Conducción Peligrosa en Nieve: Condiciones y Consejos para la Seguridad

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:blog

El invierno puede ser una temporada mágica, desde hermosos paisajes nevados hasta acogedoras noches junto al fuego. Sin embargo, conducir en condiciones de nieve y hielo presenta desafíos significativos. Es crucial estar preparado y conocer las técnicas adecuadas para garantizar la seguridad en la carretera.

Peligros de Conducir en Nieve

No hay nada más aterrador que un automóvil patinando sobre la nieve o el hielo y la lucha para controlarlo. Cuando hay nieve sobre el pavimento, las condiciones de agarre de los neumáticos no son las mismas, la distancia de frenado aumenta, la visibilidad disminuye y el vehículo se hace más vulnerable a los deslizamientos.

Preparación del Vehículo para el Invierno

Se aproxima el invierno, estación del año que con sus características plantea un gran desafío a la hora de conducir un vehículo. Así como tenemos que tomar precauciones para manejar con lluvia, debemos hacer algunas revisiones previas de nuestro vehículo antes del invierno y aumentar los cuidados en la conducción ante condiciones climáticas extremas y previo a ellas.

Precaución y un vehículo en óptimas condiciones, son algunos de los elementos claves para lograr que el manejo sea una experiencia grata y tranquila en esta estación del año.

Revisiones Esenciales Antes de Conducir en Nieve

  1. Neumáticos de invierno: Si vives en un lugar con inviernos muy duros, es aconsejable cambiar tus neumáticos estándar por unos de invierno. Estos cuentan con mayor adherencia y un excelente desempeño en temperaturas extremadamente bajas. Los neumáticos de invierno han sido diseñados específicamente para circular con todas las condiciones de seguridad en entornos que alcanzan temperaturas inferiores a 7 °C, ya sea que la calzada se encuentre cubierta de nieve o no. Los materiales con que se fabrica este tipo de neumáticos especiales para manejar con nieve se adaptan a ese frío, tanto en suelos secos, húmedos, helados o nevados, ya que su caucho es flexible y cuentan con bandas de rodadura más profundas, que garantizan el agarre con la superficie. Los neumáticos son un factor clave para una conducción segura, especialmente cuando hay condiciones hostiles, como una nevazón. Es por esto que debes asegurarte que se encuentren en buen estado, con una profundidad de dibujo adecuada y con la cantidad de aire correcta. De acuerdo con la Comisión de Seguridad de Tránsito (CONASET), para que los neumáticos cumplan bien sus funciones de frenado, agarre y direccionalidad, los dibujos o surcos deben tener una profundidad aconsejable mínima de 3 milímetros.
  2. Cadenas para la nieve: En el caso de las cadenas para la nieve, se trata de un complemento que se instala en algunas o todas las ruedas del vehículo para evitar que se deslicen sobre los pavimentos nevados, mejorando la direccionalidad del auto y disminuyendo la distancia de frenado en calles y caminos cubiertos de nueve o hielo. Generalmente, en el caso de un automóvil, las cadenas se colocan en las ruedas delanteras, mientras que en las camionetas solo se colocan en las ruedas traseras. En los autos con tracción 4x4, las cuatro ruedas deben llevar cadenas.
  3. Revisa el nivel de los líquidos: El funcionamiento del vehículo depende, entre otros elementos, de algunos líquidos que son esenciales para los diferentes sistemas del automóvil. Entre los más importantes, cabe mencionar los siguientes: Aceite de motor, Refrigerante del motor, Líquido de transmisión, Líquido de frenos, Líquido diferencial, Líquido de dirección asistida, Líquido de embrague hidráulico, Líquido limpiaparabrisas. De todos estos, el más importante en invierno es el anticongelante o refrigerante, un líquido que viene en colores llamativos (como verde o rojo) y su función es recorrer el motor por diferentes ductos, con el fin de extraer el exceso de temperatura que se genera en él. Este líquido se compone principalmente de etilenglicol y tiene diferentes tipos de viscosidad. Los climas fríos pueden afectar los niveles de aceite de motor, liquido refrigerante y de frenos, pudiendo incluso congelarlos lo que puede llegar a dañar tu vehículo.
  4. Atención con el limpiaparabrisas: Las plumillas limpiaparabrisas son muy útiles para mantener el parabrisas del auto despejado y garantizar la buena visibilidad desde el interior del vehículo hacia el frente, una condición básica para conducir correctamente y de forma segura. Para evitar esto, si mantienes el vehículo estacionado a la intemperie, levanta los limpiaparabrisas mientras se encuentre detenido. Luego, antes de partir, tendrás que tomarte el tiempo de retirar el hielo o nieve acumulada sobre el parabrisas, ya que las plumillas serán poco efectivas en esta tarea. Asimismo, si vives en zonas de frío extremo, cambia el líquido limpiaparabrisas por uno que tenga anticongelante, así lograrás que se mantenga líquido, incluso en esos días en que el frío es demasiado intenso. La nieve puede disminuir considerablemente tu campo de visión. Para evitar esto, debes asegurarte de encender los limpiaparabrisas delanteros y traseros.
  5. Batería del auto: En invierno la batería tiene mayor exigencia que en verano. Además de hacer más uso de las luces, nos cuesta más arrancar por las mañanas. Por ello, se deben revisar los bornes para que estén bien apretados. Además, para evitar que se cree sulfato en sus bornes, un tipo de cristalización de los compuestos que participan en el funcionamiento de la batería, se recomienda untar sus bornes con grasa o vaselina.
  6. Chequea los frenos del auto periódicamente: Los frenos son uno de los elementos de seguridad primordiales que no puede faltar en tu vehículo y que debe funcionar siempre de manera óptima en días de nieve, pues son los encargados de regular la velocidad a la que conduces, evitar colisiones y atropellos, detener el auto de acuerdo con las señales del tránsito, etc.
  7. Sistema de luces del auto: En invierno vas a utilizar más las luces, dado que las horas de luz natural son menos que en la época estival, por lo que se hace aún más importante el revisar que todos los focos del auto estén en perfecto estado, además de asegurarse de que estén equilibradas para evitar deslumbrar. Cuando nieva, las condiciones de visibilidad del camino pueden verse afectadas, por ello se recomienda conducir con las luces de circulación o bajas encendidas. Si está nevando, debes encender los focos neblineros, pero no debes utilizar las luces altas, ya que su reflejo en la nieve puede encandilar al conductor.

