La Fascinante Historia de los Autos Dodge Antiguos

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¿Por qué algunos modelos de auto causaron furor en su época? Grandes motores, ocho cilindros, muchos caballos de potencia y un poderoso torque son algunas de las características que dan forma a los reconocidos y, por muchos, deseados "Muscle Cars" (Autos musculosos) estadounidenses. Estos icónicos vehículos nacieron a mediados de la década de los 60 y a poco andar ganaron popularidad por sus diseños aerodinámicos, equipamiento deportivo y, por sobretodo, una innegable imagen agresiva.

Estos coches aparecieron en una época donde no importaba consumir litros y litros de combustible si eso permitía accionar un motor que se hacía notar por su potente sonido. Esto no solo concentraba las miradas de quienes estaban cerca, sino que además otorgaba un alto estatus a sus dueños.

Modelos Clásicos que Dejaron Huella

Dodge Dart

Dodge Dart, Chrysler: de potente motor y excepcional confort, este modelo fue uno de los herederos de los grandes automóviles norteamericanos. Un auto de prestigio en una época donde las importaciones desde Estados Unidos casi no existían y las personas sólo podían optar por autos más pequeños de origen europeo. El nombre “Dart” (dardo) hace referencia al modelo presentado en 1957 ya que tenía forma de flecha.

Ford Mustang

Hacia el año 1964 se terminaba de ensamblar el primer ejemplar en la planta de Dearborn para presentarse en el New York World´s Fair. Luego de ese día, este modelo pasaría a formar parte de la historia automovilística para todos los conductores del mundo. Si bien los diseños originales resultaron un éxito, el modelo que logró perdurar en el tiempo fue el Ford Mustang Shelby GT500.

Malibu, General Motors

Modelo introducido en 1963 en el mercado y que enseguida los fanáticos lo rebautizaron como “Chevelle Malibu” por su gran producción de unidades durante el primer año. Tres años más tarde, el aspecto agresivo del modelo SS fue modificado con una nueva línea de techo y tomas duales en el capó.

El Legado del Dodge Charger

El Dodge Charger 1969 es uno de los modelos más emblemáticos de la marca. El General Lee no solo es conocido por su llamativo color y diseño, sino también por su papel central en las aventuras de Bo y Luke Duke, los protagonistas de la serie. El famoso auto General Lee de la serie de televisión Los Dukes de Hazzard era un Dodge Charger de 1969.

El General Lee ha dejado una huella importante en la cultura popular. La serie Los Dukes de Hazzard, que se emitió entre 1979 y 1985, ayudó a popularizar el auto, convirtiéndolo en un objeto de colección. Además, se han fabricado numerosas réplicas del General Lee, permitiendo que los fanáticos puedan experimentar la emoción de conducir un vehículo similar al de la serie.

El Dodge Charger ha sido un ícono no solo en las calles, sino también en la pantalla chica. La primera aparición del Dodge Charger ocurrió en la serie “The Dukes of Hazzard”, donde el famoso General Lee fue un personaje tan importante como los propios protagonistas. El General Lee no solo fue un automóvil, sino un símbolo de libertad y rebeldía.

Con su famoso salto y persecuciones, dejó una marca en la historia de la televisión. El Dodge Charger ha tenido múltiples apariciones en otras series y películas. Además, la serie “Supernatural” convirtió un Charger en parte importante de la historia, simbolizando la eterna lucha del bien contra el mal.

