La presión es la fuerza que ejerce algún elemento sobre una superficie, ya sea un gas, un líquido o un sólido. En el caso de los neumáticos, mantener la presión adecuada es crucial para la seguridad y el rendimiento del vehículo.
¿Qué Presión es Adecuada para tus Llantas?
La presión óptima para tus llantas es la definida por el fabricante para la combinación vehículo/llanta. Debes tener el manual a mano para identificar cuál es la presión óptima de los neumáticos, tanto delanteros como traseros. La presión recomendada para tus llantas delanteras y traseras puede no ser la misma.
La presión se indica en la unidad de presión utilizada en el país en el que vives: en BAR o en PSI (1 bar = 14,50 psi). Te habrás dado cuenta de que la medida de presión para neumáticos viene generalmente en PSI. El significado de PSI en presión hace referencia a las libras por pulgada cuadrada (pound per square inch, por sus siglas en inglés). Si necesitas convertir presión bar a PSI, basta con multiplicar la presión en bar por 14,5. Por ejemplo: 2 bar de presión equivaldrían a 29 PSI de presión. Esta medida de presión normalmente se coloca en PSI, pero puede que la encuentres también en bar.
Lo primero, que hay que decir es que cada auto tiene una presión ideal que se encuentra indicada en el marco de la puerta del conductor. Esta puede variar en caso de que el vehículo viaje cargado o descargado.
Generalmente los autos livianos llevan entre 28 a 32 PSI. También se utilizan los bares, que equivalen a 14,5 libras.
Riesgos de Manejar con Presión Inadecuada
En la introducción ya te adelantábamos, a grandes rasgos, algunos de los principales riesgos que correrás si andas en un vehículo que tenga una presión de aire mayor o menor a la recomendada por el fabricante en sus neumáticos, un factor que viene determinado de fábrica y puedes chequear por tu propia cuenta, tal como veremos más adelante. Circular con una presión incorrecta, sea mayor o menor, pone en riesgo tu seguridad y, además, te significa una reducción en la eficiencia.
Una incorrecta presión de las llantas reducirá el agarre de tus llantas y aumentará las distancias de frenado. También puede dañar las llantas, reducir su vida útil y aumentar el consumo de combustible. Las recomendaciones del fabricante son esenciales para tu seguridad y debes consultarlas siempre que compruebes la presión de tus llantas.
Riesgos de llevar una presión de neumáticos menor a la indicada
Un neumático a medio inflar puede provocar un aumento en la distancia y tiempo de frenado, lo cual puede llegar a producir accidentes de tránsito a causa de una menor capacidad de adherencia a la superficie del suelo. Es la pérdida de adherencia causada por la presencia de agua en la calzada.
Riesgos de llevar una presión de neumáticos mayor a la indicada
En el caso que tengas más aire que el señalado por el fabricante, la superficie de apoyo es menor, lo que reduce la adherencia y aumenta el desgaste en el centro de la huella. Por el contrario, llevar menos de la presión indicada, desemboca en una mayor superficie de apoyo, incrementándose el consumo de combustible y desgastándose las bandas.
¿Cómo Saber Cuál es la Presión Correcta?
Mantenerte al tanto de la presión de aire que llevan los neumáticos de tu auto no es una tarea complicada. Actualmente, muchos modelos nuevos de vehículos vienen equipados con un sistema de monitorización de la presión del neumático (TPMS, por sus siglas en inglés), una tecnología que te permite chequear los niveles de aire en tiempo real mientras conduces.
Si tu vehículo fue fabricado después de 2014, debe estar equipado con un TPMS (Sistema de control de la presión de las llantas) que te avisa cuando las llantas están poco infladas. Sin embargo, se recomienda que no esperes a esta señal para preocuparte por la presión correcta de tus llantas.
Sin embargo, no te debes confiar 100% en este sistema. Por lo demás, si tu auto es más antiguo, es muy probable que no tenga integrado este tipo de sensores, por lo que tendrás que revisar manualmente la presión de tus neumáticos periódicamente.
¿Cómo y Cuándo Revisar la Presión?
Si no cuentas con TPMS, los expertos recomiendan hacer una inspección sencilla una vez al mes. Para esto, deberás acudir a una estación de servicio que cuente con un tótem inflador de aire, que es el aparato que usamos para poner aire a las ruedas.
Si no hay indicios de una presión menor o mayor, se sugiere chequear el aire al menos una vez al mes, ya que es normal que vayan perdiendo aire con el correr del tiempo y las altas temperaturas. De hecho, en verano los neumáticos están más propensos a desinflarse, así que tendrás que hacer una revisión más frecuente que en otras épocas del año.
