Volkswagen (VW) atraviesa su crisis más profunda en años, y no es casualidad que esto también afecte a Alemania. Los problemas del fabricante de automóviles están poniendo de manifiesto sus errores, y también muestran cómo el modelo económico alemán está luchando por mantenerse al día en un mundo cambiante.
Hasta 40 veces más de lo permitido estarían contaminando en Chile más de 5000 vehículos con motor diésel (TDI), cuyos softwares fueron alterados por el fabricante Volkswagen para engañar los sistemas de medición de emisiones. El Grupo Volkswagen ya ha pagado más de US$ 30,7 mil millones en multas, daños, compensación a inversionistas y actualizaciones técnicas.
Solucionar estos problemas exigirá cambios tanto para el fabricante como para la tercera economía mundial. “Los problemas de VW reflejan hasta cierto punto los problemas de la economía alemana, y los problemas de la economía alemana se reflejan en VW”, comentó Moritz Schularick, presidente del Instituto de Kiel para la Economía Mundial, un think tank independiente. “La resistencia al cambio es algo que pesa sobre ambos”, manifestó.
Las escasas ventas, la creciente competencia extranjera y una costosa estrategia de vehículos eléctricos que no ha entusiasmado a los compradores, han dejado las acciones de VW cotizando en torno a mínimos de 14 años. El martes, la empresa canceló un acuerdo de 30 años para evitar despidos forzosos en la marca VW, preparando una batalla con los trabajadores en su intento de reducir su base de costos.
El Impacto en la Economía Alemana
Mientras, la economía alemana se estanca. Su PIB, casi plano desde 2019, se contrajo un 0,3% en 2023, y algunos economistas prevén que vuelva a caer este año.
VW es el mayor empleador de Alemania y la fabricación de automóviles es la industria insignia del país, representando el 5% del Producto Interno Bruto (PIB), según varias estimaciones. “VW es para Alemania lo que Nokia era para Finlandia o Samsung para Corea del Sur... Hay un escenario en el que ese sector se contraerá significativamente y sustituir esos puestos de trabajo por otros igualmente bien pagados no será fácil”, dijo Dirk Schumacher, economista para Europa de Natixis.
El malestar económico de Alemania y la crisis de VW tienen raíces comunes, según economistas y analistas: la excesiva dependencia de China, los altos costos y un liderazgo tecnológico que se erosiona.
Excesiva Dependencia de China
La industria manufacturera representa una quinta parte del PIB alemán, aproximadamente el doble que en Estados Unidos, y se centra en bienes de capital y en automóviles. Durante años, esto encajó bien en un mundo globalizado: las empresas alemanas construyeron fábricas en mercados emergentes, excavaron el Metro chino y fabricaron coches para las nuevas clases medias.
En ningún lugar fue más claro el auge que en VW. Hace una década, la empresa registró 5.200 millones de euros, equivalentes a unos US$ 5.700 millones, de beneficios de explotación de sus empresas conjuntas chinas, y eso sin incluir los ingresos por licencias de marca, venta de piezas o exportación de modelos de gama alta desde Alemania.
El Covid-19, la geopolítica y la maduración de la economía china cambiaron la situación. Al aumentar los aranceles y otras barreras comerciales en todo el mundo, las exportaciones alemanas empezaron a caer. China había sido el mayor socio comercial de Alemania desde 2015, por lo que la desaceleración del crecimiento en ese país golpeó duramente a las empresas alemanas, al igual que el ascenso de los competidores chinos. “China”, explicó Schularick, “pasó de ser viento de cola a viento en contra”.
Altos Costos en Casa
China no es la única culpable. La escala, el costo y la inflexibilidad de las operaciones de VW en Alemania hacen que la compañía tenga márgenes de beneficio más estrechos que sus rivales, a pesar de poseer una lucrativa cartera de marcas de lujo como Audi y Porsche. Esto hace que la empresa sea vulnerable a los retos macroeconómicos o del sector.
El sesgo operativo de Volkswagen hacia su territorio de origen, de altos costos, es inusual. Alemania representaba el 57% de sus activos y el 44% de sus empleados en 2023, pero sólo el 19% de los ingresos. En Toyota, el rival más cercano de VW en términos de escala, Japón representó el 23% de los ingresos, el 27% de los activos y el 18% de los empleados en el año hasta marzo.
Tras años de contención salarial que impulsaron su competitividad a principios de la década de 2000, Alemania se convirtió brevemente en el mayor exportador mundial de mercancías. Desde entonces, esta ventaja se ha desvanecido. La mano de obra alemana es ahora una de las más caras de Occidente, y la productividad laboral se ha estancado desde 2019.
Perdiendo la Carrera Tecnológica
VW gasta más que sus competidores -y que cualquier otra empresa europea- en investigación y desarrollo. Los analistas prevén que este año desembolse el equivalente a casi US$ 19.000 millones en I+D, más del doble que Toyota. Sin embargo, últimamente no tiene mucho que demostrar.
