La conducción distraída o poco atenta, producto del cansancio, no solo es perjudicial para la seguridad de la persona que conduce, sino que también para todo quien transite en la ruta. El cansancio disminuye la capacidad de alerta de una persona y afecta a su capacidad de conducción, independientemente de su nivel de experiencia. Como resultado, se pueden producir graves consecuencias que afectan la seguridad vial no solo de la persona que maneja en este estado, sino la de todos los conductores expuestos.
Lamentablemente, en ocasiones lo único que no se chequea es el estado del conductor. Y no hablamos de manejar con alcohol en el cuerpo, lo que ya sería una infracción gravísima, sino del estado físico de quien va al volante, si ha descansado lo necesario para estar llevando el vehículo. Ese ítem muchas veces se salta. Y es un problema grave.
Por ello, es fundamental que se tomen medidas para fomentar una cultura de seguridad vial y tomar medidas para evitar que estas trágicas estadísticas sigan siendo una realidad en nuestras carreteras.
Estadísticas Alarmantes
Según datos publicados por Conaset, un 18% de los accidentes de tránsito en Chile son causados directa o indirectamente por la fatiga, y 31% por falta de sueño. Y es un problema grave, puesto que según Conaset, el 15% y el 30% de los accidentes de tráfico son causados directa o indirectamente por la fatiga o la somnolencia, respectivamente.
En Chile, los siniestros viales son la principal causa de muerte relacionada con el trabajo. Así lo indican los registros de Mutual de Seguridad, que revelan que un 66% de los accidentes laborales fatales están directamente vinculados con siniestros de tránsito.
Existe consenso a nivel internacional, por los estudios que se han realizado, que la somnolencia es un factor implicado, directa o indirectamente, en entre el 15 y el 30% de los siniestros viales, principalmente respecto de los conductores profesionales que ejecutan labores diarias con motivo de su actividad. Sin embargo, esta cifra no siempre se refleja en las estadísticas de accidentalidad como factor de riesgo causante o desencadenante de un siniestro.
¿Cómo limita el cansancio las habilidades tras el volante?
Sufrir cansancio o somnolencia hace más complicado mantener la concentración en la conducción. La somnolencia exige estímulos más intensos para percibirlos correctamente. La somnolencia hace que se tienda a captar peor o incorrectamente las señales, así como luces o sonidos. Muchos accidentes graves son producidos por periodos de pocos segundos de duración en los que el automovilista se queda ligeramente dormido, por lo que no presta atención alguna a lo que encuentra en la carretera.
Consecuencias del Cansancio al Volante
- Tiempos de reacción: La somnolencia aumenta potencialmente el tiempo que se tarda en reaccionar ante diferentes situaciones del tráfico, por ejemplo, frenar a tiempo ante un imprevisto para evitar una colisión.
- Menor concentración: Sufrir fatiga o somnolencia hace más complicado mantener la concentración en la conducción, en donde aparecen las distracciones. Ello además se potencia en trayectos habituales y conocidos (monótonos), así como en condiciones de poco tráfico en las que tendemos a relajarnos más.
- Toma de decisiones más lenta y más errores: Ambos trastornos también inciden en la capacidad de procesar información y de reacción. Además, aumentan la frecuencia de tomar decisiones equivocadas en situaciones comprometidas que exigen una rápida respuesta.
- Alteraciones motoras: Cuando se está cansado o no se ha descansado correctamente, los músculos tienden a relajarse, causando que los movimientos sean más lentos y menos precisos. También pueden aparecer leves temblores en las manos u otras partes del cuerpo.
- Alteración de las funciones sensoriales: La somnolencia exige estímulos más intensos para percibirlos correctamente. Uno de los sentidos que más sufre en este supuesto es la vista, en donde cuesta más enfocar y en ocasiones puede producir visión borrosa o fatiga ocular, sobre todo en las horas nocturnas.
- Alteraciones en la percepción: La somnolencia hace que se tienda a captar peor o incorrectamente las señales, así como luces o sonidos. En caso de insomnio prologando, los conductores incluso pueden llegar a padecer alucinaciones e ilusiones visuales.
- Microsueños: Muchos accidentes graves son producidos por periodos de pocos segundos de duración en los que el automovilista se queda ligeramente dormido, por lo que no presta atención alguna a lo que encuentra en la carretera. El mayor problema de éstos es que el conductor no es consciente de que los ha sufrido.
Principales Indicadores de Peligro
Entre los principales indicadores de peligro, existen señales como: la pesadez en los párpados y picor cansancio en los ojos, la aparición de visión borrosa o doble, tendencia a acomodarse en el asiento y reajustes posturales, bostezos continuos y caídas repetidas de cabeza o dificultad para concentrarse o permanecer alerta. Además de los profesionales del transporte, es recomendable que cualquiera que haga uso de su vehículo aprenda a detectar las sensaciones que pueden indicar que está padeciendo fatiga o somnolencia.
Consejos para Combatir el Cansancio al Volante
Para combatir estos problemas, especialmente si habrá varias horas de manejo, la recomendación es seguir unos pequeños consejos:
- Dormir y descansar bien el día anterior a manejar (mínimo siete horas).
- Planificar el recorrido incluyendo intervalos de reposo no superiores a tres horas o cada 200 km.
- Hacer pausas activas, de mínimo treinta minutos, que te permitan descansar.
- Alimentarse de forma liviana.
- Hidratarse durante el viaje, en especial si es en días de calor.
- Mantener la temperatura lo más agradable posible, entre 18° y 21°. Si estamos en días de frío, a mayor temperatura se puede incidir mayor sueño.
Fatiga en la Conducción de Flotas
Las cifras de alerta preocupan aún más en industrias como la minería, por ejemplo, donde la complejidad y el alcance de las tareas realizadas aumentan el riesgo de accidentes graves. En estos casos, la tecnología juega un rol fundamental.
Las cámaras con inteligencia artificial detectan fatiga, somnolencia y todo tipo de distracciones en cabina, y permiten a los administradores de flota conocer los hábitos de conducción en tiempo real. Con esta información, pueden aconsejarles a través de mensajes de voz sobre qué pueden hacer para mejorarlos o, en caso necesario, enviar una alerta inmediata para que el conductor modifique la conducta de riesgo’, explica el ejecutivo de Blackay. Esta solución integrada actúa antes y después del siniestro. Si el accidente ocurre, es posible saber qué ha pasado y, sobre todo, cuál o cuáles han sido los desencadenantes.
Un conductor atento, es decir, sin somnolencia o fatiga, a 50 km/hr. puede recorrer unos 25 metros. hasta detenerse completamente. Por supuesto que en la medida que incrementamos la velocidad, las distancias van a ser mayores.
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