Pese a que ŠKODA es conocido por fabricar autos, su relación con el ciclismo viene de lejos. ŠKODA nació fabricando bicicletas, a mediados de 1890, cuando el joven Václav Klement (1868-1938), librero de la ciudad de Mladá Boleslav, en la actual República Checa, junto al mecánico Václav Laurin (1865-1930) diseñaron y fabricaron la bici de nombre Slavia, que alcanzó un éxito inmediato.
Los orígenes ŠKODA como empresa automovilística son de 1905 y desde su nacimiento estuvo vinculada al ciclismo. Relación que mantienen hasta la actualidad apoyando grandes eventos como el Tour de France y la Vuelta de España entre otros. “Queremos que cuando la gente piense en ciclismo, piense en ŠKODA”, dicen desde la marca.
Hace 128 años nació esta marca checa, una idea que materializaron los socios Václav Laurin y Václav Klement. El impecable instinto comercial de los socios fundadores y la muy respetable calidad de los productos ofrecidos, permitió que en 1911 Laurin & Klement diera el gran salto e iniciara la exportación de sus vehículos a Norteamérica, África y Asia.
Todo iba de maravilla, hasta que en junio de 1914 el archiduque Francisco Fernando fue asesinado en Sarajevo… el gobierno Austrohúngaro le declaró la guerra a Serbia y el mundo fue sacudido por la Primera Guerra Mundial. Al término del conflicto Laurin & Klement estaba prácticamente en bancarrota, no obstante el acaudalado industrial Škodovy Závody salió al rescate de la compañía mediante una generosa inyección de capital; esto sucedió en 1925… y de no ser por ese dinero la marca hubiese desaparecido del mapa.
Los modelos comercializados bajo la nueva marca Skoda, el 110 y 120, que antes lucían el emblema de Laurin & Klement, no dejaron de venderse bien y el público no cambió la buena opinión que tenía de ellos. Pero Skoda necesitaba ideas frescas y las encontró, estrenando dos ejemplares en 1934 y 1935, el Rapid y el Superb, respectivamente, sumando al año siguiente (1936) uno de los modelos más célebres que nos ha dado esta compañía: el Favorit.
En 1939 se declara la Segunda Guerra Mundial, y Skoda nuevamente debió enfrentarse a una crisis económica, social y humanitaria. En 1951 se retoma la fabricación de automóviles, un nuevo catálogo que abría con el modelo 1200, gama que se fue nutriendo regularmente hasta que en 1959 se presentó otra de las celebridades de esta compañía: el Octavia.
La fórmula de calidad que ofrece la marca checa del Grupo Volkswagen le ha reportado muchos éxitos con sus modelos, y un ejemplo de ello es que han fabricado la unidad 4 millones del Octavia, el auto insignia de la marca.
El Octavia se vende en más de 100 mercados alrededor del mundo y se fabrica principalmente en la planta de Mladá Boleslav en República Checa, pero también se trabaja en Octavia en plantas de Rusia, India, Kazakistán y Ucrania. Octavia es la placa más vendida de Skoda , en su historia. Desde su lanzamiento en 1996, con casi 4 millones de unidades vendidas, ha representado el 38% de las ventas totales de Skoda .
La edición más exitosa ha sido la segunda generación del Octavia, con 1,6 millones de unidades vendidas en su versión sedán y otras 880 mil ventas en versión Combi. La tercera generación del Octavia fue presentada en 2013, pero ya ha acumulado 70 mil unidades vendidas. El plan de Skoda es llegar a una venta de 1,5 millones de unidades de Octavia por año en 2018.
Octavia se ofrece en cuatro sabores en el mundo: Sedán, Combi, Combi 4×4 y RS, la versión de alta performance. Škoda está de fiesta, y es que además de celebrar sus 130 años de historia, el fabricante checo abre un nuevo capítulo en el país con la introducción de su primer modelo 100% eléctrico: Elroq.
