DeLorean DMC-12: Historia, Características y Legado de un Icono Automotriz

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El DeLorean DMC-12, más que un simple automóvil, es un símbolo de innovación, de ambición desmedida, de fracaso empresarial, y, paradójicamente, de éxito cultural. No hay persona en el mundo que no conozca al DeLorean DMC-12, aunque es posible que muchos ignoren su nombre y hasta su origen. Sin embargo, con solo decir que fue la máquina del tiempo de la saga Volver al Futuro, todos sabrán de qué se trata. Su historia, corta pero intensa, está entrelazada con la industria del automóvil, el cine, y la cultura pop de una manera que pocos vehículos han logrado.

Orígenes y Diseño: Un Sueño Hecho Acero Inoxidable

La historia del DeLorean comienza con un hombre: John DeLorean. Nacido en Detroit en 1925, comenzó su carrera en la industria automotriz con GM. Desde sus innovaciones revolucionarias en General Motors hasta el lanzamiento de su propio automóvil icónico, la historia de DeLorean es un relato fascinante que trasciende los límites de la ingeniería y el negocio para adentrarse en el terreno de la intriga y la pasión. Un ingeniero brillante y un visionario audaz que, tras una exitosa carrera en General Motors, decidió emprender su propio camino. Su talento innato y su pasión por el diseño lo llevaron a ascender rápidamente en la compañía, convirtiéndose en uno de los ejecutivos más jóvenes de la misma. Fue clave en el desarrollo del legendario Pontiac GTO, considerado el primer muscle car americano. Su visión era crear un automóvil deportivo que rompiera con los moldes establecidos, un coche que fuera a la vez tecnológicamente avanzado y estéticamente impactante.

Fue así como en 1974 decidió dejar el cómodo sillón de la vicepresidencia de General Motors para iniciar su propia marca: DeLorean Motor Company (DMC). El próximo paso fue lograr el capital para construir una fábrica de automóvil de la nada. Con muchos inversionistas y con un acuerdo con el gobierno del Reino Unido, DeLorean levantó su industria en Irlanda del Norte.

El resultado fue el DMC-12, un automóvil que destacaba por varias características inusuales. La más llamativa, sin duda, era su carrocería de acero inoxidable cepillado, un material poco común en la industria automotriz que le confería un aspecto futurista y distintivo. Esta elección, aunque innovadora, generó desafíos en la producción y el mantenimiento, ya que el acero inoxidable es susceptible a las huellas dactilares y a los rayones. El exterior, obra del renombrado diseñador Giorgetto Giugiaro, se caracterizaba por sus paneles de acero inoxidable cepillado, que le daban una apariencia futurista y atemporal. El acero inoxidable de la carrocería nunca fue pintado de fábrica.

Otro rasgo distintivo eran sus puertas de ala de gaviota, un diseño que no solo era estéticamente atractivo, sino que también facilitaba el acceso al habitáculo en espacios reducidos. Sin embargo, este diseño también presentaba desafíos en términos de rigidez estructural y sellado, lo que a menudo resultaba en problemas de filtraciones de agua. Una de sus principales características son sus puertas al estilo alas de gaviota, por la forma que toman al abrir hacia arriba. Las puertas de ala de gaviota requerían un sistema de barras de torsión para facilitar su apertura y cierre. Este automóvil tenía un motor de 954 cc, de un solo cilindro y con un peso total que con suerte llegaba a los 100 kilogramos.

El diseño del chasis fue encomendado a Lotus, la prestigiosa firma británica de ingeniería automotriz, lo que garantizó un manejo ágil y deportivo. Para hacer realidad su visión, este emprendedor visionario contó con la colaboración de Colin Chapman, fundador de Lotus Cars y experto en diseño e ingeniería automotriz. Chapman, que gestionaba con gran éxito su propio equipo de la Fórmula 1, aportó su experiencia técnica y su enfoque en la simplicidad y la eficiencia, pero incluso su genio no pudo salvar al DMC-12 de los problemas que enfrentaba. El motor, sin embargo, fue una fuente de controversia. Inicialmente, DeLorean había planeado utilizar un motor rotativo Wankel, pero finalmente se optó por un motor V6 de origen Peugeot-Renault-Volvo (PRV). Este motor, si bien era fiable, carecía de la potencia y el refinamiento que se esperaban de un automóvil deportivo de su precio. El Delorean tiene un motor de seis cilindros (V6) que le entrega una potencia de 130 HP.

Producción y Desafíos: Un Camino Lleno de Obstáculos

La producción del DeLorean DMC-12 comenzó en 1981 en una fábrica construida en Dunmurry, Irlanda del Norte. La elección de esta ubicación, si bien benefició a la región al generar empleo, también presentó desafíos logísticos y políticos. La fábrica se encontraba en una zona conflictiva, lo que dificultaba el transporte de piezas y la contratación de personal cualificado.

Además, la compañía DeLorean Motor Company (DMC) enfrentó graves problemas financieros desde sus inicios. La inversión inicial fue insuficiente, y los costos de producción superaron las expectativas. Desde su nacimiento el proyecto de DeLorean estuvo marcado por la controversia. Como primera medida, el empresario no pudo cumplir con la promesa de un auto que fuera vendido por 12.000 dólares (de ahí su nombre) y le puso un precio final de 24.000 dólares. Además, el auto contaba con un motor muy poco potente para un deportivo. DMC-12 hace referencia al precio de venta original: 12,000 dólares. La calidad de los primeros modelos también fue deficiente, lo que generó críticas y afectó la reputación del vehículo.