Las décadas de excelencia de VW en motores de combustión han sido de poca ayuda en el desarrollo de vehículos eléctricos, cuyo rendimiento depende, en gran medida, de las baterías y el software. Con esas tecnologías lideradas por Tesla y China, Volkswagen lucha por destacar.
Demandas y Acciones Legales
“Es una situación preocupante y hoy ya existe precedente jurídico en Europa y Estados Unidos, incluso Brasil. En Alemania, según la misma Volkswagen, hay unas 50 mil demandas contra la empresa o afiliados, 14 mil de las cuales ya fueron resueltas.
Aunque no hay decisión todavía, a fines de febrero la corte en Alemania declaró que el software “engañador” debe ser considerado un «defecto», lo que se convirtió en un espaldarazo a las exigencias de los consumidores. En Sao Paulo (Brasil), la organización de consumidores ganó el juicio contra la empresa, que tuvo que pagar el equivalente a $ 10 millones de pesos chilenos como compensación a cada afectado. Se ordenó también el retiro de las camionetas Amarok, y el pago de US$20.000 aprox.
Los automóviles afectados cuentan con motores diésel, identificados con la sigla TDI, fabricados principalmente entre 2009 y 2015. Se calcula que en el mundo se produjeron 11 millones de automóviles con este dispositivo fraudulento. Según cálculos revelados en un reportaje realizado por Canal 13, los cinco mil vehículos diésel que circularían con el software alterado en Chile, estarían contaminando el equivalente a 500 mil automóviles bencineros.
El Cuarto Juzgado Civil de Santiago declaró admisible la demanda presentada por la Organización de Consumidores y Usuarios de Chile, ODECU, en contra de Porsche Chile y DITEC, en su calidad de representantes en Chile de las marcas del grupo Volkswagen, por las infracciones cometidas y daños causados a los compradores en el marco del fraude denominado “Dieselgate”. La demanda solicita la aplicación de multas por infracciones cometidas a la Ley de Protección a los Derechos de los Consumidores, junto con la reparación de los daños ocasionados a los consumidores o usuarios de vehículos afectados.
Seguros Automotrices y Reclamos en Chile
Una preocupación constante de los automovilistas es la seguridad de sus vehículos. El Sernac realizó un ranking de reclamos para transparentar cómo funciona el mercado de los seguros automotrices. El estudio dejó una serie de conclusiones, quedando como principal motivo de los reclamos la negativa a pagar los siniestros asegurados por parte de las empresas aseguradores.
El director nacional del Sernac, Andrés Herrera, comentó que “actualmente el mercado de los seguros es muy competitivo y cada vez más consumidores acceden a ellos, por lo que es relevante que las empresas eleven sus estándares de calidad de servicio para que los usuarios, al momento de necesitarlos, tengan todas las facilidades y no se encuentren con trabas y problemas”.
Sernac dio cuenta que durante el primer semestre de 2023 recibió 3.886 reclamos relacionados con seguros automotrices.
Motivos de los Reclamos
- Negativa a pago de siniestro asegurado (46,7%)
- Incumplimiento de lo ofrecido (17,4%)
- Retardo en la reparación (14,8%)
- Mala calidad del servicio (11,6%)
Ranking de Reclamos por Empresa Aseguradora
- BCI Seguros Generales (18,7%)
- Sura (15,2%)
- Renta Nacional (13,7%)
- Zenit (9,3%)
- Liberty (8,3%)
Del total de los reclamos recibidos, en promedio un 50,35% fueron acogidos por las compañías de seguros generales/seguros automotrices, mientras que un 45,55% de los reclamos no fueron acogidos.
El análisis que entregó Sernac a través de su sitio web también permitió elaborar un ranking de reclamos, considerando el tamaño de cada compañía de seguros.
Según este cuadro del servicio encargado de velar por los derechos de los ciudadanos, las empresas con mejor desempeño fueron:
- Reale (4,6)
- Consorcio Nacional (8,2)
- Mapfre (10,1)
- Zurich Chile (11,4)
- HDI (12,5)
Por su parte, las empresas aseguradoras de peor desempeño fueron:
- Zenit (26,6 puntos)
- BCI Seguros Generales (21,2)
- Renta Nacional (17,7)
- Sura (17,6)
- FID Chile (16,5)
En estos casos de seguro automotriz, el servicio señaló que concluyó tres Procedimientos Voluntarios Colectivos con compañías de seguro (Liberty Compañía de Seguros Generales S.A.; Seguros Generales Suramericana S.A.; y, BCI Seguros Generales S.A.) precisamente por la demora excesiva en la reparación de los vehículos afectados por siniestros de pérdida parcial, cubiertos por las respectivas pólizas. Estos procedimientos voluntarios derivaron en acuerdos que beneficiaron a los consumidores por alrededor de $ 700 millones.
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