Veintitrés años después de su debut mundial, el popular hatchback de la marca checa recibe una actualización dinámica y completa. Skoda es una gran marca por donde se la mire. Sin embargo, en Chile no ha logrado crear marca, ni una red suficiente que le de mayor visibilidad. Y no sólo es poco conocida por la gente, sino que, además, hay malos recuerdos setenteros, de cuando los autos llegaron a Chile y eran de pésima calidad.
Sin embargo, Porsche Chile parece decidido a darle una oportunidad a Skoda, y es así como se ha preocupado de actualizar su line-up con los mejores productos de la marca. Y el Superb no es cualquier auto, sino el estandarte de todo el potencial que tiene Skoda. El Superb que aterriza ahora en el país es la tercera generación del sedán, y está construido sobre la plataforma modular MQB.
Skoda se encuentra celebrando su 125º aniversario. Y entre las cientos de anécdotas y aveturas que tiene la compañía, una de las más significativas para nuestro país tiene relación con Chile es la protagonizada por Bohuslav Čtvrtečka un hombre que la misma marca define como “un hombre que lleva a Skoda en el alma y corazón” y que aún retirado, sigue trabajando en la fábrica de Kvasiny, como guía turístico.
Hace medio siglo, Čtvrtečka viajó a Chile por algunas semanas para aprender castellano. Esas semanas se convirtieron en dos años, donde pudo compartir su conocimiento y habilidades en el ensamblaje del que fuera el bestseller de Skoda en ese momento: el Skoda Octavia Estate, modelo que para esa fecha llevaba diez años de producción.
Bohuslav Čtvrtečka era el encargado del control técnico del taller de soldadura. Como tal, era un experto en la producción del Octavia Estate, por lo que se le ofreció hacerse cargo de la línea de ensamblaje en Chile y enseñarles a los locales como armar el modelo.
“Previo a viajar a Chile a principios de los ’70, algunos modelos Skoda ya eran ensamblados allá. Cuando llegué, vi una antigua pick-up 1201 en la carretera”, recordó Čtvrtečka junto con la historia de algunos modelos casi olvidados que la marca produjo en el extranjero.
Al principio, por razones de aduana, el proceso sólo involucraba completar modelos que estaban prácticamente listos. Desde Kvasiny, se enviaban las carrocerías pintadas y los interiores tapizados, juntos con dos chasis. Todo lo que hacía falta, era que en Chile atornillaran todo junto.
Aún así, sólo un par de unidades eran ensambladas por día en la planta en Arica. Tres autos en un día, era un peak para la fecha.
“Llegó un momento en que el gobierno chileno demandó que se utilizaran más componentes producidos en Chile, por lo que comenzamos a averiguar proveedores que nos pudieran apoyar con elementos como baterías, neumáticos o llantas”, cuenta Čtvrtečka y da cuenta que, con el tiempo, comenzó a aumentar la cantidad de componentes locales que se comenzaron a utilizar.
Pero el uso de estos nuevos componentes significó un gran desafío ya que no existían las prensas o mecánicos calificados para ello. “Pero nos llegó la orden que debíamos producir componentes prensados, por lo que tuvimos que utilizar lo que teníamos a mano: en la planta había una tabla con unas gatas hidráulicas, y en esa tabla pusimos una especie de horma de madera y seis hombres comenzaron a bombear las gatas. Tomó un tiempo, pero finalmente logramos hacer una pieza moldeada”, comenta.
De manera paralela, aumentó la exigencia para que los ensambladores nacionales pudieran lograr las piezas acorde a las expectativas originales. “Recuerdo a un herrero, por ejemplo, que previamente hacía herraduras. No tenía sabía nada sobre autos, pero era realmente bueno con sus manos… hacía milagros con el equipamiento más básico. Él daba instrucciones al resto de las personas: uno sostenía el cilindro de gas, otro golpeaba con un martillo, y un corto tiempo no podías diferenciar entre una parte original o una echa con nuestra prensa en las condiciones más básicas”.
