Llantas: círculos de hule que pueden recorrer miles de kilómetros, transportar cargas pesadas y circular por terracería, caminos mojados, empedrados, pavimentados, autopistas y en cualquier clima. ¿Cómo influye el reciclaje de llantas en nuestro proceso de fabricación? Encuentra las respuestas en este artículo.
De las Materias Primas a las Llantas
Para la fabricación de nuestras llantas, partimos de más de 200 materias primas, buscando utilizar materiales cada vez más sostenibles. A partir de estas materias primas, el primer paso es fabricar materiales con propiedades mecánicas y químicas muy específicas. Estas propiedades son las que nos permiten obtener un buen rendimiento. En concreto: agarre, fuerza y sostenibilidad.
A partir de estos materiales, diseñamos el producto compuesto con dos objetivos:
- Minimizar la cantidad de material utilizado, porque cuanto menos material utilicemos, más limitaremos el impacto de la llanta durante todo su ciclo de vida.
- Obtener el máximo rendimiento.
El diseño de nuestras llantas consiste en ensamblar estos materiales de la manera más razonable para que funcionen con su mejor rendimiento intrínseco.
Optimización del Impacto Medioambiental y las Condiciones Laborales
Al mismo tiempo que busca el rendimiento, nuestro sistema de producción industrial está organizado a fin de:
- Optimizar el impacto medioambiental. Nuestra ambición es lograr la neutralidad de carbono en toda la base de producción para 2050. Hemos hecho progresos significativos desde 2010. Nuestro objetivo para 2030 fue aprobado por el SBTi (Science-based targets) como ambicioso y coherente con los objetivos del Acuerdo de París, y desde entonces se ha hecho aún más ambicioso.
- Optimizar las condiciones laborales para lograr una buena calidad de vida en el trabajo para el personal de MICHELIN.
Nuestro proceso industrial nos permite reproducir productos idénticos a escala internacional. Así, una llanta MICHELIN tiene exactamente el mismo nivel de prestaciones tanto si se fabrica en Estados Unidos como en México, China o Europa.
Las Etapas del Proceso de Fabricación de Llantas
- Comprender a través de la investigación: Estudiamos el uso de las llantas y los hábitos de conducción de las personas para asegurarnos de que nuestras llantas satisfacen las necesidades de todos.
- Desarrollar y mezclar materiales: Más de 200 ingredientes componen una llanta. Desempeñan un papel fundamental en la seguridad, la eficiencia del combustible, el rendimiento y el respeto al medioambiente. Su porcentaje varía según el tipo de llanta que se fabrica.
Componentes de las Llantas
Estos componentes se dividen en cinco grupos:
- Hule natural: El componente principal de las capas de la banda de rodamiento.
- Hule sintético: Parte de las bandas de rodamiento de las llantas de carros, VAN o camioneta de carga y todo terreno. Se está investigando para desarrollar hule sintético (esencial para conseguir el rendimiento deseado) que se fabrique con materiales más sostenibles que el petróleo o el gas.
- Negro de humo y sílice: Su uso como agente de refuerzo mejora la durabilidad. Estos componentes pueden reciclarse. Pueden procesarse y reutilizarse al final de la vida útil de una llanta para fabricar otras nuevas.
- Cables de refuerzo metálicos y textiles: El "esqueleto" de la llanta, constituyendo la forma geométrica y aportando rigidez. El metal también puede reciclarse, y se está investigando la reutilización de algunos textiles procedentes de bienes de consumo distintos de las llantas para fabricar nuevas llantas.
- Numerosos agentes químicos: Para obtener propiedades únicas como una baja resistencia al rodamiento o un agarre confiable.
- Diseño: Utilizamos simulaciones para probar y seleccionar los mejores conceptos de llantas que desarrollar. La dificultad radica en minimizar la cantidad de material para cumplir los criterios de rendimiento. Estas simulaciones permiten predecir el rendimiento, que luego se confirmará mediante pruebas.
- Fabricación: Fabricamos y reproducimos cada llanta con los diseños más optimizados posibles y con un nivel de rendimiento óptimo tanto de producto como en términos económicos.
- Control de calidad: El control de calidad no es un paso final.