A pesar de estos desafíos, el DeLorean DMC-12 logró captar la atención del público gracias a su diseño innovador y a la fuerte personalidad de John DeLorean. Sin embargo, las ventas no alcanzaron las cifras esperadas, y la compañía se vio al borde de la bancarrota. Este logro llevó al ejecutivo a pensar en ocupar su talento para desarrollar su propia empresa.

Ante las exigencias de dineros que debía pagar, en 1982 aceptó un ofrecimiento de traficar cocaína. En 1982 el padre del DMC-12 cayó preso acusado de tráfico de drogas y DeLorean Motors Company se fue a la quiebra. En 1982, John DeLorean fue arrestado acusado de tráfico de drogas, un golpe devastador para la compañía. Aunque fue absuelto de los cargos, el daño ya estaba hecho, y DMC se declaró en bancarrota a finales de ese mismo año. La producción del DeLorean DMC-12 cesó en 1983, después de haber fabricado alrededor de 9,000 unidades. DeLorean había encabezado el proyecto del Pontiac GTO en GM, un modelo que no tardó en transformarse en uno de los clásicos de la industria.

El Impacto Cultural: Volver al Futuro y la Inmortalidad

Sin embargo, la historia del DeLorean no terminó ahí. En 1985, el automóvil fue elegido como la máquina del tiempo en la película Volver al Futuro, un éxito de taquilla que catapultó al DeLorean a la fama mundial. La película transformó la percepción del público sobre el automóvil, convirtiéndolo en un icono cultural y un símbolo de la innovación y la aventura. En el año 85 comienza «Volver al Futuro».

Gracias a Volver al Futuro, el DeLorean DMC-12 trascendió su condición de automóvil deportivo para convertirse en un objeto de culto. Su diseño futurista y su asociación con los viajes en el tiempo lo hicieron irresistible para los fans de la ciencia ficción y la cultura pop. En pocos meses, y gracias al film de Robert Zemeckis, el DMC pasó de ser ícono del fracaso a un auto de colección. En el cine, uno de los elementos que nunca pasan inadvertidos son los vehículos que utilizan sus protagonistas.

En la película, el DeLorean DMC-12 es transformado en una máquina del tiempo por el excéntrico científico Emmett "Doc" Brown. La elección del DeLorean como vehículo para viajar en el tiempo fue una decisión audaz y acertada, que contribuyó en gran medida al éxito de la película. La apariencia futurista y las puertas de ala de gaviota del DeLorean lo convirtieron en el vehículo perfecto para transportar a Marty McFly a través del tiempo.

Legado y Preservación: Un Ícono que Perdura

A pesar de su corta producción y sus problemas financieros, el DeLorean DMC-12 ha dejado un legado duradero en la historia del automóvil. Su diseño innovador, su singularidad, y su aparición en Volver al Futuro lo han convertido en uno de los vehículos más reconocibles y deseados del mundo.

Se estima que alrededor de 6,500 DeLoreans todavía existen en la actualidad, y muchos de ellos son restaurados y preservados por entusiastas de todo el mundo.

Además, la compañía DeLorean Motor Company (DMC) ha sido revivida por un empresario estadounidense, y actualmente se dedica a la venta de piezas de repuesto, la restauración de DeLoreans, y la fabricación de réplicas del vehículo. DeLorean fue comprada por una empresa en Texas, la cual hoy es "la nueva DeLorean" y es el cuartel general para todos los entusiastas de la marca, donde se mantienen todos los repuestos originales del modelo y también piezas rediseñadas y reacondicionadas para mantener con vida a los modelos existentes aún.

Detalles Técnicos del DeLorean DMC-12

Aquí hay algunos detalles técnicos clave del DeLorean DMC-12:

  • Motor: V6 PRV (Peugeot-Renault-Volvo) de 2.85 litros
  • Potencia: 130 CV (97 kW)
  • Transmisión: Manual de 5 velocidades o automática de 3 velocidades
  • Tracción: Trasera
  • Peso: Aproximadamente 1230 kg
  • Aceleración 0-100 km/h: Alrededor de 8.8 segundos (versión manual)
  • Velocidad máxima: Aproximadamente 209 km/h

El Futuro del DeLorean

DeLorean Motor Company (estilizado como Delorean, o DMC, para ahorrarnos algunas letras) está próxima a presentarnos su primer nuevo modelo en 40 años, que son los que han pasado desde que el DeLorean original, el DMC DeLorean (DMC-12) dejó de producirse. La empresa viene tratando de hacer un DeLorean eléctrico desde el 2011. Esto podría hacerse realidad, gracias al nuevo teaser que ha emergido en algunas plataformas de la marca, incluyendo su sitio web. El video presenta la silueta de un auto, con las puertas abiertas hacia arriba, tal como el DeLorean original, una nueva parrilla iluminada con forma de V y también el nuevo logo de la empresa, con letras más futuristas. Del auto no se sabe absolutamente nada más, salvo que Italdesign, la casa de diseño fundada por Giorgetto Giugiaro y que hoy es propiedad del Grupo Volkswagen, está detrás de su diseño, tal como Giugiaro en su tiempo diseñó el original.

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