Cuando se instala una idea o creencia, aunque esta sea a partir de una mentira o invento, casi inexorablemente se convierte en mito o leyenda. Es lo que pasa en todas partes, como es el caso en la comuna del Barco Fantasma, de la Gruta descubierta a principios de 1900 bajo la escala al final del Parque.
Este artículo pretende analizar las ideas y creencias en torno al tema principal, permitiendo hacer pensar si mucho de lo que se dice es verdad o mentira. En efecto, la cantidad de datos entregados, permiten sacar conclusiones e, incluso, conocer parte de las características de los habitantes que, tras la llegada del español las mezclas de razas, dio lugar a un mestizaje muy particular.
Orígenes del Caserío "Pueblo de Viudas"
El caserío “Pueblo de Viudas”, se encuentra ubicado a una distancia de 2 kilómetros al sur de Pichilemu. El origen del nombre de este poblado se encuentra en la tradición oral y la leyenda. Se trataría de un asentamiento en terrenos donados por el Estado a 7 viudas de soldados fallecidos durante una guerra. No está claro cuál guerra, las señaladas serían la del 1879 y la guerra civil del 1891.
Sobre los caseríos existentes, sabemos que desde la segunda mitad del siglo 18 se origina un polo urbano en los márgenes de un antiguo camino colonial, en Ciruelos, cabecera de la Diputación de Cáhuil y en 1891 se encuentra aún en el máximo apogeo como sede política administrativa de la Subdelegación 13 de Cáhuil. Hacia el sur oeste el caserío mismo de Cáhuil y al noroeste el paraje de Petrel.
A finales del siglo XIX, en Petrel, costa del Distrito 1 Ciruelos, se encuentra en ciernes una pujante demanda de terrenos por las prometedoras expectativas comerciales en torno del Puerto y su reconstrucción, además de dos grandes proyectos urbanísticos, Población Santa Irene y Población Ross. Aún, “Las Viudas” es un retazo rústico de tierras poblado por la descendencia del matrimonio Jorquera Vargas, también con escasas viviendas y pobladores dispersos en ambos lados del camino del Puerto de Petrel a Ciruelos y Cáhuil.
No obstante, anteriormente dice, “podemos afirmar que la guerra del Pacífico, no afectó de gran manera la forma de vida de los campesinos y habitantes de la Subdelegación”. Don José Arraño Acevedo nos refiere a la guerra del 91, como consigna en “Pichilemu y sus alrededores turísticos”, 1999. Pueblo de las 7 viudas.
PUEBLO DE VIUDAS que debe su nombre a las mujeres que asumieron en soledad la crianza de sus hijos a consecuencia que sus hombres y/o parejas que sacrificaron sus propias vidas en la guerra civil de 1891. En cita de un comunicado enviado por el encargado de enrolar soldados para el batallón de San Fernando da cuenta que logró solo un “voluntario” y que “se han ocultado todos y dejado sus trabajos”, evitando el reclutamiento y las contribuciones para la guerra.
Para ello se refugian en las numerosas quebradas de la costa. Cabe recordar que, durante la guerra civil de 1891, don José Domingo Fuenzalida, propietario de varios terrenos en la comarca, lideró junto al cura Lisboa, a un grupo de colchagüinos que se embarcaron en el Maipo en el muelle de Daniel Ortúzar. Ocurrido esto, las tropas del ejército leales al Presidente José Manuel Balmaceda Fernández, fueron enviadas a la costa con el propósito de destruir el muelle y reclutar soldados, ocasión para que nuevamente los lugareños tomaran la decisión de huir hacia las quebradas.
No se conoce la identidad y la suerte de los milicianos embarcados o de aquellos que fueran forzosamente enganchados. Una búsqueda en los archivos del Ministerio de Guerra de la época no arrojó resultados sobre sus nombres, tampoco sobre viudas beneficiarias de pensiones de gracia o donaciones de terrenos en el área en cuestión.