Consideraciones Ambientales en la Fabricación de Llantas
Durante la fase inicial de diseño, se tiene en cuenta el impacto global de la llanta para minimizarlo, incluyendo las materias primas, la fabricación, el transporte, el uso y el final de la vida útil. Cada paso se analiza cuidadosamente para mejorar el impacto global. Como explicaremos aquí, el impacto medioambiental se tiene en cuenta en la fabricación de nuestras llantas, y ello bajo diferentes aspectos, no solo el del reciclaje de las llantas.
Optimización de las Materias Primas Utilizadas
Una llanta es capaz de soportar enormes tensiones. De hecho, los 35 kg de llantas instaladas en un vehículo pueden soportar 2.5 toneladas a lo largo de varias decenas de miles de kilómetros en condiciones climáticas a veces extremas que van desde los -20 °C hasta los más de 40 °C. Para conseguir este rendimiento y, al mismo tiempo, proteger el medioambiente, utilizamos una cantidad mínima de material para fabricar nuestras llantas.
Beneficios de Optimizar el Material
- Cuanto más ligero es una llanta, menor es la disipación de energía necesaria durante el rodamiento. Esto significa un menor consumo de combustible del vehículo y menos emisiones de CO2.
- Cuanto menos material hay, menos recursos tenemos que extraer del planeta, preservando los recursos naturales.
- Utilizar menos materiales significa también reducir la cantidad de materiales que se transportan a la planta de fabricación, por lo que se necesita menos energía y menos emisiones de CO2 a causa del transporte.
Un Desempeño Hecho para Durar
Las llantas MICHELIN están diseñadas para rendir hasta el último kilómetro, es decir, hasta alcanzar los indicadores de desgaste legales. Nuestros conocimientos técnicos nos permiten garantizar un excelente nivel de rendimiento hasta que se alcance este límite, evitando así la sustitución prematura de las llantas.
Si utilizamos nuestras llantas hasta este límite en lugar de sustituirlas antes de tiempo, reducimos el impacto medioambiental a la vez que ahorramos dinero y mantenemos el buen rendimiento de nuestras llantas. Nuestras llantas muestran la posición de los indicadores de desgaste con pequeñas marcas del hombre Michelin, lo que facilita la comprobación del nivel de desgaste de las llantas. Pero nuestra idea de limitar el impacto medioambiental va más allá de la simple limitación de las materias primas y la duración de las llantas. También nos lleva a explorar nuevas formas de reciclaje.
Nuevas Formas de Reciclaje
Reciclaje de Componentes
Pero no se trata solo de reciclar componentes de otras llantas al final de su vida útil para fabricar otras nuevas. También estamos pensando en reciclar componentes de productos tan alejados de las llantas como las botellas de plástico, por ejemplo.
Fabricación de Otros Productos
Esta otra opción de reciclaje se refiere a la fabricación de productos para usos distintos de las carreteras, como las canchas de tenis. El objetivo es que los materiales de las llantas usadas puedan encontrar una segunda vida en una forma distinta a la de la llanta en el marco de una reutilización pertinente y compatible.
¿Dónde Deshacerse de las Llantas Desgastadas?
Recuperación de llantas: La forma más fácil es llevarlas a un Distribuidor Autorizado local. Las empresas asociadas a MICHELIN se encargan de recoger las llantas usadas para su reciclaje. Mediante este proceso, podemos recuperar trozos de llantas para convertirlos en materiales valiosos que pueden utilizarse para fabricar nuevas llantas.
El Reciclaje de Neumáticos en Chile
En Francia, por ejemplo, los centros de acopio de residuos transportan las llantas a los centros encargados de redirigirlas a los canales de reciclaje. El mismo proceso se aplica en la mayoría de los países del mundo, incluido México. Los neumáticos fuera de uso (NFU) fueron el primer producto prioritario para el cual comenzaron a regir las metas de la Ley REP (20.920), en enero de 2023, por lo que ya está en curso el tercer año de vigencia del decreto que los regula y pronto se irán sumando nuevas obligaciones.
Para esta categoría, el decreto N°8 del Ministerio del Medio Ambiente, que fija las metas y obligaciones para NFU, establece que los primeros cuatro años (23-26) se debe valorizar al menos el 25% de los neumáticos introducidos en el mercado nacional el año inmediatamente anterior.
Planta MSMR La Negra
Si todo avanza como la empresa lo tiene planificado, la planta MSMR La Negra será capaz en el corto plazo de hacerse cargo de todos los NFU gigantes mineros que es necesario valorizar por cuenta del Sistema de Gestión individual de Michelin para cumplir con la Ley REP. Actualmente, la planta tiene una capacidad para procesar 2.200 NFU gigantes mineros y para 2027 se estima que podrá procesar 7.500.
