, servicio o auxiliar, es una de las piezas con mayor riesgo de deterioro debido al paso del tiempo, al uso, al desgaste y a los cambios climáticos.
Detectar cualquier ruido en la correa del alternador y reconocer sus posibles causas es de vital importancia, ya que actuar ante estos síntomas ayuda a prevenir contratiempos y a alargar la vida útil de este componente.
Está fabricada con materiales flexibles como el caucho y reforzada con alambres de acero, kevlar, nylon o cuerdas de algodón.
Su función consiste en transmitir el movimiento de giro del motor hacia otros componentes como el alternador, la bomba de agua, la bomba de dirección, el compresor del aire acondicionado y el ventilador, mediante el uso de tensores, rodillos guía y las poleas ubicadas en cada componente.
Tipos de Correas de Servicio
Principalmente, existen dos tipos de correa de servicio:
Correa Trapezoidal o en V
Este tipo de correa realiza su función gracias al roce generado entre las superficies de la correa y las poleas. Las poleas poseen unas acanaladuras en forma de trapecio donde se aloja la correa.
Ventajas:
- Son capaces de soportar mayores pretensados que otros tipos de correa.
- Poseen una mayor resistencia gracias a su diseño compacto, sin dientes.
- Gracias al encaje trapezoidal de la correa en las poleas, ofrecen un apriete óptimo sin deslizamientos.
Desventajas:
- Su rendimiento es menor debido al mayor desgaste por roce.
- Soportan velocidades más bajas que una correa plana.
Correa Nervada o Poly V
Este tipo de correas posee un acanalado que permite mayor estabilización, rodaje y menor desgaste. El uso de este tipo de correa se está imponiendo frente al de la correa trapezoidal, ya que su gran ventaja es puede transmitir movimiento por ambas caras (la cara estriada y la plana).
Ventajas:
- Gracias a su funcionamiento por ambas caras, permite mayores recorridos y, por lo tanto, puede relacionar un mayor número de componentes, lo que se traduce en una optimización de peso, espacio y costo.
- Su perfil nervado permite una adherencia mayor con las poleas debido a su mayor área de contacto y una mayor flexibilidad en su funcionamiento.
- Se instalan de forma rápida gracias a su elasticidad y permiten el montaje de un tensor automático que garantiza el correcto tensado.
Desventajas:
- Permiten un menor pretensado.
- Por su mayor longitud y elasticidad, ofrecen menor torque que las correas trapezoidales.
Problemas Comunes y Soluciones
Los ruidos en la correa del alternador anticipan o evidencian una posible falla. Estas son las causas de ruido más habituales:
Polea del Alternador en Mal Estado
Si la polea del alternador se encuentra en mal estado, por desgaste, rotura o desbalance con el eje del alternador, puede ocasionar un fuerte ruido y/o vibración, peligrando el desacople o corte de la correa y dejando el vehículo sin componentes auxiliares necesarios para su funcionamiento.
Correa Cuarteada y/o Endurecida
Existen diferentes factores que hacen que la correa se cuartee o endurezca, provocando chirridos durante su funcionamiento. Las causas más comunes de su deterioro son el envejecimiento por el paso del tiempo, la reacción al contacto con productos químicos y las agresiones producidas por los cambios bruscos de temperatura.
Correa Mal Tensada
Una tensión incorrecta (muy tensa o falta de tensar) puede provocar diferentes tipos de ruido en la correa del alternador (crujidos, zumbidos, chirridos, chillidos, etc.). El tensado incorrecto puede deberse a que el tensor de la correa se encuentre en mal estado o desbalanceado. Esto no solo puede provocar ruidos, sino que existe el riesgo de que la correa se salga de su alojamiento o se corte.
Para verificar la tensión de la correa, presiona la zona libre entre poleas con una fuerza de unos 10 Kg. La correa debe deflectarse entre 7 y 10 mm. No mas que eso. Haz esta prueba con el motor frío o un buen rato después de detenerlo.
Correa con Sedimentos Incrustados
La suciedad que se puede incrustar tanto en la correa como en las diferentes poleas o rodillos afecta a la fricción entre los diferentes componentes y puede provocar fuertes chirridos. Normalmente y siempre y cuando los sedimentos no hayan penetrado en la correa, basta con limpiarla con un aditivo adecuado, que incremente la fricción y prevenga resbalamientos.
No intentes rociar algún lubricante como WD40 a las correas. En casos extremos, los negocios de accesorios venden un líquido especial que al rociarse sobre las correas les dan una superficie pegajosa, pero no me gusta mucho pues, aunque sirve, también favorece la suciedad.
Rodillos o Poleas de la Correa en Mal Estado
Cuando los rodillos o poleas de la correa están en mal estado se producen ruidos (crujidos, golpeteos o de rozamiento inadecuado). Si estos no se sustituyen a tiempo, pueden hacer que la correa del alternador se salga de su ubicación o se corte.
Recomendaciones
- Es importante respetar los tiempos de sustitución de la correa del alternador según indica el fabricante.
- Revisar la alineación de las poleas.
- Comprobar el tensado de la correa.
- De ser necesario, utilizar un lubricante que evite el agrietamiento y el desgaste prematuro.
En algunas ocasiones, la humedad extrema puede afectar el funcionamiento de la correa. Si la correa se moja en extremo, puede salir en la pantalla "anomalía en carga de batería". Al abrir el capó se puede notar que la correa está corriendo súper lenta y el auto comienza a quedarse sin batería. En estos casos, esperar a que se seque puede ser una solución temporal. Sin embargo, es crucial identificar la causa subyacente, como un rodamiento, el aire acondicionado o el mismo alternador que esté frenando la correa.
Además, es recomendable revisar la tensión de las correas y el estado de estas, ya que pudieron afectarse por el deslizamiento. Si alguna ha adquirido una superficie interior "glaseada", mejor cambiarla.
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