10 Muscle Cars que Hicieron Historia

  1. Pontiac GTO (1964): Los especialistas lo definen como el primer muscle cars oficial de Estados Unidos. Nació luego que la automotriz decidiera hacer una versión más rápida y poderosa del Pontiac Tempest. Para alcanzar ese objetivo se utilizó por primera vez en este tipo de carrocería (A) un motor V8 de 6.3 litros que hasta ese momento solo venía en coches de mayores dimensiones. Pontiac lanzó la placa de identificación GTO como un paquete opcional en el Tempest Le Mans en 1964. El ocho cilindros ofrecía 329 caballos de potencia cuando estaba equipado con un solo carburador de cuatro barriles o 348 caballos cuando tenía carburadores de dos barriles.
  2. Ford Mustang Shelby GT500 (1967): Aunque no muchos lo saben, este automóvil no fue pensado para ser “musculoso” y su aparición en el mercado creo el segmento de los autos “pony” que luego sumó a un integrante de fuste como el Chevrolet Camaro. No obstante, Carroll Shelby le dio al Mustang la musculatura necesaria para ser considerado un muscle car. El GT350, el primer Mustang trabajado por Shelby, llegó en 1965 con una potencia de 306 caballos bajo el capó. El GT500, introducido dos años después, se benefició de un motor V8 de 7.0 litros derivado de la unidad utilizada por el GT40 ganador de las 24 Horas de Le Mans.
  3. Dodge Charger (1968): Dodge rediseñó este auto en 1968 para diferenciarlo aún más de la menos poderosa Coronet. Los estilistas modificaron la línea del techo y agregaron focos traseros redondos. Los cambios hicieron que el Charger fuera uno de los autos musculosos más contemporáneos de su era. El Charger básico costaba 3.014 dólares, aproximadamente 21.000 dólares en la actualidad. En esos años, quienes deseaban tener el Charger R/T de alto rendimiento debía pagar un extra de 466 dólares, equivalentes a 3.300 dólares de hoy. Este auto venía con un motor V8 de 7.2 litros que erogaba 375 caballos de potencia, además de una transmisión automática de tres velocidades más componentes de suspensión y freno mejorados. La popularidad que tenían por esos años los muscle cars ayudó para que Dodge vendiera en 1968 un total de 96.100 unidades del Charger.
  4. Plymouth Road Runner (1968): Los últimos años de la década del 60 fueron fructíferos para felicidad de los fanáticos de los autos musculosos, aún cuando estos coches tuvieron una fuerte alza en su valor debido a los constantes incrementos en la potencia de sus motores. Plymouth vio la oportunidad de construir un modelo de precio medio llamado Road Runner (Correcaminos) ubicado entre el Belvedere y el Satellite, sus dos autos intermedios. Era una alternativa al GTX para compradores con un presupuesto limitado. El Road Runner utilizó un motor V8 de 6.2 litros y 335 caballos de potencia. Plymouth ofreció además un V8 más grande de 425 caballos de potencia por 714 dólares adicionales al precio base, alcanzando un valor final de 4.114 dólares. Cuenta la historia que todos los modelos de Road Runner venían con bocinas dobles, específicas para cada modelo, que imitaban al plumífero personaje de los dibujos animados.
  5. Dodge Charger Daytona (1969): Por esos años, Dodge tenía el lema "ganar el domingo, vender el lunes". De ahí que creó el Charger Daytona en 1969 y cuya única misión era aplastar a su competencia en las carreras de NASCAR. Para eso, modificaron el diseño del Charger original y le dieron una figura más aerodinámica. Además agregaron una notoria extensión (tipo nariz) en su frente, una ventana trasera empotrada y un enorme alerón de alrededor de 59 cm. de altura sobre la tapa del maletero. La inversión dio sus frutos. El Charger Daytona se convirtió en el primer auto en romper la barrera de los 320 km/h. durante una carrera de NASCAR. La compañía hermana Plymouth siguió una fórmula similar para convertir el Road Runner en el Superbird. A poco andar, los oficiales de la competencia cambiaron las reglas para prohibir estos dos modelos que fueron llamados Winged Warriors.
  6. Chevrolet Chevelle SS (1970): Chevrolet le dio al Chevelle un diseño más definido para 1970. Tan variado como siempre, el catálogo de este modelo incluía un sedán de cuatro puertas, un techo rígido de cuatro puertas, una camioneta, un convertible y un coupé. Precisamente este último despertó el interés de los entusiastas, especialmente cuando el auto tenía un emblema de las SS en la parrilla. Esta versión nació cuando la empresa matriz, General Motors, levantó la restricción de desplazamiento de su motor en 1970. Esto permitió aumentar la potencia del coche gracias a un bloque V8 que permitía al Chevelle coupé mantenerse en condiciones iguales a sus rivales en la guerra de los caballos de fuerza. El Chevelle se benefició enormemente de esta decisión. El modelo SS 454, a veces llamado el rey de los autos pesados, usaba un V8 de 7.4 litros y 360 caballos de potencia.
  7. Oldsmobile 4-4-2 (1970): Oldsmobile también se vio enormemente beneficiada cuando General Motors levantó su restricción a los desplazamientos de motores. Fue así como apostó en grande y definió que el V8 de 7.3 litros sería el bloque estándar en el 4-4-2, lo que permitió que cualquiera que tuviera 3.376 dólares (21.500 dólares en la actualidad) podía acceder a un coche con increíbles 365 caballos de potencia.
  8. Dodge Charger Super Bee (1971): Dodge presentó el Coronet Super Bee en 1968 como un auto de alto rendimiento orientado al presupuesto del cliente y rival directo del Plymouth Road Runner. En esos años, Chrysler era dueño de los dos fabricantes de automóviles, pero alentaba una competencia interna amistosa. En 1971 los modelos Charger Super Bee incluyeron un V8 Magnum 383 (6.276cc) con un solo carburador de cuatro bocas y 300 caballos de potencia a su oferta de motores. Ese año los clientes también tenían como opción los propulsores 440 Six Pack y el 426 Hemi. Solo se vendieron 22 unidades con motor Hemi, nueve con cuatro velocidades y trece con la caja automática Torqueflite.
  9. Ford Torino Cobra 429 (1970): Ford separó el Torino del Fairlane en 1970. Los modelos llamados Cobra y GT, respectivamente, ocuparon los dos primeros lugares en la jerarquía recientemente establecida. El Cobra fue el campeón de rendimiento gracias a un motor V8 de 360 caballos, ruedas de 7 pulgadas de ancho y una capucha negra con una primicia funcional. Ford vendió 7675 ejemplares del Torino Cobra en 1970 y 3054 al año siguiente.
  10. Plymouth Barracuda (1974): La versión más deportiva de este modelo fue llamada Cuda BS Hemi 426. Tenía un motor V8 Hemi de Chrysler con 425 caballos de fuerza bajo el capó, posicionándolo como uno de los más espectaculares “muscle cars” de su época. El modelo Cuda fue lanzado en versiones cupé y convertible, para competir de frente con el Mustang, el Camaro y el Challenger, lo cual se logró con gran éxito.