Consejos para Conducir con Nieve

  • Conducción Suave: Conducir suavemente es la mejor manera de conducir con seguridad en carreteras cubiertas de hielo y nieve.
  • Reducir la Velocidad Gradualmente: Al acercarse a una intersección o señal de detención, reduzca la velocidad gradualmente. Al sacar el pie del acelerador mucho antes de la intersección, evitará tener que usar demasiado los frenos.
  • Evitar Frenazos Bruscos: Golpear los frenos puede hacer que el vehículo patine de inmediato. Manejar con nieve implica utilizar los frenos con mayor cuidado. Lo ideal es evitar frenadas bruscas y presionar el pedal con menor fuerza y mayor delicadeza, ya que, de lo contrario, el auto podría patinar provocando accidentes.
  • Mantener la Distancia: No siga a otros autos demasiado cerca. En la nieve y el hielo, necesita más tiempo para conseguir una detención segura. Puede lograr esto aumentando la distancia entre usted y otros conductores. Debido a que los vehículos demoran más tiempo en detenerse cuando el pavimento está resbaladizo, se aconseja que la distancia entre automóviles sea de no menos de 10 metros. Esto debería ser mayor a medida que se incrementa la velocidad.
  • Usar Frenos ABS Correctamente: Para activar los frenos ABS, presione firmemente el pedal del freno, no lo suelte. Tenga en cuenta que los frenos ABS no funcionan bien en el hielo, las ruedas aún pueden bloquearse. Los frenos antibloqueo son uno de los sistemas de seguridad más importantes del vehículo. Los frenos ABS son un sistema de frenos avanzado que funciona bombeando automáticamente sus frenos normales.
  • Planifica tu ruta: Si vas a salir de viaje, además de hacer una revisión más exhaustiva con los consejos prácticos que te entregamos antes, es conveniente conocer el pronóstico del tiempo para saber si deberás portar las cadenas o si hay alto riesgo de nieve y, por lo tanto, puedes programar tu ruta por caminos menos peligrosos o preferir otro día con mejores condiciones.
  • Prevé emergencias: Lleva un botiquín, agua de sobra, ropa de invierno, baterías de repuesto para tu celular, una linterna y por supuesto el material de seguridad obligatorio del auto: chaleco, rueda de repuesto, herramientas para remplazarla, triángulos reflectantes de seguridad, etc.