Los Dueños del Territorio
Por aquellos años, la propiedad rural se encontraba consolidada, el Fisco no detentaba propiedad sobre predios. En cuanto al suelo de “Las Viudas”, la propietaria de mayor importancia es doña Mercedes Vargas, la que es sindicada como dueña del área, desde antes de 1844.
En el volumen 219 del Fondo Intendencia de Colchagua, Archivo Nacional, un catastro de los fundos rústicos de la Subdelegación trece de Colchagua indica la existencia de 167 minifundios, entre ellos el predio de la señora Mercedes Vargas con una superficie aproximada de treinta cuadras, en un rango de cinco a cuarenta y dos cuadras.
El Plano de la Hijuelación del Fundo Pichilemu de la Sucesión Gaete de 1898, nos muestra en su límite oriente la pertenencia de doña Mercedes Vargas viuda de Jorquera, y al sur de ésta, don José Domingo Fuenzalida, al norte don Pedro Pavez Polanco. Mercedes Vargas, casada con Nicasio Jorquera tuvieron once hijos que los heredaron, de ellos, Isabel vendió en 1915 un retazo de terreno de alrededor de ¼ de cuadra, “a doce cuadras del pueblo de Pichilemu hacia los Ciruelos y cuyos deslindes son por el oriente con el camino público a Ciruelos”.
Las Viudas en los Registros Oficiales
En cuanto al quehacer del municipio, desde su creación hasta la segunda mitad de 1918, no hay mención del caserío. En 15 de agosto al determinar el número y lugares para otorgar patentes de expendio de alcohol, figura disponible una “en el lugar de Las Viudas”. Misma mención en los años 1921 y 1924.
Por el año 1921, tres transacciones de terrenos lo indicarán como el “lugar llamado Las Viudas” y “en el Pueblo de las Viudas”. Estos son los primeros documentos que hacen referencia al caserío con la denominación, “Las Viudas”.
Planos y Mapas
En cuanto a la cartografía oficial, podemos indicar que los planos elaborados por el capitán Francisco Vidal Gormáz en 1872 y 1885, el área es señalada como terrenos no estudiados, luego de contar con los planos de las grandes haciendas vecinas: San Antonio de Petrel, El Puesto, San Miguel de las Palmas. El área en cuestión nunca fue una gran hacienda y el enorme mosaico de pequeñas y medianas suertes de tierras carecía de planos. Y nunca formó parte de una gran propiedad.
En las llamadas Planchetas del Instituto Geográfico Militar del año 1923, levantado por el topógrafo, Leopoldo Lazcano, es donde encontramos el topónimo “Las Viudas”, por primera vez.
Mito y Leyenda
También se dice que las siete viudas, no lo eran en aquel tiempo, aunque vestían riguroso luto, luego de convenir la estratagema para proteger y justificar la ausencia de sus maridos, quienes habían huido a las quebradas para evitar ir al frente de guerra.
El recurso empleado por aquellas mujeres habría provocado que el apelativo con su carga de sarcasmo (sarcasmo es una forma de burlarse con la que se pretende dar a entender lo contrario o manifestar desagrado) ¡“Las Viudas”! Así se popularizó el topónimo en la comarca, perdurando con algunas modificaciones hasta hoy. Algo de aquello, también, se atribuye a la astucia costina empleado por los ladinos habitantes de la comarca en las escaramuzas coloniales y la denominada “batalla de los cardones”.
Los Vecinos
Cabe señalar que el territorio contiguo al sur de la antigua posesión de doña Mercedes Vargas, se les ha denominado con más de un nombre y gentilicio como; “Los Godos”, “Rosales”, Calderones”, “Rosedal”, “El Rosal”, “Lo Calderón”, “Las Comillas”, “Buenos Aires”.
Pueblo de Viudas, otrora un suburbio del poblado de Pichilemu, en el presente se encuentra dentro de los límites urbanos de la comuna y densamente poblado, exhibiendo un dinámico sector comercial en su arteria principal, Avenida Cáhuil.