Dodge Challenger: Un Clásico Modernizado

Era el último de la trilogía de los muscle car que faltaba que apareciera por el mercado chileno. Luego de la llegada del Ford Mustang y del Chevrolet Camaro, Dodge lanza finalmente la tercera generación del Challenger, uno de los autos más deportivos y con más historia de la, hasta ahora, firma del carnero.

El Challenger, que nació en 1970, mantiene la esencia en su tercera generación. Sigue siendo un coupé de dos puertas con tracción trasera. Mide 5.023 mm de largo, 1.923 mm de ancho, su alto es de 1.449 mm y la distancia entre ejes llega a 2.946 mm, lo que deja una capacidad para tres personas en las plazas traseras y gran espacio para la cabeza y las piernas.

En cuanto al diseño, numerosos elementos recuerdan el Challenger que se hiciera famoso en la película "Vanishing Point" de 1970. Se ve musculoso, enorme y agresivo, su frontal es cuadrado, con dos pares de focos redondos, una gran toma de aire inferior y el logo en la parrilla. El capó destaca por ser abultado, para darles cabida a las entradas de aire superiores, uno de sus rasgos más característicos y que retoma del modelo original.

Los spoiler delantero y trasero brindan aerodinámica al modelo, mientras que el diseño de llantas (aro 19) y los tubos de escape traseros contribuyen a la estética del auto. El interior parece un verdadero auto de carrera. Sorprende la calidad de los materiales y las buenas terminaciones. El panel de instrumentos conserva la estética original, pero con toques modernos, tiene cuatros relojes con el tacómetro y velocímetro al centro, pedales cromados y una posición de manejo característica de un auto de carreras.

Pero lo más importante del Challenger es lo que tiene bajo el capó. Si bien existen tres versiones del renovado muscle car, a Chile sólo llega la R/T, que monta un bloque Hemi VVT V8 de 5,7 litros, 372 caballos de potencia y un torque de 548 Nm a 4.000 rpm, acoplado a una transmisión automática de cinco velocidades con autostick. El sistema de válvulas variables permite que el motor sea más eficiente en consumo.

Construido sobre la plataforma del Chrysler 300, el Challenger tiene tracción trasera y suspensión delantera y trasera independiente. El Challenger R/T acelera de 0 a 100 km/h en 5,5 segundos y su precio es $ 23.990.000.

Respecto del equipamiento, el Challenger tiene altos niveles de seguridad y confort. Cuenta con seis airbags (frontales, laterales y de cortina), frenos ABS con EBD, control de estabilidad, de tracción y asistente de frenado. Además, equipa aire acondicionado, asientos calefaccionados, neblineros, radio con CD y lector MP3, kit eléctrico, entre otros.

Nicholas Parkes, gerente general de la firma, indicó que "esperamos vender unas 50 unidades anuales.

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