La Importancia de la Temperatura de Servicio en un Coche

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Los autos son todo un mundo por explorar y no es difícil perderse entre el complejo sistema de elementos que permiten su funcionamiento. Tener tu vehículo funcionando al 100% te brinda confianza y seguridad al transitar por la ciudad o en la carretera. Sea nuevo o usado, realizar un chequeo automóvil de forma regular reducirá las probabilidades de que se produzcan fallos. Por eso, disponer de la temperatura adecuada en el interior del habitáculo es vital para nuestra seguridad y confort durante la marcha.

El Motor y su Temperatura Ideal

El motor es el corazón de un auto. Toda la energía necesaria para el movimiento de un automóvil es generada dentro de las piezas del motor, así que su correcto funcionamiento es crucial. El mecanismo de un motor es un tanto complejo, pero su función puede reducirse al movimiento de ascenso y descenso de pistones dentro de cilindros, debido a las micro explosiones generadas por la combustión de la gasolina. Este movimiento de pistones se transmite a un eje o cigüeñal y luego al sistema de transmisión que provoca el movimiento de las ruedas.

El mayor problema que puede presentar un motor es el sobrecalentamiento, que puede ser producido por diferentes factores, como fallas en el sistema de refrigeración y periodos muy largos con el auto encendido, pero sin movimiento. Las micro explosiones que se generan en los cilindros del motor generan temperaturas hasta de 2000ºC. Para evitar que el motor se sobrecaliente por esto, el radiador envía líquido refrigerante a las zonas que concentran el calor. Luego, ese líquido vuelve al radiador, donde una extensa red de tubos de cobre se encarga de bajar su temperatura. Este es el principal mecanismo de refrigeración, lo que transforma al radiador en uno de los elementos más importantes de un vehículo.

Sistema de Refrigeración del Motor

El sistema de refrigeración del motor está compuesto por los siguientes elementos:

  • Bomba
  • Radiador
  • Ventilador
  • Termostato
  • Depósito
  • Reloj control de temperatura
  • Líquido refrigerante (etilenglicol)

Estos elementos interactúan de la siguiente manera: Una pequeña bomba hace circular el líquido refrigerante por todo el motor. Este líquido recorre las paredes del motor y extrae la temperatura ocasionada por el funcionamiento de este. Este líquido, ahora caliente, se introduce en la parte superior del radiador, pasando por un tejido de delgados caminos por los que pasa aire fresco. Este aire puede ser forzado por ventiladores eléctricos o por la misma velocidad del vehículo al estar en movimiento.

Este proceso es un circuito que se repite una y otra vez mientras el motor del vehículo esté encendido. El sistema se autorregula mediante sensores y un termostato que pueden bloquear la circulación del líquido para alcanzar una temperatura óptima de trabajo o acelerar la circulación para extraer temperatura más rápido, en caso de ser necesario.

Fallas Comunes en el Sistema de Refrigeración

Como habrás podido ver, el circuito del sistema de refrigeración no es un proceso tan complicado dentro de un vehículo. Lo complejo de este sistema radica en que una falla, por pequeña que sea, puede resultar en un sobrecalentamiento interno del motor, pudiendo estropear su funcionamiento y causar daños en cilindros, pistones, válvulas, juntas, entre otros elementos del corazón del vehículo. A continuación te presentamos algunos casos en que este sistema puede fallar:

  • Residuos acumulados en las camisas de agua, las que disminuyen la capacidad de extraer calor.
  • Termostato defectuoso: Puede pasar que esta válvula no se abra adecuadamente y restrinja la circulación de líquido.
  • Bajo flujo de aire en el radiador, que no es suficiente para enfriar el líquido.
  • Bomba de agua defectuosa que puede mover de forma limitada o no mover el líquido.
  • Electroventilador descompuesto, que en condiciones de calor no se enfriará correctamente el líquido.
  • Pérdida de líquido por fuga en mangueras, lo que puede generar un aumento drástico de temperatura.
  • Rotura o fuga interna en el motor: la mezcla de aceite y líquido refrigerante puede causar daños a nivel general en el motor.

