Aprender todo sobre cómo cuidar un auto es esencial para mantener tu vehículo en buen estado y prolongar su vida útil. No importa si se trata de un 0 km o de uno de varios años de uso, el auto puede lucir como recién comprado si recibe los cuidados necesarios.
La importancia de cuidar el auto
Aunque un vehículo no sea un ser vivo, hay que darle muchos cuidados y atenciones necesarias para conservar su vida útil y buen estado a lo largo del tiempo. Si no se cuida un auto como corresponde, tarde o temprano, presentará fallas que más de un dolor de cabeza y gasto de dinero te van a traer. Además de realizar todas las mantenciones, hay que siempre estar mirando al vehículo y saber notar cuando algo no anda bien.
Un auto bien mantenido, puede estar en excelentes condiciones. Chequea sus registros de kilometraje, dueños y muchos otros antecedentes más.
Mantenimiento preventivo y correctivo
Cada una de estas medidas desempeña un papel fundamental para preservar el buen estado del auto. Intenta ser lo más metódico posible y realiza a tiempo cada una de las mantenciones preventivas del auto. Haciendo estos mantenimientos puedes conservar en buen estado el auto, a la vez que te evitas fallas imprevistas.
Para eso es que existen las mantenciones preventivas del vehículo. Nunca esperes a reaccionar frente a una falla y adelántate a los hechos.
Calendario de mantenimiento preventivo
Presta atención y haz periódicamente las siguientes mantenciones:
| Mantención preventiva | Kilómetros |
|---|---|
| Frenos | Cada 30.000 a 50.000 |
| Embrague | Cada 40.000 |
| Aceite Motor | Entre 5.000 y 20.000 |
| Aceite transmisión | Cada 50.000 |
| Neumáticos | Cada 60.000 |
| Líquido Refrigerante | Cada 30.000 a 40.000 |
| Suspensión y dirección | Cada 50.000 |
| Batería | Cada 80.000 |
| Correas y mangueras | Cada 60.000 |
| Filtro aire y combustible | Cada 40.000 |
Un alcance... el cambio de aceite de motor depende del modelo del vehículo y del tipo de aceite que se utilice. Normalmente, los que se cambian cada 5.000 kilómetros corresponden a autos más viejos que usan 20W50 o SAE40, por ejemplo. Hay otros componentes del auto que no se les hace mantenciones preventivas, pero que sí podrían fallar por uso, fatiga de la propia pieza o bien alguna negligencia humana; pero de eso te hablaremos en el siguiente punto.
Para conservar bien los neumáticos, anda siempre con la presión de aire adecuada. Si tienen poco aire, los vas a desgastar prematuramente y vas a forzar más el motor del auto, gastando más combustible. Si andas con mucha presión de aire, puedes resentir todo el sistema de suspensión, además de correr el riesgo de reventar un neumático.
No escatimes en reparaciones
Como te comentábamos, hay algunas partes del auto que no acusan mantención preventiva, pero que a su vez podrían fallar por varios motivos. El radiador, alternador, bomba de agua y de aceite, son algunos elementos que podrían averiarse, a veces, sin mucho aviso previo. Lo importante en estas situaciones es buscar la mejor solución y no necesariamente la más barata; recuerda que en la vida, lo barato sale caro.
Si alguno de estos componentes, o cualquiera sea, presenta alguna falla o se echa a perder, es estrictamente necesario reemplazar la pieza, idealmente por un repuesto original, o en el peor de los casos, un buen repuesto alternativo que sea bien evaluado por los usuarios en general. Si compras el repuesto más barato, aunque se solucione el problema, tal vez tu buen humor tiene los días contados.
Consejos prácticos para el cuidado del automóvil
A continuación, te dejamos 12 consejos que contribuirán a conservar el auto, sus mantenciones, cómo usarlo y manejarlo es fundamental. Cuida tu vehículo con conciencia, que se enferme puede salir caro, muy caro.
- Conoce las capacidades, virtudes y defectos de tu auto.
- Calienta siempre el motor.
- Realiza mantenciones preventivas a tiempo.
- No escatimes en reparaciones.
- Maneja a la defensiva.
- Conduce en la marcha adecuada.
- No exijas de sobremanera el auto.
- Mira tu auto, interpreta sus síntomas.
- Cambia la batería a tiempo.