El ensamblaje en Chile terminó en 1971. En Chile se fabricaron entre trescientos y cuatrocientos vehículos Octavia Estate en el transcurso de dos años. El montaje se realizó en condiciones muy básicas y casi en su totalidad a mano. Y fue Bohuslav Čtvrtečka quien supervisó el proceso en el lugar.
Durante más de un siglo, la marca ha evolucionado produciendo todo tipo de automóviles de gran éxito, incluidos deportivos de altas prestaciones que cosecharon grandes éxitos en diferentes campeonatos de rally. “Celebrar 130 años de historia es mucho más que conmemorar el pasado; es reconocer la pasión y ese espíritu inconformista que han hecho de Škoda una marca única en el mundo. Hoy, en Chile, nos llena de orgullo ser parte de este legado, acercando la calidad de nuestros modelos, su diseño vanguardista y sus soluciones para el día a día que simplifican la vida de nuestros clientes.
Si hay modelos que han marcado la historia de la marca checa podemos destacar aquellos que marcaron la época dorada de Škoda, del 1920 al 1940, cuando Laurin & Klement se fusionaron con el grupo industrial Škoda en 1925, una transición que llevó gradualmente al cambio de nombre de sus vehículos. Luego de la posguerra y la segunda mitad del siglo XX, la marca ofreció una visión diversa que fue también reflejo de la evolución de la industria y propiamente tal de Škoda. Uno de estos íconos fue el 1201 STW, producido en múltiples estilos de carrocería, incluso como versiones ambulancia.
Una de las particularidades de la marca y sobre todo entre los años 60 y 70 fue el ensamblaje y construcción de modelos en distintos países del globo. Destaca por ejemplo Chile, donde se abrió en 1963 una pequeña planta de producción en Arica, la cual prácticamente terminaba vehículos con ensamblajes simples. La producción diaria constaba de tres unidades, las que principalmente se trataban del modelo Škoda Octavia Estate y que aquí era conocido como “Combi”.
La era moderna podríamos representarla por seis modelos, el primero de ellos el Škoda Fabia, que debutaría durante el Salón de Frankfurt en 1999 y que rápidamente se consolidó como un hatchback popular, confiable y éxito en ventas. En 2009 sería el Yeti quien se llevaría todas las miradas, un vehículo con un diseño particular, pero con excelentes prestaciones e ideal para el uso diario gracias a su rendimiento, así como también con buenas capacidades de carga y un amplio interior.
Škoda presenta su primer modelo eléctrico en nuestro país, y lo hace en el segmento de mayor competencia, el de los SUV compactos. El exterior del Elroq se define por una forma distintiva y líneas limpias, convirtiéndolo en el primer modelo Škoda en adoptar el nuevo lenguaje de diseño Modern Solid. Contemplando los elementos de diseño tradicionales de Škoda desde una perspectiva completamente nueva, el Tech-Deck Face en negro brillante sustituye a la típica parrilla Škoda, sin dejar de hacer referencia a las líneas habituales de Škoda.
El Elroq presenta una carrocería excepcionalmente aerodinámica, con un coeficiente de resistencia aerodinámica de tan sólo 0,26. En la era Modern Solid, los faros presentan líneas estilizadas y un diseño minimalista y decidido. Reinterpretan la típica cara de cuatro ojos de los SUV Škoda y utilizan exclusivamente tecnología LED. El distintivo y limpio perfil lateral del Škoda Elroq presenta un arco dinámico que comienza en el pilar A aerodinámicamente optimizado y se extiende hasta una línea de techo suavemente inclinada que se funde a la perfección en un spoiler de techo con aletas sobre el portalón trasero.
