A continuación, exploraremos un tutorial para desmontar los asientos de un Chevrolet Cruze. Además, analizaremos el Chevrolet Orlando, destacando su espacio interior, confort y otras características relevantes.
Espacio Interior y Confort del Chevrolet Orlando
Dentro de la inmensa mayoría de monovolúmenes que hay en el mercado, el Chevrolet Orlando es una de las opciones más interesantes que hay en estos momentos, un modelo muy satisfactorio por habitabilidad, prestaciones, equipamiento y precio.
Motor y Rendimiento
Bajo el capó hay un buen motor. Se trata de un 2.0 litros de cuatro cilindros y 16 válvulas con bloque de hierro fundido y culata de aluminio, que presenta doble árbol de levas (DOHC). Tiene un sistema de inyección por conducto común que funciona a una presión de 180 bares, lo que reduce el consumo y las emisiones.
Esta mecánica entrega una potencia de 163 CV a 3.800 rpm y un par máximo de 360 Nm a 2.000 rpm. Su rendimiento y funcionamiento es excelente, ya que ofrece muy buenas prestaciones, siempre muestra mucha fuerza en todo el margen de giro y tiene un tacto bueno.
Por prestaciones y respuesta es un sobradamente válido, incluso si se viaja con siete ocupantes y con el maletero hasta la bandera. Es un motor con tanto par, que podemos llevar el motor a un giro muy bajo con marchas muy largas sin que planteé una sola queja, de hecho, los tiempos de recuperación del motor de 163 cv son de 12,2 segundos para acelerar entre 40 y 100 km/h (4ª marcha) y 11 segundos para pasar de 80 a 120 km/h (5ª marcha).
Nuestra unidad estaba asociada al cambio manual de 6 velocidades (hay uno automático de idénticas relaciones que cuesta 1.100 €). Su tacto guiado no está muy descuidado y, aunque resulta algo denso cuando se maneja con rapidez y tiene unos recorridos demasiado largos, en líneas generales se muestra bastante correcto.
Consumo de Carburante
El consumo de carburante varía mucho en función del tipo de conducción, de la carga y de los ocupantes que tenga el vehículo. Con un conductor y sin equipaje, hemos obtenido un consumo medio de 7,3 l/100 km circulando por autovía a una velocidad que nunca ha superado los 120 km/h. Sin embargo, en cuanto dejamos de ser cuidadosos con el acelerador y aumentamos el ritmo, el consumo siempre se estabilizaba entre 8 y 9 litros en un ciclo combinado entre ciudad y carretera.
Experiencia al Volante
La versión del Chevrolet Orlando que hemos tenido la oportunidad de probar cumple con todo lo que cabe esperar en un coche de este tipo. Para empezar, es un coche suficientemente confortable, aunque los reglajes de la suspensión inclinan la balanza, ligeramente, más a la estabilidad que al confort puro y duro. La suspensión filtra bien las imperfecciones del asfalto y, únicamente, se muestra algo seca cuando pasamos por un badén o un bache a una velocidad elevada.
Una de las cosas que me ha sorprendido muy positivamente del Orlando, es lo bien que se han filtrado los ruidos generados por la rodadura, motor y aerodinámica. En este sentido, está a la atura de los mejores e, incluso, de coches más costosos de categoría equivalente.
Dinámicamente, la suspensión está bien trabajada para que el coche transmita agilidad y ligereza, un resultado muy a valorar si se tiene en cuenta que se trata de un vehículo que pesa 1.655 kg y mide más de 4 metros y medio de largo. Además, los balanceos y cabeceos de la carrocería están muy bien contenidos para que prime la estabilidad por encima de otros apartados.
La dirección de cremallera-piñón asistida hidráulicamente se ha ajustado para dar mayor respuesta, mejorando la sensación en torno al punto central y la capacidad de reacción del conductor. La dirección está diseñada para responder rápidamente, con un recorrido de volante inferior a tres vueltas; el diámetro de giro, 11,3 metros, es relativamente corto. Su tacto es agradable, tanto en ciudad, como en carretera.
