El BMW Serie 1 ha llegado para refrescar la marca, acercándola a un segmento más juvenil sin perder el carácter sobrio y elegante de la casa alemana. Es el modelo con el que la casa alemana ha acercado la marca al público más juvenil y que ahora se presenta con un renovado look. El BMW Serie 1 llega más expresivo, deportivo y eficiente con la clara ambición de convertirse en un referente del segmento de autos premium compactos.
Deportivo, seguro y elegante son las características que definen al nuevo BMW Serie 1. El icónico modelo de la marca alemana llega luciendo un renovado diseño exterior y equipado con tecnología de vanguardia que potencia su conducción entregando respuestas más rápidas y precisas. Es el integrante más pequeño de la familia BMW, pero no por ello menos sobrio y elegante que los clásicos serie 3 y 5.
Un Cambio de Paradigma: Adiós a la Tracción Trasera
Este Serie 1 fue un jarro de agua fría para los seguidores de sus dos generaciones pasadas: abandonó la tracción trasera y los motores de seis cilindros, dos ingredientes que solían ser fundamentales en BMW. Por muy costoso que fuera ofrendar la tracción trasera, era algo que hacía mucho sentido para BMW. Francamente, en un inicio tampoco me convencía la idea.
El Serie 1 era el único hatchback aspiracional con su esquema mecánico. Su diseño, si bien nunca conquistó a todo el mundo, era especial en su segmento por sus proporciones que gritaban “tracción trasera”. En fin, a muchos nos costó asumir el cambio.
Diseño Exterior: Un Look Fresco y Moderno
Hoy, el Serie 1 muestra un frontal más plano y bajo, con una parrilla más ancha y nuevas lamas verticales y diagonales en su interior, que otorgan una sensación de mayor anchura visual. El nuevo Serie 1 mantiene una característica silueta deportiva, con su capó largo y el habitáculo retrasado, y una zaga menos vertical que ofrece la sensación de ser un station wagon más corto.
Si me preguntan a mí, no me mata el nuevo diseño, pero es un Serie 1 bastante clásico y bien acabado. Se nota en los materiales utilizados, en los acabados y en la impresión de solidez constructiva.
Interior y Tecnología: Un Salto Cualitativo
Donde la mejora es más notoria es en la calidad percibida, producto del uso de mejores plásticos en toda la cabina. Los asientos son una mejora importante con respecto a la generación pasada, especialmente en las versiones más bajas. La variedad de ajustes los hacen acogedores para todo volumen corporal, salvo para las y los conductores que midan menos de 1,60 metros tendrán problemas para llegar cómodamente a los pedales.
Lo más novedoso del interior está en el tablero, casi sin botones físicos disponibles para la climatización (se movieron a una barra digital en la pantalla), y el rediseño de los aireadores. También se eliminó el mando giratorio del sistema iDrive que se ubicaba en la consola. Hoy, casi todo se maneja desde la pantalla central de 10,7 pulgadas, que como hace un tiempo ya en BMW, va unida al clúster digital de 10,25 pulgadas, en una disposición semi curva.
Muestra una barra de acceso directo con los manos de la climatización y al Menú principal (icono de la casita) y de las aplicaciones. También hay mandos por voz mejorados, con órdenes más cortas y directas, y que te permiten llegar fácilmente a lo que necesitas. Basta decir radio, y te lleva al sintonizador. Hay compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto sin cable, pero me resultó insufrible el tener que reconectar mi teléfono cada vez que me subía al auto.
Experiencia de Conducción: Agilidad y Dinamismo
El Serie 1 siempre se ha sentido como un deportivo pequeño, con una gran respuesta de aceleración, un chasis equilibrado, mucho aplomo en curva y una alta adherencia al asfalto. Es ágil, es vivo, es emocional, con una dirección rápida, responsiva y muy sensible a lo que se le pide, entregando una buena retroalimentación de lo que pasa bajo las ruedas y mucha confianza. Los frenos son buenos, con buen tacto de pedal.
Aun cuando la dirección está anestesiada de la condición del camino, es rápida y muy precisa. El eje delantero siempre tiene voluntad para cambiar de dirección rápidamente y el trasero le sigue sumisa y obedientemente. La carrocería inclina poco, incluso en frenadas fuertes debido a la geometría de suspensión anti-hundimiento.
Lo que da gusto es la sensación de dinamismo y, a la vez, de seguridad al momento de manejar el 118i. Los límites de agarre del chasis son inalcanzables con una conducción responsable en la vía pública, pero es justamente en esas situaciones que el auto parece siempre poder aguantar mucho más.
Motorización y Rendimiento
En la gama del Serie 1 en Chile hay tres mecánicas gasolineras y una turbodiesel, todas con transmisiones automáticas. Los números “en el papel” son un flaco favor para este tren motriz, porque podrían sugerir que se quedará corto de potencia y que sufrirá las vibraciones propias de un motor de tres cilindros. Pero no, en realidad es un tren motriz muy fino. La suavidad de la transmisión y el correcto escalonamiento de sus marchas ayudan a aprovechar la fuerza del pequeño motor.
Una vez pasadas las 1.500 rpm el 118i acelera con vigor desde el reposo y puede alcanzar los 100 km/h en 8,5 segundos, según declara BMW.
Conclusión
El BMW Serie 1 ha evolucionado para adaptarse a las necesidades del mercado actual, ofreciendo un diseño renovado, tecnología de vanguardia y una experiencia de conducción ágil y dinámica. A pesar del cambio a la tracción delantera, sigue siendo un referente en el segmento de compactos premium.
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