Una persiana de refrigeración activa situada detrás del faldón delantero se abre automáticamente cuando se necesita aire de refrigeración para el sistema de la batería. Cuando las necesidades de refrigeración son bajas, se cierra y reduce la resistencia del aire del mismo modo que las cortinas de aire de la parte delantera. Optimizan el flujo de aire alrededor del parachoques delantero y las ruedas y reducen las turbulencias detrás de las ruedas. Los reductores de distancia entre las ruedas minimizan la distancia entre el parachoques delantero y las ruedas delanteras. Esto también ayuda a reducir las turbulencias en el parachoques delantero, manteniendo el flujo de aire cerca de la carrocería.
En cuanto a las dimensiones, el nuevo Elroq mide 4.488 mm de largo, con una distancia entre ejes de 2.765 mm, 2.148 mm de ancho considerando espejos y una altura de 1.625 mm. El Elroq ofrece un generoso espacio interior y tiene el maletero más grande de su segmento, con 470 litros de capacidad (hasta 1.580 litros con los asientos traseros abatidos).
Desde la pantalla de infoentretenimiento los ocupantes pueden definir hasta cinco accesos directos a funciones del vehículo de acceso frecuente y hasta cuatro accesos directos a aplicaciones. Se han añadido nuevas opciones de favoritos para el precalentamiento de la batería, el asistente de velocidad inteligente y las calefacciones a la barra superior situada en la esquina superior izquierda. Además, ya no es necesario autenticar al usuario en la pantalla de bienvenida; en su lugar, los usuarios inician sesión automáticamente. El nuevo software ofrece una estructura de menús más clara, y un sistema de climatización aún más fácil de usar.
Como parte del paquete de diseño interior Loft, las costuras de contraste en verde musgo añaden acentos frescos al interior, en el que predomina el gris antracita. Las fundas de los asientos son de cuero artificial y tejido RecyTitan gris azulado oscuro. Se utiliza para los paneles de las puertas, los asientos, el cuadro de instrumentos, el reposabrazos central y la zona de las rodillas. El material contiene un 78% de PET reciclado, procedente, por ejemplo, de botellas de bebidas. Por primera vez en un modelo Škoda, se mezclan fibras procedentes de ropa reciclada mecánicamente postconsumo (6%) en un proceso de alta tecnología que combina la circularidad con un tratamiento químico seguro.
El nuevo Škoda Elroq ofrece a sus ocupantes un alto nivel de seguridad pasiva y activa. Viene con seis airbags y sistemas de asistencia de última generación. El Škoda Kodiaq fue el primer SUV que comenzó la campaña SUV de la marca checa. En 2021, el Kodiaq se renovó con una imagen más dinámica, más tecnología y un mayor nivel de equipamiento y ahora presenta su segunda generación. Como novedad, incorpora por primera vez, faros Full LED Matrix y viene con un nuevo concepto de interior.
Škoda ha refinado aún más el diseño robusto y escultural del Kodiaq, ahora, en su segunda generación, la cual le entrega un aspecto más sólido. Además de los pasos de rueda cuadrados, el nuevo logotipo de la marca en el capó y las letras del portalón trasero refuerzan el aspecto sólido del vehículo, que se realza aún más con el nuevo acabado en Unique Dark Chrome, un acabado exclusivo y distintivo de la marca checa que resalta ciertos elementos exteriores con un tono oscuro similar al cromo, pero más sobrio y elegante. Los faros LED Matrix y la parrilla delantera con una banda luminosa horizontal y los faros traseros LED interconectados y con indicador dinámico debutan en el nuevo Kodiaq.
Con 4.758 mm de largo, 1.864 mm de ancho (incluyendo espejos), 1.659 mm de alto y una distancia entre ejes de 2.791, esta nueva generación ofrece un aumento de longitud de más de seis centímetros, ofreciendo ahora aún más espacio interior para siete pasajeros y 2.105 litros de almacenamiento con la tercera fila abatida. El nuevo Kodiaq también adopta un nuevo concepto de interior basado en Design Selections, que debutan en el SUV de gran tamaño de Škoda con numerosos materiales sostenibles. Además, el Kodiaq también presenta un nuevo concepto de interior. Otro importante cambio es que palanca selectora del cambio está ahora montada en la columna de dirección, lo que confiere a la consola central un aspecto muy limpio y ordenado al tiempo que añade espacio adicional.
