Los neumáticos de nuestro automóvil, SUV o camioneta son un elemento fundamental para la circulación del vehículo, nuestra seguridad y la de los demás. Asegurar su buen estado no solo mejora el rendimiento de nuestros vehículos, sino que también puede salvar vidas. Veamos cómo evitar estos riesgos.
Importancia de Mantener la Presión Adecuada
Primero, es vital entender la importancia de los neumáticos. Son los responsables de transmitir las fuerzas de aceleración, dirección y frenado al pavimento. Esto significa que unos neumáticos en mal estado pueden impedir que el vehículo se comporte como debería en situaciones críticas, aumentando el riesgo de accidentes. Además, un neumático inflado correctamente aporta otros beneficios además del desgaste uniforme de la banda de rodamiento. Garantizará que el vehículo circule con seguridad, aumentará la vida de tu neumático e incluso incidirá en el consumo eficiente del combustible. Mantener la presión apropiada, es necesaria para su óptimo desempeño, la seguridad, y la economía de combustible.
¿Con qué frecuencia controlar la presión de las llantas?
Hay una pequeña pérdida de aire normal, independientemente de la edad de tus llantas y de su nivel de desgaste. Cuando la llanta rueda, pierde algo de aire. Por lo tanto, para evitar los riesgos mencionados anteriormente, te recomendamos que revises la presión de tus llantas una vez al mes.
Para mantener la presión apropiada, realiza una revisión mensual utilizando un medidor de presión de neumático, cuando estos estén fríos. Se sabe que los neumáticos pierden hasta una libra por pulgada cuadrada (psi) cada mes.
Guía para Comprobar la Presión de los Neumáticos
Revisar la presión de los neumáticos es un proceso sencillo.
- Debes tener el manual a mano para identificar cuál es la presión óptima de los neumáticos, tanto delanteros como traseros. La presión de neumáticos recomendada varía según el peso y tamaño del automóvil, y viene indicada por el fabricante del mismo. Goodyear recomienda que los neumáticos sean inflados de acuerdo a las recomendaciones del fabricante del vehículo, esta información se encuentra en el marco de la puerta, guantera, o puerta del combustible.
- Toma la lectura de cada neumático y compruébalas con la información del manual.
- Si necesitas subir la presión, debes utilizar un compresor de aire para inflar el neumático. Si no es así, pulsa el botón para inflar hasta alcanzar la presión correcta. También puedes controlar y ajustar la presión de las llantas desde casa.
- Cuando termines, coloca de vuelta el tapón en la válvula con fuerza y repite el proceso en todos los neumáticos.
Se recomienda controlar la presión de las llantas cuando el vehículo haya recorrido menos de 2 km. Esto te dará una idea real de la presión de tus llantas. Porque cuando manejas, las llantas se calientan, lo que hace que aumente su presión. Si controlas la presión de las llantas después de manejar durante mucho tiempo, sentirás que tus llantas están demasiado infladas y puedes tener la tentación (errónea) de quitarles aire para ajustarlas. Si es necesario, puedes ajustar agregando aire si la presión es baja.
La llanta de repuesto también debe revisarse regularmente, aunque no se utilice a diario. La llanta de repuesto se suele pasar por alto en la presión de las llantas. Sin embargo, si tu vehículo está equipado con una, deberías poder confiar en ella si una de tus llantas se poncha. Así que recuerda revisar también su presión.
Causas Comunes de la Pérdida de Presión
¿Por qué algunas llantas se desinflan más rápido que otras? Hay varias razones:
- Si la válvula de la llanta es un poco porosa, la llanta pierde aire más rápido de lo normal.
- Cuando el rin está viejo y oxidado, esto también puede causar daños en la llanta y provocar una pérdida de presión. Un rin oxidado puede provocar una pérdida de presión
- Si tu vehículo está siempre estacionado en el mismo lugar, las llantas expuestas al sol pierden aire más rápidamente que las que no lo están.
- Una ponchadura, por ejemplo, causada por un clavo, puede provocar una pérdida de presión lenta y constante.
Durante tu revisión mensual, si observas una diferencia significativa de presión entre una llanta y las demás, podría tratarse de una avería. En este caso, haz que la revise un profesional. De lo contrario, las pequeñas diferencias entre la presión de una llanta a otra son habituales. Acostúmbrate a controlar la presión de las llantas todos los meses para evitar el subinflado y el desgaste prematuro de tus llantas.
¿Qué ocurre con la presión incorrecta?
Lo normal es que, tras un par de semanas de haber dejado el aire de las ruedas «en su punto», la presión empiece a bajar poco a poco. Este es un fenómeno normal, pues las moléculas que componen el aire son muy pequeñas. Podrías sentirte tentado entonces a poner más aire del necesario para «irte a la segura».