Recomendaciones para el Cuidado del Sistema de Refrigeración

Utilizar el líquido correcto es uno de los principales factores de protección del sistema refrigerante del motor y es fundamental para mantener las temperaturas adecuadas y evitar el congelamiento en invierno. No abuses del agua destilada, pues solamente se debe usar como relleno en caso de baja de nivel del líquido principal. Tampoco abuses del agua verde, porque este líquido está pensado más bien para vehículos con alto kilometraje y que ya tienen corrosión importante.

No descuides el manual del fabricante: Los anticongelantes y refrigerantes son el estándar de los autos modernos y debemos seguir el manual del auto para poner el líquido correspondiente para cada motor. Debes tener presente que los motores modernos tienen puntos de temperatura óptimos diferenciados por marcas y modelos, por ello, es importante verificar la concentración de etilenglicol determinada para cada motor. El etilenglicol es el elemento central de los anticongelantes y refrigerantes modernos, la mayoría de las marcas lo recomiendan al 50% como máximo, pues a partir de esa concentración pierde sus capacidades.

Además de poner el líquido adecuado, debemos procurar remplazarlo en el plazo correspondiente, porque al pasar el tiempo, los químicos pierden sus propiedades y puede terminar siendo perjudicial para el motor. En caso de recalentamiento, la potencia del motor puede limitarse temporalmente. Desmonte las luces complementarias colocadas delante de la parrilla si conduce a alta temperatura.

Si la temperatura del sistema de refrigeración del motor aumenta demasiado, se enciende el símbolo de advertencia y la pantalla del conductor muestra el mensaje Temperatura motor Temperatura alta. Pare de manera segura. En este caso, detenga el automóvil en un lugar seguro y deje que el motor funcione a ralentí durante algunos minutos para que se enfríe.

Si se muestra el mensaje Temperatura motor Temperatura alta. Apague el motor o Refrigerante del motor Nivel bajo. Apagar motor, pare el vehículo y apague el motor. Si la caja de cambios se recalienta, puede seleccionarse otro programa de cambios1. Se activa además una función de protección integrada que enciende un símbolo de advertencia y la pantalla del conductor muestra el mensaje Transmisión templada Reduzca velocidad para bajar temperatura o Transmisión caliente Pare de manera segura, espere a que se enfríe. Siga en este caso la recomendación indicada, reduzca la velocidad o detenga el automóvil en un lugar seguro y deje funcionar el motor al ralentí durante algunos minutos para que la caja de cambios se enfríe. En caso de recalentamiento, el aire acondicionado del automóvil puede desconectarse temporalmente.

No apague inmediatamente el motor si detiene el vehículo tras una conducción bajo condiciones de alta exigencia. Es normal que el ventilador de refrigeración del motor permanezca activado un momento tras la desconexión del motor.

Símbolos en la pantalla del conductor:

Símbolo Significado
Temperatura del motor alta Siga la recomendación indicada
Nivel de refrigerante bajo Siga la recomendación indicada
Caja de cambios caliente/recalentada/en refrigeración

El Aire Acondicionado: Un Componente Esencial

¿Sabías que, antes el aire acondicionado del vehículo se encontraba solo en los autos de alta gama? Hoy en día forma parte del equipamiento estándar de un vehículo. Este es un sistema que se encarga de enfriar, purificar y filtrar el aire dentro de los automóviles. El aire acondicionado juega un papel primordial en nuestro vehículo.

La función del compresor es aspirar y comprimir el gas refrigerante proveniente del evaporador. El filtro deshidratador se encarga de absorber la humedad y retener las impurezas y partículas generadas dentro del aire acondicionado de vehículo. Su función es hacer que la presión y la temperatura desciendan. El refrigerante frío y de presión baja que sale de la válvula de expansión llega al evaporador, donde se convierte en gas, se enfría aún más y es impulsado por un ventilador hacia el habitáculo. El filtro del habitáculo se encarga de eliminar todas aquellas partículas externas que entran en el habitáculo del automóvil y que pueden contaminar el aire.