- Ojo con el uso del embrague.
- Lava el auto.
- Nunca andes con poco combustible.
Conoce las capacidades, virtudes y defectos de tu auto
Es muy importante que sepas de qué es capaz tu auto, lo uses acorde a sus capacidades y no te pongas muy creativo respecto de su uso. Por ejemplo, no vas a remolcar una Dodge Ram con un Kia Morning, o no irás a jeepear al barro en un Suzuki Swift. A su vez, no vas a usar un SUV para llevar una moto en el maletero.
Como dice el dicho, pastelero a tus pasteles. Si te gusta andar por caminos de tierra, pasear en la montaña o hacer viajes largos, busca un vehículo que se adapte a la perfección a este tipo de actividades. Normalmenten un SUV o una camioneta se ajusta a este tipo de cosas. Si la cuestión es solo viajes largos, busca vehículos de cilindrada por sobre los 1.6 litros.
Ahora bien, en la industria actualmente hay vehículos, muchos SUV, con cilindradas entre 1.0 y 1.5 litros, pero que tienen turbo o alguna mejora en la inyección, que les hace tener tantos caballos de fuerza como un motor grande. En esa línea, esos motores bien pueden adaptarse a viajes largos, pero si tienes un Chevrolet Spark 1.0 litros, no sería muy recomendable viajar de Santiago La Serena, por ejemplo.
Ya te hablaremos de la carga, pero a priori te adelantamos que, aunque tu camioneta tenga un pick up de gran tamaño, no la sobrecargues, podrías resentir la suspensión, embrague o su estructura.
Calienta siempre el motor
“Eso de calentar motores es para autos antiguos”. Esa frase, muy común por lo demás, es la mentira, o al menos la imprecisión, más grande que existe respecto de un auto. Todos los motores, los del año 1930 y los del 2024, deben calentarse antes de utilizarse, sobre todo si es la primera vez que lo usas en ese día.
Si hacemos una comparación con los seres humanos, la cuestión es simple. Todos quienes salen a correr, necesitan hacer un calentamiento previo. El deportista aficionado de fin de semana, pero también Alexis Sánchez o Novak Djokovic necesitan calentar antes de competir. Para el caso de los vehículos es lo mismo; tengas el mejor auto de la industria, o uno antiguo, básico y promedio, debes calentar el motor si no las averías podrían ser fatales.
Un motor frío que es exigido con un pique o una acelerada fuerte, en un caso extremo, podría quebrar algún metal fundiendo inmediatamente el motor. Un metal frío puede ser frágil y uno muy caliente, dúctil.
El aceite lubricante de motor necesita ganar algo de temperatura para que sus propiedades de viscosidad actúen como prometen. El lubricante frío es un aceite casi ausente. Al mismo tiempo, y con la moda de los motores turbo mediante, es primordial calentar el motor, dado que el turbo funciona sí o sí con el aceite a más de 50°C. De lo contrario, podrías averiar el sistema.
Recuerda que no solo está el aceite de motor, también están los lubricantes de transmisión, alojados en la caja de cambios y diferenciales, donde una buena temperatura hará más suave la interacción entre piñones y engranajes de estos componentes del vehículo.
Maneja a la defensiva
Manejar a la defensiva va mucho más allá de prevenir accidentes; también incluye una componente de cuidado general del auto. Si conduces a la defensiva vas a terminar conservando todo el vehículo en buenas condiciones y ahora te decimos por qué.
Primero, al conducir a la defensiva y tranquilo, tus aceleradas serán graduales y no harás que el tacómetro tienda a números rojos todo el tiempo. Aceleradas suaves y graduales cuidan también del gasto de gasolina y del trabajo de todo el sistema de inyección. Las grandes aceleradas hay que dejarlas para las películas de acción y las carreras de pilotos profesionales.
Una conducción a la defensiva hará que frenes de forma más suave y no darás frenadas bruscas que podrían sobrecalentar los discos de frenos, o resentir algún otro componente del sistema.
Un auto bien mantenido, debería poder conducirse sin sobresalto alguno. Si manejas a la defensiva, mete cada marcha suave y no te saltes de tercera a quinta, como lo hacen algunos para ahorrar bencina. Por algo las cajas están sincronizadas para ir de a un cambio a la vez.
