Diferencia entre Manejar y Conducir un Vehículo: Una Definición Detallada

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Muchas veces, cuando manejamos, se nos olvidan nuestras propias limitaciones como seres humanos, aunque suene un poco exagerado. Por eso, es súper importante que, desde el inicio de tu formación como conductor, seas consciente de cómo actuamos al volante. Para adelantar a otro auto, tu cerebro tiene que calcular la distancia y decidir si tienes el espacio suficiente. En muchas ocasiones, estos tres elementos son los que marcan la diferencia: sentido común, buen juicio y responsabilidad. ...y eso empieza contigo, cuando asumes tu rol como conductor.

La Percepción y la Conducción

Al conducir, necesitas reaccionar de formas muy distintas y complejas. Para eso, hay que interpretar un montón de información rápido y bien. Tu cerebro elige qué información procesar. Al conducir, recibes muchísimos estímulos a la vez, y es imposible procesarlos todos.

La visión directa (lo que miras de frente) y la periférica (lo que ves de reojo) trabajan juntas. Tu visión periférica te da un campo visual de casi 180º. A medida que aumentas la velocidad, tu campo visual se reduce. Es como si miraras a través de un túnel. Esto pasa porque te concentras mucho en el punto de fuga, dejando de lado la visión periférica.

Perspectiva lineal: ¿Has visto cómo las líneas paralelas (como las de la carretera) parecen juntarse a lo lejos? En nuestro ejemplo: el conductor se equivocó de curva y, además, confundió un auto con una moto. Porque muchas veces en la ruta no tendrás todas las señales que necesitas, o las que hay pueden ser confusas.

Conducir en un túnel: Al salir de un túnel, el ojo necesita unos segundos para volver a ver con total claridad.

Créelo, es muy difícil calcular bien la velocidad de los autos que vienen de frente.

Al ir conduciendo no se tiene tiempo de descubrirlo todo, por lo que el cerebro selecciona los estímulos o información. dependen de la casualidad, sino que se ven influenciadas por las expectativas, necesidades y por el estado de vigilancia. Lo anterior es aplicable a todas las personas y suele llamarse percepción selectiva.

Después de realizado el proceso perceptivo, que es rapidísimo, se decide acerca de una acción.

Ejemplo de Situación en la Carretera

Imagina esto: está nublado y empieza a oscurecer, así que no se ve muy bien. El camino parece subir y perderse en la distancia.

Justo después de esa curva, viene otra hacia la izquierda. Apenas sale de ella, ve una luz que parece de una moto, pero en realidad es un auto con un foco malo. En ese momento, tiene que bajar la velocidad porque se topa con un ciclista y la calzada es muy angosta para los tres. Unos metros más allá, se cruza con un auto que tiene unas luces bajas potentísimas y, de repente, ve a un peatón caminando a pocos metros, sin nada reflectante.

Cien metros después, se le cruzan dos animales en la vía y ahí recién baja la velocidad. Finalmente, llega a un cruce, dobla a la derecha y pasa a llevar la línea central de la calzada.

Capacidad de Reacción

¿Sabías que los conductores que reaccionan más rápido suelen tener entre 35 y 50 años? El tiempo de reacción del conductor tiene gran importancia cuando se enfrenta a una situación difícil. Sin embargo, debe tener presente que en una comparación entre quien tiene un menor tiempo de reacción y quien conduce a baja velocidad, por ejemplo cuando se trata de ver quién se detiene primero, el que conduce a menor velocidad lleva todas las de ganar.

Con frecuencia se piensa que los conductores jóvenes reaccionan en cualquier situación con mayor rapidez que quienes tienen más edad. Esto es falso. El tiempo de reacción que en un conductor joven suele ser menor se refiere sólo a la reacción simple; es decir, la reacción ante una señal que se sabe que se va a presentar, pero este tipo de situaciones no se dan con mucha frecuencia en el tránsito.

En situaciones reales que requieren reacciones complejas, en las que deben interpretarse rápidamente muchas impresiones, los conductores expertos tienen una reacción mucho más rápida. El grupo de edad “más rápido” corresponde a quienes tienen entre 35 y 50 años.

Factores que Afectan la Conducción Segura

  • Alcohol y Drogas: Incluso con muy poco alcohol, tu capacidad de reacción y coordinación se ven afectadas. Al igual que el alcohol, las drogas son un enemigo gigante de la conducción segura. Generan dependencia física y psicológica. Es un depresor y alucinógeno. Sus efectos son devastadores y rápidos.
  • Medicamentos: La mayoría provoca sueño. Son medicamentos para tratar enfermedades como la depresión o la ansiedad. No te automediques.
  • Cansancio y Sueño: Sentirse cansado o con sueño es normal, pero al volante se transforma en un peligro mortal. Entre el 15% y el 30% de los accidentes de tránsito tienen que ver con el cansancio y el sueño. La fatiga es prima hermana del sueño y una de las causas más comunes de accidentes. Si tienes sueño o estás cansado, ¡PARA! Detente en un lugar seguro y duerme una siesta de 20 a 30 minutos. Aprende a reconocer los síntomas.
  • Estrés: El estrés es un mecanismo de defensa. Es una enfermedad que afecta el estado de ánimo, causando tristeza, apatía y falta de energía.