Nuestra unidad de pruebas equipaba unos neumáticos kumho solus kh17 225 50 R17 94V. Su nivel de adherencia en seco nos ha parecido algo pobre.
Sistema de Frenos
Todas las versiones del Chevrolet Orlando incluyen frenos con discos ventilados de 300 mm delante, y discos macizos de 292 mm detrás, además de calibradores de pistón único. Su funcionamiento, respuesta y durabilidad en frenadas constantes en todo tipo de condiciones ha sido muy bueno.
Los frenos están equipados con un forro orgánico sin amianto, lo que aumenta su resistencia al desgaste, reduce el ruido de frenado y mejora el tacto del pedal. El freno de mano (o freno de estacionamiento) funciona por cable, no tiene demasiado recorrido y se maneja con poco esfuerzo.
El sistema de frenos antibloqueo (ABS) del Orlando, que incide en las cuatro ruedas, emplea información proporcionada por los sensores de velocidad de las ruedas para regular el frenado selectivo de cada una de ellas con el fin de reducir al mínimo la distancia de detención, al tiempo que mantiene la estabilidad y el control de la dirección en frenadas fuertes. La capacidad de detención del Orlando en caso de frenadas de emergencia viene reforzada por el asistente de frenado hidráulico (HBA).
El esfuerzo de frenado delantero/trasero, o distribución, se controla mediante una parte integral del sistema ABS denominada Distribución Electrónica de Fuerza de Frenado (EBD). Emplea un control trasero independiente para mejorar la estabilidad y el frenado en curvas y garantiza un uso efectivo de los frenos traseros cuando el vehículo está muy cargado.
El Sistema de Control de Tracción (TCS) de serie incide tanto en la frenada como en el par motor para mejorar el agarre al arrancar o acelerar en cualquier condición de calzada. La unidad de control electrónico del ABS detecta un inminente derrape y ordena a la unidad de control del motor que ajuste el par oportunamente; el sistema percibe si las ruedas giran más rápido que la velocidad del vehículo y aplica momentáneamente el freno delantero correspondiente.
El Control Electrónico de Estabilidad (ESC), junto al TCS, usa las funciones del ABS y del TCS para proporcionar otro nivel de seguridad activa como parte del chasis de serie del Orlando. Ofrece prestaciones más precisas y controladas de frenado antibloqueo para contrarrestar un posible error de juicio por parte del conductor. El ESC usa datos de un sensor de guiñada, acelerómetro lateral y sensor de ángulo de dirección para contribuir a garantizar que el vehículo siga la dirección de las ruedas delanteras. Los frenos se pueden aplicar selectivamente para controlar cualquier posible sobreviraje o subviraje al realizar maniobras extremas. Su funcionamiento es muy efectivo e interviene con mucha suavidad cuando hay una pérdida en la trayectoria.
Agrado de Conducción y Alumbrado
En cuanto al agrado de conducción se refiere, hay mandos mecánicos que deberían ofrecer un mejor tacto. El embrague es algo duro y brusco (suele ser algo habitual en muchos coches Diesel con un par motor más o menos alto) el pedal del freno es algo esponjoso y el guiado del cambio es algo espeso como hemos comentario anteriormente. Por lo demás, no hay mayor queja.
El alumbrado exterior, tanto el de corto como el de largo alcance, ofrecen una iluminación pobre y con un haz de luz irregular.
Interior del Chevrolet Orlando
Para ponernos en situación, hay que decir que el Chevrolet Orlando es un monovolumen de 4.652 mm de largo que ofrece un habitáculo muy amplio de hasta siete plazas.
El interior es muy amplio en todas sus cotas, sobre todo destaca por el espacio que hay en altura y anchura. En las plazas delanteras es donde más se ha cuidado el confort, ya que son espaciosas y tienen unos buenos asientos. Éstos, recogen perfectamente el cuerpo, ya que cuentan con un mullido con la firmeza ideal para que sean confortables y no pequen de blandos. Los reposacabezas cuentan con regulaciones en altura y profundidad, con cuatro posiciones prefijadas para la primera opción y tres para la segunda. Aunque quedan cerca de la cabeza, una persona de 1,75 m (aproximadamente) no podrá regularlos en el punto ideal.