Un manejo a la defensiva va a cuidar la suspensión y dirección frente a baches u otros estímulos y obstáculos del camino. Erradica de tus pensamientos aquella errada lógica que dice: pasa rápido por los caminos con hoyos, porque así no te comes cada bache. Mucho cuidado, que pasando fuerte podrías romper un terminal de dirección, rodamientos o elementos de la suspensión.
Los baches se pasan haciendo trial, es decir, en primera y con extremo cuidado; no rompas el auto. Para los lomos de toro misma cosa, siempre pásalos en primera o segunda y baja la velocidad siempre.
No aceleres o frenes bruscamente, evita los giros violentos y cambia el estilo de conducción cuando está lloviendo o nevando. Conducir de manera inteligente no solo te ayudará a minimizar el desgaste de los componentes del automóvil, sino que es indispensable para preservar la seguridad en todo momento.
Conduce en la marcha adecuada
¿Sabías que si andas en cuarta o quinta a muy baja velocidad podrías obstruir el catalizador o algún elemento del sistema de escape? Las marchas están para usarlas como corresponde. Se inicia el recorrido en primera, casi al instante se pasa segunda y ya en 3.000 rpm toca poner tercera. Recién ahí se calma un poco la cosa.
Obviamente, si quieres hacer un adelantamiento, donde se requiere bajar de marcha y revolucionar el auto, lo puedes hacer, pero hazlo con respeto. Si vas en carretera a 100 km/h y quieres adelantar, bajando a cuarta es suficiente; no necesitas meter tercera y claro, menos segunda.
También ten ojo y pasa de marcha a tiempo, no te quedes eternamente en primera, segunda o tercera, además de gastar más combustible, podrías ahogar el auto o recalentarlo más de la cuenta. Ten cuidado.
No exijas de sobremanera el auto
A la par del manejo a la defensiva y pasar las marchas adecuadas, no debes exigir demás el auto. Al mismo tiempo no lo sobrecargues y respeta sus capacidades. Incluso si es una camioneta o un SUV grande no lo sobrecargues.
Si lo haces, vas a ayudar a estropear de a poco la suspensión. También corres el riesgo de forzar demás del motor y el embrague; a la par, vas a gastar más combustible. Cuanto más pequeño el motor, más va a sufrir con la sobrecarga.
Cuida el vehículo que tienes.
Mira tu auto, interpreta sus síntomas
Es muy importante que todo el tiempo mires el auto, observa si está presentando fugas, si los neumáticos se ven muy desgastados o con marcas extrañas de uso. Revisa por abajo, además de fugas, podrías encontrar rastros de óxido, exceso de suciedad que ayude acumular humedad, o bien algún golpe en algún componente del motor y/o transmisión. Interpreta sus síntomas.
Si ya has manejado tu auto varias veces, ya lo deberías conocer. Siendo así, tienes una referencia para que detectes cuándo está enfermo. Podrías notar falta de fuerza en su andar, en la respuesta a distintas exigencias en general, en su ralentí, cuando frenas o pisas el embrague.
Fíjate bien, si sientes algo extraño respecto a otras ocasiones, podrías estar viviendo el inicio de un problema. Siempre será mejor anticiparse a los hechos. De ahí que destaca la importancia de una buena mantención preventiva y un ejemplar mantenimiento correctivo.
Cambia la batería a tiempo
Como te mostramos más arriba, las baterías duran entre 3 y 5 años dependiendo de la cantidad de uso que se les dé. En esa línea hay que saber reemplazarla a tiempo antes que falle y te deje tirado en medio del camino.
Aunque esté nueva la batería y tu auto esté bien cuidado, las inclemencias del tiempo, principalmente el calor y la humedad, podrían ayudar a acumular sulfato en los electrodos de la batería. Ese sulfato es como una materia blanca similar a la pasta de dientes.
Dicho sulfato impide un buen contacto entre los cables conectores y los electrodos o bornes de la batería. Si ves que se acumula, límpialos. Se puede hacer de múltiples formas, puede ser con un paño húmedo o bien con una lija. Si usaste el paño, preocúpate de secar bien la zona después para no seguir acumulando ese sarro.
Ojo con el uso del embrague
El principal cuidado que debes darle al embrague es con su mal uso. Uno de los errores más comunes es que algunas personas tienden a manejar con el pie apoyado en el embrague, lo que puede producir que sin querer se presione un poco el pedal.
