La madera siempre ha estado presente en la industria automotriz: las carrocerías e interiores de los primeros automóviles eran de madera, al tener como referente los antiguos carruajes. Con el tiempo la fueron remplazando por otros materiales como el acero, y hoy la madera se suele utilizar solo al interior de los autos de lujo para otorgarles un toque de elegancia y distinción.
Ejemplo de ello es el trabajo que viene realizando Japón desde 2016. Así nació el “Proyecto de Vehículo de Nanocelulosa (NCV)”, un súper auto fabricado casi en su totalidad con este material, que es elaborado a partir de pulpa de madera u otras plantas, el que se aglutina en pequeñísimas fibras, siendo 20 mil veces más estrechas que las de un cabello humano. Estas fibras se mezclan con resina, lo que resulta en un material ultra sólido que según las investigaciones es cinco veces más resistente que el acero y equivale a un quinto de su peso, con lo que se obtiene una carrocería 50 % más liviana que la de un auto tradicional.
Así, gracias al uso de esta nueva tecnología, sus creadores han logrado crear un auto con una huella ecológica mucho más pequeña que la que emite un vehículo tradicional, aunque aún es un prototipo que tiene como objetivo explorar nuevas técnicas de fabricación y mostrar las posibilidades de este material. El diseño deportivo del NVC evoca la forma de un Lamborghini Huracán por sus contornos angulosos y las puertas de mariposa del coupé. Este fue realizado por Yuzo Niimi de Toyota Customizing & Development, uno de los miembros del grupo de investigación.
Materiales Comunes en la Fabricación de Radiadores
La evolución de los materiales utilizados en radiadores ha estado impulsada por la búsqueda de un mejor rendimiento, menor peso y mayor durabilidad. Inicialmente, el cobre y el latón eran los materiales predominantes debido a su excelente conductividad térmica. Sin embargo, el aluminio se ha convertido en una alternativa popular, especialmente en vehículos modernos, gracias a su ligereza y costo-efectividad.
Cobre y Latón
Los radiadores de cobre y latón fueron comunes en el pasado debido a la alta conductividad térmica del cobre, lo que permitía una transferencia de calor eficiente. El latón, una aleación de cobre y zinc, se utilizaba a menudo para los tanques y otras partes del radiador debido a su resistencia a la corrosión. Sin embargo, estos materiales son más pesados y costosos que el aluminio, lo que ha llevado a su disminución en aplicaciones automotrices modernas.
Aluminio
El aluminio es el material predominante en los radiadores modernos. Su principal ventaja es su ligereza, lo que contribuye a la eficiencia general del vehículo. Aunque su conductividad térmica es menor que la del cobre, el aluminio puede compensar esto con diseños más grandes y eficientes. Además, el aluminio es más resistente a la corrosión que el acero y se puede reciclar fácilmente.
Acero Inoxidable
Aunque menos común que el aluminio, el acero inoxidable se utiliza en algunas aplicaciones especializadas, especialmente donde se requiere una alta resistencia a la corrosión y una mayor durabilidad. Los radiadores de acero inoxidable son más pesados y costosos que los de aluminio, pero pueden ser una buena opción para vehículos que operan en condiciones extremas.
Plástico
Algunos radiadores modernos incorporan componentes de plástico, especialmente en los tanques. El plástico reduce el peso y el costo, y puede ser diseñado para resistir la corrosión y las altas temperaturas. Sin embargo, los tanques de plástico son más propensos a agrietarse o romperse con el tiempo, especialmente si se exponen a temperaturas extremas o a productos químicos agresivos.
Tipos de Radiadores según su Construcción
Además de los materiales, los radiadores se pueden clasificar según su diseño y construcción. Los dos tipos principales son los radiadores de flujo cruzado y los radiadores de flujo vertical.
Radiadores de Flujo Cruzado
En un radiador de flujo cruzado, el refrigerante fluye horizontalmente a través del núcleo del radiador, de un lado al otro. Este diseño permite un área de superficie más grande y una mejor disipación del calor en comparación con los radiadores de flujo vertical. Los radiadores de flujo cruzado son comunes en automóviles y camiones modernos.
Radiadores de Flujo Vertical
En un radiador de flujo vertical, el refrigerante fluye verticalmente hacia abajo a través del núcleo del radiador. Este diseño era más común en vehículos más antiguos, pero ha sido reemplazado en gran medida por los radiadores de flujo cruzado debido a su menor eficiencia.
