Curva de Depreciación de un Vehículo: Ejemplos y Factores Clave

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La depreciación de un vehículo es un aspecto fundamental a considerar a la hora de comprar o vender un auto usado. Esta pérdida de valor es natural y ocurre a medida que pasa el tiempo y se utiliza el vehículo. La depreciación es la reducción del valor de un bien, y en el caso de los vehículos, esto se traduce en la disminución de su precio en el mercado.

Con el paso del tiempo y con el uso, los vehículos se deterioran: la pintura, los neumáticos, el motor y otros elementos se desgastan, y el auto va perdiendo valor poco a poco. Ya sea que elijas comprar un auto nuevo o uno usado, es importante que tengas siempre presente su proceso de depreciación. Esto significa que el retorno económico que tengas por él, tarde o temprano, será menor al que realizaste al momento de comprarlo.

Entendiendo la Curva de Depreciación

Generalmente, un auto nuevo pierde valor más rápidamente en los primeros años de vida, pero esta tendencia se ralentiza con el tiempo. La curva de depreciación suele ser bastante pronunciada durante los primeros cinco años. Según estudios, un auto puede perder entre un 15% y un 20% de su valor en su primer año. Después de eso, la depreciación tiende a estabilizarse, disminuyendo entre un 10% y un 15% en los siguientes años.

Sin embargo, la rapidez con la que se deprecia un vehículo no es una regla, ya que en algunos modelos como los exclusivos, es posible que esta disminución sea mínima.

Al adquirir un vehículo nuevo se debe tener en cuenta que su valor disminuirá al menos, según dicen los expertos, en un 20% por el solo hecho de salir de la automotora. Un porcentaje que correspondería a los impuestos pagados, además de permisos y derechos varios por la compra de un "cero kilómetro". Pero, después de ese primer impacto, los vehículos siguen depreciándose con el paso de los años. Por eso, al evaluar la posible venta del auto ya usado, hay que considerar que la desvalorización de este puede llegar hasta en un 10% anual, coinciden los especialistas.

Factores que Influyen en la Depreciación

La depreciación no es solo una cuestión de tiempo. También hay otros factores más específicos, vinculados con la experiencia de cada dueño, que pueden hacer variar el precio de reventa de un vehículo.

  • Kilometraje: El vehículo también se devalúa cuanto mayor sea la cantidad de kilómetros recorridos. Al tener más kilometraje, claramente hay un mayor desgaste de las piezas y más posibilidad de que el auto haya sido expuesto a mayores exigencias. El recorrido promedio de un auto en un año es de 25 a 30 mil kilómetros.
  • Marca y origen: Algunos automóviles tienen marcas y orígenes que son popularmente conocidos por su calidad y durabilidad. Generalmente, las marcas tradicionales, con buena reputación, como Toyota, Suzuki, Volkswagen, tienen mejor precio de reventa que autos de marcas nuevas y desconocidas de origen chino.
  • Cantidad de dueños: Esto se debe a que los conductores tienen distintas maneras de usar y de mantener sus autos. Si el vehículo pasa por más de un propietario, quiere decir que se expuso a distintos patrones de comportamiento en la conducción, por lo tanto, podría tender a desgastarse más fácilmente.
  • Aspecto estético: Generalmente si el vehículo presenta pequeñas rayas, al momento de venderlo, su valor no variará significativamente.
  • Accidentes: Un auto que ha estado involucrado en accidentes graves generalmente experimenta una depreciación significativa.

Miguel Letelier, director de las carreras de Mecánica y Automotriz de Duoc UC Valparaíso explica que esta situación se da sobre todo en los modelos más comunes, de uso particular y aún más en aquellos utilizados para arrendar, con kilometrajes promedio de 20 mil kilómetros hacia arriba al año. "La desvalorización es relativa por varios factores, como, por ejemplo, el tipo de auto, la marca, el uso al cual está destinado e incluso el valor por el que se pagó", dice el académico. Por ejemplo, una camioneta de trabajo disminuye su precio bastante más rápido que un vehículo usado en la ciudad.

Desde Inacap señalan que este factor aumenta la desvalorización, principalmente por la percepción de confianza, específicamente por el uso y el historial que se pierde entre dueño y dueño. Asimismo, desde Duoc UC aseguran que la cantidad de dueños es importante desde el punto de vista comercial, sin embargo no hay recetas al respecto como, por ejemplo, que baje un porcentaje determinado por cada propietario. "Obviamente puede ser sospechoso que en un corto período hayan sido muchos, pero no es determinante. Es más importante saber cuántas personas lo manejaban, ya que esto claramente puede ser más nocivo, o bien que haya sido un vehículo para arriendo", indica Letelier.

¿Qué Pesa Más: Kilometraje o Antigüedad?

Son factores combinados, aseguran desde Inacap, pero lo recomendable aquí es considerar que un año de uso particular normal es equivalente a 25 mil kilómetros aproximadamente. Por ejemplo, existen autos en el mercado que son del año 2016 y que están a la venta como particular y debido a un uso comercial (un rent a car , por ejemplo) tienen un kilometraje superior al promedio por año, desvalorizándose más en este caso por su kilometraje que por su antigüedad.

