La Historia de un Abogado de Animales: Jhonny Lexus

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El caso del galgo Lexus fue un punto de inflexión para Rosenthal. Y sería el primero de muchos. Después de eso, él y su esposa, Robin Mittasch, fundaron Lexus Project en 2009, una organización sin fines de lucro que brinda representación legal a perros a los que se ordena la eutanasia.

De Abogado Penal a Defensor de Animales

Como abogado de animales durante más de una década, Rosenthal hoy toma casos de custodia, demandas a clínicas veterinarias por negligencia y se especializó en la defensa de perros peligrosos. Y de paso, frecuentemente, enfurece a los funcionarios locales, a oficiales de control de animales y los fiscales.

Rosenthal es reconocido hoy como el abogado de referencia para sacar a los perros del “corredor de la muerte”. “Si tomo un caso, se trata de ganar. Lo tomo porque creo en él”.

Pronto recibió una llamada telefónica sobre Luna, un husky al que se ordenó sacrificar por matar a unos pollos. Los casos comenzaron a llegar de todo el país. También fue contactado desde Connecticut para defender a un golden retriever llamado Buddy. Rosenthal abandonó el derecho penal, el cual ejerció por 30 años, para dedicarse de tiempo completo al derecho animal.

Este último caso se desarrolló además dramáticamente en los diarios locales. El juez finalmente concedió a Buddy un indulto, siempre que el Proyecto Lexus sacara al perro de Connecticut de inmediato. Buddy había derribado a una mujer mayor, y el hijo de de ella quería que Buddy fuera sacrificado.

El Comienzo del Derecho Animal en EE.UU.

La historia de la Ley Animal en Estados Unidos se remonta a un caso histórico de 1972 presentado por un abogado constitucionalista llamado Henry Holzer, que buscaba poner fin a la muerte kosher, una práctica que, según él, no dejaba inconsciente al ganado antes de matarlo. Holzer perdió el caso, pero fue el comienzo de una nueva ola de juicios que protegían los intereses de los animales, en lugar de simplemente los intereses de una persona en relación con un animal.

Poco después, Helen Jones, fundadora de la Sociedad Protectora de Animales de los Estados Unidos, trató de cerrar tres zoológicos de la ciudad de Nueva York. La especialidad se expandió rápidamente para abordar el maltrato animal, las pruebas de laboratorio, los animales en cautiverio, la vida silvestre y los animales de compañía. En 1975, se ofreció la primera clase de derecho animal en la Facultad de Derecho de Seton Hall en Nueva Jersey.

Más de 160 facultades de derecho en Estados Unidos, incluida la de Harvard, ofrecen al menos un ramo de derecho animal. Hoy en día, la ley animal se está expandiendo rápidamente.

Un Socio en la Lucha por los Derechos Animales

Thompson Page, un abogado de animales en Connecticut, trabaja como abogado adjunto de Rosenthal (quien tiene licencia para ejercer solo en Nueva York y varios distritos federales). Ambos fundaron el Center for Animal Litigation, una red de abogados sin fines de lucro que, al igual que Animal Legal Defense Fund, trabaja gratuitamente en casos de animales en todo el país. “Es David contra Goliat todos los días”, cuenta Page. “Somos abogados de derechos civiles para criaturas de cuatro patas”.

Rosenthal es descrito por Page como alguien que tiene una “mente legal creativa” con un profundo conocimiento de la ley y cómo aplicarla. Los dos han sido amigos durante años. Además señala que las especies en peligro de extinción y los animales de granja a menudo reciben la mayor atención legal y, hasta cierto punto, la simpatía del público.

Page, sin embargo, asegura que él y Rosenthal también han llegado a ser impopulares: “¿Crees que alguien quiere representar a un pitbull que mordió a alguien?”. Pero Rosenthal, afirma Page, tiene la habilidad de hacer que los jueces, los cuales muchas veces desestiman las demandas contra perros por frívolas, consideren los detalles de un caso que puede durar hasta horas.

Él dice que funcionarios municipales, las fuerzas del orden público y los abogados tienden a tener aversión hacia él. Aunque algunos activistas por los derechos de los animales consideran a Rosenthal un aliado, él es consciente de que se ha ganado enemigos en el camino.

Estos últimos son los principales testigos de la defensa cuando se dicta una orden de matar a un perro. Pero el mundo ha evolucionado y ahora los oficiales de control de animales, que a menudo se consideran parte de las fuerzas del orden, tienen una influencia considerable en lo que sucede cuando se denuncia una mordedura de perro. “Hay casos documentados en los que es el perro más pequeño el que inicia el ataque”, dice Rosenthal. “No se puede esperar que un perro tenga una respuesta proporcional”, agrega.

Además de trabajar como abogado general para varios consultorios médicos en Nueva York, también gana dinero en los casos de custodia de mascotas. Rosenthal estima que toma de 20 a 30 casos por año. “La custodia de mascotas comienza en alrededor de cinco mil dólares y puede llegar a números ridículos cuando tienes dos abogados dispuestos a pelear”, dijo.

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