Madurez y Responsabilidad al Volante

Tener claro "quién soy", cuáles son mis valores y mis límites es fundamental. Se trata de ser honesto con tus propias habilidades y actitudes. Si todos fuéramos responsables al volante, las calles serían lugares mucho más seguros. La ética nos ayuda a saber qué está bien y qué está mal.

Las personas que se dejan influenciar fácilmente pueden actuar muy distinto cuando están en grupo. Por ejemplo, manejar más rápido o tomar más riesgos. Por eso, la madurez, la responsabilidad y tus valores te ayudan a tener fortaleza propia, que no es otra cosa que no dejarte llevar por las malas influencias. Incluso, si estás empezando, es buena idea no conducir con gente que se burle o te presione.

Significa “actuar sin pensar”, sin medir las consecuencias. Algunas personas siempre le echan la culpa a los demás. Usan mil excusas para no reconocer sus propios errores. Esta actitud solo genera rabia y más situaciones de riesgo. Recuerda: de los errores se aprende.

Muchos conductores, sobre todo los nuevos, intentan "demostrar" lo buenos que son, como si manejar fuera una competencia.

Existen 5 factores que influyen en la evaluación y aceptación del peligro, y que podrían explicar el comportamiento de los jóvenes que tienen mayor tendencia a sufrir accidentes de tránsito:

  • Actitud frente al tránsito
  • Atribuciones sobre el comportamiento
  • Experiencia en la conducción
  • Nivel de control
  • Baja percepción del riesgo

La adaptación a la realidad: El adaptarse a la realidad, esto es, el poder distinguir qué conductas son adecuadas y en qué contexto, denota madurez en una persona.

Hábitos de Conducción Segura

Los hábitos de conducción son el conjunto de acciones y comportamientos que siguen los conductores al momento de manejar un vehículo. Las personas que no tengan buenos hábitos de conducción tienen una mayor probabilidad de sufrir un siniestro vial, aunque también aumentan el riesgo sobre terceros.

El conductor que posee buenos hábitos de conducción tendrá una mejor experiencia de manejo y podrá prevenir la ocurrencia de accidentes de tránsitos.

Ejemplos de Buenos Hábitos de Conducción

  • Respetar las señales del tránsito
  • Conducir en los límites de velocidad establecidos
  • Mantenimiento del vehículo
  • Manejar concentrado
  • Señalizar oportunamente
  • Amabilidad con otros conductores
  • Adaptabilidad a las condiciones del tránsito
  • Utilizar los elementos de seguridad
  • No usar el celular al conducir
  • Contar con los documentos necesarios

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Tipos de Licencias de Conducir en Chile

Para conducir un vehículo motorizado o de tracción animal puedes optar a distintos tipos de licencias de conducir en Chile. Antes de sacar un nuevo permiso para manejar, te adelantamos que existen 4 categorías divididas en 6 clases diferentes dentro del país: A, B, C, D, E y F, además de una licencia para conducir en el extranjero, las cuales conocerás en profundidad en este artículo.

Clases de Licencia

  1. Clase A: Para el trasporte de personas, existen las clases A1 y A2. Siendo la primera exclusiva para conducir un taxi. En cuanto a pasajeros se refiere, la clase A3 posibilita el transporte de personas sin límite, ya que además de conducir los vehículos ya mencionados, puedes manejar buses sin un límite de capacidad. En el caso del transporte de carga, la clase depende del tamaño y capacidad de carga del camión. Puedes adquirir la clase A4 para conducir camiones simples de hasta 3,5 toneladas.
  2. Licencia Internacional: En cualquier otra nación, se requiere tramitar la licencia internacional. Este permiso lleva la misma clase presente en el documento nacional (por ejemplo, clase B) y se puede utilizar en 127 países diferentes con una validez de un año y tiene un valor de $40.000 pesos.

De requerirlo, podrías obtener los tipos de licencias que quieras, siempre y cuando cumplas con los requisitos de tramitación y no te encuentres en el registro de pasajeros infractores, donde figuran las personas que han hecho un mal uso del transporte público.

La vigencia de cada clase va a depender de su categoría y otros aspectos que acortan los plazos como es la salud del conductor. Por ejemplo, si usas lentes y según los resultados de tu examen a la vista, la licencia te puede limitar a solo conducir de día, en ciertas zonas o comunas. Es importante estar al tanto de la fecha de vencimiento de tu documento.

Ya conoces todos los tipos de licencias de conducir en Chile. Recuerda que este permiso es obligatorio y conlleva la responsabilidad de conducir con prudencia en las vías.

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