Antes de que ingresen al triturador se retira la mayor cantidad posible del acero que traen los NFU, para que no dañe el equipo y pueda ser reciclado aparte. Una vez en el triturador se hace una primera reducción, a piezas de más o menos 20-25 kilos. Después entra a un segundo proceso de trituración, del cual salen chips de 30 milímetros, que son los que colocamos en unos maxisacos y los exportamos a otra planta, que se llama Lehigh Technology.
En cuanto a los impactos del proceso, Kamal Abi Farag señala que se usan equipos eléctricos, por lo cual “no tenemos emisiones de CO2 más allá de lo que se pueda determinar por el consumo de energía eléctrica, pero procesos que de alguna manera generen emisiones directas no existen”. “Es un proceso netamente mecánico, y podemos decir que el 100% del neumático como llega lo logramos de alguna manera convertir en chips, y enviarlo a Atlanta. Así no generamos desechos de caucho que tengamos que después procesar en otra planta, de otra manera.
Desde este año están valorizando en la planta MSMR La Negra solamente neumáticos de su marca, debido a que están trabajando “con una carta de pertinencia (que entrega el Ministerio del Medio Ambiente) que limita la cantidad a procesar por día. Entonces le estamos dando prioridad a los neumáticos Michelin para que Michelin Chile pueda cumplir con la ley REP.
Con más de 40 años de experiencia en la gestión de residuos, hemos aplicado nuestros conocimientos para abordar la creciente problemática ambiental ocasionada por los neumáticos fuera de uso (NFU). Nuestra operación y estrategia se basan en los principios de la economía circular, que persiguen un desarrollo sostenible. Todo el material que recuperamos se recopila y procesa en nuestra planta para su reciclaje, reintegrándolo en la cadena productiva como nuevas materias primas.
De acuerdo con el Ministerio del Medio Ambiente, en Chile anualmente se consumen cerca de 6 millones de neumáticos, equivalentes a 180 mil toneladas. De ese volumen solo se recicla el 17 por ciento (30.600 toneladas). Ello explica que este producto en desuso haya sido incorporado dentro de los seis productos prioritarios de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (más conocida como Ley REP).
El Proceso de Pirólisis
El proceso comienza con la llegada de los neumáticos usados a las instalaciones de la planta donde son tratados y valorizados dando vida a una economía circular, sin depositar subproductos en vertederos. Un elemento clave en el proceso es la trazabilidad. Cada neumático es etiquetado permitiendo un seguimiento en cada etapa. El corazón de la operación es el proceso de pirólisis, una descomposición térmica que ocurre sin combustión.
“Este es un proceso de pirólisis donde se hace una descomposición térmica - aclarar que no se quema los neumáticos-; al haber una ausencia de oxígeno y aplicarle calor, se hace una descomposición térmica en un proceso que dura 24 horas en total, con 8 horas se calientan los reactores y luego 8 horas para bajarle a temperatura se logran estos tres subproductos donde viene siendo un 15% de acero, 35% de Carbón Black y un 40% de AANFU Oil y el delta que sobra es un gas que lo reutilizamos para echar a andar los siguientes reactores.
Si bien es factible el reciclaje de materiales, hay algunos que no tienen lugar para ser reciclados, como es el caso de los plásticos, el papel y los neumáticos. Estos últimos tienen una particularidad bastante llamativa: pueden tener un ciclo de vida de más de mil años. No existen elementos físicos, biológicos o químicos que puedan eliminarlos rápidamente, por lo que cuando están sin uso, su presencia es inamovible por mucho tiempo. De acuerdo al decreto n° 8 del Ministerio del Medio Ambiente publicado el 20 de enero de 2021, en Chile se desecha, anualmente, alrededor de 6,6 millones de neumáticos, los que corresponden a cerca de 180 mil toneladas.
La planta de pirólisis de Energía Circular es la única en la región. Tiene una capacidad de recepción de 600 a 650 toneladas por mes de NFU. Desde 2021 han implementado el servicio de retiro de NFU desde distintas empresas del Gran Concepción, evitando que estos se desechen en lugares no autorizados. Energía Circular ve a los neumáticos abandonados en predios como una oportunidad para convertirlos en materia prima, no como residuos desechables.
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