La revisión de climatización debe hacerse cada 12 meses, para verificar el filtro del habitáculo. En el caso de que tu coche sea anterior al 2018, es probable que tu vehículo necesite el gas refrigerante R-134a. ¡Pero cuidado! puede haber vehículos que utilicen el nuevo gas refrigerante R-1234yf y que sean anteriores. Además, debes vigilar de no mezclar nunca los dos gases refrigerantes. ¡No son compatibles entre sí! En el caso de que en el libro de mantenimiento no haya información, deberás buscar la etiqueta correspondiente al tipo de gas. También puedes preguntar a un técnico especializado. Es difícil que te pongan un gas incorrecto. ¡Tanto la maquinaria como el procedimiento son completamente diferente!

El Sensor de Temperatura Exterior

El sensor de temperatura exterior es un componente crucial en el sistema de control de clima de un vehículo. Este dispositivo ayuda a regular la temperatura interna del automóvil al proporcionar lecturas precisas de las condiciones ambientales exteriores. El sensor de temperatura exterior es un dispositivo ubicado generalmente en la parrilla frontal del vehículo o en el parachoques. Su principal función es medir la temperatura del aire que rodea al automóvil. Cuando el sensor de temperatura exterior detecta una disminución o aumento de la temperatura, envía esta información a la unidad de control del clima. La unidad de control utiliza estos datos para ajustar automáticamente la temperatura interior del vehículo.

Un sensor de temperatura exterior funcional es esencial para garantizar un rendimiento óptimo del sistema de aire acondicionado automotriz. Cuando el sensor de temperatura exterior no funciona correctamente, puede enviar señales erróneas a la unidad de control. Esto resulta en un ajuste inadecuado de la temperatura interior. Un sensor defectuoso puede llevar al sistema de aire acondicionado a trabajar innecesariamente, aumentando el consumo de combustible. Un mal funcionamiento del sensor puede impedir que el aire acondicionado opere en su capacidad óptima para deshumidificar el aire.

Identificar un problema con el sensor de temperatura exterior puede ser complicado. Para diagnosticar el problema, se pueden utilizar herramientas de diagnóstico OBD-II que permiten leer los códigos de error del sistema. Si el sensor de temperatura exterior está dañado, será necesario repararlo o sustituirlo. La sustitución generalmente implica desconectar el sensor antiguo y conectar uno nuevo, seguido de una recalibración del sistema de control de clima. Después de la sustitución del sensor, es esencial recalibrar el sistema de control de clima.

El sensor de temperatura exterior juega un papel fundamental en el funcionamiento efectivo del sistema de control de clima. Un sensor defectuoso no solo afecta la comodidad de los pasajeros, sino que también puede aumentar el consumo de combustible y disminuir la eficiencia del sistema de aire acondicionado. Por lo tanto, es vital mantener este y otros componentes en óptimas condiciones para garantizar un rendimiento eficiente, especialmente en autos usados. Si sospechas que tu sensor no está funcionando correctamente o necesitas realizar un chequeo del sistema de aire acondicionado, no dudes en cotizar el servicio de aire acondicionado automotriz.

Consejos para Mantener el Auto Fresco en Verano

Según expertos, un auto estacionado al Sol puede elevar su temperatura interior entre 10 a 20 grados por sobre el calor que hace afuera, lo que quiere decir que puedes encontrarte al entrar con más de 50 grados incluso. En ese caso, los asientos queman, al igual que el volante y los cinturones pero, además, el ambiente puede ser irrespirable. De ahí, que se diga que los efectos del calor en el conductor pueden equipararse a los generados por el alcohol -aproximadamente 0,5 gr/l de alcohol en sangre-, causando así cansancio, fatiga, somnolencia, agresividad y, por supuesto, falta de atención.

En tanto, que al no ser posible evitar el calor del verano, nuestra misión es la de adecuar el auto a esas circunstancias. A continuación, te entregamos una serie de tips para mantener el auto fresco cuando los rayos de sol no nos dan descanso.