Para mejorar, aún más, el confort y la seguridad, los cinturones de seguridad se pueden regular en altura y el asiento del conductor tiene un apoyabrazos muy confortable que transmite solidez (el asiento del acompañante no lo tiene, lo que me parece un fallo importante).
El puesto de conducción se adapta perfectamente a diferentes estaturas, ya que el asiento del conductor cuenta con un amplio reglaje en altura y el diseño del habitáculo y de los diferentes mandos permite que personas de diferente estatura y complexión puedan adaptarse mejor que en otros coches de este tipo. El acceso a todos los mandos de control es muy bueno y sólo eché en falta que la regulación longitudinal del volante fuera un poco más amplia (el volante se puede ajustar la altura y la inclinación de la columna de dirección, con un ángulo de inclinación de más/menos 2,4 grados).
Como en la mayoría de los turismos, en la segunda fila de asientos el nivel de confort y seguridad disminuye ostensiblemente. Para empezar, los asientos están fabricados con una espuma más blanda que la de los delanteros, son menos ergonómicos y sujetan muy poco el cuerpo. La posición de la banqueta es más bien elevada y la postura que tenemos cuando nos sentamos se podría definir como correcta aunque no especialmente confortable, no obstante, el respaldo se puede reclinar en varias posiciones para ir algo más cómodo. En cuanto a espacio se refiere, es lo que más o menos se espera en un coche de este tamaño con tres filas de asientos, aunque no hay mucho espacio para los pies y para las rodillas, sí que lo hay en altura.
Para mejorar el confort, hay apoyabrazos en los paneles de las puertas y en la plaza central. Los reposacabezas, con forma de coma, únicamente se pueden regular en altura y, aunque no son perfectos, quedan cerca de la cabeza.
Además de todo lo comentado, en la segunda fila de asientos he echado en falta un par de detalles que mejorarían un poco más la funcionalidad y el confort. Son los siguientes: En primer lugar, la banqueta de los asientos no se puede mover longitudinalmente (esto vendría muy bien para ampliar el espacio para las piernas en el caso de que no viajaran ocupantes en la tercera fila de asientos) y, en segundo lugar, se echa de menos más compartimentos para guardar objetos.
La tercera fila de asientos es válida para dos niños. Para dos adultos, el espacio es bastante limitado, aunque me ha parecido mejor si se compara con otros monovolúmenes de siete plazas. En este sentido, es cierto que hay poco espacio y el nivel de seguridad no es el equivalente al de la primera fila de asientos, pero no hay una sensación notoria de agobio y son dos plazas que valen más que para una emergencia puntual. Respecto a las dos primeras filas, la calidad de confort y seguridad es mejor, ya que los asientos son bastante peores, los reposacabezas no ofrecen regulaciones (tampoco es posible debido a la carencia de espacio) y el entorno del habitáculo está formado por unos plásticos rígidos muy poco vistosos y confortables.
Una vez que todos los ocupantes del Chevrolet Orlando estén acomodados en sus asientos, disfrutarán de un espacio interior para piernas y cabeza muy competitivo en comparación con otros vehículos de esta categoría. El espacio para las piernas del conductor y su acompañante es de 1.034 mm, mientras que los pasajeros de la segunda fila disfrutarán de 917 mm, lo que coloca al Orlando entre los más espaciosos del segmento. El espacio para la cabeza en la primera fila es de 1.020 mm, y para la segunda asciende a 983 mm, mientras que los pasajeros de la tercera fila disfrutarán de 945 mm; de lo mejor de su categoría, incluso con el techo exterior con caída del Orlando.
El acceso a todas las filas de asientos es realmente bueno. Los dos asientos externos de la segunda fila se pueden abatir hacia delante, plegándose dos veces de modo que la parte posterior del asiento y el cojín se convierten en una unidad que se acopla a la parte posterior del asiento del conductor o del acompañante, facilitando el paso de los ocupantes de la tercera fila.
