El Control Dinámico de Estabilidad (DSC) es un sistema de seguridad crucial en los vehículos BMW, diseñado para reducir el riesgo de accidentes. Sin embargo, hay situaciones en las que desactivar este sistema puede ser beneficioso para el conductor experimentado. Comprender cómo funciona y cuándo desactivarlo permite un mayor control sobre el vehículo.
¿Qué es el DSC y cómo funciona?
El DSC monitorea constantemente la dirección y el comportamiento del vehículo mediante sensores inteligentes. Si detecta una desviación, el DSC se activa para ajustar el par motor y aplicar fuerza de frenado a ruedas individuales si es necesario, ayudando a mantener la estabilidad.
Junto con el DSC, también se encuentra el Control de Tracción (DTC). La función DTC optimiza la fuerza de frenado para adaptarla a cualquier superficie, por muy irregular o resbaladiza que sea. Además, el sistema incorpora el Bloqueo Electrónico del Diferencial (EDLC).
En los motores con elevado par de giro, el control electrónico de tracción (ASR) ofrece mayor confort y seguridad, especialmente sobre firmes resbaladizos o de adherencia desigual. El control de tracción permite un arranque y una aceleración suaves a lo largo de toda la gama de velocidades, sin patinaje de las ruedas ni coletazos. El ASR actúa sólo en combinación con el acelerador y utiliza componentes del sistema antibloqueo de frenos (ABS). Si una rueda empieza a girar con mayor rapidez que las demás (deslizamiento), el ASR interviene en el sistema de gestión del motor y reduce la potencia hasta que la rueda deje de patinar.
El sistema ASR representa una nueva contribución a la seguridad activa, dado que mantiene la tracción y la estabilidad direccional del vehículo durante la fase de aceleración a cualquier velocidad. Además reduce el desgaste de los neumáticos. La activación del sistema ASR se indica con el parpadeo de la luz del indicador en el cuadro de instrumentos. Se puede desactivar el ASR pulsando el interruptor del ESP.
¿Cuándo desactivar el DSC?
Si tienes confianza en tu habilidad al volante y quieres aprovechar toda la potencia del motor con un control casi total sobre el vehículo, puedes desactivar los sistemas DSC y DTC. Al desactivar estos sistemas, se permite que las ruedas patinen más, lo cual puede ser útil en ciertas situaciones:
- Conducción deportiva: Para conductores experimentados que buscan un mayor control en pistas o carreteras sinuosas, desactivar el DSC permite un estilo de conducción más agresivo.
- Condiciones específicas: En situaciones donde se requiere un mayor deslizamiento de las ruedas para ganar tracción, como en nieve profunda o arena suelta.
MINI y la seguridad
Los dummies que usamos en los ensayos de colisiones trabajan muy duro para que los conductores de MINI puedan divertirse en carretera con la máxima seguridad. Las exigentes pruebas realizadas garantizan que tanto los ocupantes del vehículo como los peatones están protegidos por los sistemas de seguridad más sofisticados del mercado. En MINI pensamos que disfrutarás más en tu nueva aventura si sabes que estás a salvo.
El paquete opcional de Asistencia a la conducción te ofrece funcionalidades como la alerta de colisión frontal o la protección activa para peatones. La cámara del parabrisas detecta situaciones críticas, emite una doble alerta y prepara el sistema de frenado para reducir el tiempo de reacción. También incluye funciones tan útiles como el reconocimiento de señales de tráfico, el asistente para luz de carretera o el control de crucero activo.
Si ocurre lo que nadie quiere que ocurra, MINI también está ahí para echarte una mano. Con el sistema Llamada de Emergencia opcional, tu MINI hará automáticamente una llamada de auxilio a la centralita del Grupo BMW para comunicar tu posición, la dirección que llevabas y el número de airbags que se han activado. ¿Has entrado demasiado rápido en una curva? En situaciones de emergencia, acelera el proceso y reduce al mínimo la distancia de frenado para que te puedas detener en menos tiempo.
El caso del BMW 1 M Coupé
El 1 M es un auto para los puristas, la transmisión es completamente manual, es decir, el conductor debe tener total interacción con el motor y los engranes del vehículo, situación cada vez menos común aún tratándose de autos deportivos. Bajo el cofre encontramos una tradicional motorización y conformación de BMW, se trata de un seis en línea, colocado de manera longitudinal y no de manera transversal como en casi todos los autos del mercado. Para detener toda esta tecnología generadora de energía cinética hacen falta unos buenos frenos, evidentemente el 1 M incorpora discos en las cuatro ruedas, los delanteros de 360 mm de diámetro y los traseros de 350 mm, en ambos casos ventilados y perforados.