  1. Deja salir el aire caliente del auto: Lo primero que debes hacer al subirte a ese auto que registra una temperatura de infarto, es abrir las ventanas para renovar el aire del interior del habitáculo. Si dispones de tiempo, lo mejor es abrir las ventanas y dejar las puertas abiertas de par en par para que todo ese aire caliente que estaba dentro, se renueve por el de afuera. De caso contrario, si andas apurado, circula un par de minutos con las ventanas abajo para sacar el aire caliente del interior del auto. Una vez renovado y expulsado el microclima abrasador del interior del vehículo, ya puedes poner al aire a la temperatura más baja y con la potencia más alta (si lo deseas, claro).
  2. Usa parasoles, cortinillas y láminas: En el mercado de accesorios para autos, existen una serie de elementos para impedir o minimizar la entrada de los rayos de sol. El más popular es, sin duda, el parasol, aquella “sombrilla” que se coloca en el parabrisas. Si bien esto puede parecer algo anticuado (a la par que antiestético), es realmente eficaz cuando se trata de mantener el interior del auto a una temperatura razonable. Misma función cumplen las cortinillas para las ventanas y las láminas para los vidrios. Por otro lado, también es recomendable usar protectores para el volante y fundas para los asientos (sobre todo si son de cuero), porque si el auto se encuentra estacionado a pleno sol, sentarse adentro será una verdadera prueba de fuego.
  3. Utiliza correctamente el aire acondicionado o climatizador del auto: Es cierto, la mejor forma de enfriar el interior del auto es usar el aire acondicionado o el climatizador. Pero hay que hacerlo bien: Los expertos recomiendan que la temperatura del habitáculo sea de 23℃. Sin embargo, en verano tendemos a bajar más la temperatura debido al extremo calor del exterior. Esto, junto con la mala costumbre de dirigir las salidas de aire hacia los ocupantes, puede provocar grandes contrastes térmicos en los pasajeros que terminen en resfriados. Entonces, lo ideal es mantener el auto a la temperatura indicada y dirigir las salidas de aire en todas direcciones. Asimismo, recomendamos hacer una revisión de pretemporada para ver si los filtros están listos para afrontar dicha etapa estival.
  4. Lava el auto con más frecuencia: Puede parece una estupidez, pero no lo es. En los autos limpios hace menos calor, es un hecho. Así que lavar el auto con mayor frecuencia tiene su recompensa en verano. ¿Por qué? Porque de esta manera se consigue reducir la temperatura de la carrocería y otros componentes exteriores. Eso sí, siempre hay que lavarlo en las horas menos soleadas, de esta manera el agua no se evapora tan rápidamente.
  5. Estaciona tu vehículo a la sombra: Puede parecer algo evidente y, en realidad, lo es. Cuando el calor azota es mejor que tener que caminar un poco más hasta nuestro destino si, a cambio, conseguimos estacionar el auto a la sombra. Busca un estacionamiento con algo de sombra o de cubierto y, si es subterráneo, mejor.

Mantenimiento General del Vehículo

Ya sabes lo básico sobre el funcionamiento de las partes más importantes de tu vehículo, por lo que estás preparado para para hacer un uso más responsable y cuidadoso de él. Descubre en qué consiste un correcto chequeo (automóvil) y todos los aspectos que debes considerar para mantener tu vehículo siempre al día.

  1. Los aceites: Son fundamentales para la vida del motor, ya que son los encargados de lubricar y limpiar las piezas del sistema. En modelos recientes, algunos aceites pueden cambiarse cada 30.000 km. Los vehículos de 10 años o más utilizan aceites con cambios entre los 7.000 y 15.000 kilómetros. Lo ideal es chequear su nivel cada 1.500 km y seguir las recomendaciones del fabricante. Por otra parte, debes cambiar el refrigerante a los 50.000 kilómetros, según algunos fabricantes.
  2. Al realizar el mantenimiento y reparación de vehículos, es importante cambiar los diferentes filtros.
  3. Estado de la batería: Algo básico en la revisión técnica vehicular es el estado de la batería, ya que es su principal fuente de energía eléctrica.
  4. Los frenos: Estos tres elementos son primordiales para el funcionamiento de auto y tu seguridad al manejar. Los frenos deben evaluarse regularmente y su vida útil dependerá del uso que le des. Lo ideal es que los chequees anualmente.
  5. Las luces: Se trata de otro elemento prioritario para la seguridad, ya que en la noche la visión y el campo visual del conductor disminuyen.
  6. En todo manual de mantenimiento y reparación de vehículos se indica cuándo cambiar este elemento que es vital para el motor.

Pensando en tu seguridad, contamos con un servicio posventa que te orientará en cada servicio técnico y revisión según el modelo de tu vehículo. De este modo, protegerás tu inversión y podrás circular con total tranquilidad en tu vehículo.

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