Durante la conducción, ten en cuenta:

  • Arranque: Sobre suelos helados o con nieve, debes arrancar el auto gradualmente para mantener el control. Además, el frío puede hacer que al motor le cueste arrancar. Ten paciencia y si a la primera no arranca, espera un par de minutos a que la batería se recupere antes de volverlo a intentar.
  • Conducción: Amplía la distancia de seguridad con el resto de los autos, hazte visible a toda hora, conduce con suavidad sobre terrenos helados o con nieve y siempre mantén el control del auto al girar y reduce la velocidad media. Evita además las marchas largas y reacciones bruscas.
  • Frenado: No intentes frenar en seco sobre suelos deslizantes. Si no puedes evitar una frenada brusca, suelta el pedal del freno y utiliza el freno de motor bajando la marcha. Mantén la calma y espera a que el auto recupere la velocidad, y tú su control. Pero, por sobre todo, evita frenar mientras giras, así podrás mantener su estabilidad.
  • Visibilidad: A pesar de tener en cuenta todo lo anterior, si no ves a los demás autos en la carretera o ellos no te ven a ti, las posibilidades de accidente pueden aumentar mucho. Así pues, la distancia de seguridad, el sentido común y las luces adecuadas según la situación te ayudarán a sentirte más cómodo en la conducción y a que todos te puedan ver.
  • En pendientes: Intenta mantener una velocidad constante en subidas y descensos pronunciados, utilizando una marcha baja.
  • Señales de tránsito: Presta atención a las señales y marcas de la carretera, ya que pueden ayudarte a anticipar posibles zonas de peligro.
  • Ventanas y espejos: Mantén las ventanas y los espejos limpios y despejados para mejorar la visibilidad.

Señales de Tránsito Relacionadas con la Nieve

Dentro de las señales de tránsito que rigen en nuestro país, las demarcaciones de la calzada y algunas señales verticales se relacionan directamente con la conducción en zonas con nieve. Un ejemplo de ellas, son las que te mostramos a continuación:

  1. Uso obligatorio de cadenas: Esta señal la puedes encontrar en zonas donde habitualmente nieva y que la autoridad de Tránsito ha fijado como peligrosa, por tanto, se exige el uso de este elemento de seguridad siempre que haya presencia de nieve sobre la calzada.
  2. Pavimento resbaladizo: Esta señal de advertencia de peligro indica que el pavimento podría estar resbaladizo por presencia de hielo, humedad, nieve u otros agentes, por lo que se debe transitar con extrema precaución.
  3. Líneas de demarcación amarillas: En caminos de montaña donde la nieve es frecuente, tanto las demarcaciones del eje central como las laterales pueden ser de color amarillo en lugar de blanco.

En definitiva, si pones atención a las condiciones meteorológicas y a las señales del tránsito dispuestas en tu camino, no deberías tener problemas al manejar con nieve. Conducir con precaución siempre es importante, pero aún más en climas complicados en los que un error puede llevar a un accidente.

tags:

Deja una respuesta