Considera que no hay un estándar de presión de neumáticos para todos los vehículos, pues esto dependerá de muchos factores, como el peso del auto, entre otros. Sin embargo, los fabricantes incluyen estas especificaciones en el manual de usuario del automóvil en una etiqueta que suele ir en la cara interna de la tapa del depósito de combustible o en la parte lateral de la puerta del conductor.
En esta etiqueta verás cuál es la presión de aire óptima para tus ruedas en condiciones normales de conducción y cuando vas con más carga, ya sea por la cantidad de pasajeros o por exceso de equipaje.
- Toma la lectura de cada neumático y compruébalas con la información del manual.
- Si necesitas subir la presión, debes utilizar un compresor de aire para inflar el neumático.
- Cuando termines, coloca de vuelta el tapón en la válvula con fuerza y repite el proceso en todos los neumáticos.
Paso a Paso: ¿Cómo Inflar tus Neumáticos?
Una vez que tengas los parámetros establecidos por la marca del auto, puedes dirigirte a la estación de servicio más cercana y usar el tótem inflador que, generalmente, se puede usar de forma gratuita. Los pasos a seguir son los siguientes:
- Asegúrate de hacer la medición en la mañana, antes de un viaje largo o cuando la temperatura sea menor, ya que las altas temperaturas aumentan la presión interna de los neumáticos y esto puede arrojar una medición errónea.
- Quita la tapa de la válvula del aire.
- Configura la presión deseada con las flechas que verás en la cara del tótem.
- Conecta la manguera con la válvula hasta que entre totalmente.
- Observa la pantalla del manómetro, donde se mostrará inmediatamente la presión del aire al interior del neumático.
- Si la presión es menor a la que pusiste, el inflador comenzará a echar aire automáticamente, hasta alcanzar la presión deseada. En caso contrario, tendrás que desconectar la manguera y desinflar manualmente tu neumático, según el caso.
- Repite el procedimiento con los 4 neumáticos. Es fundamental que todos cumplan con las indicaciones del fabricante.
Medir Correctamente la Presión
Lo primero a saber, es que esta es una labor que se debe hacer con el neumático en frío. De esta manera, la medida arrojada no presentará imprecisiones producto de la temperatura.
Los pasos son sencillos:
- Quitar el tapón con cuidado
- Enganchar el manómetro al pituto de la rueda. Se oirá un escape de aire.
- Ahí el aparato arrojará la presión del compuesto.
- Compara ese número con el que está indicado en el marco de la puerta
- Añade o quita presión, según convenga.
- Vuelve a poner el tapón
La presión debería medirse al menos una vez al mes y más periódicamente a medida que el auto realice viajes largos.
Beneficios de una Presión Correcta
Con la presión adecuada tus neumáticos se desgastarán menos, alargando su tiempo de vida y reposición. También usarás menos combustible porque los neumáticos se deslizarán más fácilmente en el asfalto.
Ahorro de dinero: tus neumáticos se desgastarán menos y no tendrás que cambiarlos por unos nuevos en poco tiempo. También protege a los neumáticos de un desgaste prematuro y de daños irreversibles en la construcción interna.
Siempre es importante mantener tu vehículo en buen estado para viajar seguro.
Otros Consejos Importantes
Es fácil olvidarse de que los neumáticos son el único punto de contacto entre el vehículo y la carretera. Por eso es tan importante mantener la calidad y prestaciones de los mismos, tanto para garantizar la seguridad como la movilidad. La parte del neumático que está en contacto con la carretera es aproximadamente del tamaño de tu mano. Tu seguridad, confort y el ahorro de carburante dependen de esa pequeña superficie. Asegúrate de seleccionar los neumáticos adecuados y realizar su mantenimiento para que rindan al máximo.
Comprueba regularmente la profundidad del dibujo de los neumáticos y cámbialos cuando estén gastados. De esta forma el agarre y la tracción estarán garantizados, evitando desagradables sorpresas. Cambia los neumáticos antes de que la profundidad de la escultura llegue al límite legal de 1,6 mm.
Comprueba la presión de los neumáticos, incluida la rueda de repuesto, todos los meses y antes de un viaje largo, preferiblemente con los neumáticos fríos (que no hayan circulado más de 4 kilómetros a baja velocidad). Si se comprueba en caliente hay que añadir 0,3 bar a la presión recomendada.
El equilibrado ayuda a prevenir un desgaste prematuro de los neumáticos y elimina las vibraciones. También protege la suspensión, la dirección y la transmisión del vehículo. Una correcta alineación de dirección y una suspensión en buen estado influye positivamente en el comportamiento de tu vehículo y en tu seguridad.
Las válvulas y sus componentes suelen ser de goma, por lo que se terminan deteriorando. Cambiar las válvulas al comprar neumáticos nuevos es una forma barata de proteger los neumáticos y el vehículo. A altas velocidades, una válvula de goma se dobla por la fuerza centrífuga y acaba deteriorándose. El tapón de la válvula también es importante.
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