Si lo presionas un poco podrías estar desacoplando, aunque sea levemente, el motor de la caja, produciendo un desgaste completamente defectuoso en la prensa de embrague, en el rodamiento de empuje o en el engranaje principal del motor.
A su vez, si te cuesta salir en primera, practica bien, porque siempre está el clásico error de esa persona principiante que no termina nunca de soltar el embrague a medida que sigue pisando el acelerador. No hagas patinar el auto; eso produce desgaste por fricción entre las partes involucradas entre motor y caja.
Si por alguna necesidad extrema tienes que remolcar a alguien con una cuerda, ya sea haciendo 4x4, o en el camino, cuida que no implique un esfuerzo muy grande para tu auto.
Lava el auto
Fuera de la estética, lavar el auto ayuda a cuidar algunos aspectos técnicos. Primero, si lo lavas recurrentemente, evitas que se acumule suciedad con humedad en partes críticas que tienden a oxidarse con el paso del tiempo.
En el caso de la carrocería, esto ocurre en la junta de las puertas, tapabarros y en el marco del parabrisas. Este último es el que más fácil acumula humedad, llegando a perforar la zona, haciendo que además entre agua al habitáculo.
Al momento de lavar tu auto, empieza primero por limpiar las llantas. Un producto que no puede faltar en el kit de un fanático de la limpieza es la cera.
También es importante que laves el auto por debajo, puesto que la acumulación de tierra y barro va a ayudar a juntar humedad que podría oxidar parte del chasis, del escape, los discos de freno u otros componentes claves del auto.
Asimismo te recomendamos eliminar cualquier elemento que provoque desorden al interior del automóvil. Cualquiera de estos objetos puede convertirse en algo peligroso, tanto al vivir un accidente como al momento de provocarlo. Es muy común que con el paso de los días y los meses comencemos a juntar algunas cosas en nuestro maletero que no hay necesidad de transportar a todos lados.
No utilices químicos que puedan generar daños al momento del lavado.
Nunca andes con poco combustible
Ley fundamental: nunca andar con el concho de bencina en el auto, nunca. Lo primero que te puede ocurrir es que obstruyas parte del sistema de inyección del auto, sea inyectores o carburador.
Esto ocurre porque al fondo del estanque de combustible se acumulan sedimentos, cascarria e impurezas propias del combustible que usas. Ojo, que además de obstruir conductos que transportan combustible, podrías averiar la bomba de gasolina o diésel.
Si usas combustible de dudosa reputación, además de obstruir las líneas de admisión, si la mala práctica es seguida, podrías echar a perder algún componente vital del motor. Recuerda que el combustible llega hasta la cabeza del pistón y si fuese malo o estuviese contaminado, podrías estar perdiendo compresión poco a poco.
Cuidado de vehículos utilitarios
Los vehículos utilitarios son una herramienta clave para quienes buscan eficiencia, resistencia y funcionalidad en sus desplazamientos, ya sea para fines laborales o personales. Sin embargo, para asegurar su rendimiento y prolongar su vida útil, es fundamental seguir una rutina de mantenimiento adecuada. Si bien cada modelo tiene sus particularidades, existen cuidados generales que aplican para cualquier vehículo utilitario.
- El aceite del motor es vital para el buen funcionamiento del vehículo, cambiarlo según el kilometraje recomendado por el fabricante evita el desgaste prematuro del motor. Lo mismo ocurre con el líquido de frenos, refrigerante, aceite de transmisión y dirección hidráulica.
- Revisa regularmente la presión de aire y el estado de desgaste.
- En un vehículo utilitario, que muchas veces transporta carga o recorre caminos exigentes, el sistema de frenos y la suspensión deben estar en perfecto estado.
- Las luces, batería, alternador y otros componentes eléctricos son fundamentales, especialmente en vehículos que operan de noche o en zonas rurales.
- Un mantenimiento de vehículos completo también incluye su apariencia: lavarlo con regularidad elimina suciedad, sal y otros agentes corrosivos que pueden dañar la pintura y la carrocería.
- El sistema de escape cumple una función crucial al controlar las emisiones y mejorar el rendimiento del motor.
- Más allá de lo que puedes revisar por tu cuenta, es importante llevar tu vehículo utilitario a un servicio técnico autorizado, como los que recomienda Jim Chile, para realizar revisiones completas.