Škoda siempre se ha caracterizado por su seguridad y el nuevo Kodiaq no es la excepción. La segunda generación incorpora numerosos sistemas de asistencia nuevos. Muchos sistemas ya disponibles en el predecesor, se benefician de importantes mejoras funcionales. De serie, equipa seis airbags (frontales, laterales delanteros y de cortina), mientras que la variante Design adiciona airbags laterales para la parte trasera. En cuanto a sus características, entrega una potencia de 150 hp y 250 Nm de torque, asociado a una transmisión DSG de 7 velocidades y tracción delantera. Para la variante Design, se incorpora un motor 2.0 TSI de 204 hp de potencia y 320 Nm de torque, el cual también está asociado a una transmisión DSG de 7 velocidades y tracción en las cuaro ruedas. La segunda generación del Škoda Kodiaq aterriza en dos versiones, Selection y Design.
El automovilismo forma parte del ADN de Škoda desde hace más de 120 años. Esta herencia se refleja tradicionalmente en la gama Škoda VRS. Y el nuevo Škoda Octavia VRS no es una excepción. Un agresivo parachoques delantero, un parachoques trasero con salidas de escape integradas, llantas de 19“ con diseño RS y un alerón pequeño pero llamativo son algunas de las características que nos hacen reconocer instantáneamente al nuevo Octavia VRS. De serie, encontramos faros delanteros son Matrix Full LED y la placa VRS en la parrilla deportiva en negro, inspirada en toda la tradición motorsport del fabricante checo.
En cuanto a las dimensiones, el nuevo Octavia VRS cuenta con 4.698 mm de largo, una distancia entre ejes de 2.686 mm, 2.003 mm de ancho y una altura de 1.470 mm junto con un maletero de 600 litros de capacidad. El interior del Octavia VRS se caracteriza por su aspecto deportivo con contrastes entre el rojo y el negro, así como unas molduras interiores en aspecto fibra de carbono. El volante deportivo multifunción de cuero de tres radios rediseñado incorpora el logotipo VRS y cuenta con levas de cambio. Por otro lado, las líneas decorativas con efecto carbono en el panel, los pedales con diseño de aluminio y un espejo retrovisor sin marco añaden los toques finales al aspecto atlético del vehículo.
Como opción de infoentretenimiento, el nuevo Octavia VRS cuenta con una pantalla Columbus de 13“, con control por voz, navegación y conectividad inalámbrica SmartLink para Apple CarPlay y Android Auto. La deportividad del nuevo Octavia VRS se complementa con una serie de sistemas funcionales que complementan su conducción dinámica. Entre ellos destaca el Control Crucero con limitador de velocidad, Driver Alert con detector de fatiga para el conductor, cuatro modos de conducción: Normal, Eco, Sport y Custom, el cual incorpora Sport Chasis Control, 6 airbags y tecnologías de asistencia a la conducción: Lane Assist, aviso de salida de carril; y Side Assist, el cual asiste a la hora de cambiarse de carril. El nuevo Škoda Octavia VRS también ha dado un paso hacia una experiencia de conducción más deportiva. El chasis está 15 milímetros más cerca de la carretera, lo que reduce significativamente el centro de gravedad del vehículo.
Otro factor clave de la deportividad de este modelo es su nuevo motor 2.0 TFSI de 265 hp, el cual cuenta con 20 hp más en comparación a la generación anterior. Como novedad en el último Škoda Octavia VRS, un diferencial controlado electrónicamente se encarga de la perfecta distribución del par entre las ruedas delanteras motrices.
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