La posición de los asientos y la boca de acceso al habitáculo, permiten instalar con comodidad cualquier dispositivo de retención infantil. En la plaza del acompañante se pueden instalar sistemas de los grupos 0 (hasta 10 Kg), 0+ (hasta 13 Kg), I (de 9 a 18 Kg). En los asientos de la segunda y tercera fila se pueden instalar sistemas de los grupos 0 (hasta 10 Kg), 0+ (hasta 13 Kg), I (de 9 a 18 Kg), II (de 15 a 25 Kg), III (de 22 a 36 Kg).
Salvo los materiales plásticos utilizados para cubrir todo el entorno del maletero y de la tercera fila de asientos, el resto de materiales ofrecen una calidad que se adecua a lo que cabe esperar en un coche de este precio y categoría. Aunque todos los materiales, salvo los apoyabrazos de los paneles de las puertas, son rígidos, ofrecen un buen aspecto, acabado y solidez.
Hay algunas inserciones plásticas lacadas en un color negro brillante que le dan algo más de empaque al salpicadero. Este tipo de plástico suele rayarse con facilidad, aunque en el caso de nuestra unidad (tenía unos 14.000 km) estaba en perfectas condiciones.
Capacidad de Carga y Maletero
Quizá, la disposición más habitual sea abatir la tercera fila para poder transportar a un máximo de 5 pasajeros y aumentar el volumen de carga hasta los 454 litros. Si abatimos por completo la segunda y la tercera fila, la zona de carga aumenta hasta convertirse en una de las más voluminosas de su categoría: 852 litros. Por cierto, a partir de 2013, el asiento del acompañante también adoptará una funcionalidad semejante, de modo que podrá abatirse para crear una zona de «mesa» para el conductor. Incluso con la tercera fila de asientos en su lugar, el Orlando sigue ofreciendo una útil zona de carga de 89 litros.
Compartimentos
Puede que el Orlando no sea el monovolumen con más compartimentos y recovecos, pero todos los huecos que hay para guardar objetos cuentan con bastante capacidad y están muy bien ubicados. En la parte delantera, para evitar que el conductor y su acompañante tengan que rebuscar monedas en bolsillos o compartimentos de puertas, se ha colocado un monedero con ranuras al pie de la consola central. Ésta, también incluye dos soportes grandes para vasos y un compartimento entre los enganches del cinturón de seguridad que presenta una cubierta deslizante retráctil que, por cierto, se atasca bastante.
Los compartimentos de las puertas delanteras son lo bastante grandes como para guardar una botella de agua y varios mapas, mientras que las puertas traseras también incluyen soportes para botella. El amplio espacio de carga del Orlando tiene compartimentos adicionales. Uno de ellos se abre tirando de una tapa incorporada en el suelo de la zona de carga, donde se encuentra con el travesaño del parachoques trasero. Los otros dos compartimentos, de forma triangular, se encuentran detrás de cada arco de las ruedas.
Salvo un hueco que hay en la consola, ninguno de los compartimentos del habitáculo están revestidos con fibras o fondos de goma. Tampoco están iluminados, únicamente la guantera y su iluminación es más bien pobre.
Tabla de Especificaciones del Chevrolet Orlando
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Motor | 2.0 litros, 4 cilindros, 16 válvulas |
| Potencia | 163 CV a 3.800 rpm |
| Par Máximo | 360 Nm a 2.000 rpm |
| Consumo Medio (Autovía) | 7,3 l/100 km (hasta 120 km/h) |
| Volumen de Carga (5 pasajeros) | 454 litros |
| Volumen de Carga (2 pasajeros) | 852 litros |
| Espacio para Piernas (Delantero) | 1.034 mm |
| Espacio para Piernas (Segunda Fila) | 917 mm |
| Espacio para Cabeza (Primera Fila) | 1.020 mm |
| Espacio para Cabeza (Segunda Fila) | 983 mm |
| Espacio para Cabeza (Tercera Fila) | 945 mm |
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