Organización Vecinal
La actual presidenta de la Junta de Vecinos de Pueblo de Viudas, la señora María del Pilar González desempeña el cargo desde hace unos 16 años, rememorando en el presente (2024), conmemora los 50 años de su fundación.
El año de la creación de la JJ. VV. de Pueblo de Viudas, sería 1974, sin embargo, la búsqueda de información sobre organizaciones y promoción de obras de adelanto en el poblado, arroja menciones en las actas municipales, sobre gestiones en orden a crear JJ. VV. En varias poblaciones de la comuna, tanto urbanas, como rurales.
Desde finales de la década del veinte se encuentra en las Actas de la I.M. registrada la gestión de las Juntas de Vecinos de la Población Ross en el gobierno local por instrucción del Ejecutivo.
El Teatro
En la dramaturgia existe un guiño que tal vez tiene que ver con la leyenda de “El pueblo de las siete viudas”. El montaje tomado íntegramente de “El pueblo de las siete viudas”, creado en el Taller de Dramaturgia de Juan Radrigán, con el Colectivo La Matriz, es una mirada confusa sobre la historia, en la cual estas mujeres luchan contra sus recuerdos.
La puesta en escena desarrollada bajo el sello característico del conocido director nacional Rodrigo Pérez, quien se destaca por plasmar la intensidad de nuestras raíces; evoca voces de mujeres que, en conjunto con todos los elementos, se convierten en instrumentos de la musicalidad del horror de este relato. Silencios, gestos y mínimos movimientos, propios de lo femenino, se articulan en una reflexión descarnada en torno al concepto de tortura y memoria.
Una Versión Diferente
Se cuenta que, en tiempo remoto, un precario camión que transportaba un enganche de lugareños que laboran en los campos del valle central en faenas agrícolas estacionales, habría sufrido un grave accidente con consecuencias fatales, donde un número no determinado de campesinos del poblado rural adyacente al pueblo de Pichilemu, falleció dejando una secuela de viudas.
Ramas del Árbol de Las Viudas
Con la colaboración de la señora Zunilda Fuentes Cáceres y don Anselmo Jorquera Hormazábal, encontramos una línea de vínculo familiar que conecta estos descendientes con el matrimonio de Nicasio Jorquera y Mercedes Vargas, la hija de ambos, Nicolasa Jorquera Vargas fue madre soltera de Anselmo Jorquera Jorquera, casado con doña Genoveva Clavijo, quienes tuvieron un hijo llamado Elizardo Anselmo Jorquera Clavijo, padre de Anselmo Jorquera Hormazábal.
Los actuales Vargas Sánchez, Carmen Gloria, María Cecilia, Omar… provienen también del tronco de los fundadores Jorquera Vargas. Trazaremos su línea desde el presente, ellos son hijos de Héctor Hugo Vargas Cubillos (Hermano de Gabriel y Gustavo) casado con María del Tránsito Sánchez. Héctor Hugo es hijo de Carlos Segundo Vargas Vargas y de doña María Inés Cubillos Aránguiz.
Tabla resumen de la evolución del nombre y propiedad de "Las Viudas"
| Año | Acontecimiento | Detalle |
|---|---|---|
| Antes de 1844 | Propiedad de la tierra | Doña Mercedes Vargas es la propietaria principal del área. |
| 1872 y 1885 | Cartografía | Planos de Francisco Vidal Gormáz señalan el área como terrenos no estudiados. |
| 1918 | Menciones Municipales | Primera mención del caserío en relación a patentes de expendio de alcohol. |
| 1921 | Transacciones de terreno | Documentos se refieren al "lugar llamado Las Viudas" y "en el Pueblo de las Viudas". |
| 1923 | Cartografía Oficial | El topónimo "Las Viudas" aparece por primera vez en las Planchetas del Instituto Geográfico Militar. |
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