En el siguiente diagrama se observa lo que ocurre con la forma del neumático según el nivel de la presión de aire:
- Baja presión de aire: Hace que aumente el ancho de la zona de contacto, lo que da como resultado una fuerza excesiva en cualquiera de las aristas de la banda de rodadura. La abrasión exterior puede dañar cada parte del neumático. Cuando el neumático tiene menos aire que el necesario (menor presión), se genera calor de forma excesiva y aumenta la llamada resistencia al rodamiento.
- Alta presión de aire: Debido a la forma inflada del neumático, como un globo, la fuerza se concentra en el centro. El número en el flanco del neumático representa la presión máxima.
Mantenimiento Adicional de los Neumáticos
El mantenimiento regular de los neumáticos puede prolongar su vida útil y garantizar un rendimiento óptimo.
- Inflado Correcto: Los neumáticos deben inflarse según las recomendaciones del fabricante del vehículo. Una presión incorrecta puede provocar desgaste irregular, menor rendimiento en carretera y mayor consumo de combustible. Es un trámite muy sencillo que no te tomará más de cinco minutos y puede tener un gran impacto en la vida útil de tus neumáticos.
- Rotación Regular: Los neumáticos no se desgastan de manera uniforme. Rotarlos regularmente (cada 10.000 a 12.000 km, o según las recomendaciones del fabricante) ayuda a lograr un desgaste uniforme y prolongar su vida útil. La rotación implica cambiarlos de una posición a otra en el vehículo, con el objetivo de lograr un desgaste uniforme en todos ellos. Los patrones de rotación pueden variar dependiendo del tipo de vehículo, los neumáticos y otros factores. Es habitual que en los vehículos de tracción delantera, las ruedas de adelante tienden a desgastarse más rápidamente que los traseros debido a la carga adicional de la tracción y la dirección. En este caso, una práctica común es cambiar los neumáticos delanteros a la parte trasera en lados opuestos, y los neumáticos traseros se mueven hacia adelante en el mismo lado del vehículo.
- Balanceo y Alineación: Los neumáticos desbalanceados pueden causar vibraciones y desgaste prematuro. En específico, el balanceo de los neumáticos consiste en distribuir de manera uniforme el peso del vehículo en todos ellos. Durante el proceso de balanceo, se añaden pequeñas pesas al neumático para compensar las zonas más pesadas. Un mal alineamiento también puede causar un desgaste irregular. Una alineación incorrecta puede causar un desgaste irregular de los neumáticos, una disminución de la eficiencia del combustible, y una conducción y manejo más deficientes.
- Inspección Visual: Además de estos aspectos, debes realizar una inspección visual regular de tus neumáticos. Es súper simple este proceso, ya que busca detectar signos de desgaste o daño. Intenta buscar signos de desgaste irregular, que podrían indicar problemas de balanceo o alineación. Los desgastes en el centro del neumático pueden indicar que están con más presión de la recomendada, mientras que los desgastes en los bordes podrían ser un indicio de que tienen una presión baja. También es fundamental buscar grietas, globos, cortes u otros signos de daño en los neumáticos.
- Profundidad de la Banda de Rodamiento: La profundidad de la banda de rodamiento -conocido como los surcos, hendidura o dibujos- es crucial para mantener una buena tracción, especialmente en caminos y carreteras después de una lluvia. Se trata de los dibujos o figuras hondas que habitualmente tienen los neumáticos, que deben mantener una profundidad mínima de forma de tener mejor adherencia al suelo. En Chile, la profundidad mínima legal es de 1,6 milímetros. El cambio de neumáticos es tan importante como su mantenimiento. Es recomendable cambiar los neumáticos cuando los "dibujos" estén desgastados, o si están dañados irreparablemente. Cuando elijas nuevos neumáticos, asegúrate de seleccionar el tamaño correcto y el tipo adecuado para tu vehículo, de acuerdo con lo que recomiende el fabricante del mismo.
La Luz de Advertencia TPMS
La Luz de la Presión de los Neumáticos (TPMS) se Mantiene Encendida. La luz TPMS del tablero de tu auto se enciende cuando la presión de tus neumáticos es muy baja o muy alta. Cuando esto sucede, debes detenerte y medir todas los neumáticos para determinar cuáles son los neumáticos que no están inflados correctamente. Añade o quita aire según sea necesario, hasta que tus neumáticos hayan alcanzado el nivel recomendado por el fabricante. ¿No estás seguro? Encontrar la medida de tu neumático es simple.
Beneficios Adicionales de Mantener la Presión Correcta
Ahorro de dinero: tus neumáticos se desgastarán menos y no tendrás que cambiarlos por unos nuevos en poco tiempo. Por esto y mucho más es tan importante verificar la presión de tus neumáticos.
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