- El modo de conducción también impacta directamente en la vida útil del vehículo.
Un vehículo utilitario bien cuidado puede durar muchos años y mantener un alto nivel de rendimiento. Invertir en el mantenimiento de vehículos es invertir en seguridad, eficiencia y durabilidad.
Preparación para el invierno
Las condiciones climatológicas del invierno obligan a preparar el auto para esta época. No esperes a tener un accidente para proteger tu auto.
Si tienes un garaje techado, no dudes en dejar tu auto ahí. Es obvio que el vehículo sufre mucho más las inclemencias de las bajas temperaturas en las noches invernales que en cualquier otra estación, pero si está bajo techo, los daños serán menores.
Si dejas el auto a la intemperie, lo más probable es que por la mañana te sorprenda el hielo en el parabrisas. Para quitarlo sin dañar el cristal, debes utilizar rascadores especiales que no arañen la superficie. Si quieres evitar el hielo en los cristales, puedes cubrirlos con un cartón.
Si no has cambiado las plumillas de los limpiaparabrisas, es el momento de hacerlo. No olvides revisar periódicamente los niveles del motor. Si tienes que reponer líquido refrigerante, asegúrate de utilizar la proporción de anticongelante correcta, no lo hagas sólo con agua.
Realizando este mantenimiento y cuidados para preparar tu auto para el invierno, podrás circular seguro.
Otros consejos útiles
¿No sabes en qué fijarte o qué hacer? Acá te daremos algunos tips que te ayudarán a mantener tu auto de la mejor forma.
- Frenos largos: ¿Al frenar las ruedas emiten ruidos extraños, sientes el pedal muy largo o vibraciones en el pedal de freno?
- Recomendaciones: Revisar estado pastillas delanteras y traseras de freno. Revisar estado discos delanteros y traseros de freno. Si algo de esto está ocurriendo, llevar al servicio técnico.
- Llantas y neumáticos: La presión de aire de los neumáticos tiene un rol muy importante, ya que debe ser la correcta para la seguridad y estabilidad del vehículo. La misma debe ser chequeada cada 10.000km o si se sientes vibraciones o irregularidades en el manejo cotidiano.
- Aceites y lubricantes: Cada auto es un sistema funcional distinto, por lo tanto requiere un cuidado especial. Y si bien lo anterior es una premisa muy real, también es muy cierto que el cambio de aceite debes hacerlo a más tardar cada 10 mil kilómetros.
- Alineación y balanceo: ¿El volante de tu auto vibra? ¿Los neumáticos se ven desgastados? Esos son síntomas claros de que tu auto está sufriendo algunas fallas en la alineación y el balanceo. ¿Estás sufriendo este tipo de percances? Tráenos tu auto.
- Amortiguadores: Si sientes impactos, vibraciones o “flotaciones” al pasar por un resalto es porque quizás tu auto esté sufriendo anomalías con su estabilidad y eso indudablemente puede radicar en el estado en que están los amortiguadores. Usualmente Mecalt te sugiere revisarlos cada 20 mil kilómetros.
- Batería cargada: Las baterías necesitan un buen mantenimiento y una revisión cada 6 meses aproximadamente. Evidentemente también dependerá del uso que le das a tu auto.
- Pintura sin manchas: Es inevitable que tu auto se raye, se golpee o sufra inconvenientes.
- Correa de distribución: Debe ser una de las piezas más delicadas de cualquier automóvil, porque si esta falla, el auto no podrá andar. De todas maneras, debiera ser vista por primera vez en períodos de 60.000kms a 150.000kms, esto dependiendo la marca, modelo y año. Según el fabricante.
- Las luces: Es importante mantener los faros limpios y todas las ampolletas en buen estado para mantener la seguridad y visibilidad nocturna, además esto evitará multas.
- Asegurar tu auto: No te lo enseñan en escuelas, tampoco está en libros de mecánica.
No olvides que necesitas algunas herramientas y accesorios para hacer los recambios necesarios, por ello, te invitamos a conocer los accesorios de vehículos originales que Sergio Escobar tiene disponibles y prolonga la vida útil de tu auto.
Recuerda que, para mantener un auto como nuevo es necesario poner atención a la situación general en la que este se encuentra. Para lo anterior debes preocuparte de mantener una conducción con buen equilibrio y balanceo.
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