¿Hasta Cuándo se Deprecia un Vehículo?

Por lo general después de los cinco años de uso, disminuye la tasa de devaluación. Para la gran mayoría, los tres primeros años serán los de mayor baja en el valor. Posteriormente, la curva descendente es bastante menos pronunciada y el precio caerá más lento: menos de un 5% anual.

¿Cómo Afecta en el Precio Cuando una Marca Renueva el Modelo?

El consumidor chileno está cada día más informado, por lo que conoce los períodos de renovación en cada marca. En todo caso la media es entre 2,5 y tres años para los facelift (mejoras leves) y entre cinco y seis años para el cambio de modelo completo. Cuando se trata de modificaciones parciales que se centran en lo estético, la baja de precio es menor, pero cuando cambia totalmente, es decir hay evoluciones asociadas a la tecnología, seguridad o consumo, y esto sí puede influir en que demore más de lo normal la venta del vehículo antiguo. De todas maneras, dicen los expertos hay marcas que bajan los precios entre un 10% y 15% cuando hay ejemplares que serán reemplazados, de esa forma los compradores no sufren pérdidas importantes por concepto de desvalorización por la versión que eligieron años antes.

¿Cómo Minimizar la Depreciación?

La depreciación de tu vehículo es un hecho inevitable. En otras palabras, siempre que compres un automóvil, sufrirás una baja paulatina en su valor. De todas maneras, si adoptas los cuidados necesarios, puedes conseguir que tu auto conserve un buen valor de mercado.

Para ello, necesitas reparar enseguida todo tipo de rotura de cristales, espejos, parabrisas, así como debes reemplazar las llantas gastadas, la tapicería sucia o rota y cualquier otro elemento desgastado o en mal estado. Por otra parte, si has sufrido algún choque o tienes una abolladura, procura arreglarlo en cuanto puedas. ¡Piensa que un vehículo bien conservado será tu mejor aliado a la hora de venderlo!

Aquí hay algunas estrategias adicionales:

  1. La atención regular al mantenimiento puede hacer una gran diferencia.
  2. Si es posible, trate de limitar el uso excesivo de su auto.
  3. Al momento de comprar, investigar sobre las marcas y modelos que tienden a depreciarse menos puede ser una buena estrategia.

Valor Residual y su Importancia

Si bien estás comprando un vehículo seminuevo/usado, es importante que antes de cerrar el trato conozcas la proyección del valor residual de ese modelo en particular. De esa manera podrás saber si estás pagando un precio justo por el auto y sabrás qué expectativas puedes hacerte ante el precio de reventa de ese vehículo, en caso de querer venderlo en el futuro.

Por ejemplo, si compras un auto que tiene una proyección de valor residual baja, no deberías pagar mucho por él, pues se trata de un modelo que se ha devaluado con el tiempo y al que, probablemente, al momento de volverlo a vender, no le puedas sacar mucho dinero.

Este dato viene incluido en el Informe de Precios de Autofact y se presenta como una tabla que te permitirá tener un claro panorama sobre el precio que el vehículo tiene en el momento de la compra y el que podría tener en el futuro. La variación de los valores de los autos se obtiene a partir de un profundo análisis de publicaciones reales de distintas marcas y modelos presentes en el mercado automotor.

Ejemplos de Métodos de Depreciación

La depreciación es el mecanismo mediante el cual se calcula la pérdida de valor de un bien o activo con el paso del tiempo o desgaste de la vida útil del mismo. De manera que si un activo es usado para generar ingresos, a estos ingresos se les debe restar el valor de la depreciación ya que de lo contrario al momento de reemplazarlo no habrá un fondo para hacerlo. Es un bien tangible o intangible adquirido por la empresa y que no pretende convertirse en líquido en el corto plazo. Son bienes en los que se invierte para el funcionamiento y crecimiento de la empresa, por lo que no se destinan a su venta. Pueden ser inmuebles, maquinarias, vehículos, equipo informático, etcétera.

El cálculo de la depreciación es muy importante al momento de adquirir un activo que se utilice para generar ingresos, ya que desde el momento en que se pone en servicio comienza a depreciarse por varias razones, entre las que figuran, el desgaste debido al uso, el paso del tiempo y la vejez. Este procedimiento contable permite distribuir de manera sistemática el costo de los activos fijos tangibles durante toda la vida útil del mismo, incluyendo esta depreciación en los costos.

Ahora bien, existen varios métodos para calcular la depreciación, entre ellos se encuentran:

Método de la Línea Recta

El método de depreciación en línea recta es el más sencillo de calcular, y es por ello que es uno de los métodos más utilizados por las empresas para calcular la depreciación de un activo, ya que solo requiere de una simple operación aritmética, la cual consiste en dividir el valor del activo entre los años de vida útil del mismo. Esto se hace conociendo el tiempo de vida útil del activo, que por lo general es de unos 20 años para los bienes inmuebles, 10 años para los bienes muebles como maquinaria, trenes, aviones, etcétera, y de 5 años para vehículos o dispositivos electrónicos como computadoras. En algunos casos, es necesario considerar el precio de rescate del activo, es decir, el precio que tendrá cuando haya agotado su vida útil.