Componentes de un Radiador
Un radiador típico consta de varios componentes clave, cada uno de los cuales desempeña un papel importante en su funcionamiento.
- Núcleo del radiador: Es la parte principal del radiador, responsable de disipar el calor. Está formado por una serie de tubos delgados y aletas que aumentan la superficie expuesta al aire.
- Tanques: Los tanques están ubicados en la parte superior e inferior (o a los lados en los radiadores de flujo cruzado) del radiador y sirven como depósitos para el refrigerante.
- Aletas: Las aletas están hechas de un material conductor térmico, como aluminio o cobre, y están unidas a los tubos del núcleo para aumentar la superficie de disipación de calor.
- Tapón del radiador: El tapón del radiador sella el sistema de refrigeración y ayuda a mantener la presión adecuada. También incluye una válvula que libera la presión si excede un cierto límite.
- Mangueras: Las mangueras conectan el radiador al motor y permiten que el refrigerante circule entre los dos.
Mantenimiento del Radiador
El mantenimiento regular del radiador es esencial para garantizar su funcionamiento eficiente y prolongar su vida útil.
- Inspeccione regularmente el radiador en busca de fugas, corrosión o daños.
- Limpie las aletas del radiador con un cepillo suave o aire comprimido para eliminar la suciedad, los insectos y otros residuos que puedan obstruir el flujo de aire.
- Revise el nivel y la condición del refrigerante regularmente. Agregue refrigerante si es necesario y reemplace el refrigerante según las recomendaciones del fabricante.
- Realice una prueba de presión en el sistema de refrigeración para detectar fugas.
- Reemplace el tapón del radiador cada dos años o según las recomendaciones del fabricante.
¿Por qué los autos modernos son más seguros?
Los autos de hoy en día ya no son como los de antes. Y es que más allá de las nuevas tendencias, la movilidad eléctrica, los interiores full tecnológicos o las funciones de conducción semi autónoma, que pueden gustarte más o menos, es indiscutible lo mucho que han mejorado los autos en términos de seguridad.
Como decíamos, hay mucha gente que piensa, por ejemplo, que los autos de antes eran más duros y por tanto más seguros que los de ahora en caso de impacto. Pero nada más lejos de la realidad, pues la carrocería de un vehículo moderno está hecha para deformarse por completo, justamente, para absorber así la máxima energía cinética procedente del choque, sin afectar al habitáculo y por tanto a sus ocupantes.
Lo demuestran una serie de test de choques, que ponen a prueba autos de distintas generaciones e incluso mismo modelo, pero con distintos años. La prueba consistió en un choque semi-frontal entre ambos vehículos a una velocidad de 64 kilómetros por hora. Los resultados hablaron por sí solos. La prueba otorgó cero estrellas al Corolla de 1998, el cual terminó con daños estructurales catastróficos. De ser un siniestro real, el impacto habría causado lesiones severas en la cabeza, el pecho y las piernas de sus pasajeros, tal y como registraron los sensores de los dummies.
Por el contrario, el Corolla 2015 obtuvo una calificación de cinco estrellas, lo que significa que los pasajeros habrían salido muy bien parados del accidente.
Por supuesto, cuando una tecnología se estandariza, suele bajar su precio. Por eso es más barato incorporar en un auto actual el ABS que hace 30 años, cuando apenas había modelos que podían llevarlo. La cuestión es que no se trata de un solo sistema, son muchos y la lista no deja de ampliarse. Además, cada vez son más complejos y, por lo tanto, más caros.
¿Qué es un Auto Clásico?
La fundamental es la que determina que un vehículo clásico es aquel que ha cumplido 25 años desde que se construyó o, de no conocerse esta fecha, desde que se matriculó por primera vez. A partir de esta premisa básica, el reglamento explica los pasos que deben seguirse para lograr que un coche sea registrado como Vehículo Histórico, especialmente los exámenes técnicos que debe superar.
Una vez que se ha logrado inscribir el coche o motocicleta en el organismo competente , hay varios requisitos de circulación que explican cómo debe utilizarse un clásico. El primer apartado a tener en cuenta es el del permiso de circulación, que es especial, porque cuenta con cuatro fotos del vehículo y lleva una franja amarilla que lo distingue de los demás permisos.
Si el coche conserva la original, deberá acompañarla de un distintivo de Vehículo Histórico, una placa especial que identifica a estas unidades tan características. De no conservar su matrícula inicial, se le asignará una histórica. Además, los matriculados después de 1970 deberán llevar placas homologadas.
tags: #Auto



