La contaminación acústica es un problema omnipresente en las ciudades, y afecta profundamente la calidad de vida de sus habitantes. En Chile, el 50% de las quejas ambientales se debe a ruidos, y el tránsito de vehículos representa más del 70% del ruido ambiental en una ciudad.
Se calcula que un susurro tranquilo podría tener alrededor de 30 decibeles (dB), mientras que el motor de una moto llega a los 90 dB y los bocinazos de un auto a los 100 dB. Estos últimos ejemplos representan ruidos que, usualmente, son molestos para las personas. Pero los placenteros también pueden ser dañinos.
¿Qué es la Contaminación Acústica?
La contaminación acústica, también conocida como ruido, ocurre cuando hay demasiado sonido o vibraciones en el entorno. Esto puede venir de diversas fuentes y puede resultar molesto, riesgoso o dañino para las personas y sus actividades, así como para sus pertenencias. La definición de sonido es cualquier tipo de variación que el sistema auditivo percibe.
El ruido excesivo puede causar estrés, trastornos del sueño, pérdida auditiva y problemas cardiovasculares.
Consecuencias de la Contaminación Acústica
La pérdida de audición puede darse en uno de los oídos o en ambos y sus consecuencias sobre la calidad de vida pueden ser bastante profundas. Puede llevar a problemas de comunicación, aislamiento, depresión y hasta problemas cognitivos, por lo que es importante prevenirla y si ya hay síntomas consultar al otorrino.
Según estudios internacionales, la exposición duradera al sonido de baja frecuencia, como el que proviene de los ventiladores o el sonido de un tren o un avión, puede producir enfermedad vibroacústica que jamás relacionaríamos al bullicio de la ciudad. Un año o dos de exposición continua a esos sonidos provoca la aparición de síntomas y enfermedades que poco asociamos con el ruido, como problemas gastrointestinales, infecciones a la faringe y bronquitis.
Normativa Chilena sobre Ruido Vehicular
Actualmente, el país cuenta con el Decreto Supremo N°38/2011 del Ministerio del Medio Ambiente (MMA) para la regulación del ruido generado por fuentes fijas, que establece límites según el uso del suelo y horario. Por ejemplo, en una zona residencial es de 55 dB en el día y 45 dB en la noche. Al transporte se añade el Decreto Supremo N°7/2015 del Ministerio del Medio Ambiente, que regula la emisión del ruido por vehículos livianos, medianos y motocicletas.
Impulsada por el Ministerio de Medio Ambiente, regirá desde 2017 para vehículos nuevos que lleguen al país. La normativa establece un límite de entre 74 y 80 decibeles para el sonido del motor. Actualmente, las emisiones de ruido de los vehículos que ingresan a Chile, sólo se rigen por la regulación nacional de los fabricantes.
Será en un laboratorio especializado en el Centro de Control y Certificación Vehicular (3CV), dependiente del Ministerio de Transportes, donde se certificarán las emisiones de ruido. Esta norma busca también desincentivar a las personas que gustan de sacar el silenciador o el tubo de escape.
La Electromovilidad como Solución
La electromovilidad se presenta como una alternativa para enfrentar este problema, pero aún quedan desafíos para llegar a la meta de 100% de vehículos eléctricos para el año 2035.
Si todos los vehículos de las calles de Santiago fueran eléctricos, disfrutaríamos de una ciudad hasta 70 veces más silenciosa, según los datos del Ministerio de Medio Ambiente. En ese sentido, se espera que para 2035 el país logre cumplir la meta de 100% vehículos eléctricos o cero emisiones.
A principios de agosto del año pasado (2023), el Gobierno dio a conocer la hoja de ruta para la electromovilidad en Chile, con el objetivo de generar las condiciones para concretar las metas de la Estrategia Nacional de Electromovilidad.
La electromovilidad representa una solución viable y efectiva para combatir la contaminación acústica en Santiago y otras ciudades de nuestro país. Usar estos vehículos eléctricos no solo ayuda a reducir los altos niveles de ruido ambiental, sino que aporta a un estilo de vida más sostenible y saludable para todos.
Comparativa de Niveles de Ruido
Al comparar el ruido emitido por vehículos eléctricos livianos frente a otros medios de transporte tradicionales, evidenciamos que generan en promedio menos de un tercio de los decibeles (dB) esperados.
| Fuente de Ruido | Decibeles (dB) |
|---|---|
| Bus | 70-90 |
| Bicicleta mosquito | 50-80 |
| Metro de Santiago (dentro del vagón) | 87.1 |
¿Cómo Identificar un Potencial Daño Auditivo?
Los síntomas que deben hacer sospechar un daño auditivo son el tinnitus o zumbido en el oído, que es la percepción de un sonido cuando este no existe. Otro síntoma es la hipoacusia o la pérdida de audición, que se puede manifestar con dificultad para escuchar o, más comúnmente, dificultad para entender. En estos casos la persona escucha, sabe que alguien le está hablando, pero no es capaz de comprender el mensaje. Esto puede acentuarse en ambientes ruidosos.
Consejos para la Prevención
Para mantener una audición saludable, es importante tener en consideración no sólo la intensidad del sonido sino que también el tiempo de exposición. Por ejemplo, la OMS sostiene que más de 4 minutos de música a todo volumen en los audífonos puede provocar un daño auditivo.
- Mantener un volumen y tiempo de uso moderado: Constanza Carrero recomienda utilizar la regla del “60/60″: esto es, no utilizar audífonos intraurales -aquellos que se insertan en el oído- por más de 60 minutos al día y no superar el 60% del volumen al que pueden funcionar. Por su parte, Bárbara Huidobro recomienda optar por auriculares con cancelación de ruido activa. “Así no es necesario subir tanto el volumen”.
- Limitar el tiempo que se pasa en actividades ruidosas: No sólo los conciertos y la música saliendo a todo volumen desde los audífonos pueden ser factores de riesgo: clubes nocturnos, discotecas y bares también pueden implicar una exposición riesgosa a altos niveles de audio. Lo aconsejable, según la OMS, es darse descansos auditivos. “No se debe esperar a sentir alguna molestia para dejar de exponerse a ruidos fuertes, ya que ahí el daño será irreversible. Lo más importante es prevenirlo”, añade Huidobro. Cuando la exposición se da en el ámbito laboral, Huidobro señala que es importante considerar que “hay leyes que protegen a los trabajadores con límites de intensidad y tiempo de exposición a ruidos. En caso de ser necesario es importante que se utilice protección auditiva en los trabajos de riesgo”.
- Toma medidas al momento de ir a conciertos y festivales: “Usa protectores auditivos o tapones”, sugiere Huidobro. “Además, evita situarte cerca de los parlantes o altavoces, ya que si se está muy cerca, el riesgo auditivo aumenta exponencialmente”, expone Huidobro.
- Realiza chequeos auditivos de manera regular: Ya que se desarrolla de manera lenta, la mayoría de las personas no sabe si presenta pérdida auditiva.