Ejemplo: Luis compra para su Pyme una nueva máquina empacadora porque necesita incrementar la producción de su línea de comida congelada. La máquina tiene una vida útil de 10 años, de acuerdo con las especificaciones del fabricante, y tuvo un costo total de $30.000, incluyendo el traslado y la instalación. Al agotarse su vida útil, Luis no venderá la máquina, pero para efectos de recuperar el valor de la máquina, calculará cuánto se depreciará en los 20 años que tiene de vida útil recomendada por el fabricante e incluirá esto en el informe financiero de la empresa. Para calcular cuánto se depreciará la máquina, el cálculo es muy sencillo (ya que no está considerando un precio de rescate) Esto quiere decir que la empacadora se depreciará un total de $1.500 por año durante sus primeros 20 años.

Método de Depreciación de la Suma de los Dígitos Anuales

Este método para calcular la depreciación se suman los números correspondientes a los años de vida útil del activo para obtener un común divisor aplicable a todos los años el cual dé como resultado un porcentaje aplicable al monto a depreciar.

Volvamos al ejemplo del activo con costo de USD 20.000 que al cabo de 5 años costará USD 5.000. En este caso la suma de los años sería igual a 15 (1+2+3+4+5=15), y se aplicará a cada año contando desde el último y se multiplicará por el valor depreciable. Es decir:

  • Año 1: 15.000 * 5/15 = 5.000
  • Año 2: 15.000 * 4/14 = 4.000
  • Año 3: 15.000 * 3/15 = 3.000
  • Año 4: 15.000 * 2/15 = 2.000
  • Año 5: 15.000 * 1/15 = 1.000

Método de las Unidades de Producción

En este método para el cálculo de la depreciación se divide el valor del activo entre el número de unidades que producirá durante su vida útil. De esta manera en cada período de un año se multiplica el número de unidades que produjo por el costo de depreciación de cada unidad para saber en cuánto se depreció el activo.

Por ejemplo, una máquina cuyo costo es de $350.000 y que tiene una vida útil de 5 años producirá un total de 50.000 unidades por año, es decir que producirá un estimado de 250.000 unidades durante su vida útil. Quiere decir que cada vez que la máquina produzca una unidad se depreciará en en $1,4, un total de depreciación por año de $70.000.

Método de Reducción de Saldos

Por último, el método de reducción de saldo para calcular el valor de la depreciación de un activo permite calcular una depreciación acelerada. Donde “n” es la vida útil del activo. Una vez determinada la tasa de depreciación, se debe multiplicar dicha tasa por el valor del activo sin depreciar para calcular la depreciación del primer año: 20.000 * 0,24214 = 4.842,8 Esta será la cantidad que se depreciará el activo en el primer año.

Para el segundo año el valor sin depreciar será el valor del activo menos lo que ya se depreció, es decir, 20.000 - 4.842,8 = 15.157,2, por lo que la depreciación del segundo año será: 15.157,2 * 0,24214 = 3.670,1 Y así sucesivamente hasta completar los años de vida útil del activo. En este caso debes sumar la depreciación del primer año más la del segundo para calcular el tercero.

Importancia de Calcular la Depreciación

Calcular la depreciación de un activo es fundamental para cualquier empresa que desee mantener una gestión financiera eficiente. A medida que los activos pierden valor con el tiempo, es crucial conocer cómo este proceso afecta a las inversiones, la contabilidad y las decisiones futuras de compra.

  • Reducción del valor de los activos: La depreciación mide la pérdida de valor de los activos tangibles con el tiempo, como el desgaste de equipos de fábrica debido al uso continuado.
  • Distribución equitativa de la inversión: Al calcular la depreciación, puedes distribuir tu inversión de manera justa, evitando perder dinero por el desgaste progresivo de los bienes.
  • Planificación de reemplazo: Este cálculo te permite prever cuándo necesitarás adquirir un nuevo equipo o maquinaria para reemplazar al actual, garantizando la continuidad de la producción sin interrupciones.
  • Uso prolongado del activo: No es necesario deshacerse del equipo al alcanzar su vida útil. Aún puedes usarlo para mantener la producción mientras planificas la adquisición de un modelo más moderno, e incluso permitir que el equipo genere ingresos para cubrir el coste del siguiente.
  • Deducciones fiscales: La depreciación no solo refleja la pérdida de valor, sino que también facilita las deducciones fiscales en las empresas, haciéndolo un proceso clave para la optimización de los recursos financieros.
  • Evitar errores contables: Determinar correctamente los tipos de depreciación y saber cómo calcularlos es esencial para evitar errores contables. Esto asegura que se aparten los recursos necesarios para reemplazar un activo cuando haya agotado su vida útil.
  • Previsión de gastos futuros: El cálculo de la depreciación permite a las empresas prever y planificar los gastos futuros asociados con la sustitución de activos, ayudando a mantener la estabilidad financiera.

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