Las medidas exteriores del BMW 1 M Coupé son 4,373 mm de longitud, 1,420 de altura y 1,803 de ancho. Como todo BMW los interiores están muy bien logrados, los materiales son de inmejorable calidad y el ensamble de las partes es prácticamente perfecto, el color predominante es negro, en el caso del 1 M un pespunte de hilo color naranja enmarca casi todo el interior, los paneles de las puertas y parte frontal del tablero tienen aplicaciones de alcántara (material sintético de tacto similar a la gamuza, pero mucho más resistente).
El polémico iDrive que permite manipular todas las funciones del 1 M está presente y despliega la información a través de una pantalla de 8.8 pulgadas. Los instrumentos del BMW 1 M no son nada espectaculares, dos diales negros con numerales y agujas blancas, lucen sencillos y con poca gracia para el no conocedor. El velocímetro marca hasta los 300 Km/h (la velocidad máxima está limitada a 250 km/h) y el tacómetro que marca hasta las ocho mil vueltas, la zona de régimen máximo está en las 6,500 rpms.
Hacer un rebase con el 1 M es simplemente una delicia, tan solo basta hundir un poco más el acelerador y el coupé responderá con el menor de los retardos. La poderosa tracción llega a las ruedas traseras mediante un diferencial autoblocante de deslizamiento limitado que hace que las zonas sinuosas sean pan comido, pero es prudente comentar que el control de tracción y estabilidad es demasiado intrusivo, dicho control se puede desactivar permitiendo que el BMW 1 M sobrevire un poco, pero para disfrutar de este tipo de maniobras es importante tener en mente que se debe ser un conductor experimentado.
El Nuevo BMW M2
Con su motor de seis cilindros en línea de 338 kW/460 hp y tracción trasera, la segunda generación del vehículo deportivo compacto de alto desempeño promete un placer de conducir sin adulterar. Las dimensiones compactas, junto con la tecnología de tren motriz y chasis adaptada del BMW M3 y BMW M4, son el corazón de un concepto de vehículo que dota a la nueva edición del modelo de dos puertas de una agilidad seductora y un manejo que sigue siendo fácilmente controlable incluso cuando el conductor explora los límites del vehículo. Este perfil de carácter distintivo también se manifiesta en el expresivo diseño exterior con sus atléticas proporciones de coupé.
Con una potencia máxima de 338 kW/460 hp, el motor bajo el capó del nuevo BMW M2 supera a la unidad base utilizada por su predecesor en 66 kW/90 hp. El par máximo de 550 Nm se produce entre 2,650 y 5,870 rpm con una salida máxima que llega a las 6,250 rpm. El nuevo motor acelera a un máximo de 7,200 rpm. La potencia del motor se transmite a las ruedas traseras a través de una transmisión M Steptronic de ocho velocidades con Drivelogic de serie.
Sus cambios de marcha extremadamente deportivos, la conexión directa con el motor y la capacidad de ejecutar múltiples cambios descendentes a la marcha más baja disponible forman la base ideal para una aceleración cautivadora e instantánea. Se maneja mediante una palanca selectora con el último diseño M, así como levas de cambio en el volante. Dependiendo del mercado, una caja de cambios manual de seis velocidades está disponible como opción para cualquiera que busque una experiencia de rendimiento en el molde clásico, arraigado en la intensa interacción entre el conductor y el vehículo.
Se presta a un estilo de conducción deportivo gracias no solo a su acción de cambio definida con precisión, sino también al Asistente de cambio de marchas, que utiliza el control de velocidad de acoplamiento para garantizar un funcionamiento sin resbalones al cambiar a una marcha inferior al frenar en las curvas. El nuevo BMW M2 alcanza los 100 km/h desde el reposo en 4.1 segundos con la transmisión M Steptronic de ocho velocidades y en 4.3 segundos cuando está equipado con la caja de cambios manual de seis velocidades.
Independientemente de la elección de la transmisión, la forma tradicional de desempeño dinámico del nuevo BMW M2 también se materializa en su tracción trasera. La acumulación lineal de las fuerzas de aceleración lateral característica de los modelos M ayuda al conductor a guiar el vehículo en las curvas con derrapes controlados, por ejemplo. Otro factor que contribuye a la sublime dinámica del BMW M2 es el diferencial M activo en el eje trasero. También incluido de serie, es capaz de generar sin problemas un efecto de bloqueo de hasta el 100 por ciento cuando sea necesario.
Consideraciones adicionales
- Seguridad: Desactivar el DSC reduce la intervención del sistema en la conducción, lo que significa que el conductor debe estar preparado para controlar el vehículo sin asistencia electrónica.
- Experiencia: Se recomienda solo para conductores con experiencia y en entornos controlados.
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